El ensayo — Parte VIII

Pares de imágenes de las que una prepara otra

Leyenda de los bloques

Teoría — la exposición conceptual Método — observaciones de aplicación Baudelaire — la aplicación al soneto Correspondencias
§561
· Billar y bancada
Teoría

Ahora que hemos recorrido atentamente el poema de Baudelaire, es posible buscar si el poeta preparó por lo menos rápidamente o de modo soñador, una imagen por medio de otra. Para asentar tales hechos, distinguimos dos niveles, al interior del sentido de un texto de imaginación: el billar y la bancada. El primero constituye el plano del sentido que el creador quiso en la obra. La bancada aparece cuando el creador no quiso, por lo menos un instante o de modo soñador, entorpecer la interpretación según la cual para dos sentidos uno prepara el otro. La bancada puede utilizar sentido de billar, para arriesgarse más adelante, pero no contiene, como el mismo billar, ninguna ilustración privada de tope. El carácter de la bancada difícil de captar nos lleva a la idea de que, para él, el autor habrá querido ser comprendido no de todo el público, sino sólo de una parte. Intentaremos medir el grado de verosimilitud de algunos entre los juicios de bancada, y así tendremos que ser capaz de dar una presentación del significado más aguda que la proporcionada en los párrafos del ensayo que precedieron, puesto que hasta ahora obedecíamos al principio, notado en la observación 346M, según el cual es imposible ver dividido al público.

Método

El creador, como ser humano, habrá querido preparar una idea con otra. Los hombres persiguen propósitos, e, inversamente, cualquiera que sean las vanas imágenes en las que los pensadores finalistas se detienen, las cosas irreflexivas, aun cogidas en masa, no aspiran a ningún fin [30]-[102]-[171]-[172]-[481]-[925]-[926]- [927]. El prejuicio contrario perjudica a cualquier recogida correcta de la mecánica universal, como lo explica Spinoza [926]: «…esta doctrina finalista pone al revés la naturaleza. Pues lo que, en realidad, es causa, lo considera como efecto e inversamente.» El filósofo de Ámsterdam intenta mostrar como los pensadores extraviados, con vana pretensión de saber, retuercen el mejor de los reflejos que tenemos del mundo [927]: «Si, por ejemplo, una piedra cayó desde un tejado sobre la cabeza de alguien y le mató, demostrarán que la piedra cayó para matar al hombre…» En cuanto a las finalidades que se proponen los hombres, la única restricción que se pueda hacer sobre el asunto es que aparecen algunas veces como subjetivos, de modo que el resultado obtenido históricamente difiere mucho de lo que deseaba el sujeto que reflexiona. La cosa viene de lo que el pensador individual conoce mal a sus semejantes y el medio donde aplica su voluntad [892]-[893]-[894]-[895]-[896]-[897]-[898].

Aplicación a Baudelaire

En el plano del billar, está seguro que Baudelaire quiso hacer pensar en un culto, puesto que «La Naturaleza es un templo…» incluye esta significación. En cambio, hay que recurrir a la bancada para afirmar que «La Naturaleza es un templo…» prepara «Hay perfumes…que cantan los transportes de la mente y los sentidos.»

§562
· Madriguera, número de frentes, perfil y guarida
Teoría

Se define una madriguera como un texto de imaginación de cien frentes a lo máximo, limitado por una serie de señas ordinarias de abertura y de clausura, que nadie en el público puede ignorar, porque señalan la intención del creador de entregar un propósito que tiene cierta unidad de sentido, por lo menos en cuanto al ensueño. Dos cosas pueden constituir una guarida. Primero, se trata de una madriguera de perfil 1. Segundo, se habla sólo de una madriguera de perfil ½, pero compensando tal debilidad por medio de la posesión de una forma general conocida.

Método

Contamos con que el pensamiento soñador del creador compagine fácilmente todas las imágenes de una guarida, puesto que la extensión floja viene acompañada de un pensamiento continuo, o por lo menos cogida en una forma famosa, la cual proporciona al espíritu, como por adelanto, unos puntos de referencia.

Aplicación a Baudelaire

Así „Correspondencias“, con su perfil ½, es un soneto, luego obedece a una tradición que le presta una forma ilustre. Con sólo 74 frentes, el poema no da pie prácticamente a la sospecha de contener imágenes esparcidas violentamente, de modo que uno está asegurado de que el pensamiento soñador del creador pudo producir con facilidad, por descontrol, unas aproximaciones, incluso entre nociones en él bastante alejadas.

§563
· Rastra
Teoría

Si, en su descripción de algún pasaje de una guarida, dos proposiciones de billar están unidas por medio de una conexión haciendo que lo todo compete a la bancada, la proposición de conjunto forma una rastra. «La Naturaleza es un templo…» es una afirmación del poema, que pertenece, consecuentemente, al billar. De manera menos literal “…bosques de símbolos observan al hombre con miradas familiares” se presenta como una descripción más o menos fiel, lo que le hace competer también al billar. Pero la coordinación de los propósitos, “"La Naturaleza es un templo…" prepara "…bosques de símbolos observan al hombre con miradas familiares"” viene a colocarse en la bancada.

Método

El original, o el reflejo de las primeras apariencias del texto, resulta aceptable para cada proposición considerada por separado, pero el supuesto que la una prepara la otra lleva a la bancada, el que forma un campo muy diferente.

Aplicación a Baudelaire

Las imágenes del pensamiento remitiendo a los objetos o tendencias profundas no se concuerdan siempre, así como lo apuntaba Colonna [203]: «…la guerra es interior y los enemigos familiares y domésticos…»

§564
· Clavo y claveteado
Teoría

Desde que, en una rastra, una proposición de billar se compone de tres imágenes combinadas (T, J, Z), se llama un tabique. Si dos imágenes definen una proposición, como para “nobleza obliga”, tenemos la posibilidad, para obtener un tabique, de utilizar la artimaña ((), Z, J), o (J, Z, ()): ((), obliga, nobleza), o (nobleza, obliga, ()). Para delimitar, en una misma fórmula de tabique, la mención de la toma de partido que hace la unidad de esta proposición, utilizamos dos veces símbolo ((.)), llamado el clavo: (T(.)J(.)Z). El par de señales ((.)…(.)) forma el claveteado. Adoptamos también la notación ((.)existe(.)Dios), o (Dios(.)existe (.)), por “Dios existe” [924].

Método

La combinatoria de las imágenes del texto, en un tabique, pide a menudo un retoque de las palabras iniciales, o de la orden en la que vienen.

Aplicación a Baudelaire

Saliendo de la secuencia «…hombre…símbolos…observan…» escribimos (símbolos(.)observan(.)hombre).

§565
· Gamba
Teoría

Cuando una rastra consta de dos tabiques, sus señas son: (E(.)H(.)F) y (R(.)L(.)S). La rastra así constituida se llama una gamba, la que se lee: “(E(.)H(.)F) y el creador quiso, un corto instante por lo menos, o en el ensueño, no entorpecer la interpretación según la cual eso prepara (R(.)L(.)S)”. A fin de poder esquematizar la gamba, se utiliza el cuello, de símbolo general ([[][]]), leído “cartón”. Es una articulación lógica sintetizando el tabique izquierda (E(.)H(.)F) y la que está notada a la derecha (R(.)L(.)S), de modo que al escribir la gamba, se coloca ([[][]]) entre (E(.)H(.)F) y (R(.)L(.)S). Una vez producida esta forma, se la subraya con dos señas (\) y (/) que acompañan la abertura y la clausura de la fórmula: \(E(.)H (.)F)[[][]](R(.)L(.)S)/. El contenido de la gamba señalado de este modo es el siguiente: “(F(.)H(.)E) y el creador quiso, un corto instante por lo menos, o en el ensueño, no entorpecer la interpretación según la cual eso prepara (R(.)L(.)S)”. Para delimitar la señal del cuello, una señas ('''), las balizas, vienen a colocarse antes y después de el: \(E(.)H(.)F)'''[[][]]'''(R(.)L(.)S)/. Cuando se describe lo mismo por medio del estilo ordinario, resulta posible también poner las balizas en los dos lados de la mención del cuello.

Método

Cabe recordar que los tabiques (E(.)H(.)F) et (R(.)L(.)S) pertenecen sólo al billar, mientras que lo todo de la gamba forma parte de la bancada. Se consigue de este modo dos proposiciones que tienen sus bases en el billar, los tabiques, y una proposición de conjunto que los combina, en el plano, esta vez, de la bancada: la gamba. Además cuanto está en la gamba depende a primera vista no de los topes sino de los picos. Por cierto, detrás de las imágenes se admite que hay objetos, pero no son directamente concernidos, porque en los textos de imaginación, el creador no tiene obligación de proceder a controles objetivos.

Aplicación a Baudelaire

Cuando se escribe «perfumes», se piensa primero en hacer una descripción de topes, pues los perfumes existen como objetos que dan pie a una búsqueda que concierne la olfacción, o su mecanismo químico al nacer, especialmente dentro de un organismo vegetal o animal. Pero con «Hay perfumes…corrompidos…» estamos delante de la imaginación de los picos, puesto que Baudelaire parece atribuir un valor moral a los objetos que evoca. Si se conoce a un hombre llamado “Ulises”, se utiliza la perspectiva de los topes, pero cuando uno está en la corriente de una tradición que debe de reunir, a través de la fantasía, bajo el nombre de Ulises, el recuerdo de un sinnúmero de combatientes tenaces y astutos, uno se sitúa en un enfoque muy diferente, que es el de los picos [400]. Su interés no cabe la menor duda, cuando se trata de cantar una leyenda, pero no en el campo donde se perciben objetos que tienen una presencia comprobable para quien posee los conocimientos necesarios a su trato [400]-[884].

§566
· Toesas y remachado
Teoría

Ahora, tenemos que describir la cantidad de verosimilitud de una gamba: su toesa. Este nuevo recuento quedando próximo a todas las medidas que son gradientes, arcos, fincas, canales, fanegas, rejas y módulos, que ya aprovechan el remachado, ensanchamos éste a las toesas, y de ello resulta que las nuevas cantidades de verosimilitud deben ser descuidadas por los valores inferiores a 1/16. Como tenemos también la oportunidad de buscar, además de una toesa puntual, una verosimilitud para un conjunto de gambas, ampliamos el remachado a los grupos de este tipo, constituidos por una misma guarida.

Método

Los criterios numéricos de la verosimilitud, que sirven aquí como instrumentos de medida, proceden de un regreso del espíritu sobre los actos más ordinarios de la exégesis, que formalizamos un poco.

Aplicación a Baudelaire

Así la crítica ve la distancia que separa el título «Correspondencias» de la palabra última «sentidos» y tiene sus juicios sobre las dos ideas, en función de esta diferencia, tanto para apreciar la voluntad claramente identificable del creador, como para imaginar a donde podía acceder su ensueño o su pensamiento fugitivo. Sólo elaboramos, saliendo de esos puntos, la noción de alejamiento interior, que sirve para medir la verosimilitud de lo que quiso verdaderamente el autor, y la noción de guarida, a fin de captar lo que puede el ensueño, o el pensar rápido en extremo, del creador, ante una obra muy compacta.

§567
· Regadera y tirante
Teoría

Un elemento particular de saber para con una gamba, aunque falte cualquier tope, relativo a su aportación, constituye una regadera o un tirante. Cuando el punto de conocimiento toca al creador, forma un tirante; mientras que si concierne las actitudes u opiniones corrientes de su época, lo llaman una regadera.

Aplicación a Baudelaire

Estar enterado de la afición de Baudelaire al engaño da un tirante. Tener conciencia de que en su época le gusta la imagen de los "árboles-pilares" da una regadera.

Método

La documentación relativa a un genio suele concentrarse sobre los años en los que sus obras han sido hechas, y no faltan pensadores para quienes el verdadero autor es el período histórico, pero distinguir entre el individuo y el siglo sigue siendo cómodo porque unas corrientes diferentes animan cada momento, y que el creador no pudo pertenecer a todas.

§568
· Tapa
Teoría

A veces, el exegeta, cuando examina una guarida, le reconoce, sin anacronismo, un tema que llamamos una tapa. Debe estar presente a lo largo de los propósitos, de modo que nadie en el público pueda ignorarla. Como existen muchos temas posibles, resulta muy extensa la elección de la tapa. Aquí se elige calcular la verosimilitud de las gambas, según la tapa siguiente: “la imaginación, en cada uno de las artes, está sostenida por las influencias de todas esas disciplinas”.

Método

Conocer la historia desempeña un papel importante en cuanto hay que identificar un tema, ya que la situación del creador muchas veces determina la inspiración de sus obras, aunque, a menudo, fuera formada por medio de fabricaciones tendenciosas.

Aplicación a Baudelaire

Los agentes de diversos intereses expresan ahí un eco de acontecimientos, que reorganizan por medio de la imaginación, respondiendo ellos mismos a otros inventos. De manera próxima, ciertos cantos populares hacen resonar dos voces que dialogan en justas artísticas, en las que sin cesar una visión de las cosas está prolongada o corregida por otra [818]. Los profesores, también, cuando forman a los jóvenes en el plano moral, tienen por finalidad que ellos repercutirán pronto algo de sus ideas hasta la época siguiente. Con el tema de un noble que huye de la revolución francesa, sacado del „Genio del cristianismo“ de Chateaubriand, ésta es, traducida por Jules Mouquet, la composición que proporcionó a Baudelaire, en 1837, el primer premio de versos latinos, en el colegio Louis-le-Grand [191]-[652]: «Cuando el Terror siniestro entorpecía por todas partes
a los ciudadanos espantados y que Francia palidecía por los desvelos de la inquietud,
dicen que, para librar su cuello del hacha del populacho,
uno de estos infelices se fue del país de sus padres
y buscó en medio de las aguas una salvación insegura.
En efecto, su último dinero le permite adquirir con dificultad
una barca pequeña: a las ondas más favorables del río Rin
confía sus únicas riquezas, su esposa y sus dos hijos,
poniéndolos juntos en este endeble refugio.
Las aguas dan una pobre subsistencia de escasos peces
y las aguas compasivas les conservan la vida que les niega la tierra.
Bastantes veces, expulsado de una u otra orilla, alcanza
remando la orilla opuesta; más veces todavía
protege su barca de la malevolencia deteniéndola en medio del río.
Está rechazado de la ribera de su patria, como no francés.
Francia destierra a este condenado; como una madre bárbara
se niega a reconocer a sus hijos y los rechaza de su seno.
Pero en cuanto la noche silenciosa había devuelto la calma sobre las tierras
regresaba, en devota fraude, en su patria, a favor de la sombra:
alcanzando las orillas muy conocidas ¡orillas felices antaño!
inundaba de lágrimas amargas su tierra natal
y arrancaba hierbas con ramajes, luego reuniendo
esas materias secas, les prendía fuego con un fósforo
encendido, para cocer, regalos del río, sus peces.
Un consuelo ligero les queda en esa gran desgracia:
es que llevados a proximidad de la patria, por el río conocido,
estos desterrados ven a lo lejos las colinas oscuras y los castillos,
tan queridos, de sus padres, y respiran un aire que quizás haya acariciado las flores en los jardines de la tierra natal.»

§569
· Tutor y engranaje
Teoría

Cuando se presentan dos imágenes de una tapa que pueden servir para identificar un tema imputable sin dificultad a un segundo texto, anterior a la guarida analizada o su contemporáneo, este par de nociones se llama un tutor de cada una de esas dos obras, así como de la tapa donde está sacado. No importa verdaderamente, aquí, que lo mismo ocurra para obras más numerosas que dos. En todos casos el par de textos o el conjunto más extenso forma un engranaje.

Método

A fin de cerciorarse de la objetividad del juicio en cuanto al tema de un texto, la definición de otra obra, de sentido próximo, es útil. El exegeta que no logra criticarse ante una hazaña artística, demasiado emocionante para permitirle evitar la subjetividad excesiva, consigue frecuentemente tomar conciencia de su error ante una segunda proeza estética, próxima por su sentido a la primera realización. Para eso, basta con que la segunda obra tenga menos sujeción en la vida intelectual o emocional del intérprete que la primera.

Aplicación a Baudelaire

En „Correspondencias“, el tutor “"la imaginación", "las artes"” es concebible, según la tapa ya vista: “la imaginación, en cada uno de las artes, está sostenida por las influencias de todas esas disciplinas”. Por cierto, deberíamos, aparentemente, rechazar esta forma, “"la imaginación", "las artes"”, puesto que, por definición, cualquier poema debe contener ese tutor, ya que unos versos tienen por fuerza una relación vigorosa con la imaginación y el arte. Luego habríamos escrito ahí palabras que no llevan ninguna indicación decisiva. Sin embargo, “un arte” no significa “las artes”, y si Baudelaire se dedica sin cesar a su arte, no se pregunta en particular de modo principal en el propósito que profiere, qué papel desempeñan las otras artes en la imaginación que conmueve su pluma.

§570
· Acólitos y alojamientos
Teoría

Una guarida con una tapa dando un tutor que funciona bien para un engranaje se llama un alojamiento. Cada texto del engranaje diferente del alojamiento constituye para él un acólito. De esta suerte, „Correspondencias“ es un alojamiento. Primero, es posible que el poema siga el tema “la imaginación, en cada uno de las artes, está sostenida por las influencias de todas esas disciplinas”, el que pues puede servir de tapa. Luego, el tutor “"la imaginación", "las artes"” se reconoce como tema de otra poesía, „los Faros“, que pues es un acólito de „Correspondencias“.

Aplicación a Baudelaire

Baudelaire cita en este poema una serie de realizaciones de las artes plásticas, percibiendo en ellas «un eco repetido», formando una tradición [[1099]] en el Índice II de poemas">[[1099]]. Además, se refiere a [[1097]] en el Índice II de poemas">[[1097]]-[[1098]] en el Índice II de poemas">[[1098]]-[[1100]] en el Índice II de poemas">[[1100]]: «…un suspiro apagado de Weber…» y todavía a unos «te deum» y hasta a «…¡un llamamiento de cazadores perdidos en los grandes bosques!» También es notable que los dos poemas hayan tenido, en la edición hecha para 1857, los números IV y VI.

Método

Es a los arqueólogos a quienes tomamos la idea según la cual hay que constituir una serie de la que forma parte el objeto estudiado al principio de cualquier investigación particular. Sólo tomamos la iniciativa de limitar a dos el número mínimo de textos que forman un engranaje. Gehrard escribía [896]: «Quien ha visto un monumento no ha vista ninguno; quien ha visto mil, ha visto uno.» Louis Robert presenta así la noción [896]: «En efecto es una norma esencial la de la serie. Una inscripción aislada no entrega sino una parte de su enseñanza; su verdadera significación la toma sólo dentro de una serie; cuanto más abundante y variada es la serie, más interesante se hace la inscripción.» Lo realizado individualmente, o en un grupo pequeño, no se revela objetivamente más que a escala mucho mayor. El primer gran prejuicio que impide al sabio progresar es ver las cosas desprovistas de idea que buscan una finalidad, y el segundo acaba de prestar en exclusiva a tal individuo lo que pasa al fondo por un movimiento al cual pertenece [896]-[897]-[898].

§571
· La distancia cancelada en una guarida
Teoría

En el plan del billar, cualquier contacto entre unas nociones depende mucho de la distancia entre esas imágenes, o de la presencia de un conectador, pero, cuando se trata del sentido de bancada, dentro de una guarida, se supone constantemente que el creador fue capaz de unir juntos todos los contenidos con intensidad, sin tener que averiguar la distancia o los conectadores posibles para justificar tal intuición. Primero, la concisión de la guarida, segundo sus límites precisos, por fin lo fácil que es imaginar su sentido, ya que es sólo el ensueño de una ausencia de exclusión que se refiere a alguna soldadura de sentido, todo ello hace comprender esa facilidad de contacto, hasta por el caso en el que las ideas en juego proceden de zonas diversas, dentro del texto. Resulta de eso que, para con una gamba, para prescindir totalmente de la cuenta, frente tras frente, de la distancia entre las imágenes, sólo se tiene que buscar si pertenecen a la misma guarida.

Método

La distancia que separa las nociones del billar no suele ser prendida distintamente por el creador de antaño, por medio del número de frentes que separan las vistas. Ahora bien, para el exegeta, resulta útil encontrarse delante de esa falta de preocupación del creador para las distancias, pues esto preserva el análisis de alguna artimaña del autor. En efecto, es poco verosímil que el creador haya apartado adrede dos palabras, cuyo sentido quería aproximar en secreto, a fin de engañar al exegeta a este propósito, ya que en su tiempo, no estaba completamente identificada esta determinación de los contactos de sentido por medio de la distancia. Así el intérprete aprovecha esta falta de engaño cuando busca algún sentido puntual del billar. Con arreglo a la determinación de las gambas, aparecen dos facilidades nuevas. Por una parte, en vez de perseguir el pensamiento claramente deseado por el autor, el exegeta quiere sólo determinar el ensueño del creador, respecto a una imagen que se niega a combatir. Por otra parte, las distancias que separan las palabras pierden su importancia ya que la guarida, al completo, está concebida como recorrida en todas las direcciones y sin límites por este ensueño creador.

Aplicación a Baudelaire

La forma corta debe facilitar el cruce de las numerosas ideas, dispersadas en un texto de modo que es fácil comprender que, para Asselineau, el método empleado por Baudelaire [40]«…explica el número pequeño y la excelencia de sus obras.»

§572
· Carpeta
Teoría

A veces, necesitamos, para aprehender correctamente una gamba, recurrir a ligeras adaptaciones del texto. Esos elementos de transformación constituyen la carpeta. Ninguno de ellos es indispensable ya que se trata sólo de comodidades de expresión. Las tres partes de la carpeta se llaman “terraza”, “conducto”, “zueco”; y llamamos “barra” la falta de modificación hecha por carpeta, y también cualquier aplicación de sus capacidades. El zueco es el conjunto de las condiciones de uso que conciernen los cambios aplicados al texto por conducto o terraza. Primero, es necesario que cualquier modificación haya sido posible en la época cuando se publicó la obra, y en el medio ambiente donde vivía el creador. Luego, la crítica no debe ser capaz de rechazar, como solidario con un contrasentido, el cambio realizado.

Método

A menudo queda fácil, para la crítica, anotar el empleo de palabras desconocidas en la época del creador, en los intentos hechos para dar, a las frases de una presentación falaz de un texto, más claridad ilusoria.

Aplicación a Baudelaire

Pero antes de acusar al intérprete de seguir un método insuficiente, no estará nada mal comprobar si el autor, en la época de la obra, no ha inventado él mismo la palabra tachada de sospechosa. Baudelaire, al hablar de «chercherie» (investigacia) da pie a sus exegetas, para explorar el interés que prestaba a las formas de la curiosidad intelectual o sensible, aun cuando se alimenta de concepciones erróneas [677].

§573
· Caña
Teoría

En un mismo tabique general (T(.)J(.)Z), un tubo consiste en cualquiera de las tres ideas T, J o Z, con una sola condición: que se refiera a lo mínimo a un frente del texto analizado. El tubo empieza a existir incluso por el caso en el que la carpeta permite alguna transformación ligera de un frente del texto, cómoda para evitar cualquier torpeza en la descripción del sentido (la que, necesariamente, está cumplida al exterior de la obra comentada). A fin de identificar cuidadosamente los tubos mentados en los varios puntos, en la escritura del tabique, les dan nombres diferentes: la pica viene indicada a la izquierda; el gavión en el centro; la mecha a la derecha.

Método

Cada referencia a los frentes, realizada al interior de la gamba, permite recordar constantemente lo esencial de las imágenes concernidas por ella, en una situación en la que, en medio de la variedad del sentido textual global y del formalismo de su análisis, el riesgo de extravío es grande.

Aplicación a Baudelaire

Dentro de la gamba, la representación de los vocablos utilizados por Baudelaire, posee, a pesar de las numerosas convenciones que sirven para notarlos, el mismo tipo de utilidad, para el intérprete de una obra, que las zonas de un mapa que representan las partes de un océano, para el navegante o los pentagramas para un director de orquestra. De un punto a otro de la transposición, cada uno de ellos, exegeta, capitán o músico, alcanza la visión por él intentada «…a través de bosques de símbolos…» Si, para Baudelaire, las “correspondencias” pueden ser analogías que inspiran el mundo artístico, o tantas señas divinas dirigidas a los hombres, o formas de respuestas mandadas a Dios, tampoco hace falta, de modo apresurado, excluir totalmente que puedan constar de muchas relaciones entre agentes humanos, incluso relaciones entre los medios empleados durante tal comercio.

§574
· Viga
Teoría

En cuanto a una guarida, un frente o una posible modificación de él, obtenida por medio de la carpeta, forma una viga al interior de un tabique. En cambio, el frente deja de ser una viga cuando está directamente suprimido. En una gamba, se necesita una viga, por lo menos, por tabique, para que el intérprete esté asegurado de no imaginar un texto distinto de la verdadera obra que analiza. De aquí resulta que existe a lo mínimo dos vigas en una gamba fidedigna.

Método

La noción de viga pues concierne a la vez un frente del texto que se encuentra reutilizado en un tabique, y el resultado de la posible modificación de este frente por medio de la carpeta.

Aplicación a Baudelaire

Con respecto a (vivos pilares(.)dejan(.)salir confusas palabras), el cambio de «vivientes» trayendo “vivos”, por la carpeta, no impide de ningún modo que los dos, «vivientes» y “vivos”, sean la misma viga.

§575
· Chincheta
Teoría

Se puede, por medio del conducto, cuyo símbolo (-[]) se llama la chinche, ajustar como se lo desea, en el plano gramatical, cualquier punto de una gamba. La disposición varía en el detalle, a causa de la multiplicidad lingüística, pero, lo más frecuente, para cada palabra de un texto, se proporciona el medio de hacerlo más apto para el comentario, mientras se señalan sus transformaciones. Así, al reorganizar una frase, cuyo fondo está mantenido, podemos ajustar todo lo que es naturaleza, género, número, tiempo o acompañamiento externo.

Método

Ocurre que se deba comentar ciertas formas de carpeta, en vez de contentarse con señalar de paso el uso que se hace de ella, porque si se utilizan varios medios a la vez, este empleo simultáneo amenaza alterar la comprensión.

Aplicación a Baudelaire

Cuando «hombre» se hace “Hombre”, sólo hay una transformación, pero con «símbolos» que se hace “simbolización”, las hay dos. En primer lugar, hemos sacado un substantivo a partir de otro, luego hemos pasado del plural al singular. Este tipo de artimaña permite también concebir “templo(.)simboliza(.)naturaleza” con el sentido de «Naturaleza… templo…símbolos».

§576
· Economía de señas
Teoría

Cuando empleamos la chinche (-[]), la escribamos en fin de tabique, y una sola vez para el conjunto de los cambios producidos. Aunque una modificación esté vista en cada tubo, hay que escribir (T(.)J(.)Z-[]). En (La Naturaleza(.)está(.)simbolizada por un templo-[]), utilizamos el conducto, porque la palabra «símbolos» está modificada, a fin de obtener la forma “simbolizada”.

Método

La carpeta pone el remate a las diferencias que oponen tabique, por una parte, y arbitraje, glosa, lona, tartán y fieltro, por otra parte, puesto que el cambio de los frentes no había sido practicado hasta entonces en el presente ensayo.

Aplicación a Baudelaire

Sin embargo los tabiques recuerdan a menudo las glosas. Así rb(Naturaleza~templo) no resulta incompatible con (Naturaleza(.)es(.)templo) y semejante proximidad de sentido ofrece al exegeta la ventaja de poder utilizar, para fines nuevos, contactos entre significaciones cuyo interés había sido comprendido desde hace tiempo.

§577
· Túnel
Teoría

El primer aspecto de la terraza es el túnel, que consiste en que, para imaginar más pronto que generalmente la situación evocada por un texto, uno se da, si se tercia, la posibilidad de enfocarla un corto momento, como si se tratara sólo de objetos independientes del creador. Pero se procede de esta manera, al saber finalmente que, al contrario, para un texto de imaginación, sólo el sentido es esencial, y no los objetos. En efecto, no se trata de cosas científicas para las cuales se prueba su objetividad, por medio de topes.

Aplicación a Baudelaire

„Correspondencias“ está demasiado lejos del acta para que hablar de un análisis objetivo de hechos, en estos versos, tenga otro contenido que el de la provocación.

Método

No obstante, hasta en lo que toca los picos, detrás de la significación dentro del pensamiento, debemos reconocer la importancia de los objetos para con la sustancia del sentido, pues se necesita una cosa para tener idea de ella. Y eso hasta tal punto que aun una representación falsa necesita un objeto representado [753].

§578
· Carena
Teoría

Un segundo medio de terraza consiste en la carena. Descansa sobre algún añadido de sentido o de señas ajenos al texto, y ello con el fin de hacer más fácil la explicación de las imágenes del tabique.

Método

Pues existe la posibilidad de añadir puntuación, artículos o vocabulario, para secundar un comentario, teniendo por objeto un detalle del texto analizado, el que sino quedaría difícil de entendimiento.

Aplicación a Baudelaire

En “…por medio de una respuesta de los colores a los sonidos…” está sobreañadido entre otras cosas “medio” que no pertenece a „Correspondencias“. La utilización de alguna mayúscula del latín, o aun varias, conviene para simbolizar una carena. Esas letras de carena siendo las mismas que las empleadas para los tubos, frentes o compartimientos, hay que quedar atento al texto, como a lo que le añaden en el detalle, para bien comprender la operación llevada en una gamba, por medio de la carpeta.

§579
· Hastial
Teoría

Un tercer aspecto de la terraza interviene cuando sustituimos una idea por otra, que es vecina pero representada por una palabra de radical muy distinto. De este modo “sagrado” puede reemplazar «templo», o “a distancia” estar sustituido por «a lo lejos». Tal género de comentario se llama el aguilón. Con la expresión “\"En el templo, el hombre está iniciado a través de bosques de símbolos" y el creador quiso, un corto instante por lo menos, o en el ensueño, no entorpecer la interpretación según la cual eso prepara "Hay perfumes…como carnes de niños…como los oboes…como las praderas, -y otros…como el ámbar, el almizcle, el benjuí y el incienso"/”, hemos escrito “está iniciado” en vez de «pasa» y así hemos utilizado el aguilón. En eso, «passe» (pasa) constituye una viga, puesto que ese frente fue sólo retocado por medio de la carpeta, para ser representado bajo la forma “está iniciado”. A menudo hablamos de “passer avec succès l'épreuve d'une initiation” (aprobar el examen de una iniciación), luego la sustitución de una idea por otra puede venir acompañada de la pretensión a aclarar el propósito de Baudelaire. Aunque sea para hacerlo cambiar luego, el recuerdo de ¨la Flauta encantada¨ de Mozart se nos viene a la memoria un breve momento.

Método

El colmo de la abstracción está evitado en la carpeta, pues si la transformación acaba en un aniquilamiento de la idea contenida dentro del frente, no anotamos en absoluto este frente como viga.

Aplicación a Baudelaire

Cuando admitimos que las palabras forman tantos símbolos, y que utilizamos esas palabras para comentar un conjunto de símbolos más materiales -entre otras cosas perfumes y colores- arriesgamos perdernos en tal acumulación de capas lógicas, sin embargo al principio distintas, y todavía es un modo de acabar con «…largos ecos que se confunden a lo lejos…»

§580
· Rampa
Teoría

Damos una cuarta forma de terraza, la rampa, facilitando también ella el comentario, la que consiste en cambiar la orden de las palabras en el texto, en quitar algún segmento, o al fin en tomar una idea cogida en él, próxima o no de las vigas de la gamba considerada, para llevarla en contacto más estrecho con una zona decisiva para la significación en juego. Conviene evitar, no obstante, en eso, cualquier deformación importante del sentido presente al principio. Apelar a sólo “como la noche y la claridad…” en vez de escribir «…como la noche y como la claridad…» es una rampa segura.

Método

Resulta demasiado peligroso, al contrario, entrar en alguna ilustración incapaz de estribar en el menor tope, eso aun con el sostén de un tirante o de una regadera, puesto que la explicación se haría más peliaguda, y no más fácil. Las ilustraciones residen en los casos ficticios pero famosos en el plan artístico, o en los casos reales, autorizados por averiguaciones históricas, arqueológicas o geográficas.

Aplicación a Baudelaire

De este modo, «templo» no puede ser llamado “Exposición universal de 1855” con el pretexto de un tirante que el exegeta abusivo quisiera fundar por el saber efectivo tocando el artículo de Baudelaire que se refiere a ese episodio famoso de la vida de las artes [714].

§581
· Promontorio
Teoría

Una quinta forma de terraza constituye el promontorio. Ahí, se trata de nuevo de interpretar una viga, pero esta vez al jugar sobre dos sentidos distintos del mismo vocablo.

Método

Como el verbo “ser” significa por una parte “presentarse como” y por otra “existir”, se presta fácilmente a la edificación de un promontorio. “Marte es un planeta” significa “Marte se presenta como un planeta”. “No es ningún planeta tan macizo como el sol” tiene el sentido “no existe planeta tan macizo como el sol”.

Aplicación a Baudelaire

Podremos obtener “La Nature existe” (La Naturaleza existe), saliendo del segmento «La Nature est» (La Naturaleza es) situado en el primer verso, ya que bastará con transponer a este sitio la significación “existir” del verbo «est» (ser) empleada por Baudelaire en el noveno verso, en «Il est des parfums frais…» (Hay perfumes frescos…)

§582
· Pulsador
Teoría

El empleo de cada una de las cinco formas de terraza, utilizada con otras o no, para un mismo tubo, puede ser señalado gracias al símbolo ([]-), llamado el pulsador, el que está escrito al fin del tabique, para que no perjudique de ningún modo la comprensión de la gamba. Utilizar (T(.)J(.)Z[]-), aunque la terraza se aplica sólo a la pica T, es bastante claro, por ejemplo. Con la utilización en el mismo tabique de (-[]) y ([]-), la escritura de (-[]-) puede reemplazar la notación (-[][]-) porque eso permite ser más rápido al quedar tan preciso.

Método

La deformación impuesta a un elemento del texto, o a más, a lo largo de la elaboración de las gambas, debe permanecer muy ligera, para no traicionar de ninguna manera la voluntad del creador, pero a pesar de esta modestia, el trabajo corre peligro de chocar a muchos lectores, y por consiguiente es necesario formular una advertencia a este propósito.

Aplicación a Baudelaire

Con el fin de pasar de «Vaste comme» (vasta como) a “qui est vaste comme” (que es vasta como), en (une ténébreuse et profonde unité qui(.)est(.)vaste comme la nuit et comme la clarté-[]-) (×(una tenebrosa y profunda unidad que(.)es(.)vasta como la noche y como la claridad)) añadimos “qui est” (que es) por medio de la rampa, al utilizar el pulsador, que, al fin del tabique, avisa a cada lector a propósito del que el exegeta permanece consciente de la deformación que hace sufrir al segundo cuarteto.

§583
· Cabujón y gema
Teoría

En una gamba, hay dos tabiques y el cuello. Dentro de cada una de los tabiques, dos clavos, (.) y (.), vienen a separar tres ideas o tubos que se reúnen para formar una sola imagen. De aquí nacen varias posibilidades, puesto que en cada tubo se encuentra, a veces, un solo peon, y en otros casos varios. El clavo de izquierda se llama la gema, mientras que el otro adopta el título de cabujón. La pica del tabique (pilares vivientes(.)dejan(.)salir confusas palabras) está compuesta de dos peones: «pilares» y «vivientes». Este tubo «pilares vivientes» viene mentado antes de la gema, mientras que «dejan», el gavión, está notado en medio de los clavos y antes de la mecha «salir confusas palabras».

Método

Se ve, en activo, dentro de una gamba, un trío de síntesis: una producida por el cuello ([[][]]), en el plan del conjunto de la gamba, luego apoyándose simultáneamente sobre los dos tabiques; más las dos síntesis realizadas en cada uno de los tabiques por el gavión, reuniendo la pica con la mecha. Una única forma general, (T(.)J(.)Z), anima cada uno de los tabiques de contenido distinto, y su ajuste resulta del cuello ([[][]]), el que viene a enunciar que el creador no quiso, a lo mínimo un corto instante, o en el ensueño, entorpecer la interpretación según la cual un tabique prepara el otro.

Aplicación a Baudelaire

Nos atenemos, en cada uno de los tabiques, a una interpretación que no tiene ninguna clase de ligadura uniendo dos proposiciones que señala claramente el texto. Por otra parte, cada uno de los tabiques evita cambiar el sentido de billar, a pesar del uso posible de la carpeta. Así, (símbolos(.)observan(.)el hombre), aunque admitiendo una modificación parcial de la orden inicial de las ideas, guarda el sentido de base. Al contrario, (La Naturaleza(.)es(.)un ámbar) modifica claramente el sentido percibido de entrada, luego no puede acabar más que en unas ilusiones de comentario. El exegeta, equivocado desde el principio, se aleja del soneto para inventarlo de nuevo, pero en vano. Se hace creador y abandona su primera labor, aunque le da gusto imitar otra vez al intérprete de buena voluntad.

§584
· Azada
Teoría

Una azada cabe en una gamba que está hecha compleja por la existencia al interior de sí misma de particularidades difíciles de comprender de entrada. Primero, tenemos en la gamba una precisión sobre la aspiración algo nebulosa del creador a cumplir un rigor lo más grande posible, a pesar del campo de los textos de imaginación al que pertenece la obra en cuenta. Luego, ahí presentamos dos formas distintas dentro de la misma interpretación en general: una versión desprovista de la travesía en el túnel, y otra con tal tratamiento. Esas dos versiones se llaman avatares. El primer avatar así se presenta: “el creador, un corto instante por lo menos, o en el ensueño, aspirando a ser coherente con el conjunto del texto comentado, quiso no entorpecer la idea de que la proposición…prepara la proposición…” El segundo avatar se enuncia de esta forma: “el creador, un corto instante por lo menos, o en el ensueño, aspirando a ser coherente con el conjunto del texto comentado, quiso no entorpecer la idea de que la situación descrita en…causa la descrita en…” Cada uno, los dos avatares adoptan una abreviación: por un lado el símbolo (ᵒ…ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌ…) y, por otro lado, la señal (˜*˜…ꞌꞌꞌcausaꞌꞌꞌ…) En este contexto, (ᵒ) se pronuncia “lucera”; y (˜*˜), “cristal”.

Método

Nos queda insistir sobre un punto de vocabulario: “causar” es una forma de “preparar”, luego, el segundo avatar permanece en el cuadro general proporcionado en el párrafo 565, para la gamba “(F(.)H(.)E) y el creador quiso, un corto instante por lo menos, o en el ensueño, no entorpecer la interpretación según la cual eso prepara (R(.)L(.)S)”. No faltan realidades corrientemente observables, donde los dos verbos vienen a ser lo mismo, aunque al considerar la cosa con más cuidado "causar" parece adaptarse bien en particular a las descripciones de hechos que no se deben inmediatamente a un ser personal. Al fin, al exegeta le toca elegir, en el caso que él acaba de tratar, la versión mejor adaptada al sentido del trozo del texto, escudriñado a algún momento preciso de su estudio de intérprete.

Aplicación a Baudelaire

Examinemos dos relaciones entre ideas del poema „Correspondencias“ que, a primera vista, parecen ir hacia un sentido y hacia otro, a pesar de su similitud. Con \(ᵒla naturaleza(.)es(.)un templo-[]ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌlos perfumes, los colores y los sonidos se(.)responden(.))/, es fácil pensar que la significación viene del que el creador ha concebido los objetos tocando nuestra sensibilidad como fieles que cantan fragmentos de música litúrgica formando una suite de llamadas y respuestas. Examinemos, al contrario \(˜*˜el hombre(.) pasa(.)por allí a través de bosques de símbolosꞌꞌꞌcausaꞌꞌꞌlos perfumes, los colores y los sonidos se (.)responden(.))/. Se ve aquí la noción de que el artista, «el hombre» por excelencia, causa, por el rodeo de la iniciación artística recibida por él, esta sutileza de pensar que permite percibir la relación de correspondencia de los perfumes, colores y sonidos. La diferencia de las versiones es tan ligera como importante.

§585
· Chamicera
Teoría

Una chamicera cabe en varias azadas, reunidas por un exegeta, a fin de construir una interpretación del texto. Por une parte, el ensueño del creador parece demasiado vago para ser capaz de proporcionarle, en el detalle más fino, una síntesis de este tipo. Pero, por otra parte tal ensueño fue sometido inevitablemente a esta propensión común del espíritu humano, que le impulsa a la concentración, a veces sumamente borrosa, de sus pensamientos. Sólo cuando el pensador nutre una profunda hostilidad para ciertas ideas, rechaza entonces su unificación muchas veces. Ahora bien, tal cosa parecería sorprendente si se tratara del fruto de un largo proceso de elaboración, ampliamente voluntario tanto como personal. Encontrar la verosimilitud de una chamicera viene a determinar si el panorama que el intérprete tiene a la vista, compuesto de muchos ensueños posiblemente causadas por la guarida, posee verdaderamente los caracteres de una síntesis. A fin de proceder a una primera selección, dentro de semejantes concentraciones de imágenes mentales, se exige que cada chamicera tenga por base constante la suposición de una misma tapa tanto como de un tutor único.

Método

Como elegimos una tapa entre tantas otras, que son algunas veces igualmente aceptables, esta imagen, aunque ya posea un sentido ligeramente sintético, se contenta con representar una interpretación particular de la guarida analizada, sin constituir el resultado de un conocimiento profundizado en cuanto al sentido del texto.

Aplicación a Baudelaire

Si elegimos para „Correspondencias“ la tapa descrita más arriba, “la imaginación, en cada uno de las artes, está sostenida por las influencias de todas esas disciplinas”, nos abstendremos sin embargo de identificarla como el núcleo de todas las concepciones del poeta.

§586
· Rogativas
Teoría

Dos preguntas, las “rogativas”, permiten probar la profundidad de la ligadura que une la azada con la chamicera. La primera rogativa, llamada el volteo, concierne una viga del primer tabique, mientras que la segunda, la demanda, se refiere a una viga del tabique mentada a derecha. El volteo se da sin el túnel, mientras que la demanda lo emplea. La respuesta que obtiene cada una de las preguntas difiere también. El volteo obtiene una respuesta organizada alrededor de la tapa, mientras que para la demanda, es el tutor el que echa mano.

Aplicación a Baudelaire

Una afirmación puesta con un túnel es por ejemplo “que existe, entre los objetos, bosques de símbolos”. Aparentemente resulta más fácil de comprender que la noción, dada sin túnel, proponiendo que “el creador concibe cierto simbólico según la idea que se hace de los bosques”.

Método

Utilizando la artimaña lógica haciendo pasar así, relativamente a un texto de imaginación, de la idea al objeto, el exegeta se libera un momento de muchas complicaciones que amenazan recargar su propósito e imita a uno que se fía a la intuición más inmediata. Enfoca a un creador describiendo el mundo, en vez de aceptar que este autor proporciona la imagen que se hace del mundo. De modo parecido, en una clase de teatro, cansado de especificar sin cesar “la idea que Molière tiene de Alceste implica la del mal humor”, el profesor acaba por nombrar al personaje como si existiera: “Alceste se muestra de mal humor”. Venir a los objetos parece sencillo. Kant incluso criticó a Platón por haber subestimado la importancia de tal camino seguido, perdiéndose en medio de suposiciones inciertas [474¹]-[474²]. No obstante, el filósofo de Königsberg hizo el mismo género de error, porque suele enfocar una forma de pensamiento en la cual nada provendría de la presión de los hechos materiales [470]-[471]. Al contrario, tenemos que aprender a ordenar voluntariamente nuestro pensar según los contornos de las apariencias naturales mejor que lo supieron hacer nuestros antecesores, y ello sin imaginar que existe un saber totalmente desprovisto de ayuda empírica. Fuera de las salidas de la elaboración histórica, pues recientes, las bases de la inteligencia que nos permiten la experiencia corriente, no vienen de abstracciones que la hubieran precedido, sino de la especie, luego de la presión de los medios naturales. En ellos vivían los seres de quienes descendemos, y la fuerza de los objetos materiales de su medio ambiente no se detuvo, para sus consecuencias, a nuestros antepasados. Desde la aparición de la vida, numerosos accidentes reproductivos tienen lugar en cualquier período; la filtración de los vástagos, dentro del mundo, cambia, cuando el medio filtrante se modifica; y en tiempos inmensos, las poblaciones resultan renovadas, cada vez de modo parcial, luego por etapas [232]- [233]-[234]-[235]-[236]-[237]-[238]-[239]-[240]. De aquí vienen las faculdades de las que sobreviven, en particular. Ahora, la ilusión de un pensamiento que ordenaría mentalmente los objetos, fuera de cualquier elaboración biológica de sí misma por las cosas, sale de la ignorancia del tiempo considerable de nuestra formación lenta a lo largo de la evolución. Esta grave falta de conocimientos sin embargo hoy ampliamente disponibles, llevan a unos a imaginar todavía la alta abstracción como principio inmediato de nuestro pensar, mientras que fue obtenida como resultado biológico sumamente involuntario, acompañado de modificaciones históricas más voluntarias [19]-[20]-[21]-[268]-[270]-[470]-[471]-[476]-[500]-[722].

§587
· Volteo
Teoría

En el fondo, el volteo consta de las palabras: “¿cómo volver a encontrar la tapa…saliendo de la idea que representa la viga…?” A veces es necesario, para hacer comprender fácilmente esta pregunta, transformar muy ligeramente la viga, o más añadir una precisión al sentido dicho por él, todo eso utilizando la carpeta. La noción inicial, o la obtenida por ligera transformación, se llama el trapecio. Se puede señalarlo por (.\.), símbolo leído “bastón”. De ese modo, el volteo tiene por sustancia: “¿cómo volver a encontrar la tapa…saliendo del trapecio…?” La respuesta dada a un volteo se hace a veces, ella también, con una ayuda venida de la carpeta. Se empieza con “es que…” y se termina dando la tapa, de modo exacto o próximo, en lo que concierne la forma, aunque completamente para el fondo.

Método

Para cualquier texto, la tapa proporciona, al cálculo de verosimilitud de una chamicera a lo mínimo, alguna certidumbre a propósito de la unidad que necesita.

Aplicación a Baudelaire

“La imaginación, en cada uno de las artes, está sostenida por las influencias de todas esas disciplinas”, tapa elegida para „Correspondencias“, así debe poder desempeñar su papel, concerniendo un posible volteo del avatar sin túnel \(ᵒde vivants piliers.\.(.)laissent(.) parfois sortir de confuses paroles-[]ꞌꞌꞌprépareꞌꞌꞌl'homme y(.)passe(.)à travers des forêts de symboles-[])/ (×(ᵒpilares vivientes.\.(.)dejan(.)a veces salir confusas palabrasꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌel hombre(.)pasa(.)por allí a través de bosques de símbolos)). Se esboza el volteo: “¿cómo volver a encontrar el tema definido en el párrafo 570, "la imaginación, en cada uno de las artes, está sostenida por las influencias de todas esas disciplinas"?” Y uno se da cuenta de que el término «pilares» concebido en el sentido “los pilares del arte, sus representantes más ilustres” haría un buen trapecio, o más una base correcta de volteo. Pues ahora tenemos la pregunta entera: “¿cómo volver a encontrar el tema "la imaginación, en cada uno de las artes, está sostenida por las influencias de todas esas disciplinas", saliendo del trapecio "pilares"?” La respuesta viene fácilmente: “es que vivientes pilares del arte proporcionan al "hombre", nuevo gran artista en la escena de la estética, una imaginación elaborada en todas las disciplinas, con cuyo medio sabrá obrar como si hubiera sido influido por un viaje a través de bosques de lo simbólico.”

§588
· Demanda
Teoría

La demanda concierne la contribución de un objeto con otro. La forma de la pregunta utiliza el túnel, luego menciona los dos objetos, cuyo sentido está señalado por puntos suspensivos: “¿cómo resumir, según el contexto, lo que recibe…de…?” Una primera viga posee un sentido llamado el reclamo, y su objeto constituye el beneficiario de la relación. No se utiliza el reclamo obligatoriamente en la azada. Además, cuando lo encontramos en ella, se pone en uno u otro tabique, y puede ser que su viga esté elaborada con la carpeta. Nos está siempre permitido señalar el reclamo gracias al símbolo (<>), llamado el pito. En la formulación de la demanda, los últimos puntos suspensivos acogen la mención del festón, y este último es el sentido cuyo objeto es la contribución que tiene por beneficiario el objeto del reclamo. Dentro del tabique derecho, una viga dice el festón, pero a veces con medios de presentación que le da la carpeta. Resulta cómodo, algunas veces, utilizar [.], el símbolo del festón, leído “tejo”, en un punto del segundo tabique. Terminemos la descripción de la demanda, al declarar por el túnel que el objeto del reclamo recibe algo del objeto del festón. Enfoquemos ahora la respuesta, ampliamente se refiere al tutor, utiliza el túnel, y se da con las palabras: “todo se reduce a algo como…” En cuanto al detalle de la demanda, solemos tener un gran surtido de ideas a nuestra disposición, lo esencial siendo que aclare el papel asumido por el tutor.

Aplicación a Baudelaire

Examinemos de cerca el avatar sin túnel \(ᵒ de vivants piliers(.)laissent(.)parfois sortir de confuses paroles-[]ꞌꞌꞌprépareꞌꞌꞌl'homme<>y(.)passe(.)à travers des forêts[.]de symboles-[])/ (×(ᵒpilares vivientes(.)dejan(.)a veces salir confusas palabrasꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌel hombre<>(.)pasa(.)por allí a través de bosques[.]de símbolos)). Salimos de «bosques», en el tabique leído a derecha, y emitimos la demanda: “como resumir, según el contexto, lo que recibe "el hombre" de los "bosques"?” Replicamos por una referencia al tutor: “todo se reduce a algo como ‘’"la imaginación", "las artes"‘’, por el que la inteligencia y la sensibilidad se dirigen hacia un sueño activo, el que produce, a lo largo del tiempo, las artes, saliendo de una relación intensa con las zonas de la realidad.”

Método

Por medio del volteo, y después de la demanda, comprobamos lo esencial del sentido de la azada, de modo a rechazar el contenido, en el caso en que, finalmente, la prueba nos haría comprender que presenta muchos puntos flacos. Uniformar de este modo los procesos de comentario tiene por cierto algo fastidioso, pero fuera de tal simplificación, debemos juzgar de la verosimilitud de las interpretaciones, ora con un criterio, ora con otro. Pues, una vez más, cabe imitar empíricamente al matemático en un dominio ajeno al suyo, luego proporcionando una adaptación de su enfoque impecable, a los objetos poco claros que proporcionan los textos de imaginación. Por una parte, el sabio logró encontrar axiomas, porque enuncia las reglas importantes de su actividad, con el fin de ser capaz de articularlas sin repetición inútil como sin contradicción, bosquejando con ellas razonamientos. Por otra parte, formaliza, pues nombra de único modo todo lo que, bajo cierto aspecto, se parece, entre los objetos diferentes en apariencia, a fin de dar sólo una prueba única a propósito de una idea que se refiere a varios arreglos de objetos. Esas dos vías tienen la misma finalidad: la simplificación del control de lo que llega en la imaginación, siempre desbordante, al contacto de los mil reflejos de lo real que nos alcanzan, bajo la presión de los objetos.

§589
· Arrumaje y herraje
Teoría

Imaginamos, para cada azada, dos esquemas intuitivos, encargados de profundizar un aspecto importante y pues fácil de reconocer: el arrumaje y el herraje, los que juntos, forman las teleras. Si se puede dar mil aproximaciones a la azada, sin embargo se queda con dos, una de cada suerte, puesto que no hace falta embrollar el espíritu, sin ayudarlo, gracias a una aplicación intuitiva, a delimitar el sentido. El arrumaje constituye un comentario que se refiere al punto de vista que se supone del creador, por lo menos en su estado de pensamiento rápido o de ensueño, cuando enfoca sin túnel, dentro de su texto, un sentido que parece preparar otro. Para \(ᵒdes symboles(.)correspondent(.)se-[]-ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌles parfums, les couleurs et les sons(.)répondent(.)se-[]-)/ (×(ᵒsímbolos(.)corresponden(.)seꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌlos perfumes, los colores y los sonidos(.)responden(.)se)), tenemos el arrumaje siguiente: “el creador no pudo enfocar, por lo menos fugazmente o en el ensueño, sino que la representación de una misma forma, interna en los dominios de los cinco sentidos, dará la impresión de preparar la noción de que los seres de lo sensible, o las impresiones que provocan dentro de nosotros, tienen la misma serie de caracteres morales también posibles”. La reunión de todos los arrumajes, para las azadas de la misma chamicera, constituye una leña. Por otro lado, el herraje contiene un muy corto esquema intuitivo de la azada dada con túnel. Cuando se reúnen los herrajes, para las azadas de la misma chamicera, se forma el taller. En calidad de ejemplo, a propósito del avatar que acabamos de ver a grandes rasgos, \(ᵒ des symboles(.)correspondent(.)se-[]- ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌles parfums, les couleurs et les sons(.)répondent(.)se-[]-)/ (×(ᵒsímbolos(.)corresponden(.)se-[]- ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌ los perfumes, los colores y los sonidos(.)responden(.)se[]-)), tenemos un herraje “la correspondencia de los símbolos causa las varias respuestas de los perfumes, colores y sonidos”.

Método

Aunque la azada no tiene que albergar ninguna ilustración desprovista de tope, el arrumaje puede contener semejante ejemplo, tanto como el herraje, porque las aplicaciones de la azada no están sometidas a una disciplina tan fuerte como la que se impone al original. Esto puede revelarse muy útil, pues, por medio del arrumaje, por un lado, y del herraje por otro, se podría proveer ciertos batientes de ejemplos capaces de favorecer la búsqueda de varias ideas todavía desconocidas, pero reconocibles más tarde como acercándose al punto de vista que dio origen a la realización literaria actual.

Aplicación a Baudelaire

Sin embargo una dificultad surge. Que se tome una ilustración de ficción viniendo de un libro o que sea un ejemplo que se puede situar en el plan arqueológico, poco importa: habrá que poder mostrar lo serio que es. Si se desea así referirse a Swedenborg para comprender el avatar \(˜*˜des symboles(.)correspondent(.)se-[]-ꞌꞌꞌcausaꞌꞌꞌles parfums, les couleurs et les sons(.)répondent(.)se-[]-)/ (×(˜*˜símbolos(.)corresponden(.)se[]-ꞌꞌꞌcausaꞌꞌꞌlos perfumes, los colores y los sonidos(.)responden(.)se)), será indispensable conocer un pasaje de las obras del teósofo coincidiendo bien con el detalle del sentido utilizado en tal caso. Bien es verdad, además, si ya fue proporcionado gran número de citaciones de libros que provocan hoy alguna sorpresa, a fin de permitir a todos representarse el conjunto de las creencias que alimentaron la estética de Baudelaire, somos incapaces de precisar lo que él mismo tomaba en serio, y lo que ha utilizado para encantar a todo el público. Al considerar las cosas holgadamente, es de subrayar que si se dan a menudo anchuras sobre las ideas que el poeta podía alcanzar, en los medios que frecuentaba, se hace confianza al lector para que no mezcle tales apreciaciones con las consideraciones de método presentadas también en esos párrafos, de vez en cuando, pero desde otra perspectiva. 248

§590
· Polipasto
Teoría

El polipasto de un avatar concreto de azada es un conjunto de catorce determinaciones, cada una dada en un solo ejemplar: texto, resto del engranaje, totalidad de la barra, chamicera, tapa, tutor, leña, taller, volteo, demanda, festón, reclamo, trapecio, y al fin el tipo, “prepara” o “causa”, del cuello ([[][]]). El avatar determinado de esta manera se muestra muy solidario de su polipasto, puesto que él define numerosos aspectos. Tal avatar concreto, cuyo polipasto hemos circunscrito, está reconocido por la señal (¨), descrita por la palabra “dintel”, y se llama un batiente. Un vivero constituye lo que queda de una misma chamicera, cuando conservamos únicamente de ella un batiente por azada.

Método

Nos falta toda posibilidad de proporcionar a un batiente \(E(.)H(.)Fꞌꞌꞌ[[][]]ꞌꞌꞌR(.)L(.)S)/¨ otro polipasto que el que le está atado puesto que un batiente posee sólo un único polipasto. Esta solidaridad acarrea cada vez la consecuencia que, en la búsqueda por etapas de los batientes más capaces de descubrir los motores de la imaginación creadora, tendremos que modificar juntos nuestras ideas de un batiente y de su polipasto.

Aplicación a Baudelaire

Aunque conservemos el engranaje de „Correspondencias“, utilizado hasta ahora, la menor modificación de un polipasto, a lo largo de la elaboración de los más juiciosos batientes, cambiará el batiente concernido. 591///-Dos batientes del mismo vivero son uno para otro comensales. De modo próximo, cualquier arrumaje es un recluta para los otros de la misma leña; y en un mismo taller, cualquier herraje es un colega para los otros herrajes. A fin de averiguar lo serio de un vivero, es necesario asegurarse de que los comensales sean mutuamente compatibles, y de la misma manera, en lo que se refiere a los batientes del mismo vivero, que ninguna oposición exista entre los reclutas por un lado, entre colegas por otro, dado que tales carencias amenazarían el conjunto.

Método

Uno gana mucho al contentarse, al principio, con un vivero poco extendido, ya que, en ese caso, el espíritu ve mejor las dificultades. La libertad que permite el texto de elaborar varios viveros está sostenida por las potencialidades de sentido. Así, cierta elección está dejada al intérprete, lo que hace pensar en el juego de una pieza móvil en una mecánica, debido a ciertos movimientos propios que no impiden el efecto general y no producen de ninguna manera su aspecto más visible.

Aplicación a Baudelaire

Nos gustaría espontáneamente poder entender la relación entre «noche» y «transportes», dentro de „Correspondencias“, y la nueva aproximación ahora esbozada nos deja entrever cómo Baudelaire pudo, entre otras cosas, preparar, por medio de sus propósitos refiriéndose a la noche unida con el día, la idea de que los transportes del espíritu y de los sentidos enredan sumamente nuestros pensamientos.

§592
· El elástico menta el frente de cada uno de los cordajes
Teoría

Recurrimos a una artimaña, con el fin de volver a los tres frentes dando trapecio, festón y reclamo: es el elástico. Su formulación proporciona las vigas que conciernen a esos tres sentidos, más sus tres símbolos (…(.\.);…[.];…<>). Trapecio, festón y reclamo forman los “cordajes” de cada batiente. Restituimos únicamente, con el elástico, las vigas de los cordajes, eventualmente olvidados por el empleo de la carpeta.

Método

Dada la necesidad de utilizar, en el cálculo de la toesa, este trío “festón-reclamo-trapecio”, es útil conservar su recuerdo muy vivo. Además, los cordajes, puestos en su sitio en la memoria del exegeta, no tardan en proporcionarle el recuerdo de cada una de las otras vigas, cuyas nociones vuelve a encontrar casi inmediatamente, gracias al sentido global del batiente.

Aplicación a Baudelaire

Escribimos, en relación con el elástico (paroles.\.;chantent[.];homme<>) (palabras.\.;cantan[.];hombre<>), el batiente \(ᵒde vivants piliers(.) laissent(.)parfois sortir de confuses paroles.\.-[]ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌdes parfums² frais…doux…verts…corrompus, riches et triomphants(.)chantent(.)[.]les transports de l'esprit et des sens-[]-)/¨ (×(ᵒpilares vivientes(.)dejan (.)a veces salir confusas palabras.\.ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌperfumes frescos…dulces…verdes…corrompidos, ricos y tri unfantes(.)cantan(.)[.]los transportes de la mente y los sentidos)). Ahí «hombre» es el reclamo y «cantan» el festón. El hombre saca provecho de la canción de los perfumes, y la corta respuesta que obtiene la demanda indica la substancia de tal beneficio: “todo se reduce a algo como ‘’"la imaginación", "las artes"‘’, por el que la inteligencia y la sensibilidad se dirigen hacia un sueño activo, el que produce, a lo largo del tiempo, las artes, saliendo de una relación intensa con las zonas de la realidad.” Según el poeta, el hecho de la canción contiene, por una especie de analogía, lo esencial en las artes, que proceden sobradamente de la imaginación. Posiblemente, el mundo cultural, atrajo a un gran artista nuevo, «el hombre», se interesa por algo más importante que ese carácter, ya, de por sí, sorprendente. Entre los principios de la belleza, que los «pilares», o grandes artistas, ofrecen a los espíritus aguzados, las correspondencias que acercan a los contrarios tendrían un sitio importante. La glorificación del despierto de la sensibilidad amorosa estaría contrabalanceada por el elogio de la intensidad física que acompaña la impresión orgiástica. El «que» del último verso, lejos de referirse a los solos perfumes corrompidos, representaría el conjunto de los olores gratos. En el plan gramatical, ninguna imposibilidad aparece: «Hay perfumes frescos…dulces…verdes…y otros, corrompidos, ricos y triunfantes…que cantan los transportes de la mente y los sentidos.» Tendríamos un canto moderado, dulce y fresco, cuando nace el sentimiento, y otro paroxístico, celebrando sus excesos. En ambos casos, existe unos «…transportes de la mente y los sentidos.» Desde el punto de vista del lógico, esta interpretación parece ligeramente inferior a la otra, pero muy poco.

§593
· Estuche
Teoría

En lo relativo a un batiente, el pilono de su vivero es el conjunto de los pares compuestos de tabiques; comensales; reclutas; colegas; conjuntos hechos con un volteo y su respuesta; conjuntos hechos de una demanda y su respuesta. En la descripción de un par de ese tipo, es un error admitir una repetición o una falta de coherencia, sólo si la cosa no refleja lo que existe en el texto considerado. Por fin, se llama “estuche” cualquier zona de un texto que contiene algo como una repetición o contradicción.

Método

Una incoherencia, clara tanto como límpida resulta difícil de mostrar en un texto de imaginación, pero existen casos en los que una proximidad con tal defecto es sensible. Al mismo tiempo, mantiene intacta la idea fácil de que la división de las tareas intelectuales realiza un equilibrio, con el método científico que carece de encanto, y la fantasía artística que carece de rigor.

Aplicación a Baudelaire

Pensamos al contenido de „Correspondencias“, con respecto a la presencia extraña del incienso corrompido en el templo de Naturaleza.

§594
· Ensombrecimiento
Teoría

Fuera de lo que concierne los posibles estuches de un texto, dentro del vivero de un batiente, el exegeta encuentra algunas veces un fallo que llamamos el ensombrecimiento. En tal ocasión, debemos suponer que existe una vergüenza sentida por el creador delante de su texto. La impresión procede de lo que queda al autor de sentido lógico en su estado de pensamiento rápido o de ensueño. Todas las situaciones de ensombrecimiento vienen de los elementos del pilono. Se trata por consiguiente de las relaciones entre dos tabiques; comensales; reclutas; colegas; conjuntos “volteo-respuesta”; conjuntos “demanda-respuesta”. En el primer caso, tenemos una repetición completa, tanto en el fondo como en la forma. En el segundo, se revela un sentimiento de coherencia imposible. Cada vez, sólo uno de los batientes sufre del ensombrecimiento, el cual siempre permanece único, en cuanto tiene lugar. Por esto, es imposible contar dos veces el mismo error, y sólo atribuimos la molestia al batiente cuyo trapecio llega segundo en el texto. En un mismo vivero, si dos batientes que forman ensombrecimiento poseen un trapecio idéntico, el último batiente que hemos admitido padece sólo este castigo del ensombrecimiento.

Método

Para seres de forma muy distinta, como batiente y herraje, no sabemos identificar correctamente el ensombrecimiento. Tenemos poca fuerza cuando enfocamos el espíritu lógico del creador, en algún pensamiento rápido o en el ensueño. Luego hace falta que nos contentemos con relaciones dentro de pares hechos de cosas muy fáciles de comparar.

Aplicación a Baudelaire

El estuche no sufre el ensombrecimiento puesto que el creador no padeció molestia, colocándolo francamente dentro de su texto. Bien lo vemos con los dos pasajes que expresan que “el mundo forma un templo” y que “el incienso está corrompido”. Si el autor pudo querer jugar con la repetición o la contradicción, por motivos artísticos ¿qué podemos reprochar a los exegetas que interesarse por esta posibilidad?

§595
· Toesa
Teoría

La toesa constituye la medida de verosimilitud de la proposición “la imagen del batiente…ha pasado en el espíritu del creador”. Se llama “horadamientos” los criterios numéricos a •, b•, c•, d•, e•, f•, g•, h•, j•, k•, m•, p•, w• que permiten tal cálculo. Invertimos el producto matemático para obtener la toesa: 1/a •b•c•d•e•f•g•h• j•k•m•p•w•. Los trece horadamientos toman cada uno una denominación, en la que cada letra distintiva a, b, c, d, e, f, g, h, j, k, m, p, w está acompañada del símbolo ( •), llamado “lenteja”. Más detalladamente, los llamamos: (a•), asa; (b•), mazo; (c•), cesta; (d•), anzuelo; (e•), perno; (f•), empulguera; (g•), colgante; (h•), escabel; (j•), cayado; (k•), cizalla; (m•), viaducto; (p•), horca; y por fin (w•), oleaje.

Método

Aspirando vagamente a tener coherencia con el texto, pero sumido en el pensamiento rápido o el ensueño, el creador no puede dominar el sentido detallado del batiente. Luego la descripción de lo que sintió al origen ese autor necesita un exegeta.

Aplicación a Baudelaire

La cuenta de la verosimilitud tendrá por modelo, como en las otras partes del ensayo, las medidas que se elaborarán para „Correspondencias“, pero con el fin de alcanzar el grado de generalidad más alto, para que los procesos empleados aquí tengan interés en cualquier texto de imaginación.

§596
· Asa
Teoría

El asa (a•) vale 1 en dos condiciones. Primero, hace falta que cada uno de los tabiques utilice por lo menos una viga; luego, que ninguna viga se repita en todo el batiente. La primera petición garantiza el arraigo del batiente en el texto; la segunda preserva de la repetición inútil. Escribimos por consiguiente a •=2 en cuanto un tabique se presenta sin viga, por una parte; luego, por otra parte, que una viga ya citada aparece de nuevo en el batiente. Si dos repeticiones suceden, el asa permanece a •=2.

Método

En cambio, puesto que la viga constituye un frente, es imposible que una viga idéntica sea repetida en dos puntos distintos de la misma obra. Como compartimiento, cualquier frente está fijado en un solo punto. Si no, nunca habría una distancia para separar dos empleos de una sola palabra. Sin embargo, el contrario es evidente, porque frecuentemente, en cuanto a un mismo vocablo dos veces mentado en una obra importante, hemos olvidado su primera utilización al llegar a su segundo empleo. Pero en cuanto a las guaridas y relativo a nuestro actual cálculo, la distancia permanece nula, gracias a las pocas palabras y porque el pensamiento sólo consiste en un ensueño que toca las ideas a las que el creador no quiere oponerse y sin una franca voluntad. En cada criterio numérico particular, b •, c•, d•, e•, f•, g•, h•, j•, k•, m•, p•, w•, nuestro pensamiento nos parece fundado sobre el contraste oponiendo buena y mala calidad, de modo que no sirve para nada contar varios grados intermediarios de calidad. De ese modo, la repetición de viga en un batiente constituye una falta absoluta, y poco importa que exista una o diez repeticiones. A escala de la toesa completa, las cosas difieren de nuevo. El pensamiento distingue varias bases de la inverosimilitud, luego nos hace falta contar un horadamiento diferente para cada punto. Así la toesa cambia mucho según que un solo horadamiento vale 2, o que los trece valen 2. En el primer caso, merece el nivel ½=0,5 y en el otro, el nivel, aquí despreciable 1/(2)(2)(2)(2)(2)(2)(2)(2)(2)(2)(2)(2)(2)=1/8192.

Aplicación a Baudelaire

Concerniendo el batiente \(ᵒ correspondencias(.)dejan(.)a veces salir largos ecos-[]-ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌperfumes…corrompidos, ricos y triunfantes(.)cantan(.)las correspondencias de la mente y los sentidos-[]-)/¨, la repetición de la viga «Correspondencias» trae el asa a•=2.

§597
· Mazo
Teoría

El mazo (b•) vale 1 cuando todas las vigas del segundo tabique siguen, en el texto analizado, los empleados en el primero. Como la noción de fundación, o de base, constituye lo esencial del cuello, cabe respetar lo que ello implica. En principio, lo que prepara precede lo fundado, o, lo que causa precede lo causado, pues hace falta una clase de anterioridad para las imágenes E, H, F para con R, L y S. Al contrario se escribe un valor de inverosimilitud b •=2 luego que una viga del segundo tabique precede, dentro del texto, una viga del primero. Si pasa igual varias veces, quedamos con este valor 2. Veamos el batiente \(ᵒ des forêts de symboles(.)observent(.)avec des regards familiers l'homme-[]-ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌde vivants piliers(.)laissent(.)parfois sortir de confuses paroles-[])/¨ (×(ᵒbosques de símbolos(.)observan(.)con miradas familiares el hombreꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌpilares vivientes(.)dejan(.)a veces salir confusas palabras)). El que las palabras «pilares», «vivientes», «dejan», «veces», «salir», «confusas» y «palabras» vienen en el poema antes de «bosques», «símbolos», «observan», «con», «miradas», «familiares» y «hombre» no favorece verdaderamente la idea de que una imagen del tipo de la que es notada por “…bosques de símbolos observan con miradas familiares el hombre…” pueda introducir «…pilares vivientes
dejan a veces salir confusas palabras…»

Método

El método analítico permite aislar bastante las bases formales del fracaso de un pensamiento en la descripción de las apariencias, para que la apreciación subjetiva o colectiva mal concebida, con un fondo a veces discutible sin límites, sea excluida de las mejores ideas, gracias a las observaciones meticulosas de las formas.

Aplicación a Baudelaire

A menudo, la selva se muestra difícil, pero eso es necesario para alejar al incapaz, por el juicio que revela su falta de valor. Una vez, el Poliphilo de Colonna, soñando, teme fracasar [204]: «…yo avanzaba tanto que me encontré en una inmensa selva oscura…Ahí los árboles estaban tan apretados y las ramas tan tupidas, que los rayos del sol no podían penetrar por ellas…Iba…delante, y solamente volvía atrás…por un lado…por el otro, con las manos y el rostro desgarrados por las zarzas, cardos y espinas…a cada paso, estaba detenido por mi vestido que se agarraba en los montes bajos y matorrales…estaba sin consejo y no supe simplemente qué hacer, sino quejarme a voz alta. Pero todo en vano pues nadie me oía, excepto la bella Eco, la que me contestaba desde lo más profundo de la selva…» 251

§598
· Cesta
Teoría

La cesta (c•) vale 1 si no existe ninguna sospecha de accidente o de falsificación afectando el texto analizado, en lo que es importante en él para el batiente en cuenta. En efecto, en caso de tal modificación, el sentido de los tabiques podría no haber sido deseado del todo por el creador. Si tal cosa sucede, nos hace falta contar un valor de inverosimilitud c •=2. Ya que el batiente describe el ensueño del creador o su pensamiento concebido a toda velocidad, el peligro, a lo largo de la medida de verosimilitud, consiste, para el intérprete, en un ensueño hecho por sí mismo imitando el supuesto del autor, que le quitaría parte de su objetividad en cuanto al texto analizado. La cesta (c•) permite vigilar este punto, lo mismo que la cañada (å) daba medio de tratar, cuando se mide la verosimilitud de las lonas, de la posibilidad que el intérprete vea ilusoriamente una intrusión significativa en el simple resultado de un accidente que le pasó al texto, a causa del deseo de encontrar lo extraño en los textos a través de sus investigaciones.

Método

Como, en la determinación de los horadamientos ya citados, la medida del error está limitada a 2, sólo puede ocurrir lo mismo ahí, por un motivo evidente de equilibrio en el tratamiento de todas las flaquezas de los batientes. Pues, si un accidente se acompaña de una falsificación para el pasaje que define, respecto al batiente, el sentido de las vigas, la cesta permanece c •=2.

Aplicación a Baudelaire

Imaginemos que el título «Correspondencias» sea sustituido por “Creencias”, debido a un accidente sencillo, o a un accidente que más tarde un falsificador habría explotado. De todas formas, el poema estaría pronto tachado ilusoriamente de ironía, sobre todo concerniendo el principio: «La Naturaleza es un templo…»

§599
· Anzuelo
Teoría

El nivel 2, para el anzuelo (d •), está alcanzado cuando existe el empleo de nociones sumamente racionales, en el pasaje del texto que proporciona las vigas del batiente. Sin embargo, se hace caso omiso de las proezas de composición artística; por ejemplo, si uno estudia un poema, de los raciocinios que se emplean para la versificación. En el cálculo de verosimilitud, sólo concerniendo los textos de imaginación, hay que contar una cantidad de inverosimilitud d •=2 para sancionar la aplicación equivocada del método a obras de suma racionalidad. En cualquier otro caso, (d •) vale 1.

Método

No es idéntico sin embargo, por un lado, evocar, o incluso utilizar, cosas que fueron profundizadas con rigor, y por otro lado tratarlas.

Aplicación a Baudelaire

No cabe duda que Baudelaire utiliza la excitación de las facultades olfativas, estudiadas por los fisiólogos, pero él mismo no da ninguna observación directa de la nariz, de modo que su actividad, en la concepción de los perfumes, no puede llamarse fisiología.

§600
· Perno
Teoría

El perno (e•) vale 1 en cuanto al batiente satisface un lote de cuatro condiciones. Primero, la construcción del batiente no debe incluir ni anacronismo ni torpeza. Por otra parte, no conviene sustituir a alguna viga otra cosa o proporcionar una interpretación que reemplazaría por otro el sentido de billar. En todos los casos, se trata de garantizar que el creador podía aprehender el sentido de las vigas individuales y la preparación, supuesta, de un tabique por el otro. Luego que una de las exigencias no está cumplida, escribimos e•=2.

Método

En particular, en lo que toca la barra, hecha, al principio, para facilitar la integración de los sentidos de vigas en los tabiques, hay que procurar que, al fin, no echa a perder todo al pretender aclarar la idea en el momento cuando modifica completamente el significado. Tal defecto nos acecha a cada momento, ya que es hoy cuando empleamos la barra, mientras que el texto viene de ayer.

Aplicación a Baudelaire

El error afecta la expresión \(ᵒ de vivants piliers(.)laissent(.)parfois sortir de confuses paroles-[]ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌles symboles mathématiques(.)observent(.)l'homme avec des regards familiers-[]-)/¨ (×(ᵒpilares vivientes(.) dejan(.)a veces salir confusas palabrasꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌlos símbolos matemáticos(.)observan(.)al hombre con miradas familiares)). La referencia a las matemáticas hace pensar en una manipulación equívoca del texto, realizada para emitir una interpretación de „Correspondencias“, que parece desprovista de base, de suerte que escribimos la medida de inverosimilitud e •=2.

§601
· Empulguera
Teoría

La empulguera (f•) no concierne el cuello ([[][]]). Para obtener f •=1, hay que juntar tres condiciones, todas relativas a los dos tabiques, y ninguna al conjunto del batiente. Primero, en cada uno de los tabiques, no debe haber ninguna ilustración desprovista del sostén de algún tope, y ninguna oposición para con un vínculo de sentido aceptable en el billar. Luego, cada relación entre ideas, que lleva cualquier par de vigas, debe proceder de una clase de compendio, presente dentro del billar. En cuanto falta una de esas condiciones, se impone f•=2.

Método

En los tabiques, disponemos únicamente de contenidos de billar. Sólo después, en el plan del batiente completo, llega el pensamiento en el banco: inventa una relación de “preparación”, desconocida en el billar. La empulguera tiene el propósito de comprobar lo serio de lo enunciado concerniendo el nivel del billar, para que el intérprete no se lance en la descripción del banco con una base equivocada, a causa de un mal empleo del claveteado (…(.)…(.)…).

Aplicación a Baudelaire

En \(ᵒ“correspondances(.)laissent(.) répondre de confus symboles-[]-[[][]]…)/¨ (×(ᵒcorrespondencias(.)dejan(.)a veces responder a confusos símbolos[[][]]…)), estamos frente a un sentido inicial muy desfigurado, lo que acarrea f•=2, porque «responden» no está unido bastante, dentro del texto, ni a «confusas», ni a «símbolos».

§602
· Colgante
Teoría

El colgante (g•) concierne el cuello, cuyo papel consiste en alzar de una sola vez el propósito de los tabiques, en el plan del banco. Para obtener g •=1, hay que obedecer a tres exigencias. La primera pide que el texto, cogido al sentido del billar, no ofrezca inmediatamente cualquier justificación a la idea de que el primer tabique prepara el otro. En efecto, el cuello simboliza el ejercicio del ensueño llevando hacia la noción de “preparación”, fuera de lo que está claramente indicado por el billar, conforme a la clara voluntad del creador. Al contrario, luego que éste ya dio conocimiento de cualquier “preparación” dentro del billar, no podemos obtener el cuadro necesario al cuello, que pierde su justificación por consiguiente, lo que nos da g•=2 para el conjunto del batiente. La segunda condición que observar, para obtener g •=1 es la falta de condenación por el creador de la idea según la cual lo que aquí está llamado el primer tabique introduce el segundo. Resultaría incoherente tener un batiente hostil a lo que piensa el creador, ya que debe explicitar ideas que este autor no rechaza, por lo menos cuando se contenta con el pensamiento rápido o el ensueño. Por fin, para alcanzar g•=1, la tercera necesidad consiste en exigir que la crítica no pueda de ningún modo descartar la afirmación de que el primer tabique da al otro una “preparación”. De eso resulta que escribimos, para todo el batiente, un valor de inverosimilitud g •=2, en cuanto una de esas tres condiciones está desatendida. Con mayor razón, actuamos igual para una flaqueza más acentuada.

Método

Las nociones de billar, banco, tabique y cuello fueron presentadas en los párrafos 561, 564 y 565.

Aplicación a Baudelaire

En una confrontación o comparación, hecha por el mismo autor, se esfuerza en proporcionar francamente una base de reflexión a todo el público, y luego un prolongamiento, lo que acarrea pronto g •=2; y precisamente esto sucede en los versos 6 y 8, con la “preparación” «Como largos ecos que se confunden…» después, el final: «…los perfumes, los colores y los sonidos se responden.»

§603
· Escabel
Teoría

El horadamiento octavo es el escabel (h •) y este criterio concierne el ensombrecimiento. Escribir h•=1 pide que el ensombrecimiento no ocurra tocante al batiente en juego. En cambio, hay que escribir h •=2 luego que el ensombrecimiento perjudica este batiente.

Método

Este valor no sabría subir ya que el ensombrecimiento, para un batiente, o no existe o es único. Pues no es necesario, para determinar el escabel de un batiente, cuando está claro que sufre de ensombrecimiento, buscar otros casos de repetición o de incompatibilidad en los que estaría implicado de una forma u otra.

Aplicación a Baudelaire

En los versos 8 y 9, la repetición «…perfumes… perfumes…» aparece explicable por el comentario “Hay perfumes en general, y además un gran número de especies”. El exegeta cree que su papel es interesarse primero por la estética de la repetición, ya que no surge ningún problema básico.

§604
· Cayado
Teoría

El cayado (j•) toma el nivel 1 bajo varias condiciones. En primer lugar hace falta que todas las vigas del batiente pertenezcan a una misma guarida, teniendo ella misma una tapa hábilmente expresada. Después, se pide que jamás exista una oposición entre el batiente y cualquier puerta o aplomo. Si la situación impide que todas esas condiciones reunidas estén satisfechas, se admite para (j•) el nivel 2.

Método

Según el párrafo 6 todas las partes de un mismo texto fueron vistas por el mismo creador, pero la intensidad del contacto entre las nociones empleadas varía mucho, y una guarida constituye precisamente un espacio tan restringido y enmarcado que esta fuerza de la relación posee una garantía.

Aplicación a Baudelaire

Se imagina fácilmente lo que ocurre, cuando se propone un batiente con una referencia a dos textos distintos, por ejemplo con unas imágenes viniendo, para unas de „Correspondencias“, y para las otras del poema [[1062]] en el Índice II de poemas">[[1062]]„Me gusta el recuerdo de aquellas épocas desnudas…“ Aunque los dos poemas tengan su sitio en la misma recopilación "las Flores del mal" y se sucedan, los frentes no proceden de la misma obra; resulta de eso que la estrechez de contacto ya no se realiza, la que permite pensar que la distancia que separa las ideas textuales no frena en absoluto las perspectivas rápidas o el ensueño concerniendo el significado de la realización artística.

§605
· Cizalla
Teoría

La cizalla (k•) vale 2 tan pronto como el mismo cayado toma el nivel j •=2. Al contrario, con j•=1, valor que supone una guarida con una tapa, ponemos a prueba las capacidades del texto para proporcionar un alejamiento. Por lo menos, buscamos un acólito del texto analizado, a fin de justificar el estatuto de la guarida como alojamiento. En caso de éxito, escribimos k •=1, pero luego que aparece un fallo, admitimos k•=2.

Método

La tapa proporcionando el tutor no viene acompañada necesariamente de otras ideas capitales, comunes a los acólitos y al texto analizado. Cuando un arqueólogo forma una serie, lejos de reclamar cada vez una muy fuerte proximidad de las piezas encontradas, se contenta, si se tercia, con algunos puntos en común.

Aplicación a Baudelaire

Nada más seguro que los poemas inspirados por las mujeres dominan una recopilación cuyo mismo título las menciona: “las flores del mal”. Así se prestaría el mayor servicio a los historiadores, estudiando profundamente una serie de retratos femeninos sacados de esas numerosas creaciones de Baudelaire. Sin embargo, no se puede afirmar nada absoluto, en cuanto al título de la obra, ya que el sentido podría ser más general: “los casos en que lo hermoso se vincula a lo malo”. Al cabo, un juego de palabras nos hace volver a la acepción "flores-mujeres", por el hecho de que en francés “malo” se pronuncia casi igual que “macho” y por consiguiente “las flores del macho” o “las flores del malo” son las mujeres.

§606
· Viaducto
Teoría

En cuanto al undécimo horadamiento, (m •), o viaducto, se encuentra m•=2 si el cayado vale 2. Al contrario, con el cayado 1, el viaducto toma el nivel 1 cuando se definen de modo fácil tanto la relación “volteo-trapecio” como la relación “demanda-festón-reclamo”. En cuanto ocurre un obstáculo importante tocando el trapecio, el festón o el reclamo, escribimos un valor de inverosimilitud m•=2; y, para el fallo tocando a la vez los tres cordajes, m•=2 queda necesario. Es posible que nos hayamos equivocado al imaginar de modo torpe volteo o demanda, pero también al entender equivocadamente el texto.

Método

El esquema elegido “¿cómo volver a encontrar la tapa…saliendo del trapecio…?” para el volteo, lo mismo que la forma de la demanda “¿cómo resumir, según el contexto, lo que recibe…de…?” se benefician de una magnitud potencial de contenido enorme. Pues es necesario haber enfocado el control del significado de modo muy insuficiente, para sentir dificultad, con todavía más razón que la significación figurada permite adaptar cada una de las preguntas a numerosas situaciones del texto.

Aplicación a Baudelaire

La tapa determinada más arriba, “la imaginación, en cada uno de las artes, está sostenida por las influencias de todas esas disciplinas” concierne al artista, pues si él es «el hombre» por excelencia, resulta fácil establecer una relación de sentido uniendo varios puntos de „Correspondencias“ con el problema “¿cómo resumir, según el contexto, lo que recibe el hombre?”

§607
· Horca
Teoría

La horca (p•) se alza a 2 si el cayado no es 1. Si el cayado vale 1, entonces la horca vale 1 ya que el arrumaje forma una profundización del batiente. Si el arrumaje no puede ser considerado como una interpretación fina del batiente, debemos recurrir a p •=2.

Método

Proviniendo del billar, gracias a los dos tabiques, el batiente existe como aplicación audaz del sentido inicial, o como desviación que sale de él. Luego, con arreglo al batiente, intentamos formular un comentario posible del creador sobre el texto: el arrumaje. La horca p•=1 vale, si en el fondo algo del contenido del billar puede servir para ir hacia el arrumaje. Vemos como la organización formal del análisis da la ocasión de explorar el significado interno a la obra considerada. El movimiento es doble. Por un lado, la construcción abstracta pide una aplicación material, para ser bien entendida, así como para ser desagraviada de la sospecha de vanidad. Por otra parte, la homología del batiente y del arrumaje incita a considerar el texto con más insistencia que de costumbre, lo que impulsa a descubrir en él nuevos recursos.

Aplicación a Baudelaire

Examinemos primero \(ᵒles parfums¹, les couleurs et les sons(.)répondent(.)se-[]-ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌil(.)est(.)des parfums² frais…doux…verts…corrompus, riches et triomphants-[]-)/¨ (×(ᵒlos perfumes¹, los colores y los sonidos(.)responden(.)seꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌhay perfumes² frescos…dulces…verdes…corrompidos, ricos y triunfantes)). Aunque el batiente en juego es ligeramente diferente, el arrumaje elegido en el párrafo 589 puede aquí de nuevo ser empleado: “el creador no pudo enfocar, por lo menos fugazmente o en el ensueño, sino que la representación de una misma forma, interna en los dominios de los cinco sentidos, dará la impresión de preparar la noción de que los seres de lo sensible, o las impresiones que provocan dentro de nosotros, tienen la misma serie de caracteres morales también posibles”. Salimos de la propiedad “correspondencia”, para llegar a una misma potencialidad de moralidad como de inmoralidad, la que, además, deja vislumbrar una base interesante para la sinestesia. Una misma organización interna de la esencia de varios seres distintos induce su correspondencia, y si uno de esos seres puede tener frescura, todos lo pueden. Si a uno solo le pueden admirar triunfante, a todos lo pueden. De ese modo, escribimos m •=1 sin vacilar. Ahí pensamos en los amables huéspedes de la abadía de Thélème, quienes, al poseer un feliz fondo e instruidos para no perder nada de él, tienen la fuerza de armonizarse sin obstáculo [825]: «En su regla sólo había esta cláusula: "haz lo que quieras". Porque gente libre, bien nacida, bien instruida, conversando en compañías honestas tienen innata un instinto, y aguijón, que siempre los impulsa a obrar con virtud y sin vicio…Con esta libertad entraron en laudable emulación para hacer todo lo que veían que le gustaba a uno. Si uno o una decía “bebamos”, todos bebían. Si decía “juguemos”, todos jugaban. Si uno decía “vamos a retozar por los campos”, todos iban.» Pero Baudelaire complica la declaración de modo extraño, por medio de la celebración de la molestia, que hace relucir una zona del gusto menos fácil de justificar que las del resplandor político de los castillos que practican refinadas costumbres [[1130]] en el Índice II de poemas">[[1130]]: «…he perfeccionado
el arte cruel que un Demonio me dio al nacer…
de ensangrentar su dolor y rascar su herida.»

§608
· Remolino
Teoría

El horadamiento trece se llama el oleaje (w •) y si el cayado vale 2, entonces el oleaje se alza a w •=2. Pero si el cayado es 1, el oleaje sólo adopta el nivel 1 con tal que el herraje se presenta como una aplicación del batiente. Si, al contrario, el herraje no puede ser considerado como una interpretación posible del batiente, nos contentamos con notar w •=2.

Aplicación a Baudelaire

Pensemos en el batiente \(˜*˜les parfums, les couleurs et les sons(.)répondent(.)se-[]-ꞌꞌꞌcausaꞌꞌꞌil(.)est(.)des parfums frais…doux…verts…corrompus, riches et triomphants-[]-)/¨ (×(˜*˜los perfumes, los colores y los sonidos(.)responden(.)seꞌꞌꞌcausaꞌꞌꞌ(.)hay(.) perfumes frescos…dulces…verdes…corrompidos, ricos y triunfantes)). Leeremos con este enfoque el herraje “las respuestas, uniendo las cosas materiales accesibles a los sentidos, causan las impresiones de perfumes frescos, dulces, verdes, corrompidos, ricos y triunfantes”. No se puede negar la proximidad del batiente y del herraje, de modo que se admite w •=1. Si falta, al contrario, la impresión de que se tiene tal compatibilidad, cabe escribir w•=2.

Método

Con las dos aplicaciones del batiente, arrumaje por un lado, herraje por el otro, se debería proveer ciertos batientes de ejemplos capaces de facilitar el enfoque de la obra permitiendo tales perspectivas. El erudito podría después apoderarse de tales ideas, para inquirirse de que un texto parecido y sin embargo poco famoso, de la época, podría existir.

§609
· Gálibo
Teoría

El grado de verosimilitud de un vivero forma su gálibo. Es la verosimilitud de la proposición “el creador, un corto instante por lo menos, o en el ensueño, quiso concebir en su conjunto los batientes del vivero, sin nada abandonar de la coherencia de su pensamiento del texto.” El gálibo procede de las toesas, cada una de tipo (1/a•b•c•d•e•f•g•h•j•k•m•p•w•), y está obtenido como el producto numérico de todos esos valores. De este modo, alcanza para dos batientes la cantidad ((1/a •b•c•d•e•f•g•h•j•k•m•p•w•)(1/a•’b•’c•’d•’e•’f•’g•’ h•’j•’k•’m•’p•’w•’)).

Método

A propósito de un batiente, su toesa refleja el posible ensombrecimiento en el que podría estar implicado, de manera que al nivel del vivero, no se necesita ningún complemento en este aspecto, cuando se juzga el gálibo. La toesa (1/a •b•c•d•e•f•g•h•j•k•m•p•w•) no puede alcanzar el nivel 1 sino para un batiente que no sufre ensombrecimiento. En caso contrario, pronto se justifica el escabel h •≠1, lo que aumenta el producto (a •b•c•d•e•f•g•h•j•k•m•p•w•), bajando así la toesa (1/a•b•c•d•e•f•g•h•j•k•m•p•w•), pues el gálibo a su vez, como producto de toesas. Es lo ideal en el análisis que se pueda, cada punto siendo considerado antes, ganar de esta manera el conocimiento del todo sólo por síntesis de estos puntos. Bien es verdad que espíritus excelentes han imaginado, al contrario, que era imposible separar varias partes de un saber alto. En efecto, muchos de ellos han intentado largo tiempo, adoptar por modelo lo que ocurre a menudo a los órganos de un ser vivo, que perecen cuando quedan fuera de lo todo [30]. Pero tal juicio parece haber sido trastornado por las observaciones sobre la capacidad sorprendente de regeneración de los gusanos cortados, lo mismo que la enseñanza de los injertadores maestros [26]-[27].

Aplicación a Baudelaire

Los batientes \(ᵒdes vivants piliers(.)sortent(.)de confuses paroles-[]-ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌl'homme, le nouvel artiste, prêtre du beau(.)est(.)observé, surveillé, conseillé par des regards, venus de sa propre famille de pensée, occupés de symboles-[]-)/¨ (×(ᵒde los pilares vivientes(.)salen(.)palabras confusasꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌel hombre, el nuevo artista, sacerdote de lo bello(.)está(.)observado, vigilado, aconsejado por miradas, venidas de su propia familia de pensamiento, ocupados de símbolos)) y \(ᵒ la nature(.)correspond(.)à un temple-[]- ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌles parfums, les couleurs et les sons(.)répondent(.)se-[]-)/¨ (×(ᵒla naturaleza(.)corresponde(.)a un temploꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌlos perfumes, los colores y los sonidos(.)responden(.)se)) no se oponen de ningún modo. Eso da confianza, para constituir conjuntos más grandes que permanecerían coherentes.

§610
· Asa 2
Teoría

Antes de formar un vivero, señalamos algunas debilidades de las que puede sufrir tal grupo de interpretaciones. Observemos primero el batiente \(ᵒdes images(.)combinent(.)leurs effets[]-ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌles parfums¹, les couleurs et les sons(.)répondent(.)se-[]-)/¨ (×(ᵒunas imágenes(.)combinan(.)sus efectos ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌ los perfumes¹, los colores y los sonidos(.)responden(.)se)/¨. El primer tabique, “unas imágenes combinan sus efectos”, no teniendo ninguna viga, concluimos que el asa (a •) vale 2, y que así la toesa completa no podrá pasar ½.

Aplicación a Baudelaire

La presencia en los tabiques de «Correspondencias», «Naturaleza», «templo», «perfumes», «corrompidos»…-las importantes nociones del texto- garantiza los batientes contra el olvido de lo esencial, en el comentario.

Método

Es interesante ver que las imágenes, en el cálculo presente, tienen valor de hechos, puesto que el sentido es lo que nos preocupa primero.

§611
· Mazo 2
Teoría

Veamos el batiente \(ᵒl'homme, l'artiste, prêtre du beau(.)est(.)observé, surveillé, conseillé par des regards, venus de sa propre famille de pensée, occupés de symboles-[]-ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌla Nature(.)est(.)un temple-[])/¨ (×(ᵒel hombre, el artista, sacerdote de lo bello(.)está(.)observado, vigilado, aconsejado por miradas, venidas de su propia familia de pensar, ocupados por símbolosꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌla Naturaleza(.)es(.)un templo)). El mazo (b•) vale 2, por lo que las vigas «Naturaleza», «es» y «templo», del segundo tabique, se encuentran en el texto, colocadas antes de la viga «hombre» del primero.

Método

El batiente observado contiene la suposición temeraria según la cual la combinación de peones venidos tarde en la primera estrofa introduciría la de peones utilizados antes. Por cierto, no existe ninguna imposibilidad para que las cosas durante la génesis del poema, pues dentro del pensamiento de Baudelaire, hayan seguido ese camino. El autor pudo poner su antiguo principio algunas líneas después del actual. Pero aquí juzgamos sólo del estado final de la realización artística.

Aplicación a Baudelaire

Aquí, «Naturaleza», «es» y «templo» están escritos no sólo antes de «hombre» citado más arriba, sino también antes de «símbolos», «familiares», «miradas» y «observan», sin que eso pueda cambiar el mazo, el que, tan pronto como no es 1, no puede valer más que 2.

§612
· Cesta 2
Teoría

Ahora suponemos que, dentro de unos millares de años, el soneto de Baudelaire sea víctima de una falsificación que numerosos expertos no habrían notado en aquel momento. Tendríamos el texto siguiente conocido de casi todos: “Analogías//El mundo es un museo donde grandes escolares…” con la continuación de los versos fiel al poema inicial. Entonces se piensa en el batiente \(˜*˜dans le musée l'homme(.)passe(.)victorieusement son initiation à travers des forêts de symboles-[]-ꞌꞌꞌcausaꞌꞌꞌil(.)est(.)des parfums…comme des chairs d'enfants…les hautbois…les prairies, -et d'autres…comme l'ambre, le musc, le benjoin et l'encens-[]-)/¨ (×(˜*˜en el museo el hombre(.)aprueba(.)su iniciación por bosques de símbolos ꞌꞌꞌcausaꞌꞌꞌ(.)hay(.)perfumes…como carnes de niños…los oboes…las praderas, -y otros…como el ámbar, el almizcle, el benjuí y el incienso)). Por medio de un volumen original de la recopilación "las Flores del mal", encontrado con dificultad, durante excavaciones arqueológicas, un erudito podrá hacer dudar sobre las interpretaciones pendientes, y resultará una cesta c •=2 para el batiente imaginado a propósito de ese raíl.

Método

Los textos famosos fueron muy copiados o imprimidos lo que contribuyó a reducir el éxito de las imitaciones falaces. No obstante, existen casos también, en los que unos desconocidos han conseguido colar un libro falsificado por ellos con el nombre de un autor ilustre. Pero las palabras o los giros tuvieron tiempo de cambiar entre la época del autor y la del imitador, porque una gloria inmensa, suscitando la ambición de los falsificadores, suele tardar en nacer, lo que da a los eruditos los remedios para encontrar una serie de anacronismos en un escrito falso.

Aplicación a Baudelaire

Por cierto, tales inverosimilitudes no se notan sino por oposición a una serie de obras bien fechadas. Comprendemos la importancia de la constitución del cuerpo de los textos reconocidos como viniendo de Baudelaire.

§613
· Anzuelo 2
Teoría

Supongamos que un poeta describa la correspondencia uniendo la contracción de la pupila con la fuerza de los rayos luminosos, y eso al poner en versos en parte un texto que Descartes escribió a este propósito [271]: “Le changement dans la grandeur de la prunelle/Modère à propos la force de la vision/Car l'ouverture de l'œil prend moins de rayons/Quand tous offenseraient du nerf une parcelle,/Et la mécanique apaise souvent nos sens/Par suppression du péril qui se fait sentir.” (El cambio en el tamaño de la niña del ojo/modera oportunamente la fuerza de la visión/pues la abertura del ojo coge menos rayos/cuando todos ofenderían del nervio un ápice/y la mecánica sosiega a menudo nuestros sentidos/suprimiendo el peligro que se hace sentir.” Escribamos un batiente \(ᵒle changement dans la grandeur de la prunelle(.)modère(.) la force de la vision-[]-ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌla mécanique(.)apaise(.)souvent nos sens)/¨ (×(ᵒel cambio en el tamaño de la niña del ojo(.)modera(.)la fuerza de la visiónꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌla mecánica(.)sosiega(.)a menudo nuestros sentidos)). Aunque la significación del batiente combina ciencia con la metafísica, el raciocinio muestra una base importante de alto conocimiento, punto que basta para justificar un anzuelo de nivel d •=2.

Método

Como las fronteras entre los textos de imaginación y los de ciencia no están cerradas, el exegeta no puede ver totalmente con claridad cuando el cálculo de verosimilitud enfrenta un batiente cuyas bases tocan a una situación de la génesis del conocimiento riguroso. Queda como una manera de moverse, el hecho de que, a pesar de todos los puntos comunes a las diversas actividades humanas históricamente destacables, el arte pertenece más a la subjetividad soñadora, mientras que la ciencia muestra sobre todo el control, por el prójimo, de lo que cada uno ha hecho.

Aplicación a Baudelaire

La perspectiva de que un día el soneto „Correspondencias“ esté modificado, para mejorarlo, queda tan aceptable difícilmente, mientras que el resultado científico suele ser afinado por otra gente que el descubridor y a menudo mucho tiempo después de que haya desaparecido. Así la homogeneidad de todos los cuerpos identificados químicamente, especie de base de las correspondencias materiales de este ámbito científico particular, no fue comprendida sino por etapas [255]-[256]-[259]-[260].

§614
· Perno 2
Teoría

Veamos lo que pasa cuando se escribe “deseos” en vez de «palabras», por ejemplo en el batiente \(˜*˜désirs(.)sortent(.)confus-[]-ꞌꞌꞌcausaꞌꞌꞌéchos(.)confondent(.)se[]-)/¨ (×(˜*˜deseos(.)salen(.)confusosꞌꞌꞌcausaꞌꞌꞌ ecos(.)confunden(.)se)). La sustitución vendría a alejarse del billar, ya que hay que retocar enérgicamente el sentido inicial del pasaje en el que las vigas del batiente, «salir», «confusas», «ecos», «confunden» y «se», fueron cogidas. Así nos inducen a notar el perno e •=2

Método

El resultado no puede sino ser observado por cualquier conocedor del texto real, lo que hace casi imposible la malandanza para él, tan frecuente entre los intérpretes, que consiste en inventar una obra ilusoria de tanto imaginar varias sutilezas ausentes en el original.

Aplicación a Baudelaire

El perno e •=2 está también justificado en lo relativo a la interpretación \(ᵒ la nature(.)est(.)un temple-[]ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌdes morts(.)révèlent(.)des paroles[]-)/¨ (×(ᵒla naturaleza(.)es(.)un templo ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌmuertos(.)revelan(.)palabras)). Por cierto, tal comentario permanece lleno de significado, pero antes de enfocarlo, hay que reconocer francamente que el segundo tabique no es fiel al contenido del billar. Además, unos contemporáneos de Baudelaire pueden contar por ejemplo a Delacroix en el número de los «pilares»: muchos han visto en él un genio mientras estaba en activo. André Ferran cumple minuciosamente con este punto [393]: «El 6 de abril de 1845, en "el Artista", Arsène Houssaye pareció adivinar la dominante de un Delacroix, al mismo tiempo que Baudelaire…» Ferran aún cita a este admirador precoz del pintor [393]: «"Es un gran pintor, escribía, buscando la poesía de los dolores humanos…" Le calificaba de "pintor inquieto" que hablaba con anticipación el lenguaje de la posteridad.»

§615
· Empulguera 2
Teoría

Veamos \(ᵒla nature(.)est(.)l'opposé d'un temple-[]-ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌl'encens(.)est(.)corrompu-[]-)/¨ (×(ᵒla naturaleza(.)es(.)lo contrario de un temploꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌel incienso(.)está(.)corrompido)). Este batiente supone que invirtamos el significado de la proposición inicial del poema, admitiendo por guía la declaración de los versos 11 y 13, así que muy lejos, sobre el incienso. Imaginamos que haga falta tratar «La Naturaleza es un templo…» como una antífrasis, de sentido profundo “la naturaleza es lo contrario de un templo”. Unos instantes después, un lector habiendo procedido así, juzgaría haber hecho bien, al encontrar la afirmación relativa al incienso. Por esta interpretación, la viga «es» viniendo de «La Naturaleza es un templo…» se ve completada por la carena “lo contrario de”, que claro contraviene a una conexión de sentido del billar, lo que justifica la empulguera f•=2.

Método

Existe una similitud uniendo el perno con la empulguera, pues en ambos casos, un contrasentido está sancionado de entrada. Pero el examen del perno va hasta el plano del batiente completo, mientras que la empulguera se interesa por un tabique, pues por el otro, así como por los dos y no obstante de modo más limitado.

Aplicación a Baudelaire

El sentimiento religioso que inspira las primeras palabras «La Naturaleza es un templo…» podría proporcionar esta idea: “la naturaleza es Dios”, por medio de un fieltro dando “Dios” en lugar de «templo» [928]. Pero el significado “la naturaleza entera es lo más hermoso en todo que se puede pensar” también se defiende muy bien [15]. El artista declararía que su objeto es lo real. Por tanto, el principio del soneto podría entenderse gracias a una fe para con lo que a menudo el artista de la época considera como una verdad, según el testimonio de Charles Rivet, quien, de modo divertido, se dirige hacia Platón con un caudal de conocimientos recién obtenidos [258]-[394]-[736]- [737]-[738]-[739]: «Delacroix no tenía ninguna inclinación hacia esos intentos de imitación estéril que se proponen dar al espectador una ilusión que habría que lamentar si fuera posible. Su constante esfuerzo, encarnizado, intentaba calar hasta el mismo centro de la naturaleza, por la reflexión, por la memoria, por el sentimiento, por el más auténtico culto a la verdad. En ese trabajo de su imaginación, la forma a veces se adulteraba, perdía la regularidad de las proporciones y de los contornos. Pero había logrado hablar al alma, hacer correr ese ligero escalofrío que es como una cadena eléctrica…si había dejado en el recuerdo una de esas impresiones que ya no se pueden quitar, poco le importaban los desprecios de los críticos; pensaba haber alcanzado los límites más altos del arte, haber llegado a lo ideal, haber hablado el mismo lenguaje que los poetas, que los grandes músicos.»

§616
· Colgante 2
Teoría

Veamos \(ᵒcomme de longs échos qui de loin(.)confondent(.)se-[]-ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌles parfums¹, les couleurs et les sons(.)répondent(.)se-[]-)/¨ (×(ᵒcomo largos ecos que(.)confunden(.)se a lo lejosꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌlos perfumes¹, los colores y los sonidos(.)responden(.)se)). Evidentemente, en el billar, o significado explícito, Baudelaire preparó lo que llamamos aquí el segundo tabique, por medio del que lo precede. De tal suerte que escribimos el colgante g •=2, ya que el batiente, en vez de introducir un pensamiento de bancada, vuelve al del billar, en el momento de producir la síntesis de los tabiques. El mismo Baudelaire habiendo preparado abiertamente una idea por otra, ni hablar pretender salir del billar, enlazando las dos expresiones.

Método

Al contrario, habría sido necesario apuntar “el creador quiso explícitamente, dentro de lo que se llama aquí el billar, entregar la preparación de una imagen por medio de otra”. Estamos lejos de la forma “el creador, un corto instante por lo menos, o en el ensueño, aspirando a ser coherente con el conjunto del texto comentado, quiso no entorpecer la idea de que la proposición… prepara la proposición…” El error introducida en el comentario incita a escribir un colgante g •=2, para el batiente escrito más arriba, puesto que el texto justifica de modo inmediato la idea de que el primer tabique prepara el otro.

Aplicación a Baudelaire

Al lado de la preparación de las imágenes deseada por un autor, existe este legado, de los pilares anteriores, de lo que saca provecho el último llegado ante el público. Baudelaire debía saber que muchos de sus versos hacían eco a los de Petrus Borel [164]: «Este largo tormento me consume y me desgarra
¡me hunde completo! ¡Qué cruel para mí es la fortuna!
Hasta hoy, riendo de mi delirio,
para remojar en la hiel mi alma
me mostró un joven ángel del cielo.»

§617
· Escabel 2
Teoría

A escala de un mismo vivero, el ensombrecimiento procede de la repetición completa o de la mala armonización entre dos tabiques, comensales, reclutas, colegas, conjuntos “volteo-respuesta”, conjuntos “demanda-respuesta”, cuando no existe estuche para el pasaje donde se cogen las vigas de los batientes. Hay un primer batiente \(ᵒla nature(.)correspond(.)au temple-[]-ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌl'homme, l'artiste, (.)est(.)observé, surveillé, conseillé par des regards, de sa propre famille de pensée, occupés de symboles-[]-)/¨ (×(ᵒla naturaleza(.)corresponde(.)al temploꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌel hombre, el artista, (.)está(.)observado, vigilado, aconsejado por miradas, de su propia familia de pensar, ocupadas de símbolos)). He aquí otro del mismo vivero: \(ᵒde confuses paroles(.)sortent(.)du temple-[]-ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌl'encens(.)est(.)corrompu-[]-)/¨ (×(ᵒconfusas palabras(.)salen(.)del temploꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌel incienso(.)está(.)corrompido)). Los tabiques (la naturaleza(.) corresponde(.)al templo) y (el incienso(.)está(.)corrompido) parecen incompatibles, haciendo pensar que uno de los batientes padece ensombrecimiento, de modo que el escabel h •=2 le sería necesario. Pero no hay nada de eso, en el fondo, y hace falta escribir h •=1 porque ningún batiente, en realidad, sufre aquí ensombrecimiento. En efecto, el caso es el de un estuche, ya que el mismo creador ha introducido en el poema una clase de enigma, con dos afirmaciones que reúne un vínculo difícil de entender: una refiriéndose a la existencia de la "Naturaleza-templo" y otra a la corrupción del incienso.

Método

Un batiente no “saca provecho” del ensombrecimiento, sino que “sufre” por él. Esta convención de lenguaje queda sin importancia, puesto que la presentación del saber no se confunde en absoluto con él. A este propósito, escribía Platón [735]: «…el que no posee nada más precioso que lo que compuso o escrito, pasándose horas dándole vueltas, pegando trozos unos con otros, o cercenándolos ¿no tendrás derecho a saludarle con nombres de poeta, de fabricante de discursos o de autor de textos de ley?»

Aplicación a Baudelaire

Si el poeta no se puede presentar como un sabio, canta lo que pasa [719]: «Sí, las coronas que aprietan las caballeras me ordenan que cumpla con mi misión divina…»

§618
· Una guarida mal definida
Teoría

Escribamos, siempre con respecto al texto de „Correspondencias“, el batiente \(ᵒmon esprit tu(.)meus(.)te-[]-ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌles parfums, les couleurs et les sons(.)répondent(.)se-[]-)/¨ (×(ᵒmi espíritu, te(.) mueves(.)ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌlos perfumes, los colores y los sonidos(.)responden(.)se)). Enfocamos entonces que un importante ejercicio de la imaginación consigue cantidad de sinestesias. La cosa parece concebible, pero el primer tabique procede del poema „Elevación“ y se refiere precisamente al verso quinto, que es también el primero que leemos en el segundo cuarteto [[1032]] en el Índice II de poemas">[[1032]]: «…Mi espíritu, te mueves con agilidad…» No puede existir, en tales condiciones, una sola madriguera, puesto que „Elevación“ y „Correspondencias“, como poemas, tienen cada uno muestras delimitando su exposición, pero, y es lo esencial, no son las mismas. Como una guarida sola y completa debe ser una madriguera entera y única, el conjunto de los trozos presentes aquí no pertenece a ninguna guarida. De eso resulta que el cayado (j •) necesariamente vale 2. Según su definición, los últimos cuatro horadamientos, que son (k •), (m•), (p•) y (w•), cizalla, viaducto, horca y oleaje, alcanzan el nivel 2 luego que el cayado (j •) vale él mismo 2. Por consecuencia, tenemos un producto (j•k•m•p•w•), en el cual se ve el mismo cayado (j •), que alcanza ((2)(2)(2)(2)(2))=32. Lo inverso de esta cantidad iguala 1/32, y tal valor, conforme a la regla del remachado, que ment ó el párrafo 566, resulta inferior al umbral de lo desdeñable: debajo de 1/16. Así se sabe, en cuanto está medido el cayado, que resultará imposible alcanzar el umbral de validez 1/16, para la toesa del batiente considerado: \(ᵒ mon esprit tu(.)meus(.)te-[]-ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌles parfums, les couleurs et les sons(.) répondent(.)se-[]-)/¨ (×(ᵒmi espíritu, te(.)mueves(.)ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌlos perfumes, los colores y los sonidos(.) responden(.)se)).

Método

El primer tabique está formado únicamente de vigas ajenas al texto de referencia, elegido para nuestro supuesto batiente, lo que claro quita a éste casi toda seriedad.

Aplicación a Baudelaire

No en „Correspondencias“, sino en „Elevación“ es donde el autor escribe los frentes: «mi», «espíritu», «te» y «mueves» [1032]. No hay duda de que los dos poemas tienen un enlace posible, pero eso no basta para permitirles la formación de una sola guarida en total. Baudelaire los habría compuesto por separado, y reunido después uno al lado del otro en la misma recopilación, percibiendo aquí dos veces, pero con una perspectiva muy diferente, el enunciado indirecto de condiciones que reunir para hacerse un gran poeta.

§619
· Una recopilación diferente de la que leemos
Teoría

Veamos \(ᵒ des paroles(.)sortent(.)confuses-[]-ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌéchos(.)confondent(.)se[]-)/¨ (×(ᵒpalabras(.) salen(.)confusasꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌecos(.)confunden(.)se)). El cayado (j •) alcanza el nivel 1, y el batiente parece tan perfecto, en el plano intuitivo, pero lo turbamos voluntariamente por medio de la suposición totalmente ficticia según la cual Baudelaire habría colocado únicamente „Correspondencias“, dentro de la recopilación "las Flores del mal" como texto sobre el tema de la inspiración que le fue dada, pero procediendo de artes diferentes del suyo. Entonces resulta imposible formar un engranaje para el tutor “"la imaginación", "las artes"”, y pues el soneto del que se trata ya no aparece como un alojamiento. En consecuencia sigue la necesidad de apuntar la cizalla k•=2, para el batiente enunciado más arriba, en las circunstancias imaginarias que acabamos de describir.

Método

Si un texto no es una guarida, de todas formas no podrá volverse un alojamiento, pero no basta con ser una guarida para alcanzar el estatuto de alojamiento.

Aplicación a Baudelaire

Muchas similitudes, que se pueden entender como tantos ecos, no son sólo de fondo, e incluso, autores o tradiciones apuntando finalidades muy distintas pueden cultivar una misma forma, lo que es otro obstáculo que los historiadores tienen que salvar, para coger las continuidades artísticas. Petrus Borel percibió algo del sonido y de lo visual que pichan la sensibilidad, que se encuentra en varios textos de Baudelaire [165]: «Des qui vive lointains, des cliquetis, écoute,
Entends-tu ces clameurs du fort à la redoute?
Là, des casques mouvans, des forêts de mousquets,
La herse qui gémit, le bruit des huisseries,
On dirait le donjon semé de pierreries,
À ces feux plus nombreux qu'en de royaux banquets.» (Lejanos "quién vive", tintineos ¡escucha!/¿Oyes esos clamores desde el fuerte hasta el reducto?/¡Ahí, cascos movientes, bosques de mosquetes,/el rastrillo que gime, el ruido de los marcos!/Se diría el torreón sembrado de pedrerías/según esos fuegos más numerosos que en reales banquetes.)

§620
· Malentendido
Teoría

Enfoquemos \(ᵒla nature(.)est(.)pleine de vivants.\.-[]-ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌl'homme<>(.)passe(.)à travers des forêts[.]-[]-)/¨ (×(ᵒla naturaleza(.)está(.)llena de vivientes.\.ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌel hombre<>(.)pasa(.)a través de bosques[.])). Veamos, ahora, este volteo: “¿cómo volver al enunciado "la imaginación, en cada uno de las artes, está sostenida por las influencias de todas esas disciplinas", saliendo de "vivientes"?” El significado del batiente podría concernir la supervivencia humana en el mundo vegetal, mientras que el volteo muestra el universo de las artes y de la imaginación, pues con un contraste que presenta una dificultad al exegeta. Sucede una molestia, y para reflejarla, escribimos el viaducto m •=2. La demanda será: “¿cómo resumir según el contexto, lo que recibe el "hombre" de los "bosques"?” No son “sus medios de subsistencia” lo que habría que alcanzar en modo de respuesta, sino “todo se reduce a algo como ‘’"la imaginación", "las artes"‘’, por el que la inteligencia y la sensibilidad se dirigen hacia un sueño activo, el que produce, a lo largo del tiempo, las artes, saliendo de una relación intensa con las zonas de la realidad.” De nuevo, el intérprete tiene la impresión de que las expectativas que impulsan su búsqueda se adaptan mal al batiente.

Método

Como el viaducto (m•) vale simultáneamente para las dos rogativas, fácilmente podríamos imaginar que pueda valer ((2)(2))=4, pero se pliega a las mismas reglas que los otros horadamientos, pues no vale más que 2 como máximo.

Aplicación a Baudelaire

Los «bosques» preparan a imaginar la mezcla del bien y del mal, según una vena corriente hacia el fin de la Edad Media, de la que la gente fue curiosa en el siglo de Baudelaire, con el resurgimiento de la mezcla "cómico-serio" en literatura [865]-[866]-[867]: «Como los reyes son mentirosos
y los poderosos halagüeños,
que los prelados están llenos de vana coquetería
y que los miembros de la nobleza odian la Iglesia,
que el clero es un ejemplo de vicios,
que los religiosos se revuelcan en los placeres,
que los poderosos están desprovistos de caridad
que los mercaderes faltan a la verdad,
que los que trabajan faltan de lealtad,
que los huéspedes están llenos de crueldad,
los bailes y los jueces sin piedad
y los padres sin verdadera amistad,
los vecinos maldicientes y llenos de envidia,
y los niños llenos de travesura,
y no son más que una ralea desleal y falsa,
que los señores son llenos de trampa,
que la Fortuna sonríe a los tramposos,
que los golfos gobiernan la comunidad,
que queremos más el cuerpo que el alma,
que las mujeres son las amantes de su marido,
que la santa Iglesia no es verdaderamente honrada…acabo con buena lógica
que estamos próximos al momento
cuando ha de ocurrir el fin del mundo…»

§621
· Mezcla de temas
Teoría

Es interesante comparar batiente y arrumaje. Primero, se examina el batiente solo \(˜*˜des paroles(.) sortent(.)confuses-[]-ꞌꞌꞌcausaꞌꞌꞌenfants(.)confondent(.)se[]-)/¨ (×(˜*˜palabras(.)salen(.)confusasꞌꞌꞌcausaꞌꞌꞌniños (.)confunden(.)se)). Luego, se pasa al arrumaje “el creador ha deseado, por lo menos fugazmente, o en el ensueño, que la imagen de las palabras confusas dé la impresión de introducir la noción de voces de niños mezcladas.” Sin embargo se nota que la interpretación es abusiva, pues, en el segundo tabique el tema de los niños fue conjugado, sin ninguna base en el billar, con el tema de la confusión, lo que lleva a escribir la horca p•=2.

Método

No es totalmente inimaginable que se ignore el intento profundo del creador que habría conservado en secreto para la gente verdaderamente imaginativa, pero es incierto.

Aplicación a Baudelaire

La afición de Baudelaire al engaño fue objeto de numerosos testimonios. Pierre Veber se dejó engañar, imaginando que Baudelaire odiaba a Balzac, según esta declaración sorprendente del poeta, queriendo divertirse a costa de otro literato [617]: «¡Sepa, señor, que los admiradores de Balzac se husmean entre sí, como lo hacen los perros!» Al tomar seriamente ese tipo de broma, llegaría a negar cualquier valor a los juicios del poeta sobre el genio del novelista. Puede ser que Baudelaire, sin afirmarlo, imite los insultos que recibe, para mejor entender su significado. Se lo ve a menudo, como cualquier pensador, variar el enfoque de las apariencias, para mejor aprehender lo real que podría encontrarse en ellas.

§622
· Inversión del significado de la causalidad
Teoría

Veamos qué oleaje iría al batiente \(˜*˜les parfums¹, les couleurs et les sons(.)répondent(.).\.se-[]- ꞌꞌꞌcausaꞌꞌꞌchoses infinies(.)ont(.)expansion[.]-[]-)/¨ (×(˜*˜los perfumes¹, los colores y los sonidos(.)responden (.).\.seꞌꞌꞌcausaꞌꞌꞌcosas infinitas(.)tienen(.)expansión[.])) acompañado por el herraje “el infinito, con su vivo desarrollo incesable, causa el que los perfumes, colores y sonidos se responden”. Un oleaje w •=2 está escrito pronto, porque el curso del herraje invierte el curso lógico del batiente, poniendo al salir la imagen de lo infinito. Bastaría, en el mismo herraje, con seguir mejor el pensamiento del batiente, para obtener w •= 1 en beneficio de este batiente.

Método

Como de costumbre, el cálculo sirve de guía al intérprete que desea obtener un batiente de gran verosimilitud. El formalismo parece inútil primero, pero una parte aparta las ideas de poco mérito, en el fondo, y por otra, incita a formular de nuevo las ideas cuyo fallo no es más que formal. Numerosos adversarios de la medida pretenden que falsea la apreciación de las cosas, mientras que sólo informa exactamente sobre unos aspectos que escapan a nuestra intuición. Cuando el aficionado a las flores se entera, gracias al químico, de la cantidad de hierro incluida en las rosas, tal informe no le incomoda, en el placer que le dan un ramo.

Aplicación a Baudelaire

Cometeríamos también un error, con un herraje leído así: “el que perfumes, colores y sonidos se responden causa el desarrollo incesante del infinito matemático”. Esta vez, es la abstracción demasiado importante del herraje la que haría una mala aplicación del significado de billar.

§623
· Batientes de un vivero
Teoría

Intentamos en los párrafos siguientes, establecer un vivero que sirva de ejemplo. El propósito no es admitir los mejores batientes o los más fáciles de defender, pues muchos grupos de batientes podrían sin duda competir con la serie que nuestra elección pondría por delante, y ello desde los dos puntos de vista. Nuestra finalidad sería más bien obtener, entre numerosas perspectivas también posibles, un significado revistiendo gran interés; meritorio gracias a los horadamientos un fuerte gálibo; y concerniendo grandes zonas dentro de „Correspondencias“. Aquí utilizamos los trapecios «Correspondencias», «Naturaleza», «templo», «pilares», «lejos», «vasta» y «responden». Los batientes de los que se trata, en la forma del primer avatar, dan esta lista: 1°) \(ᵒla nature(.)correspond(.).\.à un temple-[]-ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌl'homme<>, le nouvel artiste, prêtre du beau, (.)est(.)observé, surveillé, conseillé par des regards, venus de sa propre famille[.]de pensée, occupés de symboles-[]-)/¨ (×(ᵒla naturaleza(.)corresponde(.).\.a un temploꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌel hombre <>, el nuevo artista, sacerdote de lo bello, (.)está(.)observado, vigilado, aconsejado por miradas venidas de su propia familia[.]de pensamiento, ocupadas de símbolos)); 2°) \(ᵒ la nature.\.(.)est(.)un temple-[]ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌ l'encens(.)chante(.)les transports[.]de l'esprit et des sens-[])/¨ (×(ᵒla naturaleza.\.(.)es(.)un temploꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌ el incienso(.)canta(.)los transportes[.]de la mente y los sentidos)); 3°) \(ᵒdans le temple.\., l'homme <>, le nouvel artiste, prêtre du beau, (.)est(.)initié aux arts en passant à travers des forêts de symboles-[]- ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌil(.)est(.) maintenant, pour lui, un usage plus facile des nuances du sensible pouvant l'inspirer, car il éprouve sans mal, notamment, les gradations des parfums²[.]trouvés au long de son itinéraire, sachant reconnaître ceux comme des chairs d'enfants…comme les hautbois…comme les prairies, ainsi que d'autres comptant parmi eux l'ambre, le musc, le benjoin et l'encens-[]-)/¨ (×(ᵒen el templo.\., el hombre<>, el nuevo artista, sacerdote de lo bello, (.)está(.)iniciado a las artes al pasar a través de bosques de símbolos ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌ(.)hay(.)un empleo más fácil, para él, de los matices de lo sensible pudiendo inspirarle, pues nota sin dificultad, entre otras cosas, las gradaciones de los perfumes²[.]encontrados a lo largo de su itenerario, sabiendo reconocerlos como carnes de niños…como los oboes…como las praderas, así como otros, entre los cuales se cuentan el ámbar, el almizcle, el benjuí y el incienso)); 4°) \(ᵒ de vivants piliers.\.de l'art, esthètes reconnus, (.)laissent(.)parfois sortir de confuses paroles inspiratrices-[]-ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌl'homme<>, le nouvel artiste, prêtre du beau, (.)passe(.)haut la main son initiation, à travers des forêts[.]de symboles- []-)/¨ (×(ᵒvivientes pilares.\.del arte, estetas reconocidos, (.)dejan(.)a veces salir confusas palabras inspiradorasꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌel hombre<>, el nuevo artista, sacerdote de lo bello, (.)aprueba(.)fácilmente su iniciación, a través de bosques[.]de símbolos)); 5°) \(ᵒde longs échos entendus au loin.\.(.)confondent(.)se[]- ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌune ténébreuse et profonde unité[.] comme la nuit et…la clarté(.)est(.)à ce point vaste que le clair-obscur l'emporte-[]-)/¨ (×(ᵒlargos ecos oídos a lo lejos.\.(.)confunden(.)seꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌuna tenebrosa y profunda unidad[.]como la noche y…la claridad(.)es(.)a éste punto vasta que el claroscuro prevalece)); 6°) \(ᵒde par leur essence incompréhensiblement vaste.\.…nuit et…clarté(.)unissent(.)s'-[]-ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌdes parfums²…corrompus[.], riches et triomphants, ayant l'expansion des choses infinies…(.)transportent(.)… l'esprit et les sens-[]-)/¨ (×(ᵒpor su esencia incomprensiblemente vasta.\.…noche y…claridad(.)unen(.) seꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌperfumes²…corrompidos[.], ricos y triunfantes, con la expansión de las cosas infinitas…(.) transportan(.)…la mente y los sentidos)); 7°) \(ᵒ les parfums¹[.], les couleurs et les sons(.)répondent (.).\. se- []-ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌil(.)est(.)des parfums² frais…doux…verts…et d'autres, corrompus, riches et triomphants-[]-)/¨ (×(ᵒlos perfumes¹[.], los colores y los sonidos(.)responden(.).\.(.)seꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌ(.)hay(.)perfumes² frescos …dulces…verdes…y otros, corrompidos, ricos y triunfantes)). No percibimos ningún ensombrecimiento que resultaría de esta lista.

Método

Cuando sólo una parte de los tabiques es común a dos batientes, no hay ensombrecimiento, ya que sólo una completa repetición posee tal consecuencia.

Aplicación a Baudelaire

En los batientes que acabamos de citar, hablamos de la «noche» y de la «claridad» en dos tabiques, pero esto no basta para instaurar algún ensombrecimiento, puesto que no es un tabique completo el que se repite. Aquí son sólo temas alrededor de los cuales conviene dar muchas vueltas para comprender el significado algo sustancial en lo que nos dejó Baudelaire. Lo mismo se puede ver en la idea común a «confusas» y «confunden»; de igual modo para la que anima el título «Correspondencias» y más lejos «responden».

§624
· Arrumajes de un vivero
Teoría

Los arrumajes, que se refieren a los siete batientes que acabamos de definir, así se enuncian: 1°) “el creador no pudo sino enfocar, por lo menos fugazmente o en el ensueño, que la imagen de la naturaleza física unida con la de un templo, por mutua correspondencia, dará la sensación de preparar la noción de que el hombre, el nuevo artista, sacerdote de lo bello, fue observado, vigilado, aconsejado por las miradas, venidas de su propia familia de pensar, ocupadas de símbolos”; 2°) “el creador no pudo sino enfocar, por lo menos fugazmente o en el ensueño, que la imagen de la naturaleza física, unida con la de un templo, dará la sensación de preparar la noción de que cosas aparentemente sólo materiales, como el incienso, sirven de base para la expresión intensa de todo el ser espiritual y físico”; 3°) “el creador no pudo sino enfocar, por lo menos fugazmente o en el ensueño, que la imagen del hombre pasando a través de bosques de símbolos dará la sensación de preparar la imagen del esteta que, en la profusión material, consigue relacionar las carnes de niños, los oboes, las praderas, el ámbar, el almizcle, el benjuí y el incienso”; 4°) “el creador no pudo sino enfocar, por lo menos fugazmente o en el ensueño, que la imagen de los pilares vivientes del arte, estetas reconocidos, que a veces dejan salir confusas palabras, proporcionará la impresión de preparar la noción del hombre, del nuevo artista, sacerdote de lo bello, que ve, en su propia imaginación, este legado servirle”; 5°) “el creador no pudo sino enfocar, por lo menos fugazmente o en el ensueño, que la imagen de largos ecos de lo bello, oídos a lo lejos, y que se confunden, proporcionará la impresión de preparar este pensamiento que el bien y el mal son a este punto vastos, en la tenebrosa y profunda unidad del mundo, que los dos se yuxtaponen”; 6°) “el creador no pudo sino enfocar, por lo menos fugazmente o en el ensueño, que la representación de la inmensidad incomprensible de lo que nos rodea, bien y mal principalmente, dará la impresión de preparar la idea de que la corrupción es fuente de embriaguez”; 7°) “el creador no pudo sino enfocar, por lo menos fugazmente o en el ensueño, que la imagen de una misma forma, interna a los dominios de los cinco sentidos, dará la sensación de preparar la noción de que los seres de lo sensible, o las impresiones que provocan dentro de nosotros, tienen la misma serie de caracteres morales también posibles”. Se ve que sería un desafío buscar algún ensombrecimiento entre esos arrumajes, aunque interpreten más que no lo hacen los batientes, el significado del billar.

Aplicación a Baudelaire

Las correspondencias estribarían en lo que con cualidades muy próximas, en lo más recóndito de los seres del mundo sensible, varios equivalentes existen por ciertos lados accesibles por nosotros, a pesar de sus apariencias muy diversas.

Método

El promedio de 1 batiente para 2 versos, pues 7 elementos dentro del vivero, para 14 versos en el texto de donde proceden, muestra una manera de seguir la obra de modo concienzudo, sin multiplicar inútilmente los ejemplos de estudio; y todo ello fuera de cualquier creencia en alguna virtud imaginaria del número 7.

§625
· Herrajes de un vivero
Teoría

Examinemos el taller del vivero que acabamos de describir a grandes rasgos, para buscar si a lo mínimo dos entre los herrajes mostrarían ensombrecimiento. Su catálogo descansa en eso: 1°) “ambos, la naturaleza y el templo, como correspondiendo mutuamente, causan la observación del hombre, sacerdote de lo bello, por personas de espíritu próximo al suyo y ocupadas de símbolos”; 2°) “la naturaleza física, teniendo la esencia de una construcción atribuida al espíritu, causa el hecho de que un producto material alza de modo intenso hacia lo real entero, espiritual y físico”; 3°) “la iniciación del nuevo artista causa el hecho de que su intuición entiende la abundante diversidad de lo sensible, y la percibe ir, por sucesivas etapas, desde el nivel tierno o infantil hasta la intensidad adulta”; 4°) “la herencia de los pilares del arte causa, en lo que hace el nuevo artista, el empleo de símbolos elaborados antes”; 5°) “los numerosos ecos de lo bello, mezclados, en su distancia, extensión y pluralidad, causan la confusión, en una tenebrosa y profunda unidad, vasta como el bien y el mal yuxtapuestos”; 6°) “la inmensidad, en lo obscuro y lo claro, el mal y el bien, causa el transporte de embriaguez”; y, para terminar, 7°) “la correspondencia de los perfumes¹, colores y sonidos causa la semejanza de sus potencialidades morales”. Cada uno ve lo inútil que es buscar cualquier ensombrecimiento en el conjunto de esas expresiones.

Método

La elección de los trapecios como de los festones asegura que varias imágenes del texto están puestas en evidencia sucesivamente durante el proceso de la estimación concerniendo la verosimilitud de un vivero. El exegeta, que quiere ayudar a cada uno a seguir la guarida, en el momento cuando enlaza la comprensión de los batientes, señala por medio de los indicios ([]-) y (-[]), el empleo de la carpeta. Así, con la ayuda de tales motivos, que coinciden a lo menos en parte, el espectador del calidoscopio del análisis puede ver, sin ser víctima de ambigüedades, mil facetas proviniendo de la misma figura inicial, que es la obra que sirve de ejemplo para el cálculo de verosimilitud.

Aplicación a Baudelaire

Uno de los aspectos concierne la suerte de los «perfumes» y su “canto”, que procede en particular de la actividad humana. El comentador se preguntará luego qué contribución viene de la elaboración técnica de los perfumes, en tal canto. Pero el poema no distingue en absoluto los perfumes naturales y los de la artesanía o de la industria.

§626
· Primer batiente
Teoría

El primer batiente, cuya toesa queda por establecer, se nota \(ᵒla nature(.)correspond(.).\.à un temple-[]-ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌl'homme<>, le nouvel artiste, prêtre du beau, (.)est(.)observé, surveillé, conseillé par des regards, venus de sa propre famille[.]de pensée, occupés de symboles-[]-)/¨ (×(ᵒla naturaleza(.) corresponde(.).\.a un temploꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌel hombre <>, el nuevo artista, sacerdote de lo bello, (.)está(.) observado, vigilado, aconsejado por miradas venidas de su propia familia[.]de pensamiento, ocupadas de símbolos)). El elástico así se presenta: (Correspondencias.\.;familiares[.];hombre<>). El volteo tiene por aspecto: “¿cómo volver a encontrar la tapa "la imaginación, en cada uno de las artes, está sostenida por las influencias de todas esas disciplinas", saliendo del trapecio "Correspondencias"?” Se obtiene esta respuesta: “estando juntadas las artes por las correspondencias, cada uno de ellas recibe una contribución de las otras.” Por otra parte, se admite la demanda: “como resumir, según el contexto, lo que recibe el hombre de las miradas familiares?” Pronto llega la respuesta: “todo se reduce a algo como ‘’"la imaginación", "las artes"‘’, por el que la inteligencia y la sensibilidad se dirigen hacia un sueño activo, el que produce, a lo largo del tiempo, las artes, saliendo de una relación intensa con las zonas de la realidad.” La primera telera, el arrumaje, se describe con estas palabras, ya encontrados hace poco: “el creador no pudo sino enfocar, por lo menos fugazmente o en el ensueño, que la imagen de la naturaleza física y la del templo, correspondiendo ambos mutuamente, dará la sensación de preparar la noción de que el hombre, el nuevo artista, sacerdote de lo bello, fue observado, vigilado, aconsejado por las miradas, venidas de su propia familia de pensar, ocupadas de símbolos”. Se trata de una interpretación de «Correspondencias

La Naturaleza es un templo…» y de «…el hombre pasa por allí a través de bosques de símbolos
que lo observan con miradas familiares.» Si existe un templo, es posible pensar en un sacerdote. ¿Dónde encontrarle? En el hombre que se interesa por una simbología. La segunda telera, el herraje, se escribe: “ambos la naturaleza y lo templo, como correspondiendo mutuamente, causan la observación del hombre, sacerdote de lo bello, por personas de espíritu próximo al suyo y ocupadas de símbolos”. Esto bien constituye una manera posible de comprender los primeros versos.

Método

Es por lo menos lógico empezar un vivero por el principio de la obra.

Aplicación a Baudelaire

Para el vivero del que se trata, beneficiamos de esta ventaja, no generalmente necesaria, que el hombre es considerado como obteniendo algo, en la relación citada por cada demanda. Así, ver al hombre como centro absoluto de consideración, actitud que es, en el mundo sabio, percibida como mayor defecto de las vanas pretensiones al saber, se hace una muy aceptable base en ciertas zonas del arte. Si examinamos atentamente los primeros tres versos del poema, vemos que «el hombre» no viene claramente identificado como perteneciendo al mundo natural: pasa a través de él. Así podría ser que la imagen, por cierto defendible, aunque dada por vía más subjetiva, de su carácter perfectamente excepcional ya se señale. Enfocado esto, se hace fácil pensar que Baudelaire se interesa primero por lo que favorece al hombre entre las cosas del mundo. Luego, en cuanto se imagina uno que el hombre aquí representado es el artista, se puede retocar, según el significado particular ganado entonces, la interpretación que acaba de estar dada.

§627
· Toesa del primer batiente
Teoría

Enseñemos la toesa 1 de \(ᵒla nature(.)correspond(.).\.à un temple-[]-ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌl'homme<>, le nouvel artiste, prêtre du beau, (.)est(.)observé, surveillé, conseillé par des regards, venus de sa propre famille[.]de pensée, occupés de symboles-[]-)/¨ (×(ᵒla naturaleza(.)corresponde(.).\.a un temploꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌel hombre <>, el nuevo artista, sacerdote de lo bello, (.)está(.)observado, vigilado, aconsejado por miradas venidas de su propia familia[.]de pensamiento, ocupadas de símbolos)). El asa vale a•=1 por dos motivos. Primero, sus tabiques, “la naturaleza corresponde a un templo” y “el hombre, el nuevo artista, sacerdote de lo bello, está observado, vigilado, aconsejado por miradas, venidas de su propia familia de pensar, ocupadas de símbolos”, muestran cada una por lo menos una viga. Luego, ninguna de las vigas utilizadas en esos tabiques se repite. El mazo (b•) toma también el nivel 1, puesto que «hombre», «observan», «miradas», «familiares», «símbolos» se sitúan, en el texto, después de «Naturaleza», «Correspondencias» y «templo». En cuanto al orden seguido por los frentes, dentro de cada uno de los tabiques, y no en su conjunto, no tiene ninguna importancia para la determinación de este valor 1 del mazo. La cesta c •=1 está segura pues no se señala ninguna falsificación de la obra en lo que establece el significado de las vigas. Los versos de Baudelaire, fuera de los medios de versificación, permanecen ajenos al dominio de la alta racionalidad, de modo que el anzuelo d•=1 parece seguro. El batiente queda entero sin dificultad de entendimiento, y no deja entrever ni torpeza, ni anacronismo, lo que le vale el perno e •=1. En efecto, el esteta necesita una formación cualquiera que sean las dotes naturales que son las suyas. Además, cada transformación de las vigas, por medio de la carpeta, queda útil para entender el texto, nunca sustituyendo otro al significado del billar. La empulguera f•=1 es indispensable, porque el batiente evita la ilustración en cada punto y que interpreta las relaciones entre las imágenes que toma prestadas en la obra, sin imaginar para ello un texto ficticio. Por un lado, «Correspondencias

La Naturaleza es un templo…» vuelve (la naturaleza(.) corresponde.\.(.)a un templo-[]-), y por otra parte «…el hombre pasa por allí a través de bosques de símbolos
que lo observan con miradas familiares» vuelve (el hombre<>, el nuevo artista, sacerdote de lo bello, (.)está(.)observado, vigilado, aconsejado por miradas venidas de su propia familia[.]de pensar, ocupadas de símbolos-[]-). Aquí, el colgante g •=1 se escribe fuera de cualquier dificultad, ya que la obra, en el sentido de su billar se contenta con yuxtaponer dos afirmaciones, conservando el silencio para con el fundamento de la segunda por la precedente. Por fin, la crítica no dispone de ningún medio inmediato para negar que el contenido del primer tabique prepara el del otro. El escabel h •=1 se nota sin gran sorpresa, gracias a los párrafos 623, 624 y 625 que han mostrado que, para el vivero analizado, ningún ensombrecimiento ocurre. Examinemos el cayado (j •) ahora. El batiente no se opone a ningún empleo de las puertas o aplomos: “edificio como divino” para la noción de "Naturaleza-templo"; “animados como por voluntad divina”, para los «pilares vivientes»; “dando la impresión de pensar como por voluntad divina” para los pilares entregando palabras y los símbolos que observan, así como respecto a “los perfumes, colores y sonidos que se contestan”; “que parece activo en el bien y el mal simultáneamente” para el incienso corrompido. Además, las vigas proceden del mismo texto. Éste muestra un perfil ½ y constituye un soneto. ¿Qué pensar de la tapa? Resulta fácil de señalar: “la imaginación, en cada uno de las artes, está sostenida por las influencias de todas esas disciplinas”. El cayado (j •) aquí vale pues 1. Vemos la cizalla k •=1 justificarse, ya que el cayado posee la altura 1 y que el poema „los Faros“ se presenta, para con „Correspondencias“ como un acólito, beneficiando con él del tema “"la imaginación", "las artes"” que es el tutor perteneciendo a la tapa notada más arriba. El viaducto m •=1 debe ser admitido, gracias al cayado 1 y también con arreglo al carácter satisfactorio, tanto del trapecio como del festón, vistos ambos en el párrafo precedente. La horca p•=1 es garantizada por el cayado 1, y en lo que el arrumaje forma una profundización del batiente. Por fin, el batiente examinado admite el oleaje w •=1, porque el cayado vale 1 y puesto que el herraje se presenta como una aplicación del batiente. En resumen, la toesa 1= (1/a•b•c•d•e•f•g•h•j•k•m•p•w•) parece justificada según la serie de los horadamientos: asa, mazo, cesta, anzuelo, perno, empulguera, colgante, escabel, cayado, cizalla, viaducto, horca y oleaje. En efecto, los valores toman los niveles a•=1, b•=1, c•=1, d•=1, e•=1, f•=1, g•=1, h•=1, j•=1, k•=1, m•=1, p•=1, w•=1.

Método

No hay duda que el creador está detrás de sus frases y que de este modo “E prepara F”, más radicalmente, significa “el creador, con E prepara F”.

Aplicación a Baudelaire

Respecto al tema de la imaginación artística, una búsqueda entre las obras románticas y simbolistas tendría mucho interés. Entonces se trataría de encontrar la serie de poemas teniendo entre sí este motivo, incluso de modo tenue. Posiblemente eso ayudaría a determinar si existe una profunda articulación de este tema con la idea de una necesaria inclinación al mal, no en un hombre en particular, sino en todos [683]-[[1119]] en el Índice II de poemas">[[1119]].

§628
· Segundo batiente
Teoría

Pongamos la expresión \(ᵒ la nature.\.(.)est(.)un temple-[]ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌ l'encens(.)chante(.)les transports [.]de l'esprit et des sens-[])/¨ (×(ᵒla naturaleza.\.(.)es(.)un temploꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌel incienso(.)canta(.)los transportes[.]de la mente y los sentidos)). El elástico se lee de este modo: (Naturaleza.\.;transportes[.]; hombre<>). El volteo tiene por aspecto “¿cómo volver a encontrar la tapa "la imaginación, en cada uno de las artes, está sostenida por las influencias de todas esas disciplinas", saliendo del trapecio "Naturaleza"?” Se obtiene la respuesta: “dentro de la naturaleza, los dominios de la sensibilidad proporcionan los órganos de los cinco sentidos y, lo mismo, los seres que son accesibles por ellos. De aquí, procede la diversidad interna del arte, que permite los paralelos entre las disciplinas derivadas, por elaboración, de la fuente inicial, pintura, música, en particular, para la vista y el oído. Resulta que, al practicar una disciplina, el artista aprovecha el que su imaginación florea alrededor de muchas realizaciones venidas de las otras artes.” La demanda, por otra parte, es la siguiente: “¿cómo comprender, según el contexto, lo que saca el hombre, de los transportes de la mente y los sentidos?” Pronto llega la respuesta: “todo se reduce a algo como ‘’"la imaginación", "las artes"‘’, por el que la inteligencia y la sensibilidad se dirigen hacia un sueño activo, el que produce, a lo largo del tiempo, las artes, saliendo de una relación intensa con las zonas de la realidad.” El arrumaje se da con esas palabras: “el creador no pudo sino enfocar, por lo menos fugazmente o en el ensueño, que la imagen de la naturaleza física, que sin embargo es también un templo, dará la sensación de preparar la noción de que las cosas en apariencias sólo materiales, como el incienso, constituyen una base para la expresión intensa de todo el ser, espiritual y físico”. Pues se interpreta el principio de la poesía como preparando su fin. Así se da el herraje: “la naturaleza física, al tener la esencia de una construcción atribuida al espíritu, causa el que un producto material lleva una inmensa actividad espiritual tanto como física”.

Método

Es una operación literaria básica la de juntar principio y fin de una misma obra, lo que nos lleva otra a los talentos del poeta.

Aplicación a Baudelaire

Ya hemos visto por medio de la observación 592B que si se refiere el último «que» no sólo a los cuatro perfumes, «…el ámbar, el almizcle, el benjuí y el incienso…» incluso ni a todos los «…perfumes… corrompidos, ricos y triunfantes…» sino a todos los perfumes citados, hasta los más frescos, obtenemos la idea de que todos cantan los transportes, y que sólo existe una distinción entre los transportes más violentos y los más dulces. Las fuerzas naturales ofrecen por su síntesis los varios perfumes, lo que no impide en absoluto al observador atento agruparlos en dos categorías en una segunda etapa del análisis: la de la debilidad y la del exceso. La energía de las fuerzas naturales, que parecen infinitas al espectador, fue el tema de una composición en versos latines del joven Baudelaire, en el Concurso General de 1837, cuyo principio ahí está en una traducción de Jules Mouquet [653]: «Sobre esta tierra italiana donde siempre el flujo más voluptuoso
lame las orillas de bahías queridas de los poetas,
hace apenas trescientos años, de repente la naturaleza cambiada
turbió su descanso feliz por tremendos portentos.

La noche tranquilizadora había derramado su paz bañándolo todo: una frescura
dulcemente soplaba sobre las tierras, y, a lo largo del litoral,
la gente, tan cerca de la muerte, gozaba de un sueño tranquilo.
El mar hizo un gran ruido, las olas rodaron largamente
sus amenazas hinchadas; recogiendo sus fuerzas, una violenta tormenta
cayó sobre la comarca; como consciente, la tierra respondió
a esta señal, y, sacudida por una fuerza secreta,
toda la orilla mugió en sus cuevas estremecidas.
Entonces el suelo cruje y se abre en una gran hoguera.
Por las hendiduras filtra una llama, que ilumina en su carrera
rápida las sombras aparecidas; los peñascos se apartan; un fuego
impaciente invade, y, rotas sus cadenas, unas olas encendidas
se esparcen a lo lejos por los campos que atraviesan.» Tales fuerzas recorren al ser humano y, en todo caso, unos años más tarde, Baudelaire pensará que si la noción de mala salud proporciona las bases para entender ciertas de ellas, otras tienen una clave que buscar del lado de la voluntad del mal [683]-[[1130]] en el Índice II de poemas">[[1130]].

§629
· Toesa volviendo al segundo batiente
Teoría

Estimemos la toesa de \(ᵒ la nature.\.(.)est(.)un temple-[]ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌ l'encens(.)chante(.)les transports [.]de l'esprit et des sens-[])/¨ (×(ᵒla naturaleza.\.(.)es(.)un temploꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌel incienso(.)canta(.)los transportes[.]de la mente y los sentidos)). La cantidad apropiada 1, del asa (a •) se justifica por dos motivos. Cada uno de los tabiques del batiente, «La Naturaleza es un templo…» y “el incienso canta los transportes de la mente y los sentidos”, contiene por lo menos una viga. Ninguno de esos frentes viene varias veces en el batiente. El mazo b•=1 parece indispensable, ya que «Naturaleza», “es”, «templo» están escritos antes de «incienso», «cantan», «transportes», «mente» y «sentidos». Admitimos c •=1 por cesta, porque cualquier miedo a una falsificación o a una seria alteración del poema quedaría sin motivo. El anzuelo (d •) se fija en el plano 1, pues, exceptuada la actividad de versificación, parece obvio que nada del poema toque la ciencia o la técnica muy rigurosa. El perno e •=1 debe imponerse, puesto que sin duda el creador pudo comprender la relación estudiada. La empulguera f •=1 tiene sus bases por tres hechos: el batiente no incluye ilustración; no defiende la opinión contraria de ningún enlace de billar; y para terminar, cada vínculo de significado propuesto en los tabiques queda en un desarrollo de relación inicial de billar. Está clarísimo que «La Naturaleza es un templo…» y «Hay perfumes frescos…y otros…como el ámbar, el almizcle, el benjuí y el incienso,
que cantan los transportes de la mente y los sentidos.» dan al batiente lo que le sirve para su impulso. El colgante g •=1 procede de tres puntos del texto. Primero, entendido según el billar, el poema no entrega de modo muy abierto la idea de que “el incienso canta los transportes de la mente y los sentidos” está preparado por medio de «La Naturaleza es un templo…» En segundo lugar, el creador no rechaza tampoco esta noción. Por fin, la crítica no dispone en absoluto de los medios de apartar francamente la imagen de tal fundamento. El escabel h •=1 está seguro, porque tenemos el beneficio de los párrafos 623, 624 y 625, que muestran el vivero que consta del batiente discutido como no tolerando algún ensombrecimiento. Particularmente, en el primer tabique del batiente que acabamos de estudiar, teníamos “corresponde”, mientras que en el nuevo batiente figura “es¹”, lo que impide estar completa la repetición. El cayado j•=1 se defiende por una serie de motivos. Primero, el poema de Baudelaire se presenta como una obra autónoma, con un título, espacios tipográficos antes y después; obedece a una forma reconocida, la del soneto; se cuentan menos de cien frentes; su perfil es ½. La tapa “la imaginación, en cada uno de las artes, está sostenida por las influencias de todas esas disciplinas” resume honestamente un aspecto importante de la significación global de los versos. En sexto lugar, todas las vigas del batiente están en esas líneas: «Naturaleza», «es», «templo», «incienso», «cantan», «transportes», «mente» y «sentidos». Por fin, el batiente no se opone a ningún empleo de las puertas o aplomos: “edificio como divino” para la noción de "Naturaleza-templo"; “animados como por voluntad divina”, para los «pilares vivientes»; “dando la impresión de pensar como por voluntad divina” para los pilares entregando palabras y los símbolos que observan, así como respecto a “los perfumes, colores y sonidos que se contestan”; “que parece activo en el bien y el mal simultáneamente” para el incienso corrompido. La cizalla k•=1 se realiza, porque el cayado (j•) vale 1 y que el poema „los Faros“ sirve de acólito a „Correspondencias“, permitiendo al soneto tomar el estatuto de alojamiento. Se acepta un viaducto m •=1, por la cantidad 1 del cayado, y gracias a las capacidades del volteo como de la demanda para obtener une respuesta, cosa justificada en el párrafo 628. La horca p•=1 está asegurada gracias al cayado 1 y porque 628 muestra que el arrumaje se contenta con desarrollar el significado del batiente. El oleaje es de altura w •=1, por el cayado 1 y porque 628 nos señala, en el herraje, el reflejo del batiente. Así, el producto para los horadamientos a •, b•, c•, d•, e•, f•, g•, h•, j•, k•, m•, p•, w• da ((1)(1)(1)(1) (1)(1)(1)(1)(1)(1)(1)(1)(1))=1, lo que conduce a la toesa 1/a •b•c• d•e•f•g•h•j•k• m•p•w•=1.

Método

Como la guarida acoge pocas palabras y que sus límites tienen señales evidentes, el creador se deja llevar por sus pensamientos que le permitan aniquilar la distancia que separa principio y fin, para unir unas imágenes sacadas en esos dos extremos.

Aplicación a Baudelaire

De ahí viene que «La Naturaleza es un templo…» está imaginado con razón apto para preparar “el incienso canta los transportes de la mente y los sentidos”. Dirigida hacia el divino, la naturaleza o realidad constituye el único modelo posible, al que pertenece además el hombre con el conjunto de lo que hizo. Y en particular, está integrado en este universo, lo que los grandes artistas y artesanos de lujo han realizado a lo largo de los siglos, saliendo de lo que existía en su época.

§630
· Tercer batiente
Teoría

Ahora volvemos los ojos hacia otro batiente: \(ᵒdans le temple.\., l'homme <>, le nouvel artiste, prêtre du beau, (.)est(.)initié aux arts en passant à travers des forêts de symboles-[]-ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌil(.)est(.) maintenant, pour lui, un usage plus facile des nuances du sensible pouvant l'inspirer, car il éprouve sans mal, notamment, les gradations des parfums²[.]trouvés au long de son itinéraire, sachant reconnaître ceux comme des chairs d'enfants…comme les hautbois…comme les prairies, ainsi que d'autres comptant parmi eux l'ambre, le musc, le benjoin et l'encens-[]-)/¨ (×(ᵒen el templo.\., el hombre<>, el nuevo artista, sacerdote de lo bello, (.)está(.)iniciado a las artes al pasar a través de bosques de símbolosꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌ(.)hay(.)un empleo más fácil, para él, de los matices de lo sensible pudiendo inspirarle, pues nota sin dificultad, entre otras cosas, las gradaciones de los perfumes²[.]encontrados a lo largo de su itenerario, sabiendo reconocerlos como carnes de niños…como los oboes…como las praderas, así como otros, entre los cuales se cuentan el ámbar, el almizcle, el benjuí y el incienso)). Un elástico parece adecuado: (templo.\.;perfumes²[.];hombre<>). El volteo se nota de este modo: “¿cómo volver a encontrar la tapa “la imaginación, en cada uno de las artes, está sostenida por las influencias de todas esas disciplinas”, saliendo de la idea que representa la viga «templo»?” Llega una respuesta con esas palabras: “es que la iniciación en el templo de lo bello enseña precisamente a cruzar dentro de los límites de un arte las ideas venidas de las otras disciplinas.” La demanda, por otra parte, es: “¿cómo resumir, según el contexto, lo que recibe el hombre de los perfumes, cuando unos de ellos se parecen a carnes de niños, oboes, praderas, mientras que otros tienen por género el donde se encuentran el ámbar, el almizcle, el benjuí y el incienso?” La respuesta se formula sin dificultad: “todo se reduce a algo como ‘’"la imaginación", "las artes"‘’, por el que la inteligencia y la sensibilidad se dirigen hacia un sueño activo, el que produce, a lo largo del tiempo, las artes, saliendo de una relación intensa con las zonas de la realidad.” El arrumaje se somete a una descripción como: “el creador no pudo sino enfocar por lo menos fugazmente o en el ensueño que la imagen del hombre que pasa a través de bosques de símbolos dará la impresión de preparar la del esteta que, en la profusión material, consigue relacionar las carnes de niños, los oboes, las praderas, el ámbar, el almizcle, el benjuí y el incienso”. Es un modo de juntar, por interpretación, el tercer verso con el fin del soneto. El herraje así se escribe: “la iniciación del nuevo artista causa la comprensión por él de la abundante diversidad de lo sensible, que percibe ir, por etapas sucesivas, del nivel tierno o infantil hasta la intensidad adulta”.

Método

Buscando el significado, se debe quedar atento a las tendencias, recorriendo los milenarios, que se abren camino de la superstición hacia el arte, y hasta las ciencias.

Aplicación a Baudelaire

No sería fácil encontrar un caso de templo en el que se estilarían perfumes distintos, esto en distintos cuartos, dedicados a valores diferentes. Para la organización general, pensamos en ciertas iglesias que tienen múltiples capillas, cada una atribuida a cierto personaje al que el dogma reconoce importante. Por fin, el hermoso templo, celebrando cualidades mayores, tendría también la oportunidad de representar cosas inquietantes; y bien lo muestra el incienso, según los últimos versos. El contenido de las fascinaciones para el animal muestra lo que está maldito entre los hombres tan frecuentemente sugerido durante las iniciaciones y que da gran parte de la estatuaria de Egipto; del amor de Baudelaire a los gatos; y de la idea que se refiere a la continuidad que une a los seres vivos [272]-[626]. Como la belleza sufre combinaciones paralelas a las del bien, el poeta que admira tanto a las mujeres pudo colmarlas con palabras muy severas [1137].

§631
· Toesa del tercer batiente
Teoría

Hagamos una pregunta sobre la toesa obtenida por el batiente \(ᵒdans le temple.\., l'homme <>, le nouvel artiste, prêtre du beau, (.)est(.)initié aux arts en passant à travers des forêts de symboles-[]- ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌil(.)est(.) maintenant, pour lui, un usage plus facile des nuances du sensible pouvant l'inspirer, car il éprouve sans mal, notamment, les gradations des parfums²[.]trouvés au long de son itinéraire, sachant reconnaître ceux comme des chairs d'enfants…comme les hautbois…comme les prairies, ainsi que d'autres comptant parmi eux l'ambre, le musc, le benjoin et l'encens-[]-)/¨ (×(ᵒen el templo.\., el hombre<>, el nuevo artista, sacerdote de lo bello, (.)está(.)iniciado a las artes al pasar a través de bosques de símbolos ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌ(.)hay(.)un empleo más fácil, para él, de los matices de lo sensible pudiendo inspirarle, pues nota sin dificultad, entre otras cosas, las gradaciones de los perfumes²[.]encontrados a lo largo de su itenerario, sabiendo reconocerlos como carnes de niños…como los oboes…como las praderas, así como otros, entre los cuales se cuentan el ámbar, el almizcle, el benjuí y el incienso)). Ahí tenemos una asa de valor a•=1 porque los tabiques poseen una viga a lo mínimo, y que ninguno de esos frentes está repetido. El mazo b•=1 parece seguro, ya que, en el poema, «templo», «hombre», «pasa», «través», «bosques» y «símbolos» preceden «Hay», «perfumes», «como», «carnes», «niños», «como», «oboes», «como», «praderas», «como», «otros», «ámbar», «almizcle», «benjuí» y «incienso». Escribimos la cesta c •=1 por el que no ocurre ningún accidente o falsificación del poema, en nuestro parecer. Conviene notar también que el anzuelo d•=1 porque los versos, excepto para lo que concierne las rimas y metros, no compiten ni por el plano de la ciencia, ni por el de la técnica. En cuanto al perno e •=1, se justifica, por el que la idea de que una iniciación hace capaz de ver cosas, difíciles de identificar antes, es muy banal para un espíritu acostumbrado al principio teológico de la revelación. La empulguera f •=1 está asegurada, porque, primero, el batiente no encierra ninguna ilustración; luego se esfuerza en no oponerse nunca a alguna atadura de significado del billar, y, para terminar, en lo que cada uno de los vínculos de significado propuestos en los tabiques está precedido, como se debe, dentro del texto, de una atadura de billar. En efecto, “en el templo, el hombre, el nuevo artista” acompaña «La Naturaleza es un templo…el hombre…allí…» Por otra parte, “está iniciado a las artes, pasando a través de bosques de símbolos” interpreta «…el hombre pasa por allí a través de bosques de símbolos…» Además, el segmento “Hay para él, un uso más fácil de los matices de lo sensible pudiendo inspirarle, pues siente sin dificultad, entre otras cosas, las gradaciones de los perfumes encontrados a lo largo de su camino en el santuario de lo bello, sabiendo reconocer los como carnes de niños, como los oboes, como las praderas; así como los otros, entre los cuales se cuentan el ámbar, el almizcle, el benjuí y el incienso” repite de misma manera «Hay perfumes…como carnes de niños…como los oboes…como las praderas,
-y otros…como el ámbar, el almizcle, el benjuí y el incienso…» El colgante g•=1 no podría verse oponer una negativa por tres motivos. Por un lado, el creador no intenta francamente introducir algún significado relativo a «Hay perfumes frescos como carnes de niños…como los oboes…como las praderas,
-y otros…como el ámbar, el almizcle, el benjuí y el incienso…» por medio de «La Naturaleza es un templo…el hombre pasa por allí a través de bosques de símbolos…» Además, el mismo autor no rechaza esta posibilidad. También, la crítica no puede descubrir un medio de apartar de modo absoluto esta idea según la cual lo que se llama ahí el primer tabique pone las bases del contenido del segundo. El escabel h •=1 está asegurado por el contenido de los párrafos 623, 624 y 625, atestiguando que el vivero que contiene el batiente en juego no soporta, dentro del vivero entero, ningún ensombrecimiento. El cayado j •=1 se realiza, gracias a los cinco motivos que ahí tenemos. La clara determinación del soneto, con su perfil ½ y la serie de los 74 frentes, no deja ninguna duda. La tapa “la imaginación, en cada uno de las artes, está sostenida por las influencias de todas esas disciplinas” resume claramente un aspecto importante de la significación del poema. Añadamos que tal tapa está formulada sin dificultad. Entre los compartimientos del poema, vemos todas las vigas del batiente estudiado aquí: «templo», «hombre», «pasa», «través», «bosques», «símbolos», “Hay”, “perfumes”, «como», «carnes», «niños», «como», «oboes», «como», «praderas», «otros», «como», «ámbar», «almizcle», «benjuí» e «incienso». Ahora, el batiente no se opone a ningún empleo de las puertas o aplomos: “edificio como divino” para la noción de "Naturaleza-templo"; “animados como por voluntad divina”, para los «pilares vivientes»; “dando la impresión de pensar como por voluntad divina” para los pilares entregando palabras y los símbolos que observan, así como respecto a “los perfumes, colores y sonidos que se contestan”; “que parece activo en el bien y el mal simultáneamente” para el “incienso corrompido”. La cizalla k•=1 está asegurada por j•=1 y por medio de la presencia, cerca de „Correspondencias“, del acólito „los Faros“, que permite establecer un alojamiento. El viaducto m •=1 está adquirido con j•=1 y por medio del volteo y de la demanda, las rogativas, por las cuales cada vez una repuesta existe, como lo hemos notado en el párrafo precedente. Adquirimos la horca p •=1 gracias a j•=1 y a la interpretación razonable del batiente por el arrumaje. El oleaje w•=1 resulta necesario, ya que el cayado vale j •=1 y que el herraje aplica de modo aceptable el significado del batiente. En total, a •=1, b•=1, c•=1, d•=1, e•=1, f•=1, g•=1, h•=1, j•=1, k•=1, m•=1, p•=1 y w•=1 autorizan el inverso de su producto numérico (1/a •b•c•d•e• f•g•h•j•k•m•p•w•)=(1/(1)(1)(1)(1)(1)(1)(1) (1)(1)(1)(1)(1)(1))=1 lo que constituye la toesa buscada.

Método

Muchas veces, el enemigo ciego de las medidas odia tanto como ellas la enumeración lenta de las condiciones que son necesarias para ellas, porque así rechaza el metódico enfoque, sin duda penoso, pero al alcance de todos los seres capacitados, para mejor exaltar lo que es sólo pereza, pero que le parece ser el atributo del espíritu intuitivo escaso capaz de comprender inmediatamente lo esencial sin tener que buscarlo.

Aplicación a Baudelaire

En arte, es corriente nombrar esta supuesta fuerza, la intuición, y lo oscuro de su arranque inicial nos hace pensar en los «bosques de símbolos» de los que habla Baudelaire. Pero un aprendizaje hecho sin gran dificultad, por ser llevado a cabo por una persona que posee un espíritu ágil, en medio de las «miradas familiares», en la niñez, permanece la absorción de una enseñanza.

§632
· Cuarto batiente
Teoría

Veamos el batiente \(ᵒ de vivants piliers.\.de l'art, esthètes reconnus, (.)laissent(.)parfois sortir de confuses paroles inspiratrices-[]-ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌl'homme<>, le nouvel artiste, prêtre du beau, (.)passe(.)haut la main son initiation, à travers des forêts[.]de symboles-[]-)/¨ (×(ᵒvivientes pilares.\.del arte, estetas reconocidos, (.)dejan(.)a veces salir confusas palabras inspiradorasꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌel hombre<>, el nuevo artista, sacerdote de lo bello, (.)aprueba(.)fácilmente su iniciación, a través de bosques[.]de símbolos)). El volteo tiene el aspecto “¿cómo volver a encontrar la tapa “la imaginación, en cada uno de las artes, está sostenida por las influencias de todas esas disciplinas”, saliendo del trapecio que es "pilares"?” Llega pronto la respuesta: “los pilares, grandes estetas, los que, reunidos, llevan el conjunto de las artes, influyen no sólo a unos artistas de su propia disciplina, sino alguno, aparecido en otro arte.” La demanda, por otra parte, es la siguiente: “¿cómo resumir, según el contexto lo que "el hombre" recibe de los "bosques de símbolos"?” Viene la respuesta: “todo se reduce a algo como ‘’"la imaginación", "las artes"‘’, por el que la inteligencia y la sensibilidad se dirigen hacia un sueño activo, el que produce, a lo largo del tiempo, las artes, saliendo de una relación intensa con las zonas de la realidad.” El arrumaje pide una descripción de este tipo: “el creador no pudo sino enfocar, por lo menos fugazmente o en el ensueño, que la imagen de los pilares vivientes del arte, estetas reconocidos, que a veces dejan salir confusas palabras, proporcionará la impresión de preparar la noción del hombre, del nuevo artista, sacerdote de lo bello, que ve, en su propia imaginación, este legado servirle.” Domina la perspectiva según la cual «…pilares vivientes
dejan a veces salir confusas palabras…» se junta con la afirmación: «…el hombre pasa por allí a través de bosques de símbolos…» El herraje se nota: “la herencia de los pilares del arte causa el uso de símbolos elaborados antes, dentro de lo que hace el nuevo artista.”

Método

El contenido resulta idéntico al del arrumaje, pero la forma con túnel hace más fácil la comprensión intuitiva, porque no ocurre ninguna vuelta explícita por una referencia a lo que piensa el creador.”

Aplicación a Baudelaire

En las grandes realizaciones que vienen de ellos, los pilares de lo bello dejarían al nuevo artista de que seleccionar y combinar varias imágenes. Si, de esta manera, la inspiración está sostenida por las múltiples artes, los faros, a orillas del océano del mundo o los pilares que se hunden en el cielo e indican la belleza facilitan todos ellos, aunque de modo independiente, el cruce de las influencias dentro de cada dibujo, tela, música, poema, edificio, escultura, obra de teatro u ópera.

§633
· Toesa del cuarto batiente
Teoría

Se determina la toesa para \(ᵒ de vivants piliers.\.de l'art, esthètes reconnus, (.)laissent(.)parfois sortir de confuses paroles inspiratrices-[]-ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌl'homme<>, le nouvel artiste, prêtre du beau, (.)passe(.) haut la main son initiation, à travers des forêts[.]de symboles-[]-)/¨ (×(ᵒvivientes pilares.\.del arte, estetas reconocidos, (.)dejan(.)a veces salir confusas palabras inspiradorasꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌel hombre<>, el nuevo artista, sacerdote de lo bello, (.)aprueba(.)fácilmente su iniciación, a través de bosques[.]de símbolos)) . El asa adopta la cantidad a•=1 primero porque los tabiques “vivientes pilares del arte, estetas reconocidos, dejan a veces salir confusas palabras inspiradoras” y “el hombre, el nuevo artista, sacerdote de lo bello, aprueba fácilmente su iniciación, a través de bosques de símbolos” poseen por lo menos cada uno una viga que no tiene el otro; y segundo porque ninguna repetición de frente sucede en el batiente. El mazo b •=1 es necesario, ya que, en el poema de Baudelaire, «hombre», «pasa», «través», «bosques» y «símbolos» están precedidos por «vivientes», «pilares», «dejan», «veces», «salir», «confusas» y «palabras». Se escribe la cesta c•=1, puesto que no está justificado ningún temor a la falsificación o la alteración grave de „Correspondencias“. El anzuelo d •=1 se fija en el plano 1, gracias a las ideas poco sabias, pero llenas de imaginación, del texto, todo ello poniendo aparte la artimaña racional de la versificación. El perno e •=1 está seguro, pues, para un artista del siglo XIX, la preparación del tema de la iniciación del nuevo gran artista por el tema de los precedentes maestros no plantea ningún problema. La empulguera f •=1 está garantizada contra el error, por tres motivos: el batiente no contiene ninguna ilustración, no se opone a ninguna atadura de billar; y por fin, cada una de las ataduras de significado propuestas en uno como en otro de los tabiques, pero no a nivel del batiente entero está correctamente precedida, dentro de los versos, de algún vínculo de billar. En efecto «…pilares vivientes
dejan a veces salir confusas palabras…» y «…el hombre pasa por allí a través de bosques de símbolos…» pertenecen al texto. El colgante g •=1 se revela necesario, él también, por tres motivos. Primero, el creador no da él mismo, de modo totalmente explícito, el significado según el cual «…pilares vivientes
dejan a veces salir confusas palabras…» prepara «…el hombre pasa por allí a través de bosques de símbolos…» Luego, ningún rechazo de ello no está mencionado por el autor. Además, la crítica no descubrió ningún contrasentido dentro de la suposición de este vínculo que reúne las imágenes. El escabel h•=1 se justifica gracias al hecho de que el batiente, en el vivero elegido, no sufre ningún ensombrecimiento, como fue visto en 623, 624 y 625. Tres puntos favorecen el valor 1 del cayado (j•). Primero, una misma guarida contiene todas las vigas del batiente: «vivientes», «pilares», «dejan», «veces», «salir», «confusas», «palabras», «hombre», «pasa», «través», «bosques» y «símbolos». Luego, la tapa no falta de claridad: “la imaginación, en cada uno de las artes, está sostenida por las influencias de todas esas disciplinas”. Tercero, el batiente aquí analizado no se opone en absoluto a las puertas o aplomos: “edificio como divino” para la noción de "Naturaleza-templo"; “animados como por voluntad divina”, para los «pilares vivientes»; “dando la impresión de pensar como por voluntad divina” para los pilares entregando palabras y los símbolos que observan, así como respecto a “los perfumes, colores y sonidos que se contestan”; “que parece activo en el bien y el mal simultáneamente” para el “incienso corrompido”. La cizalla es k•=1, por j•=1 y por el que el poema „los Faros“ constituye un acólito de „Correspondencias“. El viaducto m•=1 se justifica por el cayado j•=1 así como por rogativas que tienen éxito, dando relaciones “volteo-trapecio” y “demanda-festón” satisfactorias. La horca p •=1 descansa sobre el cayado j•=1 y sobre un arrumaje formando una profundización del batiente. El oleaje w •=1 debe mucho al cayado j•=1 y a un herraje que se presenta como una aplicación del batiente. Los contribuidores a la toesa, que se llaman asa, mazo, cesta, anzuelo, perno, empulguera, colgante, escabel, cayado, cizalla, viaducto, horca y al fin oleaje, valen a •=1, b•=1, c•=1, d•=1, e•=1, f•=1, g•=1, h•=1, j•=1, k•=1, m•=1, p•=1 et w•=1, y así es la verosimilitud obtenida 1=1/a•b•c•d•e•f•g•h•j•k•m• p•w•.

Aplicación a Baudelaire

En caso de que Baudelaire hubiera adherido mucho a los valores de la fe, en su concepción del arte, se debería tomar la precaución de preguntarse si los «pilares» señalados en el primer verso no son cruces. Alain Rey escribe que al principio una cruz no es más que un poste que se puede realizar bajo muchas formas posibles [837].

Método

Sin embargo, para seguir tal perspectiva, haría falta definir criterios de valor, aplicables a las suposiciones hechas respecto a la importancia del sentido discretamente representado en el vocabulario del creador, lo que remite al problema de la medida de las intenciones de este autor.

§634
· Quinto batiente
Teoría

Ahora veamos \(ᵒde longs échos entendus au loin.\.(.)confondent(.)se[]-ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌune ténébreuse et profonde unité[.] comme la nuit et…la clarté(.)est(.)à ce point vaste que le clair-obscur l'emporte-[]-)/¨ (×(ᵒlargos ecos oídos a lo lejos.\.(.)confunden(.)seꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌuna tenebrosa y profunda unidad[.]como la noche y…la claridad(.)es(.)a éste punto vasta que el claroscuro prevalece)). El elástico se presenta de este modo: (lejos.\.;unidad[.];hombre<>). El volteo tiene el aspecto: “¿cómo volver a encontrar la tapa “la imaginación, en cada uno de las artes, está sostenida por las influencias de todas esas disciplinas”, saliendo del trapecio que es "lejos"?” Obtenemos esta respuesta: “aparentemente, los caracteres de un arte lo llevan lejos de los otros, sin embargo lo sensible hace la unidad, permitiendo a todos acentuar la imaginación para obrar en cada uno.” La demanda, por otra parte, es la siguiente: “¿cómo resumir, según el contexto, lo que recibe el hombre de la tenebrosa y profunda unidad?” Pronto viene la respuesta: “todo se reduce a algo como ‘’"la imaginación", "las artes"‘’, por el que la inteligencia y la sensibilidad se dirigen hacia un sueño activo, el que produce, a lo largo del tiempo, las artes, saliendo de una relación intensa con las zonas de la realidad.” El arrumaje pide una descripción de este tipo: “el creador no pudo sino enfocar, por lo menos fugazmente o en el ensueño, que la imagen de largos ecos de lo bello, oídos a lo lejos, y que se confunden, proporcionará la impresión de preparar este pensamiento que el bien y el mal son a este punto vastos, en la tenebrosa y profunda unidad del mundo, que los dos se yuxtaponen”. Salimos de la intuición dada por el quinto verso, y la unimos a la del par de versos colocados inmediatamente después, interpretando “noche y claridad” por el medio de “mal y bien” según una simbólica habitual. El herraje se nota: “los numerosos ecos de lo bello, mezclados, en su distancia, extensión y pluralidad, causan la confusión, en una tenebrosa y profunda unidad, vasta como el bien y el mal yuxtapuestos”.

Método

El preparado que alivia la enfermedad, pero provoca otra, para el médico que entiende el fenómeno, entra dentro de este dominio en el que el bien linda con el mal.

Aplicación a Baudelaire

En los versos que siguen, Baudelaire habrá evocado este paralelo uniendo claroscuro y “bien-mal” [[1091]] en el Índice II de poemas">[[1091]]: «Rembrandt, triste hospital lleno de susurros
y de gran crucifijo adornado sólo
donde la oración con lágrimas se despide de las basuras
y de un rayo de invierno de repente atravesado…»

§635
· Toesa del quinto batiente
Teoría

Ahora buscaremos la toesa que conviene a este mismo batiente \(ᵒde longs échos entendus au loin.\.(.)confondent(.)se[]-ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌune ténébreuse et profonde unité[.] comme la nuit et…la clarté(.)est(.)à ce point vaste que le clair-obscur l'emporte-[]-)/¨ (×(ᵒlargos ecos oídos a lo lejos.\.(.)confunden (.)seꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌuna tenebrosa y profunda unidad[.]como la noche y…la claridad(.)es(.)a éste punto vasta que el claroscuro prevalece)). El asa admite la cantidad a •=1 puesto que los tabiques, esencialmente “largos ecos oídos a lo lejos se confunden” y “una tenebrosa y profunda unidad como la noche y la claridad es tan vasta que el claroscuro prevalece” poseen una viga por lo menos, y que no sucede ninguna repetición de viga, en su utilización. El mazo b •=1 es necesario porque en el poema «ténébreuse», «profonde», «unité», «Vaste», «comme», «nuit», «clarté», “est²” (tenebrosa, profunda, unidad, vasta, como, noche, claridad, Hay) están escritos después de «longs», «échos», «loin», «se» y «confondent» (largos, ecos, lejos, se, confunden). Hay que aceptar la cesta c •=1 ya que no se justifica ningún temor a la falsificación o a la alteración mayor del poema analizado. En anzuelo (d •) se fija en el plano 1 pues, poniendo aparte la artimaña racional de la versificación, las nociones del texto son poco sabias, pero llenas de imaginación. El perno e•=1 no cabe duda, la facilidad de comprensión de alguna preparación de la relación “claro-oscuro” por tres motivos: el batiente no tiene ninguna ilustración; no se opone a ninguna atadura de billar; y al fin cada uno de los vínculos de significado propuestos en los tabiques, pero no a escala del batiente completo, está debidamente precedido, dentro del texto, de una relación de billar establecida entre ideas. En efecto, nos fundamos sobre los versos 5, 6 y 7. El colgante g •=1 resulta necesario, él también, por tres razones. Primero el creador no entrega, él mismo, de manera totalmente explícita, el significado según el cual «…largos ecos que se confunden a lo lejos…» prepararía «…en una tenebrosa y profunda unidad,
vasta como la noche y como la claridad…» Luego, el autor no rechaza tal fundamento. Además, se ve difícilmente como la crítica encontraría la prueba de que hay que apartar la suposición. El escabel h•=1 está probado porque el vivero no padece de ningún ensombrecimiento, como lo hemos visto en los párrafos 623, 624 y 625. El cayado (j •) toma el nivel 1 según tres puntos. Primero, todos los frentes del batiente, «longs», «échos», «loin», «se», «confondent», «ténébreuse», «profonde», «unité», «Vaste», «comme», «nuit», «clarté», “est²” (largos, ecos, lejos, se, confunden, tenebrosa, profunda, unidad, vasta, como, noche, claridad, Hay) pertenecen a una misma guarida. Además, la tapa de ésta no se muestra impenetrable al razonamiento: “la imaginación, en cada uno de las artes, está sostenida por las influencias de todas esas disciplinas”. Tercero, este mismo batiente no alimenta una oposición entre el batiente y cualquier puerta o aplomo: “edificio como divino” para la noción de "Naturaleza-templo"; “animados como por voluntad divina”, para los «pilares vivientes»; “dando la impresión de pensar como por voluntad divina” para los pilares entregando palabras y los símbolos que observan, así como respecto a “los perfumes, colores y sonidos que se contestan”; y finalmente, “que parece activo en el bien y el mal simultáneamente”, para con el “incienso corrompido”. La cizalla vale k •=1, gracias al cayado j•=1 y al que el poema aparece como un alojamiento. El viaducto se contenta con el nivel m•=1 por el hecho del cayado 1 y por el de las relaciones fáciles de comprender uniendo trapecio con volteo como festón con demanda. La horca no se alza más allá de p•=1, siendo beneficiario del cayado j •=1 y del arrumaje con forma de profundización del batiente. El oleaje vale w •=1 conforme al cayado j•=1 y por un herraje que se presenta como una aplicación del batiente.

Método

Se utiliza algún rodeo al reflexionar por medio de los horadamientos, pero al fondo, sólo para facilitar un comentario muy racional. En otros dominios, este tipo de proceso a menudo lo llaman “formal” o “artificial”. Esas calificaciones, que hacen sonreír, suponen que al opuesto, lo “natural” lo veamos como una cosa adquirida de entrada, mientras que el solo hecho de andar exige una preparación. El mismo error parece cometerse cuando se trata de “lenguas naturales” o de los “enteros naturales”, pues hasta una lógica particularmente sencilla pide al principio un acompañamiento para ejercerse [241]-[384]-[973].

Aplicación a Baudelaire

Hemos elegido, por terraza, utilizar “[Il] est²” (Hay), cogido en el noveno verso, porque si hubiéramos tomado “est¹” (es) en el primer verso, hubiéramos tenido que escribir b•=2 y no b•=1, ya que “est¹” (es) precede «longs» (largos), especialmente, de modo que la toesa 1 no habría podido realizarse, al fin y al cabo. Cada posibilidad, el traslado de “est¹” como el de “est²” respeta los cánones del cálculo presente, puesto que los dos dependen del uso de la rampa, señalado en el párrafo 580 como lícito, pero una de las opciones mejor refleja la intuición de que la referencia a los “ecos en relación de fusión” prepara la imagen del claroscuro.

§636
· Sexto batiente
Teoría

Describamos el batiente \(ᵒde par leur essence incompréhensiblement vaste.\.…nuit et…clarté(.) unissent(.)s'-[]-ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌdes parfums²…corrompus[.], riches et triomphants, ayant l'expansion des choses infinies…(.)transportent(.)…l'esprit et les sens-[]-)/¨ (×(ᵒpor su esencia incomprensiblemente vasta.\.… noche y…claridad(.)unen(.) seꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌperfumes²…corrompidos[.], ricos y triunfantes, con la expansión de las cosas infinitas…(.) transportan(.)…la mente y los sentidos)). El elástico se define con (vasta.\.; corrompidos[.];hombre <>). El volteo tiene el aspecto “¿cómo volver a encontrar la tapa "la imaginación, en cada uno de las artes, está sostenida por las influencias de todas esas disciplinas", saliendo del trapecio que es "vasta"?” Se elabora esta respuesta: “el vasto dominio artístico une, gracias a correspondencias internas las disciplinas, las más próximas como las más alejadas, de modo que en cada una, la imaginación está sostenida por las influencias de todas.” La demanda, por otra parte, es: “¿cómo resumir, según el contexto, lo que recibe el hombre de los perfumes corrompidos?” Esta respuesta debe concordar: “todo se reduce a algo como ‘’"la imaginación", "las artes"‘’, por el que la inteligencia y la sensibilidad se dirigen hacia un sueño activo, el que produce, a lo largo del tiempo, las artes, saliendo de una relación intensa con las zonas de la realidad.” El arrumaje será: “el creador no pudo sino enfocar, por lo menos fugazmente o en el ensueño, que la representación de la inmensidad incomprensible de lo que nos rodea, bien y mal particularmente, dará la impresión de preparar la idea de que la corrupción es fuente de embriaguez”. En todo ello, nos descansamos sobre «…vasta como la noche y como la claridad…» y «… perfumes…otros, corrompidos, ricos y triunfantes,

con la expansión de las cosas infinitas…que cantan los transportes de la mente y los sentidos.» El herraje toma la forma siguiente: “la inmensidad, en lo oscuro y lo claro, el mal y el bien, causa el transporte de embriaguez.”

Aplicación a Baudelaire

Declarar que el poeta fue capaz de sobreentender tal juicio, para concebir su propio texto a fondo, no supone más que su manejo de nociones corrientes en su época.

Método

La voluntad individual pertenece a un movimiento más grande, tributario de las fuerzas presentes dentro de toda una cultura, la cual se inscribe en el devenir general. Cuando reflexionamos a propósito de tales generalidades, se trata de la formación de las imágenes poéticas de manera poco diferente de la que vale para las nociones en movimiento dentro de una ciencia, tales como las describió [286]: «La formación de cualquier teoría física siempre procedió por una sucesión de retoques que, progresivamente, a partir de los primeros esbozos casi informes, han llevado el sistema a estados más acabados; y en cada uno de esos esbozos, la iniciativa libre del físico fue aconsejada, mantenida, guiada, a veces imperiosamente mandada por las circunstancias más diversas, por las opiniones de los hombres como por las enseñanzas de los hechos. Una teoría física no es el producto repentino de una creación sino el resultado lento y progresivo de una evolución. Cuando algunos golpes de pico rompen la cáscara del huevo y que el pollito se escapa de su cárcel, el niño puede imaginarse que este cuerpo rígido e inmóvil, parecido a los guijarros blancos que recoge a orillas del riachuelo, súbitamente se puso a vivir y a producir el ave que corre y pía; pero ahí donde su imaginación pueril ve una súbita creación, el naturalista reconoce la última frase de un largo desarrollo; vuelve, por el pensamiento, a la primera fusión de dos núcleos microscópicos para bajar después la serie de divisiones, diferenciaciones, reabsorciones que, célula por célula, han construido el cuerpo del joven pollito.» La invención por los grandes genios artísticos, de nombre ignorado o conocido hoy, de los trucos artísticos que requieren gran habilidad, gracias a los cuales sucesivamente la historia en este dominio se edificó, obedece a los mismos principios. Era necesario aprender a silbar con la boca, a cantar en canon, a dibujar con plumeado, a pintar el esfumato, a utilizar arbotantes, a escribir un soneto y a recurrir a una clave de arco. Asimismo, la elaboración del trazado con carbón de leña, de la mezcla de tierras coloradas, del tambor y de la flauta habrán pedido mucho ingenio. Además, como la idea recibe por estímulo los medios para expresarlo, hay que abstenerse cuidadosamente de efectuar una total distinción entre los temas y la existencia de las herramientas materiales o intelectuales como la perspectiva con un único punto de fuga, o el solfeo.

§637
· Toesa del sexto batiente
Teoría

Ahora, buscamos la toesa del mismo batiente: \(ᵒde par leur essence incompréhensiblement vaste.\. …nuit et…clarté(.)unissent(.)s'-[]-ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌdes parfums²…corrompus[.], riches et triomphants, ayant l'expansion des choses infinies…(.)transportent(.)…l'esprit et les sens-[]-)/¨ (×(ᵒpor su esencia incomprensiblemente vasta.\.…noche y…claridad(.)unen(.) seꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌperfumes²…corrompidos[.], ricos y triunfantes, con la expansión de las cosas infinitas…(.) transportan(.)…la mente y los sentidos)). La cantidad 1 se otorga al asa (a•), por el que los tabiques poseen una viga por lo menos, con, además, ni una repetición: “por su esencia incomprensiblemente vasta, noche y claridad se unen” y luego “perfumes corrompidos, ricos y triunfantes, con la expansión de las cosas infinitas, transportan la mente y los sentidos”. El mazo b•=1 es necesario, porque las vigas del primer tabique, «unidad», «vasta», «noche», «y», «claridad», son en los versos, colocados antes las del otro: «perfumes²», «corrompidos», «ricos», «triunfantes», «con», «expansión», «cosas», «infinitas», «transportes», «mente» y «sentidos». Hemos de notar la cesta c•=1 puesto que cualquier falsificación o alteración importante del soneto de Baudelaire, que ahora leemos, parece imposible. El anzuelo (d •) se fija en el plano 1, gracias a las imágenes poéticas de rigor sospechoso. El perno e •=1 es inevitable, puesto que la yuxtaposición de los contrarios «noche y… claridad», lo mismo que la mezcla de imágenes de lo malo y lo infinito, bien se unen con la noción de transporte. Por fin, entre estas vistas poéticas, unas parecen realizar el anuncio de otras. Tres puntos llevan la empulguera f •=1: la ausencia de ilustración; la ausencia de oposición del batiente a alguna atadura de billar; y por fin, con una salida en el significado inicial, la posibilidad de elaboración de cada vínculo de significado interna a los tabiques. En efecto, «…vasta como la noche y como la claridad…» pertenece a los versos estudiados, como «unidad», lo mismo que «Hay perfumes…corrompidos, ricos y triunfantes,

con la expansión de las cosas infinitas…que cantan los transportes de la mente y los sentidos.» El colgante g •=1 no puede faltar por tres razones. Tenemos el hecho de que el creador no declara verdaderamente que a sus ojos, algo como el pasaje «…vasta como la noche y como la claridad…» prepara este otro: «Hay perfumes…corrompidos, ricos y triunfantes,

con la expansión de las cosas infinitas…que cantan los transportes de la mente y los sentidos.» Además, no existe una clara negación de tal atadura de sentido. Por fin, vemos mal como la crítica podría afirmar que este vínculo es completamente ilusorio. El escabel h•=1 está justificado porque el vivero no padece de ningún ensombrecimiento, como fue visto en los párrafos 623, 624 y 625. El cayado (j •) toma el nivel 1 gracias a las tres consideraciones siguientes. En primer lugar, todas las vigas del batiente, «unidad», «vasta», «noche», «claridad», «perfumes», «corrompidos», «ricos», «triunfantes», «con», «expansión», «cosas», «infinitas», «transportes», «mente» y «sentidos» pertenecen a una misma guarida. Segundo, este texto posee él mismo una tapa de gran sencillez: “la imaginación, en cada uno de las artes, está sostenida por las influencias de todas esas disciplinas”. Tercero, el batiente no se opone a cualquier empleo de las puertas o aplomos: “edificio como divino” utilizado para abrir la comprensión de "Naturaleza-templo"; “animados como por voluntad divina”, para los «pilares vivientes»; “dando la impresión de pensar como por voluntad divina” para los pilares entregando palabras y los símbolos que observan, así como respecto a “los perfumes, colores y sonidos que se contestan”; y por fin “que parece activo en el bien y el mal simultáneamente”, para con el “incienso corrompido”. La cizalla vale k •=1 porque el cayado toma él mismo el nivel j •=1 y que el texto pertenece a las obras que son alojamientos. El viaducto m •=1 está asegurado gracias al cayado j •=1 y a rogativas fáciles de comprender, con relaciones “volteo-trapecio” y “demanda-festón” desarrollándose fuera de cualquier dificultad. La horca toma el nivel p •=1, por el cayado j •=1 y gracias al arrumaje disponible, formando una profundización del batiente. El oleaje w •=1 no cabe duda, con el cayado j •=1 y un herraje que se reduce a una interpretación honesta del batiente. Lo inverso del producto numérico de los horadamientos vistos aquí, o toesa (1/a•b•c•d•e•f•g•h•j•k•m•p•w•), señala así una cantidad (1/(1)(1)(1)(1)(1)(1)(1)(1)(1)(1)(1)(1) (1))=1.

Método

Podemos esperar que toda esa cuenta consista en observar detalladamente y claramente procesos intuitivamente seguidos por el creador.

Aplicación a Baudelaire

El arrebato de las imágenes en el espíritu parece capaz de provocar el apego a la mujer querida como el del borracho a su bebida [[1138]] en el Índice II de poemas">[[1138]]: «Tú, quien, como una cuchillada,
en mi corazón lastimero entraste…¡Maldita, maldita seas!

He rogado que la rápida espada
conquiste mi libertad,
y dije al pérfido veneno
que socorra mi cobardía.

¡Ay! El veneno y la espada
me desdeñaron y me han dicho:
"tú no eres digno que te arranquemos
a tu esclavitud maldita,

¡imbécil! De su dominio
si nuestros esfuerzos te liberaran,
¡tus besos resucitarían
el cadáver de tu vampiro!"»

§638
· Séptimo batiente
Teoría

Describamos \(ᵒ les parfums¹[.], les couleurs et les sons(.)répondent (.).\. se-[]-ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌil(.)est(.) des parfums² frais…doux…verts…et d'autres, corrompus, riches et triomphants-[]-)/¨ (×(ᵒlos perfumes¹[.], los colores y los sonidos(.)responden(.).\.(.)seꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌ(.)hay(.)perfumes² frescos…dulces…verdes…y otros, corrompidos, ricos y triunfantes)). El elástico adopta la identidad (responden.\.;perfumes¹[.]; hombre<>). El volteo tiene el aspecto: “¿cómo volver a encontrar la tapa "la imaginación, en cada uno de las artes, está sostenida por las influencias de todas esas disciplinas", saliendo del trapecio "responden"?” La réplica siguiente parece adecuada: “como las artes corresponden, o se responden, cada uno de los artistas alimenta su imaginación por todas las grandes realizaciones.” Ahora veamos la demanda del batiente: “¿cómo resumir, según el contexto, lo que el hombre, el artista nuevo, recibe en general de los perfumes¹, mientras que nos enteramos de que en sus particularidades revisten caracteres morales distintos, y hasta, para ciertos, opuestos?” Llega pronto la respuesta: “todo se reduce a algo como ‘’"la imaginación", "las artes"‘’, por el que la inteligencia y la sensibilidad se dirigen hacia un sueño activo, el que produce, a lo largo del tiempo, las artes, saliendo de una relación intensa con las zonas de la realidad.” El arrumaje puede notarse así: “el creador no pudo enfocar, por lo menos fugazmente o en el ensueño, sino que la representación de una misma forma, interna en los dominios de los cinco sentidos, dará la impresión de preparar la noción de que los seres de lo sensible, o las impresiones que provocan dentro de nosotros, tienen la misma serie de caracteres morales también posibles”. En el octavo verso, y en los dos tercetos, tenemos los pasajes así comentados. Por el túnel, medio más expeditivo, un contenido semejante se nota en el herraje: “la correspondencia de los perfumes¹, colores y sonidos causa la semejanza de sus potencialidades morales”.

Método

En el párrafo 589, tanto como en 607B, ya hemos utilizado, por lo menos esencialmente, el arrumaje ahí dado. En 630, el festón está constituido del mismo vocablo que aquí, pero no concierne el mismo compartimiento.

Aplicación a Baudelaire

Nuestro pensamiento siente, con las cosas del olfato, caracteres que se encuentran por algún otro sentido, la vista, el tasto, el oído, el gusto, de modo que parece existir una correspondencia juntando a todos los seres de lo sensible. Estos dominios dan las imágenes de frescura, dulzura, verdor, corrupción, riqueza, triunfo, duración o expansión infinita, transporte. Si sentimos la impresión de una cosa, eso procederá de nuestra aptitud a sentir los objetos, en los planos fisiológico, social, cultural, histórico, pero el fenómeno debe también destacarse en el ser que nos afecta. Asimismo, una frase musical, percibida un breve momento, se vuelve a nosotros algunos días más tarde de repente, provocando nuestra sorpresa, mientras miramos un paisaje, la copa minúscula de un alcohol de treinta años saboreado un corto instante, se nos llega en la boca por sorpresa, muchas veces. La organización común interna a unos objetos, o un mismo esquema natural o adquirido de nuestra sensibilidad, nos permite tener acceso a seres materiales distintos y genera la correspondencia horizontal. Diferentes impresiones encierran atributos próximos, por motivo de un mismo funcionamiento general de los seres percibidos, o de nuestro cuerpo, y la semejanza parece proceder de recursos idénticos, uniendo el sentimiento físico a las vistas morales. Un color, en el detalle de un cuadro, se comporta del mismo modo que el acorde musical que parece no querer dejarnos totalmente desatenderlo durante una semana entera. Los dos, enclavijados en el alma, parecen poseer «…la expansión de las cosas infinitas…»

§639
· Toesa del séptimo batiente
Teoría

Ahora debemos determinar la toesa de \(ᵒ les parfums¹[.], les couleurs et les sons(.)répondent (.).\. se-[]-ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌil(.)est(.)des parfums² frais…doux…verts…et d'autres, corrompus, riches et triomphants -[]-)/¨ (×(ᵒlos perfumes¹[.], los colores y los sonidos(.)responden(.).\.(.)seꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌ(.)hay(.)perfumes² fr escos …dulces…verdes…y otros, corrompidos, ricos y triunfantes)). La cantidad a•=1 conviene al asa porque los tabiques, esencialmente “los perfumes, los colores y los sonidos se responden” y “hay perfumes frescos…dulces…verdes…y otros, corrompidos, ricos y triunfantes”, poseen por lo menos una viga, y no lo mismo. El mazo b•=1 se impone, puesto que los vocablos «Hay», “perfumes²”, «frescos», «dulces», «verdes», «otros», «corrompidos», «ricos» y «triunfantes» están precedidos por las palabras “perfumes¹”, «colores», «sonidos», «se» y «responden». Se debe escribir la cesta c •=1 porque nada como una falsificación o alteración importante del soneto estudiado intervino. El anzuelo (d •) se sitúa en el plano 1, gracias a las imágenes poéticas del texto. El perno e •=1 no cabe la menor duda, pues se prestan a muchos autores del siglo XIX vistas sobre una comunicación entre las facetas morales y sensibles de nuestras impresiones, punto que permite ahí fundar «Hay perfumes frescos…dulces…verdes…y otros, corrompidos, ricos y triunfantes» por medio de «…los perfumes, los colores y los sonidos se responden.» La empulguera f•=1 parece racional por tres razones. Primero, el batiente no contiene ningún tipo de ilustración. Después, ni un solo pasaje se opone a una atadura de billar. Por fin, cada vínculo de significado, interior a los tabiques, tomados de manera separada, no hace sino interpretar una relación de billar ya presente. En efecto, «los perfumes, los colores y los sonidos se responden» y «Hay perfumes frescos…dulces… verdes…y otros, corrompidos, ricos y triunfantes» son esencialmente cogidos en el poema. El colgante g •=1 no plantea ninguna duda ya que lo favorecen tres motivos. Primero, nada especifica explícitamente, dentro del poema, algo como un juicio según el cual «Hay perfumes frescos…dulces…verdes…y otros, corrompidos, ricos y triunfantes» tendría una base viniendo de «…los perfumes, los colores y los sonidos se responden.» Luego, no aparece ninguna condenación de esta idea. Por fin, nada, en lo que viene de la crítica, permite rechazar esta relación de significado. Se encuentra un escabel h •=1 porque los párrafos 623, 624 y 625 han mostrado que el vivero no padece ningún ensombrecimiento. El cayado (j •) toma el nivel 1 gracias a las consideraciones que siguen. Primero, la tapa se describe fácilmente. Además, las vigas del batiente, “perfumes¹”, «colores», «sonidos», «se», «responden», «Hay», “perfumes²”, «frescos», «dulces», «verdes», «otros», «corrompidos», «ricos», «triunfantes», están todos en la misma guarida. También, el batiente no alimenta ninguna oposición para con puertas o aplomos: “edificio como divino” para la noción de "Naturaleza-templo"; “animados como por voluntad divina”, para los «pilares vivientes»; “dando la impresión de pensar como por voluntad divina” para los pilares entregando palabras y los símbolos que observan, así como respecto a “los perfumes, colores y sonidos que se contestan”; “que parece activo en el bien y el mal simultáneamente”, para con el “incienso corrompido”. La cizalla vale k •=1 porque el cayado él también toma el nivel j•=1 y que el texto resulta un alojamiento. El viaducto m •=1 se justifica, ya que el cayado (j•) vale 1, y que las rogativas dan lugar, cada una, sin dificultad, a las relaciones “volteo-trapecio” y “demanda-festón”. La horca adopta el tamaño p •=1, gracias al cayado j •=1 y a un arrumaje formando una profundización del batiente. El oleaje queda en el plano w •=1, ya que el cayado adopta el nivel j •=1, y que el herraje queda una interpretación del batiente. Lo inverso del producto numérico de los horadamientos vistos aquí, o toesa 1/a•b•c•d•e•f•g•h•j•k•m•p• w•), merece así el nivel (1/(1)(1)(1)(1)(1)(1)(1)(1)(1)(1)(1)(1) (1))=1.

Método

Por cierto, la repetición facilita la relación de preparación de un segmento del texto por otro, pero no lo hace todo.

Aplicación a Baudelaire

Dentro de (×(ᵒlos perfumes¹[.], los colores y los sonidos(.)responden(.).\.(.)se ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌ(.)hay(.)perfumes² frescos…dulces…verdes…y otros, corrompidos, ricos y triunfantes)), la repetición de «perfumes» está acompañada, particularmente de «verdes», incitando a todo el público a ensanchar su reflexión sobre los aspectos de lo sensible, además del olfato, saliendo de él. Todavía más allá, el vocabulario del triunfo, de la riqueza, pero también de la corrupción, viene a ampliar la referencia a lo sensible, por la que toca la moralidad, lo que va hacia una profundización de la noción que acompaña «responden», puesto que la noción de “responsabilidad” viene evocada indirectamente por este vocablo.

§640
· Gálibo del vivero
Teoría

El gálibo del vivero de referencia viene del producto numérico de las toesas que acabamos de calcular. Como todas las medidas han tomado el nivel 1, el gálibo vale también ((1)(1)(1)(1)(1)(1)(1))=1.

Método

El intérprete que presenta un vivero, y eso con más razón, claro, si se muestra de verosimilitud 1, debe poder proporcionar una visión intuitiva. La duda que concierne este edificio lógico parecerá comprensible, en cuanto fracase al intentar encontrarle una aplicación.

Aplicación a Baudelaire

Saliendo de la idea que Baudelaire ha descrito en „Correspondencias“ los medios de obtener una realización artística, juntemos, en una muy vaga intuición, como las realizadas muy rápido o como en un sueño, las imágenes a las que dejó cierta independencia [5000]: “el hermoso orden natural que sus internas dificultades alzan hasta lo sublime, con muchas aportaciones humanas, ayuda al nuevo gran artista, en la iniciación que tiene que aclararlo a los símbolos por lo visto confusos. Así la reflexión del artista recorre etapas sucesivas, y primero su inspiración está sensible a toda la solemnidad que da el mundo, dominando los hombres. Utiliza los temas frescos y dulces con el fin de retratar la vida, pero su clave está en el sentimiento excesivo del adulto. Al heredar de los grandes estetas, pilares de todas las artes, que forman un solo conjunto de ecos mezclados, numerosos y prolongados, el gran artista toma sus bases en el inmenso claroscuro de las artes, cosas y sentimientos. Sus correspondencias atribuyéndoles las mismas facetas morales, las que se ponen mutuamente en valor, el nuevo gran artista sabe practicar un camino, que por medio de referencias cruzadas, lleva su realización estética desde la fresca ingenuidad hasta el horizonte de la sensibilidad corrompida que provoca tanto la embriaguez como la degradación, tanto el éxito como la humillación. Así vienen a mezclarse en su jardín el bien y la culpa, de suerte que la belleza pueda salirse de la necedad. Por lo tanto, él mismo se convierte, para los siglos futuros, en un pilar inspirador, al lado del cual crecen juntos incienso, vid, amapola, acantos, ortiga, cardo y zarza.” El análisis llevado a cabo en los párrafos que preceden, mientras participan a una reflexión limitada sobre las obras ya hechas, debe permitir un dominio acrecentado de los giros buscados o temidos en los textos todavía inacabados. Nos queda pedir a los enamorados de la poesía como a los entendidos de los cálculos que nos perdonen las penas que habrán sentido. Saludemos, para concluir este propósito, a los autores, que hayamos logrado o no citarlos por su nombre, cuyas ideas nos han permitido estudiar „Correspondencias“ así como varios aspectos de la imaginación verbal. Nada de lo que sigue está objeto de los índices. Como en lo precedente, hemos cambiado ligeramente las reglas usuales de puntuación con fin de ser más conciso.