· La cortina
Teoría
La medida de cortina se opera únicamente por separación de los giros abruptos y adornados. Cuando el creador no produce ninguna argumentación por una figura adornada (:/), se admite la cortina ö=1, y en el caso inverso ö=2. Con toda figura abrupta (;/), la situación es opuesta, de manera que ö=1 no se convierte en necesaria sino para un tartán utilizado racionalmente con el fin de probar un enunciado. Cuando nada de semejante perspectiva no se presenta con (;/), hay que concluir ö=2. El recubrimiento (;2-/3-/4-/6) que describe el texto “2/3=4/6” permite la cortina 1, mientras que (:2-/3-/4-/6) autoriza el juicio ö=2.
Método
La gran sencillez de este tipo de relación 2/3=4/6 proporciona de la analogía un aspecto menor y sin embargo clásico [38]-[387]-[970]. Estos tartanes impecablemente abruptos no pueden merecer el arco 1 porque rebasan en exactitud lo que se espera para una analogía nacida de la imaginación. Ganan ö=1 gracias a los efectos del rigor que muestran, y pierden inmediatamente otros hitos 1, por la misma competencia de la acción demostrativa. A menudo menos nítida, la argumentación reside en el esfuerzo de poner en pie, aun cuando estemos eventualmente lejos de obtenerla, una deducción con finalidad de conocimiento: una demostración. Deducir consiste en una implicación, o varias desprovistas de interrupción sino en las extremidades [581]. La implicación "proposición A=>proposición B" se define como "jamás la proposición A no se muestra verdadera sin que la proposición B lo sea igualmente". Cada cual puede ver que entre los números enteros, no faltan nunca elementos (a), (b), (c) que permitan escribir (a=2b)=>(a²= (2b)²)=>(a²=2²b²)=>(a²=4b²)=>(a²=2(2b²))=>(a²=2c). La situación particular (a=6), (b=3), (c=18) conduce a un ejemplo asimilable de manera más cómoda: (6=(2)(3))=>(6²=((2)(3))²)=>(6²=2²3²)=>(6²=4(3²))=>(6²=2(2 (3²)))=>(6²=2(18)). De modo sorprendente (6 es par)=>(6 posee un cuadrado par). Las cosas van todavía más lejos, puesto que si experimentamos materialmente en el seno de apariencias tenaces, un juicio sobre su fabricación, utilizamos de nuevo este medio [807]: ‘’“"la suposición es aceptable"=>"la serie de ensayos es un éxito"”=>“"la serie de ensayos fracasa"=>"hay que excluir la suposición"”‘’.
Aplicación a Baudelaire
El recubrimiento (:Naturaleza-/templo-/vivientes-/pilares) no puede atraer una óptica demostrativa, la embriaguez que parece incluso inspirar la ilusión de un autor que ha cantado muchísimo al vino, usando a veces temas populares [[991]] en el Índice II de poemas">[[991]]: «Sé qué cantidad hace falta, sobre la colina en llamas,
de pena, de sudor y de sol punzante
para engendrar mi vida y para darme el alma;
pero no seré ingrato ni maléfico,
ya que experimento una alegría inmensa cuando caigo
en el gaznate de un hombre usado por sus trabajos,
y su caliente pecho es una dulce tumba
en la que me siento mucho mejor que en mis frías bodegas.» La analogía (hombre-/pecho-/ tumba) no tiene nada de la demostración fisiológica. En agosto de 1848, escribió a Proudhon, un anarquista pacífico [634]: «El que escribe estas líneas tiene una absoluta confianza en usted, así como muchos de sus amigos, que caminarían los ojos cerrados detrás suyo por las garantías de saber que usted les ha dado.» Cuatro años después de la Revolución se afirmó «despolitizado» pero ningún cambio profundo no tuvo lugar en su espíritu [618]-[635]. En el transcurso del año 1852 publicó estos versos [146]- [[1106]] en el Índice II de poemas">[[1106]]: «Sin lugar a dudas, saldré, en cuanto a mí, satisfecho
de un mundo donde la acción no es la hermana del sueño;
¡pueda usar la espada y perecer por la espada!» En el año 1857, se dirigió al demonio [[1073]] en el Índice II de poemas">[[1073]]: «Tú que, para consolar al hombre endeble que sufre,
nos enseñaste a mezclar el nitrato y el azufre,
¡oh Satán, ten piedad de mi larga miseria!» En febrero de 1848 declaró [615]«¡Acabo de disparar!» pero para añadir: «¡No por la República por ejemplo!» Pues en total no ha modificado apenas sus ideas en lo que respeta el poder instruido. Platón, imitando un elogio fúnebre, daba las bases empleadas allí [740]: «Que nuestros predecesores han sido nutridos bajo un buen gobierno, es importante mostrarlo: es a él que han debido su virtud, como los hombres de hoy de los cuales forman parte los muertos. Ya que era entonces el mismo régimen que el de nuestros días, el gobierno de la elite, que nos rige hoy, y que todavía, desde esa época lejana, se ha mantenido la mayor parte del tiempo. Éste lo llama democracia, ese de otro nombre que le gusta; pero es en realidad el gobierno de la elite con la aprobación de la multitud. Reyes, seguimos teniendo: unas veces han llevado ese título desde su nacimiento, y otras desde la elección…» El abuelo materno de Baudelaire, Charles Defayis, habría combatido en las tropas francesas contratadas por Inglaterra contra la Revolución Francesa, de suerte que de manera coherente la madre del escritor nació más allá de la Mancha, en Saint-Pancras exactamente [591]. El militar habiendo desaparecido, su viuda obtuvo algunas libras al mes de las autoridades que había servido, o de sus agentes. Ella crió, pronto, junto con una sirvienta del lugar, la que tendría por hijo al poeta [591]-[592].