Teoría
Hagamos una pregunta sobre la toesa obtenida por el batiente \(ᵒdans le temple.\., l'homme <>, le nouvel artiste, prêtre du beau, (.)est(.)initié aux arts en passant à travers des forêts de symboles-[]- ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌil(.)est(.) maintenant, pour lui, un usage plus facile des nuances du sensible pouvant l'inspirer, car il éprouve sans mal, notamment, les gradations des parfums²[.]trouvés au long de son itinéraire, sachant reconnaître ceux comme des chairs d'enfants…comme les hautbois…comme les prairies, ainsi que d'autres comptant parmi eux l'ambre, le musc, le benjoin et l'encens-[]-)/¨ (×(ᵒen el templo.\., el hombre<>, el nuevo artista, sacerdote de lo bello, (.)está(.)iniciado a las artes al pasar a través de bosques de símbolos ꞌꞌꞌpreparaꞌꞌꞌ(.)hay(.)un empleo más fácil, para él, de los matices de lo sensible pudiendo inspirarle, pues nota sin dificultad, entre otras cosas, las gradaciones de los perfumes²[.]encontrados a lo largo de su itenerario, sabiendo reconocerlos como carnes de niños…como los oboes…como las praderas, así como otros, entre los cuales se cuentan el ámbar, el almizcle, el benjuí y el incienso)). Ahí tenemos una asa de valor a•=1 porque los tabiques poseen una viga a lo mínimo, y que ninguno de esos frentes está repetido. El mazo b•=1 parece seguro, ya que, en el poema, «templo», «hombre», «pasa», «través», «bosques» y «símbolos» preceden «Hay», «perfumes», «como», «carnes», «niños», «como», «oboes», «como», «praderas», «como», «otros», «ámbar», «almizcle», «benjuí» y «incienso». Escribimos la cesta c •=1 por el que no ocurre ningún accidente o falsificación del poema, en nuestro parecer. Conviene notar también que el anzuelo d•=1 porque los versos, excepto para lo que concierne las rimas y metros, no compiten ni por el plano de la ciencia, ni por el de la técnica. En cuanto al perno e •=1, se justifica, por el que la idea de que una iniciación hace capaz de ver cosas, difíciles de identificar antes, es muy banal para un espíritu acostumbrado al principio teológico de la revelación. La empulguera f •=1 está asegurada, porque, primero, el batiente no encierra ninguna ilustración; luego se esfuerza en no oponerse nunca a alguna atadura de significado del billar, y, para terminar, en lo que cada uno de los vínculos de significado propuestos en los tabiques está precedido, como se debe, dentro del texto, de una atadura de billar. En efecto, “en el templo, el hombre, el nuevo artista” acompaña «La Naturaleza es un templo…el hombre…allí…» Por otra parte, “está iniciado a las artes, pasando a través de bosques de símbolos” interpreta «…el hombre pasa por allí a través de bosques de símbolos…» Además, el segmento “Hay para él, un uso más fácil de los matices de lo sensible pudiendo inspirarle, pues siente sin dificultad, entre otras cosas, las gradaciones de los perfumes encontrados a lo largo de su camino en el santuario de lo bello, sabiendo reconocer los como carnes de niños, como los oboes, como las praderas; así como los otros, entre los cuales se cuentan el ámbar, el almizcle, el benjuí y el incienso” repite de misma manera «Hay perfumes…como carnes de niños…como los oboes…como las praderas,
-y otros…como el ámbar, el almizcle, el benjuí y el incienso…» El colgante g•=1 no podría verse oponer una negativa por tres motivos. Por un lado, el creador no intenta francamente introducir algún significado relativo a «Hay perfumes frescos como carnes de niños…como los oboes…como las praderas,
-y otros…como el ámbar, el almizcle, el benjuí y el incienso…» por medio de «La Naturaleza es un templo…el hombre pasa por allí a través de bosques de símbolos…» Además, el mismo autor no rechaza esta posibilidad. También, la crítica no puede descubrir un medio de apartar de modo absoluto esta idea según la cual lo que se llama ahí el primer tabique pone las bases del contenido del segundo. El escabel h •=1 está asegurado por el contenido de los párrafos 623, 624 y 625, atestiguando que el vivero que contiene el batiente en juego no soporta, dentro del vivero entero, ningún ensombrecimiento. El cayado j •=1 se realiza, gracias a los cinco motivos que ahí tenemos. La clara determinación del soneto, con su perfil ½ y la serie de los 74 frentes, no deja ninguna duda. La tapa “la imaginación, en cada uno de las artes, está sostenida por las influencias de todas esas disciplinas” resume claramente un aspecto importante de la significación del poema. Añadamos que tal tapa está formulada sin dificultad. Entre los compartimientos del poema, vemos todas las vigas del batiente estudiado aquí: «templo», «hombre», «pasa», «través», «bosques», «símbolos», “Hay”, “perfumes”, «como», «carnes», «niños», «como», «oboes», «como», «praderas», «otros», «como», «ámbar», «almizcle», «benjuí» e «incienso». Ahora, el batiente no se opone a ningún empleo de las puertas o aplomos: “edificio como divino” para la noción de "Naturaleza-templo"; “animados como por voluntad divina”, para los «pilares vivientes»; “dando la impresión de pensar como por voluntad divina” para los pilares entregando palabras y los símbolos que observan, así como respecto a “los perfumes, colores y sonidos que se contestan”; “que parece activo en el bien y el mal simultáneamente” para el “incienso corrompido”. La cizalla k•=1 está asegurada por j•=1 y por medio de la presencia, cerca de „Correspondencias“, del acólito „los Faros“, que permite establecer un alojamiento. El viaducto m •=1 está adquirido con j•=1 y por medio del volteo y de la demanda, las rogativas, por las cuales cada vez una repuesta existe, como lo hemos notado en el párrafo precedente. Adquirimos la horca p •=1 gracias a j•=1 y a la interpretación razonable del batiente por el arrumaje. El oleaje w•=1 resulta necesario, ya que el cayado vale j •=1 y que el herraje aplica de modo aceptable el significado del batiente. En total, a •=1, b•=1, c•=1, d•=1, e•=1, f•=1, g•=1, h•=1, j•=1, k•=1, m•=1, p•=1 y w•=1 autorizan el inverso de su producto numérico (1/a •b•c•d•e• f•g•h•j•k•m•p•w•)=(1/(1)(1)(1)(1)(1)(1)(1) (1)(1)(1)(1)(1)(1))=1 lo que constituye la toesa buscada.