El ensayo — Parte VI

Intrusiones voluntarias

Leyenda de los bloques

Teoría — la exposición conceptual Método — observaciones de aplicación Baudelaire — la aplicación al soneto Correspondencias
§401
· Montón, hilado, lona
Teoría

El eje de la N utilizado en «Naturaleza», en el primer verso del poema, no constituye un obstáculo al taladro, por eso admitimos la imposibilidad de utilizar la noción de “eje” cuando se trata de caracterizar una figura de estilo que consiste en una intrusión material en un conjunto de significaciones. Así tenemos que examinar de nuevo muchas de esas relaciones que reúnen el pensamiento con sus señales. Primero, el sentido y la señal merecen que los consideremos parcialmente solidarios. Además pensamos que la significación primaria forma un sentido, representado por alguna palabra o símbolo, por un tiempo considerable, dentro de una colectividad humana [905]-[906]. Un texto con las realidades múltiples que lo acompañan constantemente, en lo físico o lo mental, lo nombramos un “montón” y aprovechamos la ocasión para generalizar la noción de raíl para ensanchar su dominio hasta los montones reales o inventados. Cualquier señal o sentido dentro del montón de modo permanente que sea una idea, un símbolo, palabra, soporte o morrillo lo llamamos “casco”. Su existencia no depende de ningún modo de circunstancias ocasionales, mientras que el rictus involuntario de un actor desaparecerá en su próxima actuación. El casco rompe o no el taladro. Se amplia al casco la simbología de las mayúsculas latinas, A, E, H… Un crisol aparece como un montón cuya significación principal se puede captar por lo menos toscamente, la cual se nombra “hilado”. Nos faltaría tal idea del hilado si afluyeran sin cesar, cuando escuchamos a un discurso pronunciado por otros, unas expresiones, decisivas pero sin razón, como unos gritos en serie dados sin premeditación, a causa de un dolor inmenso que no permite alguna interioridad. Una borra corresponde a dos cosas a veces encontradas en un crisol: un casco que perjudica al taladro o un eje. Cualquier crisol que posee un hilado hecho sólo de morillos, términos o ejes se nombra un pesebre. El soneto „Correspondencias“ nos da el ejemplo de tal tipo verbal de pesebre. Al contrario, si un grupo de sonoridades contiene una sucesión de notas musicales fuertes, viniendo a mezclarse a los compartimientos, ya no es un pesebre. En un pesebre, una lona es una borra que quiso el creador y que no viene de un artificio poético regular: asonancia, metro, acentos o rima. El montón anterior a la intrusión es su túmulo y la misma concepción de la lona toma el símbolo (-¦¦¦¦-).

Método

Así “se oyó un bang” permite escribir (bang-¦¦¦¦-explosión) y “ella vivía en una pequeña ⌂” da materia para escribir (⌂-¦¦¦¦-caseta), pero el segmento “él ¤∆ otorga ⌂ menos ☼±√” no permite una buena lona.

Aplicación a Baudelaire

Las señales de los morrillos no constituyen tal intrusión excepto si son multiplicadas de modo divertido. Baudelaire, cuando mandaba notas a su editor, le ordenaba tomar un cuidado excesivo en cuanto a sus exigencias tipográficas; sin embargo se limitaba a lo ordinario [646]: «En cuanto a mi puntuación recuerde que sirve para notar no sólo el sentido sino también "la declamación"»

§402
· Cobertizo y ruletas
Teoría

Es de recurrir a nuevos artificios para aumentar la precisión de nuestra comprensión de las lonas. Primero aparecen doce funciones llamadas en grupo “cobertizo”. Al fin de obtener una definición para ciertas figuras ambiguas, uno se permite subrayar en ellas un carácter entre tantos. Se exige un propósito literario o mitológico de la figura. Luego se elimina cualquier codificación sumamente elaborada. En cuarta parte se pone aparte las contribuciones al saber, también las formas intelectuales del pleonasmo, lo mismo que las ambigüedades, oposiciones o ironías abstractas. Luego, se pone aparte los numerosos juegos de palabras obtenidos fuera de cualquier deformación material: “nous le savons de Marseille, pas de Barcelone” (lo sabemos de Marsellas y no de Barcelona) ["savons" (jabón) podría significar el producto para lavar y el verbo "saber" al mismo tiempo]. Se privilegia lo oral frente a lo escrito, lo que lleva a una transcripción de ésta: (F-dort-¦¦¦¦-S-d'ores) por “épuisé, il se rend dort et déjà au lit” (se duerme, agotado, ya se va a la cama) [en francés, "dor" podría significar "duerme" e "inmediatamente" al mismo tiempo]. En octava parte, uno se adapta en la descripción del montón al tipo de lengua practicada, como en “où vas- ture?” ["vas" representa el hecho de ir y, sólo para la pronunciación, el principio de la palabra "coche" al mismo tiempo]. Para comentar, hay que evitar alejarse de lo concreto sin razón importante: “où voi-ture?” ("¿dónde te vas?" o "¿dónde coche?") Después, se privilegia la existencia del juego de palabras a su explicación. De este modo “où vas-ture?” cuenta más que las dos versiones posibles: “où vas-tu?” (¿adonde vas?), y “où voi-ture” (¿dónde coche?). En undécimo lugar, es rechazado fuera del área estudiada el juego sobre los sitios dados a las señales en cuanto se instala la incertidumbre. Por ejemplo “Carmen a rencontré Marie alors qu'elle se rendait au marché” (Carmen encontró a Maria mientras ésta (o "ésa") iba al mercado). Al fin, se da el título de palabra a todo lo que se acerca a ella en el idioma concernido. El prefijo “par” (por) de «parfums» (perfumes) es considerado como una palabra puesto que en francés existe una preposición que es así. El segundo conjunto de medios que se utilizan para analizar las figuras encierra dos notaciones descriptivas, (F-) y (S-), las ruletas utilizadas unidas o no. Primero (F-) representa la idea “apariencia tenaz” o “hecho”. Segundo (S-) tiene el sentido “exégesis” o “suposición”.

Método

Las ruletas hacen comprensible lo que resultaría difícil comprender sin ellas. En “¡Présenten…armas!” el silencio saca provecho del comentario (F-…-¦¦¦¦-S-ínfimo plazo para que le soldado lleve su arma hacia el hombro).

Aplicación a Baudelaire

De acceso más fácil se revela la explicación (F-¡Ave! Cesar de Roma-¦¦¦¦-S-A veces arde Roma). Buscar una lona en «…la expansión de las cosas infinitas…» se acompaña de un examen que se refiere a (F-expansión de las cosas infinitas-¦¦¦¦-S-expansión infinita de las cosas infinitesimales). Calando hondamente en el alma, un olor femenino conmueve a uno pero no a los otros, lo mismo que el dado cae por un solo lado. Según Cazotte, el diablo está preocupado por tales correspondencias [179]: «Eso sí; prudencia aparte, se aprenden los juegos de suerte que llamáis juegos de azar inoportunamente. Pura casualidad no existe en el mundo, todo fue y será siempre una sucesión de combinaciones necesarias que sólo se puede entender por la ciencia de los números, cuyos principios son, a la ver, tan abstractos y profundos que no se puede captarlos si no le guía a uno un maestro; pues hay que saber elegir y conservar a tal maestro. No puedo pintar este conocimiento sublime sino gracias a una imagen. El encadenamiento de los números crea la cadencia del universo, arregla lo que llamamos acontecimientos fortuitos y por supuesto determinados, obligándolos a caer uno tras otro por medio de balancines invisibles, desde lo que ocurre importante en las esferas alejadas hasta las miserables oportunidades pequeñas que hoy le quitaron su dinero.»

§403
· Cortijo, techo, cepellón
Teoría

Con el fin de seguir las lonas de un montón, se distinguen los cortijos de ellas, las que son los cascos que les pertenecen. Forman el cepellón o segmento del montón que da la figura de estilo. Frecuentemente, éste es lo que se menta antes del símbolo (-¦¦¦¦-) de la fórmula. En cuanto a su comentario le damos el titulo de techo. En la frase “l'araire du soldat se brisa: il lui manquait le tout de la guerre” (el arado del soldado se rompió: le faltaba lo todo de la guerra), se adivina (tout de la guerre-¦¦¦¦-goût de la terre) (todo de la guerra-/-sabor a la tierra) [en francés, la primera "t" se sustituye por "g", y viceversa] con la disposición (cepellón, techo) [826]. Algunas veces, resulta imposible obtener el cepellón, y por lo que se limitan a describir, como en “una mancha amarilla sobre el papel, allí donde está escrito "oro"”. El techo se analiza con tres variedades: el sucedáneo, que se sustituye al cepellón en un raíl imaginario; el condimento que permanece al exterior del fenómeno para describirlo; el aglomerado que mezcla los dos aspectos. El sucedáneo “sabor a la tierra” ya fue visto. Según el cobertizo es el mejor techo. Sin embargo, para quedar inteligible más o menos a “ruidos de garganta muy cercanos la sorprendieron: ¡EH! ¡Eh! ¡eh!” uno es inducido a elegir el condimento dentro de (¡EH! ¡Eh! ¡eh!-¦¦¦¦-aclaración progresiva de la voz). Para “un astrónoco asmátimo”, el aglomerado “inversión de "m" y "c"” muestra su utilidad.

Método

La orden (cepellón, techo) repite la de las ruletas para dar (F-c'est à vous te-¦¦¦¦-S-c'est ta voûte) (F-depende de ti-/-S-es su propia sala abovedada) referente a “c'est à vous te de porter le matériel de fouille” (depende de ti llevar el material de excavación) [en francés, "depende de ti" se pronuncia como "es su propia sala abovedada" casi]. Cuando la figura de estilo no requiere ninguna ayuda, uno se contenta con el cepellón unido al techo, sin ruleta. Pensamos en el burgués gentilhombre que aprende las vocales [540]: «A, E, I, O, I, O. ¡Esto es admirable!» Ninguna necesidad en tal caso, de socorrer el pensamiento: (A, E, I, O, I, O-¦¦¦¦-articulación).

Aplicación a Baudelaire

Un gran escritor busca la sonoridad conveniente, o por lo menos se limita a sacar provecho de ella. Escribe Rabelais, a propósito de una abadía con numerosos símbolos [824]: «Au tour du boys de Theleme estoit un grand corps de maison…» (Alrededor del bosque de Theleme estaba una gran casa…) Se vacila en utilizar un sucedáneo (F-Thélème-¦¦¦¦-S-tel aime) (F-Theleme-/-S-tal ama), o un aglomerado: (F- Thélème-¦¦¦¦-S-il aime cela) (F-Theleme-/-S-lo ama) [en francés, "Theleme" se pronuncia como "tel aime" (tal ama)] [854]. Se aprecia el empleo de sonidos graves “o”, “ou”, “oi”, “e”, “è”, “oi”, “un”, “an”, “o”, “e”, “ai”, “on” que dejan imaginar una caza. La idea encontraría el sostén del juego “corps-cor” (cuerpo-cuerno). La sugerencia recuerda «…de confuses paroles;
L'homme y passe à travers des forêts de symboles
Qui l'observent…» (…confusas palabras;/el hombre pasa por allí a través de bosques de símbolos/que lo observan…) Baudelaire utiliza mucho unos “i” también, y no teme la repetición de “L” como lo muestra la unidad «piliers
Laissent» (pilares/dejan) en «La Nature est un temple où de vivants piliers
Laissent parfois sortir…» (La Naturaleza es un templo en el que vivientes pilares/dejan a veces salir…) Esto podría preparar el espíritu a enfocar la agilidad intelectual, llevada hasta una afición a lo “vasto” y a lo libre. Una impresión de espacio nace del deslumbramiento como de la oscuridad, puesto que las formas y los colores desaparecen en los dos casos en un mismo todo “…vasto como la noche y como la claridad…”

§404
· Trenza
Teoría

Las trenzas constituyen las acciones llevadas para con los cortijos dentro de la lona. Les otorgamos por símbolos: a-, f-, j-, t-, r-. La afinación (a-) consiste en suprimir un elemento concreto, sin relación con otro, con material ausente imposible de ignorar: “libertad, gualdad, fraternidad”. Luego, hay la fundición (f-) que funciona por interrupción, unidad o selección, pero conservando intacta la orden imaginada por el túmulo: “querrápaz”, “estuvo mitando”. La juglaría (j-) es un cambio que modifica la orden inicial: “quedó sorprendida por la exsipoción”. También es de admitir el apilamiento (t-) que añade, engrandece, o imagina: “cayó, pam, pam”. Al fin llega la recuperación (r-): “tomó el trén, viviendo a todo tren”.

Aplicación a Baudelaire

Pensando que el verso 9 «Il est…» ("Hay…" o "Son…") empieza por un grito de tipo “iii” se supone la fundición “i l est” ["i l" en lugar de "il"] con los dos sonidos “i” y “L” que conservan la orden inicial.

Método

En el párraffo 17, hemos apartado provisionalmente los juegos de palabras, pero como hemos extendido nuestro cálculo desde entonces, ahora podemos dar una cantidad de verosimilitud a muchos de esos chistes. Sin rechazar los antiguos nombres de ciertas figuras de estilo, agrupamos a veces varias de ellas bajo el mismo nombre. Merece la pena citar algunas de las categorías ya conocidas. Calligrama: restituye la forma de un objeto con los carácteres de impresión, por ejemplo la de una botella, para un texto que celebra el vino [307]. Peregrinismo alborotador [351]: “olé, ha travalgó correctamente su pastilla” ["ha travalgó": al mismo tiempo, en español "ha tragado", y en francés "a avalé"]! Diaphora [317]-[570]: «Le cœur a ses raisons, que la raison ne connaît point…» (el corazón tiene sus motivos y la razon nolos conoce…) [En francés, "motivos"="raisons", y "razón"="raison".] Antanaclasis [294]: “-Glorioso, no puede morir. -Esperando va a morir”. Ecolalia [318]: “¿vendrá, ella, la?” Reversión [362]: “en la alcadía, hacía mucho calor, hacía mucho calor en la alcadía”. Aliteración [291]: “Leo leyó la lección”. Batología [300]: “quiere mi puesto, pero no tendrá mi puesto”. Epifora [327]: “joven, es usted tosco, abusa, joven”. Triplicación [374]: “Na, Na, Napoléon”. Quejas [361]: “no estábamos lejos de Granada, y todavía hacía frío, frío, frío, frío”. Eco [319]: “vaya por leche, Leticia ligera”. Armonía [331]: “el peñón pedregoso y áspero”. Verborrea [375]-[376]: “capaz, azteca, catástrofe, fenomenal”. Contra-pleonasmo [315]: “estar parado en el parador”. Anáfora [293]: “semejante a la arena, semejante a las estrellas”. Antepifora: repetición de un verso al fin de una estrofa [295]. Cuando el juego, en los sitios que ocupa la señal, no se aumenta con una ambigüedad, se trata de un hincapié [364]: “apareció -a todos (de verdad)- brillantísima, esta noche”. Engastar [323]: “tiene dificultad, con lo exuberante que es, para quedarse en su cuarto”. Atrincheramiento [373]: “piensa en mí, por muy importante y misteriosa que sea tu misión”. Presión [371]: “Cansadamente, durante horas, layar la tierra, gris, seca, eso sí”. Aposición [298]-[569]«la nariz de Cleopatra: si hubiera sido más corta, toda la faz de la tierra habría cambiado.» El rechazo procede al revés [324]-[458]: «¿Ya sería él? Bien está en la escalera
secreta.» Lo combinatorio reina en los géneros que son: interferencia sintáctica [303]“soy para muy alcade estás al bien del cuidadoso lado cuando mantenerse”; permutación [353]: “visinad Gratara”. Reorganización [314]: “Estaba curioso de que su hijo no es furioso” (en lugar de “estaba furioso de que su hijo no es curioso”). Cruzado [309]: “un sueldo de perro y una vida de miseria”. Supresión y añadido existen también en ciertas variedades como haplografia [330]“su soledad materna me conmueve más de lo que podría decir”; deletreo [325]: “Oiga, está bien Marie…No, soy María, con a”. Silepsis gramatical [367]: “todos está contra mí”. Sustitución [365]: “en el féretral, me di cuenta de que el ataúd era muy pequeño”. Anacoluto voluntario [292]: “la novela no tiene tanta prisa como al teatro”. Bustrofedon [301]: “Miguel de setnavreC”. Vuelta [372]: “su monedero perdido es lo que le da rabia”. Solecismo voluntario [363]: “estabamos sorprendidos”. Síncopa [369]: “lo hem’velado b’en”. Contracción [316]: “es una señal a Cadia”. Interferencia al léxico [302]: “Hércuiles nom podíat duirmor e pesaore deu sua fétaga”. Simbolización brutal [368]: “PI, el grán cálculo”. Intercalación [326]: “un hoegar”. Adición [359]: “una etienda”. Puntuación enérgica [358]: “pues, es así, ¡viva el progreso!!!???” Cacofonía [305]: “¿donde qué va la vaca en la cueva?” Enlace excesivo [342]: “lasssserpientes”. Pictograma [355]: “el s☼l de Julio”. Para la irradiación, parece exigir un espacio o tiempo demasiado importante, ya que se trata de la influencia progresiva del contexto sobre una palabra [337]. Es igual para las figuras de estilo en las que la ambigüedad no tiene expresión física inmediata [366]: “una botella de sidra en sí, es lo que emborracha a un chico de nueve años”.

§405
· Fruncido
Teoría

Las capas del lenguaje, internas a los cepellones, reciben el nombre de fruncidos. Hay que apartar, para determinar estos niveles, los nombres de sonoridad o letras como “la i”. Esta precaución admitida, permanecen tres fruncidos: baja (b-), mediana (m-), alta (h-). El fruncido bajo se refiere a lo que toca a lo más elemental: vacío, blanco, silencio, señal de morrillo, ruido que no es lingüístico, dibujo, onomatopeya, hincapié, carácter deformado, acento o sello, señal poco convencional, símbolo aislado, consonante: como la “g” que se quita en la palabra “ineniero”. El fruncido mediano (m-) se destaca por la dicción precipitada, la escritura que aglutina, una vocal o una sílaba que no alcanza la palabra. Para terminar con esta jerarquía, el fruncido alto (h-) encubre los otros aspectos, incluyendo hasta las frases.

Método

“Los artistas más notables son los antecesores de la afición general” presentando una acción que concierne el fruncido alto, puesto que “ante” se sustituye a “pre”.

Aplicación a Baudelaire

Frecuentemente se ha asumido que Baudelaire se adelantó moralmente a su tiempo. Sin embargo habría que analizar tal diagnóstico. Cualquier precursor es activo en una corta franja de población en la que adquisiciones muy frágiles se intercambian, de las que vendrán ganancias sumamente importantes. Esto no condena de ningún modo el acta afamado de Rousseau, el que cogía tanto el necesario efecto de incitación en el que estriba cualquier sistema político, como el sentido del cálculo estadístico [879]: «El pueblo es quien compone al género humano; lo que no es pueblo es tan poca cosa que no merece la pena contarlo.» Un impulso fuerte no puede verificarse si no interviene el hallazgo histórico, porque éste posee la exactitud suficiente para que mucha gente admita la novedad. Los que debaten las vagas nociones anteriores forman un grupo por sí mismos, además con un comportamiento que viene de la moraleja común. Un autor, cuando es echado del círculo al que pertenece pone en pie otro cenáculo, el que se hace el rival del primero, así parece romper en absoluto con sus relaciones. No obstante, centenares de fundadores de cualesquiera movimientos, para un conjunto de sociedades del mismo tipo, se presentan ante el historiador. El observador de un hecho poco corriente en cierto nivel ignora a menudo que es corriente en otro. Lo que parece ocasionar al desorden para una capa de hechos, entra en la norma con el segundo nivel. Puesto que al principio, falta cualquier idea perfecta en el campo concernido, son intuiciones vagas, intercambiadas en un medio limitado las que van a proporcionar otras, y así hasta descubrimientos capitales. En Europa, cuando se publicó el libro de poemas "las Flores del mal", un desarrollo gradual de las costumbres había producido un ambiente en el que había de entrar una sensualidad provocadora pero grandiosa. Entre otras nació una pasión literaria por Omar Khayam, autor persa del siglo XI, cuyos poemas evocan los de Baudelaire [428]: «Quien construyó y la tierra y los cielos,
¡cuánto dolor derramó sobre los infelices corazones!
Cabellos color de almizcle, rubíes ardientes de los labios,
¡cuánto sepultó en su seno polvoriento!»

§406
· Maderas y composites
Teoría

Fruncido con trenza dan, cuando están combinados, la madera, que permite mejor definir la lona. Con varias figuras de este tipo que tienen bases próximas, y la misma verosimilitud, se forma un composite, con la señal (/-¦¦¦¦-/). En ciertos casos los trozos proceden de varias maderas, así en “se calienrraron”: se han desmembrado palabras para unir ciertos restos, dando una combinación entre fundiciones. El propósito del cálculo es atribuir verosimilitud a cada lona y composite.

Método

Las 5 trenzas, la afinación, la fundición, la juglaría, el apilamiento, la recuperación, se articulan con los 3 fruncidos, bajo, mediano y alto. Lo todo proporciona 15 maderas, luego que ((5)(3))=15. Los simbolizan así: I (a-b-); II (a- m-); III (a-h-); IV (f-b-); V (f-m-); VI (f-h-); VII (j-b-); VIII (j-m-); IX (j-h-); X (t-b-); XI (t-m-); XII (t-h-); XIII (r-b-); XIV (r-m-); XV (r-h-).

Aplicación a Baudelaire

Utilizando las ruletas, se escribe (F-au "Lion d'Or"/-¦¦¦¦-/S-au lit on dort) (F-en el "León de Oro"/-/-/S-en la cama, se duerme) [en francés, los dos se pronuncian igual]. El juego de palabras se encuentra en el famoso libro „Manon Lescaut“, del abate Prévost [811]: «J'arrivais de Londres à Calais, avec le marquis de…, mon élève. Nous logeâmes, si je m'en souviens bien, au "Lion d'Or"…» (Uegaba de Londres a Calais, con el marqués de…, mi discípulo. Nuestra albergue se nombraba, si me acuerdo bien, en el "León de Oro"…) El sueño, lo mismo que las enfermedades, perturba bastante el pensar para favorecer los cambios verbales involuntarios, que proporcionan muchas materias al poeta que sale de su sueño. Antiguas concepciones pueden luego llegar a estimular la inteligencia, como la que transforma la imagen de un templo en la de una vivienda. Los compañeros de Ulises encontraron un refugio en la casa de una hechicera [453]: «Empecemos a poner en seco nuestra nave, pongamos en orden nuestros apajeros y nuestros bienes en las cuevas; luego todos, quedad listos para venir a casa de Circe; en su templo, venid con nuestros compañeros, que comiendo y bebiendo, lo tienen todo sin contar.»

§407
· Afinación baja
Teoría

La madera (a-b-), de afinación baja, quita al texto, o a lo que le acompaña, un elemento lingüístico o no, inferior a las sílabas o vocales. Lo vemos en “este enfermo todavía ufre”.

Método

La sonoridad vocal imita a veces los animales, y el fenómeno se clasifica en el fruncido bajo, ya que sólo se les presta una forma de expresión que no es verbal.

Aplicación a Baudelaire

A propósito de su gato, nota el poeta [[1016]] en el Índice II de poemas">[[1016]]: «Cuando maúlla, apenas se lo oye,

tan dulce y discreto es su timbre.
Pero cuando su voz se apaga o gruñe,
sigue suave y honda.

Esa voz que borda y filtra
en mi fondo más tenebroso,
me rellena como un verso numeroso…» En París, las fuerzas naturales que observan al hombre son sólo esos seres familiares o domésticos [[1020]] en el Índice II de poemas">[[1020]]: «Los enamorados fervorosos y los estudiosos austeros
quieren también en su temporada madura
los gatos poderosos y suaves, orgullo de la casa
que son como ellos frioleros y como ellos sedentarios.»

§408
· Afinación mediana
Teoría

La afinación mediana (a-m-) exige la supresión de una sílaba o una vocal a lo mínimo, con tal que esto no pueda formar una palabra. Así “perfmes” encubre tal figura.

Método

Si se respeta el cobertizo, las formas (a-b-), (a-m-) no convienen con relación a “la bebida que debemos beber viene del lejano orien” porque la sílaba “te” que fue sustraída se pronuncia del mismo modo que la palabra “té” y por esta razón debe ser considerada como una palabra entera. Esta artimaña no es chocante en consideración de las ideas corrientes, así como lo vemos en ese otro acertijo infantil: “¿lo que falta en el oes?”

Aplicación a Baudelaire

El poeta cuenta más otro líquido [[1147]] en el Índice II de poemas">[[1147]]: «A menudo, en la claridad roja de un farol,
cuya llama azota el viento y agita el cristal,
dentro de un viejo suburbio, laberinto fangoso,
donde se mueven los humanos como fermentos tempestuosos,

se ve a un trapero que viene, moviendo la cabeza,
tropezando, dándose golpes contra las paredes como un poeta
y sin preocuparse por los delatores, sus sujetos,
desahoga su corazón en proyectos gloriosos.

Presta juramentos, dicta leyes sublimes,
vence a los malos, pone de pie a las víctimas
y bajo el firmamento, como una techumbre colgada,
se embriaga con los esplendores de su propia virtud.

Sí, esa gente acosada por las pesadumbres caseras,
molida por el trabajo y atormentada por los años,
con la espalda martirizada bajo residuos repelentes,
vómito turbio del París fastuoso,

vuelve, perfumada con un olor a oquedales,
asistida por compañeros envejecidos en las batallas,
cuyo bigote cuelga como las banderas viejas.
Los pendones, las flores y los arcos de triunfo

se yerguen delante de ella, ¡magia solemne!
Y en la ensordecedora y deslumbrante orgía,
que tiene lugar con cornetas, sol, gritos y tambores,
¡lleva la gloria al pueblo loco de amor!

Así es como a través de la humanidad frívola,
el vino arrastra oro, Pactolo resplandeciente…»

§409
· Afinación alta
Teoría

La afinación alta (a-h-) exige la supresión de una palabra o más. Para que la lona llegue a un resultado, un conocimiento previo de la expresión es por lo menos útil. Llegar al sentido de “¿Quieren pan? Déjalos comer…” exige que se recuerde la ocurrencia que se prestó corrientemente a una reina de Francia a propósito del pueblo sublevado que, según alguno, embriagado por su nuevo poder, habría deseado sin moderación [312]-[873].

Método

Otra forma de supuesto nace cuando, de forma vocal, uno arrastra sobre el principio de una palabra interrumpida, para sugerir a sus interlocutores que ellos deben ser capaces de encontrar por sí mismos la continuación: “la monarquía expresa la necesidad de la decisión tomada a toda mar…” Saussure muestra también que la semejanza de los vocablos incita a jugar con ellos [902]-[903]: «en el Tribunal revolucionario preguntan a una mujer si no dijo ante testigos que se necesitaba a un "rey" (roi); ella contesta “que de ningún modo habló de un "rey" (roi) como era Capet o cualquier otro, sino de un "rueca" (rouet) que es una máquina para hilar.”»

Aplicación a Baudelaire

La educación tradicional seguía horrorizándose de la época cuando fue abolida la monarquía como lo señalan de modo indirecto ciertas notas del poeta [704]: «Los monos son los republicanos del arte y el estado actual de la pintura resulta de una libertad anárquica que glorifica al individuo, por muy débil que sea, en detrimento de las asociaciones, es decir de las escuelas.» Una declaración de Tocqueville viene a completar la idea [959]: «Hay personas que se atrevieron a decir que un pueblo en los asuntos que le interesaban sólo a él no podía salir completamente de los límites de la justicia y de la razón, y así no se debía temer dar todo poder a la mayoría que le representa. Pero éste es un lenguaje de esclavo.» El juicio criticado, según el filósofo, tenía una base [958]«…impía y odiosa…»

§410
· Fundición baja
Teoría

La fundición baja (f-b-) obra en el plano elemental concreto, como en “los hemos sorprend ido” y no cambia la sucesión material que respetaba el túmulo. En el acróstico, la madera (f-b-) se aplica por selección. La primera letra de cada verso es reunida verticalmente a las otras en la izquierda. Cuando se utilizan pocas vocales, el cobertizo permite ver en este caso la madera concernida. Utilizando pocas consonantes se tratará de una fundición mediana.

Método

Como basta con añadir “por qué”, se diagnostica una afinación en este intercambio verbal que se debe a Molière [482]: «"Pero me parece, Agnès, si es buena mi memoria,
que yo había prohibido que a nadie viese."
"Sí; pero cuando le vi, usted no sabe;
y usted habría hecho igual que yo."» Las numerosas combinaciones entre palabras llevan a imaginar fácilmente un código bajo términos ordinarios, pero si se trata de un código sabio la lona lo excluye, porque en este caso habría que utilizar la ciencia mientras que este presente ensayo no es acerca de los pensamientos que requieren este nivel de conocimiento, sino que sólo se ocupa de las obras que la fantasía domina. El exegeta excesivo imagina pronto que un secreto reside en la abundancia de ruidos unidos al lenguaje. Saussure, que se hablaba a sí mismo, luchando contra su propensión a identificar varios apellidos ocultos en la poesía antigua, pensaba al mismo tiempo en la posibilidad que todo esto era una ilusión [940]«"Un reparo": La casualidad puede engañar mediante los sonidos de tres líneas. "Respuesta": Es mentira: y la mejor prueba es que la mitad de los anagramas que pensamos auténticos exigen por lo menos seis líneas. "Replica": Pues, con tal que usted se permita más que tres líneas, las combinaciones posibles entre sonoridades son tan numerosas que puede usted sacar todo lo que desea.»

Aplicación a Baudelaire

En „Correspondencias“, buscaron un mensaje hecho de indicaciones numéricas, cuando el soneto permanece vago sobre las cantidades en lo que toca muchas cosas nombradas: correspondencias, pilares, palabras, selvas, símbolos, miradas, ecos, fragancias, colores, sonidos, carnes, niños, oboes, praderas, cosas, transportes. Admite la unidad propiamente designada en el verso sexto, con Naturaleza, templo, hombre, noche, claridad, expansión, ámbar, almizcle, benjuí, incienso, espíritu. La palabra «perfumes» viene duplicada. Tenemos tres pares: tenebrosa y profunda; noche y claridad; espíritu y sentido. Dos notaciones toman directamente un aspecto de tríada: perfumes, colores, sonidos; frescos, dulces, verdes. El autor cita cuatro perfumes: ámbar, almizcle, benjuí, incienso. «Como» y «como» sumados obran siete veces. Además, resulta difícil saber si hay que contar carnes, oboes, praderas; o carnes, niños, oboes, paderas; o perfumes, carnes, niños, oboes, praderas. Se percibe con dificultad el medio de dar crédito al numerólogo que presume encontrar el sentido de este enredo.

§411
· Fundición mediana
Teoría

La fundición mediana (f-m-) se ataca sólo a las fusiones y conserva el orden imaginado en el túmulo, lo que se nota en “ha perdidomucho”.

Método

Vislumbrar figuras por todas partes permanece vano y eso se asimila al defecto que consiste en juzgar según la emoción individual unida al prejuicio colectivo. La astrología ya había merecido esta conminación de La Fontaine [484]: «Charlatanes, autores de horóscopos,
salgan ustedes de las cortes de los Príncipes de Europa…»

Aplicación a Baudelaire

Incluso un texto redactado con precaución da pie a los usos irracionales del saber, de modo que el poema de Baudelaire, también él, se ha puesto objeto de tal inclinación a pesar de su aspecto clásico. Los versos tienen 12 sílabas y al poseer una cesura en el hemistiquio, utilizan la simetría interna tradicional 6-6. Con 14 líneas en total, el soneto consta de 4 estrofas, en el orden 4, 4, 3, 3. Cuatro versos tienen 10 compartimientos, tres cuentan 9, dos tienen 8, todavía dos con 7, tres con 6, y el título cuenta una 1 palabra única. Entre los 116 compartimientos, los que no poseen ninguna sílaba marcada presentan un conjunto de valor 8: “L', l', d', d', l', l', l', l'”. Están 56 compartimientos que contienen 1 sílaba de nivel poético: “La, est, un, temple, où, de, de, homme, y, passe, à, des, de, Qui, des, de, longs, qui, de, loin, se, Dans, et, la, nuit, et, la, Les, les, et, les, sons, se, Il, est, des, frais, des, chairs, Doux, les, verts, les, Et, et, des, le, musc, le, et, Qui, les, de, et, des, sens”. Los compartimientos que tienen 2 sílabas de valor métrico llevan un efectivo de 42: “Nature, vivants, piliers, Laissent, parfois, sortir, paroles, travers, forêts, symboles, avec, regards, Comme, échos, confondent, une, profonde, Vaste, comme, comme, clarté, parfums, couleurs, répondent, parfums, comme, enfants, comme, hautbois, comme, prairies, autres, riches, Ayant, choses, Comme, ambre, benjoin, encens, chantent, transports, esprit”. Los compartimientos de 3 sílabas que son interesantes por su pronunciación alcanzan el número 8: “confuses, observent, familiers, ténébreuse, unité, corrompus, triomphants, infinies”. Para 4 sílabas útiles oralmente, llegamos a 2: “Correspondances, expansion”. Una vez quitado el título, llegamos a 115 compartimientos, que reúnen (8(0))=0; (56(1))=56; (42(2))=84; (8(3))=24; (1(4))=4. El número de sílabas de los versos llega a 0+56+84+24+4=168, lo que concretamente da 12 sílabas con 14 versos, pues (12(14))=168. El título tiene 15 letras y el autor podía quitar la “S” final para establecer una correspondencia con el número de versos. Sin embargo, el supersticioso inventará un comentario lleno de sentido supuesto, y dará la vuelta a las letras utilizadas, en busca de una llave maravillosa entre sus numerosas combinaciones posibles.

§412
· Fundición alta
Teoría

La fundición alta (f-h-) obra en el plan de la palabra y de este modo nace el composite “verdevisionariovalientevengó”. A pesar de que el artículo “el” falta en el inicio, el elemento principal de la figura de estilo resulta de la soldadura que une palabras enteras que incluyen el sonido “V”.

Método

El cobertizo desempeña su papel, otra vez, en “larena estaba cubierta de sangre” porque la pronunciación es ambigua entre “la Reina estaba cubierta de sangre” y “la arena estaba cubierta de sangre”. “La bálsamobalsa nos dio la salvación y su olor insistente” expresa la fuerza a través la repetición. En cualquiera de los casos “larena” y “bálsamobalsa” se fundió dos palabras enteras, lo que resulta en una fundición alta. Los varios idiomas teniendo una flexibilidad diferente en la construcción de los vocablos, no hay que imaginar una frontera de las figuras de estilo que sea independiente de esa variedad.

Aplicación a Baudelaire

La correspondencia primera fue interrumpida [105]: «Tenía entonces toda la tierra una sola lengua y unas mismas palabras. Y aconteció que cuando salieron de oriente, hallaron una llanura en la tierra de Sinar, y se establecieron allí. Y se dijeron unos a otros: Vamos, hagamos ladrillo y cozámoslo con fuego. Y les sirvió el ladrillo en lugar de piedra, y el asfalto en lugar de mezcla. Y dijeron: Vamos, edifiquemonos una ciudad y una torre, cuya cúspide llegue al cielo; y hagámonos un nombre, por si fuéremos esparcidos sobre la faz de toda la tierra. Y descendió Jehová para ver la ciudad y la torre que edificaban los hijos de los hombres. Y dijo Jehová: He aquí el pueblo es uno, y todos éstos tienen un solo lenguaje; y han comenzado la obra, y nada les hará desistir ahora de lo que han pensado hacer. Ahora, pues, descendamos, y confundamos allí su lengua, para que ninguno entienda el habla de su compañero.» Hacer caso omiso se hace necesario para convertir las naciones al mejor culto [152]: «Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.»

§413
· Juglaría baja
Teoría

La juglaría baja (j-b-) cambia el orden de las letras o sonidos que no tienen ninguna vocal, como en “la penosa labor de cotar las campanas fue dejada a ese mozo”.

Método

“Salió en la alle” es todavía una afinación, pero “salió es la balle porque tenía sed” alcanza el nivel de la juglaría, ya que “B” ha excluido “C”.

Aplicación a Baudelaire

Otorgando mucho a las materias, la lona da pie a las subjetividades o creencias. Ocurre lo mismo con los cuadros, ya que fulano de tal imagina un rapaz en el vestido de ¨la Gioconda¨ mientras otro ve sólo ciertos pliegues que hace la tela cerca del brazo izquierda [195]. Posiblemente es una firma hábil, viniendo de un artista sumamente atento a que le reconozcan su talento, pero el intérprete debe procurar que sus propias fantasías no se proyecten en la imagen. Varias ilustraciones en poesía no son mejor garantizadas contra el riesgo de error. Según Pierre Marillaud, la expresión «la dame de pique» (la señora de picos), tal como figura en un poema de Baudelaire, tendría el sentido de “la dame d'Aupick” (la señora de Aupick), denominación designando a su madre, ya que el suegro del artista así se nombraba [521]- [[1121]] en el Índice II de poemas">[[1121]]. Lo mismo ocurre con la pintura que exige otra cosa que juegos. La poesía, que es capaz de acoger algunos de ellos es de alcurnia más elevada [[1005]] en el Índice II de poemas">[[1005]]: «Cuando, por decreto de las potencias supremas
el poeta aparece en ese mundo aburrido
su madre horrorizada y llena de blasfemias
crispa los puños hacia Dios quien tiene lástima de ella…

No obstante, bajo la tutela invisible de un Ángel
el niño desheredado se embriaga de sol

y en todo lo que bebe y en todo lo que come
encuentra la ambrosía y el néctar bermejo.

Juega con el viento, habla con la nube
y cantando se embriaga con la vía crucis
y el Espíritu que le sigue en su peregrinación
llora al verle contento como unas pascuas.» 163

§414
· Juglaría mediana
Teoría

La juglaría mediana (j-m-) concierne la vocal o la sílaba que no alcanza la palabra, y cambia el orden aceptado por el túmulo. Así “las amargas patrinas del garito le amplaían” presenta la estructura (F- atr, ampl-¦¦¦¦-S-ampl, atr).

Método

Una relación con el sonido ausente permite el juego “¿Dónde vate nosotros?” También se puede estribar uno sobre el acento y su escritura: “no mostrar el cáracter donde debería” o (F-cáracter-¦¦¦¦-S-carácter). El procedimiento lleva así a tocar el lado musical del lenguaje, sin tocar completamente los medios de versificación.

Aplicación a Baudelaire

Las bases de la lona son tan sencillas que fueron descubiertas fácilmente, pero su empleo permanece limitado frecuentemente a los entretenimientos. En literatura, como en las artes pictóricas, se arriesga confundir el extravío de una técnica con una mejora. Ya Baudelaire advertía a sus coetáneos [715]: «Quien visitaría la Exposición universal con la ilusión de encontrar en Italia a los hijos de Vinci, Rafael, o Miguel Ángel, o en Alemania el espíritu de Alberto Durero, o en España el alma de Zurbarán y de Velásquez, quedaría inútilmente asombrado. No tengo ni tiempo ni bastante ciencia quizás, para averiguar cuáles son las leyes que desplazan la vitalidad artística, y por qué Dios despoja a las naciones sea momentáneamente, sea para siempre; me contento con comprobar un hecho muy frecuente en la historia. Vivimos en un siglo en el que hay que repetir ciertas trivialidades, en un siglo orgulloso que piensa estar por encima de las desventuras de Grecia o de Roma.»

§415
· Juglaría alta
Teoría

La juglaría alta (j-h-) vuelve a repartir las palabras: “Victor Flaubert y Gustave Hugo”, “el vestido heroico del soldado azul”. Un contraste fuerte permite “En su bosque, comía sobre todo conejos y √”.

Método

Fueron numerosos los artistas que vieron en la broma una molestia para entrar en las significaciones más importantes de su época, o que temieron que les fuera atribuido sólo un papel vulgar.

Aplicación a Baudelaire

En los textos más importantes, hasta cuando toca el medio del crimen, el poeta busca el dinamismo salvador tras la fechoría [[1092]] en el Índice II de poemas">[[1092]]: «Furores de boxeadores, desvergüenzas de fauno,
tú, que supiste recoger la belleza de los granujas,
gran corazón hinchado de orgullo, hombre endeble y amarillo,
Puget, melancólico emperador de los galeotes…» Al imaginar una conversación, Balzac apuntaba [66]: «Existe la posteridad de Caín y la de Abel, como decía algunas veces. Caín, en el gran drama de la Humanidad, es la oposición. Usted es descendiente de Adán por esta línea en la que el diablo siguió soplando el fuego cuya primera chispa fue echada sobre Eva. Entre los demonios de esta filiación los hay, de vez en cuando, terribles, de complexión robusta, que compendian todas las fuerzas humanas, y que se parecen a esos febriles animales del desierto cuya vida requiere los inmensos espacios que ahí se encuentran.» Napoleón pensaba que su nombre significaba «león del desierto» [497]. Baudelaire también se preocupa por el pasado [[988]] en el Índice II de poemas">[[988]]: «Raza de Caín, al cielo sube
y sobre la tierra tira a Dios!» Heine generaliza la observación del poder, con el fin de superar la discrepancia que separa el mal del bien [430]: «El arte de la esgrima, pretende un autor contemporáneo, no existe para los jóvenes gigantes, puesto que rechazan todas las paradas.»

§416
· Apilamiento bajo
Teoría

El apilamiento bajo (t-b-) proviene de un añadido sin ninguna sustitución clara. Descansa sobre alguna señal de morrillo, ruido, consonante, señal rara o sonido elemental. El contenido puede parecer sólo decorativo: “En medio de su vida sobrekcargada ¿tiene una onza de tiempo para nosotros?” Asimismo, la figura de estilo se evidencia en “la tempestad provoca muchos gritos y * sin respiro”. En este asunto, la onomatopeya se revela de utilización fácil: “¡Ella salió, zas!” Recurrir al material lleva frecuentemente a sonreír, cuando viene con una connotación buscada un breve momento, de modo que el ejercicio hace agradable la recogida de la intrusión.

Aplicación a Baudelaire

El guion del undécimo verso hace suponer una inversión del poema, señal aumentada todavía más por el redoble de voz en «corrompus» (corruptos). Otra vez encontramos esta inversión del bien en mal, en la „Giuditta“ del Bronzino. El artista opone la cara fresca de la protagonista, situada en lo alto del cuadro, a la mitad baja de éste en la que aparece la cabeza cortada de Oloferne. El esteta puede en todo caso querer contrariar el sentido obvio, y Musset lo ilustró [141]-[546]: «…Pero ¿quién puede olvidar esta falsa Giuditta
y en la mano blanca de una pérfida amante
la cabeza que al morir colgó Allori?»

Método

Como en la ciencia, lo esencial está rodeado de un comentario, lo que muestra bastante la agrupación de las actividades culturales. Desanti insistió sobre el reparto de las tareas del conocimiento, pues [264]: «Cualquier conciencia de objeto remite al encadenamiento de las motivaciones actos, que mantiene la unidad del objeto en su terreno…» Entonces cabe volver a examinar sin cesar el sentido prestado a los varios aspectos y la posibilidad de una visión global [265]: «Así se despliega una oración segunda muy cerca de los objetos atañidos…» 417///-El apilamiento mediano (t-m-) añade en un pasaje algún vocal o sílaba que no sean aptos para formar en sí una sola palabra. Eso da: “el médico está demasiado ocupiedo por su gota para tratar mi catarro.”

Método

Los primeros dos fruncidos dan vueltas inevitablemente alrededor de la palabra por sugerencia, pues él solo trae una imagen clara, por el hecho de que la codificación lingüística no es verdaderamente nítida sino cuando una sonoridad hace pensar en un objeto.

Aplicación a Baudelaire

Los «bosques de símbolos» también viven en esos millares de supuestos dispersos alrededor de ruidos y vocablos, lo que Merleau-Ponty ha definido como [476]: «…el inmenso tejido del hablar.» Uniendo las sábanas al campo santo, las remisiones forman una cadena [[1029]] en el Índice II de poemas">[[1029]]: «¿Cuándo me quieres enterrar, disolución de brazos inmundos?
¡Muerte! ¿Cuándo vendrás por sus encantos su rival
sobre sus arrayanes asquerosos injertar tus negros cipreses?» A Venus le gusta el sacrificio [[1014]] en el Índice II de poemas">[[1014]]: «Belleza, plaga dura de las almas ¡lo quieres!
Con tus ojos de fuego, brillantes como fiestas
¡calcina esos jirones que salvaron las bestias!» El color rosa de la carne a menudo es odiado por su efecto y el verde crudo de la renovación primaveral le corresponde [637]: «Incluso pensé siempre que había en la "Naturaleza" resplandeciente y rejuvenecida algo desvergonzado y desolador.»

§418
· Apilamiento alto
Teoría

El apilamiento alto, señalado por (t-h-), utiliza un añadido de palabra o símbolo que parece inútil: “su supuesta resolución de avanzar por etapas, 1, 2…13 etc. sólo pretende hacernos olvidar su desaliño en cuanto a la finalidad elegida”.

Método

La lona, como muchas figuras, siendo mucho un problema de contraste frente al transcurso ordinario de las palabras, es de preguntarse si la dicha oposición depende del sentido o de lo físico de la presentación. En “usted tiene razón castillo”, el fin parece arbitrario, lo que hace clara la adición. Al contrario, “recobró su esperanza en la sala de espera” introduce pronto la sospecha de un juego abstracto, ya que el material utilizado sirve para dos sentidos: “viajeros esperando” y “objetos que no son perdidos”. Dado que cada intrusión viene formada por la llegada maciza de lo concreto, por tanto la vuelta por una ambigüedad intelectual se pierde lejos de lo esencial. Para determinar una serie de objetos, primero hay que captar su aspecto distintivo, como Aristóteles logró hacerlo con los raciocinios compuestos de tres proposiciones [22¹]. De la misma manera, Linneo ha hecho una clasificación de los seres vivos, esta vez según la reproducción sexual, la que es desconocida en el nivel mineral de las apariencias [910]-[911]- [916].

Aplicación a Baudelaire

Independientemente de lo que concierne la distancia, por una parte, la clasificación de las intrusiones, por otra, describimos las lonas sólo según la técnica deseada -por lo menos vagamente- por el autor, con el fin de no turbar la discusión. Heine subrayó lo difícil que es tratar la voluntad de lo bello [429]: «El error mayor viene de que el crítico siempre pregunta: ¿Qué debe hacer el artista? Sería más lógico decir: ¿Qué quiere el artista? o incluso a qué inspiración se sentía la obligación de obedecer? Esta pregunta: ¿Qué debe hacer el artista? fue inventada por esta categoría de filósofos del arte que, sin tener el espíritu poético, han hecho caso omiso, por su uso particular, de los hechos y recuerdos de varias obras maestras, y elaborado según lo que existía una regla para el porvenir, dividido unas categorías y géneros, imaginado definiciones y principios. No sabían que tales abstracciones de todos modos no pueden servir sino para juzgar la imitación; pero que cada artista en su singularidad, cada nuevo genio, debe ser juzgado según su propia estética, la que se revela al mismo tiempo que su obra.»

§419
· Recuperación baja
Teoría

La recuperación baja (r-b-) utiliza una sencilla repetición de ruido, grafo o consonante, así como lo vemos en “la existencia tiene mil asspectos”.

Método

Un composite se justifica por “la vida posssssee cien lados” porque sería cómico querer distinguir todas esas figuras deduciendo que cada nuevo caso de “S” exige un trato especial. Del mismo modo, la verosimilitud para “el cuerrvo grrazna” se calculará en una sola vez.

Aplicación a Baudelaire

Una dicción particular puede cambiar un montón, así “La Natturaleza es un ttemplo…” sugiere un lado militar de tamborileo. Se imagina alguna amenaza en “corrrruptos, rricos y trriunfantes”. El mayor arte no prohíbe la imitación de la realidad por el sonido, como lo atestigua la ¨Sinfonía pastoral¨, en particular en su tormenta. Pero se evitará una deformación grotesca de „Correspondencias“ a fin de no arriesgar perjudicar los versos en juego de modo durable. Los humoristas musicales que desviaron lo significado de las grandes realizaciones históricas mostraron sin querer que lo cómico, al imprimir sus efectos en el recuerdo, impide por largo tiempo apreciar lo mejor de las producciones difíciles.

§420
· Recuperación mediana
Teoría

La recuperación mediana (r-m-) emplea una vocal o una sílaba incapaz de ser una palabra. Se ve en “una viictoria sangrienta”.

Método

El famoso “repítemelo-so” nos deja sin el nivel medio, puesto que “me”, “lo” y “so” son palabras [226].

Aplicación a Baudelaire

Comparar literatura con música, en lo que toca el juego entre sonoridades, lleva a enfocar muchos detalles que unen las dos esferas. Por medio de una coexistencia instantánea, varias notas tocadas unidas componen un acuerdo o hacen una armonía [880]-[882]. La melodía presenta el sonido en una serie mudable [883]. El medio entre los dos forma el arpegio, en el que la modificación es tan rápida que el sonido parece unido [881]. La selva de sonoridades se parece también a un tapiz, en el que se entrecruzan los hilos de cadena, dispuestos verticalmente, con los de trama, dispuestos de un modo horizontal. También veía Platón la ciudad bien gobernada, unida por correspondencias internas, parecidas a las que realiza el tejido [755]. Además, los individuos que se ponen de relieve de forma excesiva echan a perder la comunidad, según Aristóteles [35]. Baudelaire afirma que los movimientos o escuelas artísticas decaen por el mismo defecto [704]: «Esa glorificación del individuo necesitó la desunión infinita del territorio del arte. La libertad absoluta y discrepante de cada uno, la división de los esfuerzos y el fraccionamiento de la voluntad humana han ocasionado esta debilidad, esta duda y esta falta de invento; unos cuantos extravagantes, sublimes y dolientes, compensan mal este desorden relleno de medianías.»

§421
· Recuperación alta
Teoría

La recuperación alta (r-h-) admite alguna palabra o expresión muchas veces seguidamente. De ello puede resultar algo vago, pero también algo ridículo esto con arreglo al contexto.

Método

Esquilo utiliza el método para traducir la aprensión [382]: «Me asusta obedecer,
me asusta decir enfrente
lo que se oculta a sus amigos.» Según Racine, la misma fijeza intelectual proporciona una serie de reacciones emocionales [828]: «Le vi, enrojecí, palidecí al verle…»

Aplicación a Baudelaire

El aburrimiento encuentra también en la repetición un medio de expresión [[1061]] en el Índice II de poemas">[[1061]]: «A veces, he visto, en el fondo de un teatro común que encendía la orquesta sonora
a una hada encender en un cielo infernal
una aurora milagrosa.
A veces he visto en el fondo de un teatro común
un ser que era sólo luz, oro y gasa
vencer al enorme Satanás.
Pero mi corazón, que nunca visita la éxtasis,
es un teatro donde se espera
siempre ¡siempre en balde, el Ser con alas de gasa!» Haría falta mucha paciencia [[1027]] en el Índice II de poemas">[[1027]]: «Envidio la suerte de los animales más abyectos
que pueden hundirse en un sueño estúpido,
¡tan despacio se devana la madeja del tiempo!»

§422
· Conectadores
Teoría

El conectador es un tope cuyo objeto es anular totalmente el obstáculo de la distancia. El primer tipo de conectador tiene el aspecto de una referencia, como “ya hemos tratado del asunto en los párrafos 1 y 28”. El segundo tipo se revela menos fácil de ver y le llamamos “endurecedor”. Se contenta con reunir dos palabras o símbolos y no se puede extender al contexto inmediato. Lo vemos obrar cuando, sin explícita llamada, dos enunciados que tienen un punto común están en espacios decisivos, lo que lleva al público a juntar las nociones.

Método

En „En busca del tiempo perdido“, el autor Marcel Proust, empieza por «Durante mucho tiempo, me acosté temprano.» Acaba su inmensa narración por «Tiempo.» Como se ha observado a menudo, la situación especial de estos dos enunciados les proporciona un camino unificador, puesto que la crítica no puede imaginar que a pesar de tres mil páginas entre los dos, el creador no haya decidido conscientemente concluir esta narración como la había empezado, evocando la duración [812]-[813]-[814]- [815]. Aunque aquejado de modo crónico de una enfermedad respiratoria, el reflexivo esteta disfrutaba de una libertad material bastante importante para elaborar con mucho cuidado muchos giros suyos, durante sus ocios abundantes, pues es de admitir que un endurecedor reúne «Durante mucho tiempo» y «Tiempo».

Aplicación a Baudelaire

Tan pronto como está hecha esta observación, ya no tenemos ganas de rechazar cada lona a fuerte distancia interna, ganando así más facilidad para acercarnos a numerosos poemas [[1042]] en el Índice II de poemas">[[1042]]: «La antorcha viva

Andan delante de mí, con esos ojos llenos de luces
que un Angel muy hábil habrá imantado.
Andan, estos hermanos divinos que son mis hermanos,
colgando mi mirada de sus fuegos diamantados

salvándome de cualquier trampa y de todo pecado grave,
llevan mis pasos sobre la vía de la Belleza.
Son mis servidores y soy su esclavo.
Mi ser entero obedece a esta viva antorcha.

Ojos encantadores, relumbráis con la claridad mística
que tienen los cirios que lucen a la luz del día.
El sol enrojece, pero no apaga su llama fantástica.

Celebran la Muerte, cantáis el Despertar.
Vais cantando el despertar de mi alma,
¡astros cuya llama no puede marchitar el sol!»

§423
· Obstáculos rebajando lo verósimil
Teoría

Unos casos de ilusión llevan a asediar una lona en la imaginación, mientras que la figura de estilo desaparece detrás de lo esencial que es un código, o una construcción poética o errores de escritura, o resultados de un accidente, o aplicaciones de una costumbre personal. Del mismo modo, los acentos locales, que parecen intrusivos, no tienen nada común con la figura de estilo buscada en el trozo examinado. Una serie de criterios numéricos es útil para evitar el engaño y calcular correctamente el grado de verosimilitud que conviene a la expresión considerada como una lona.

Método

El adorno repentino, alrededor de la primera letra de una página de texto parece ser una intrusión, pero no es el caso si el escritor sufre el imperativo de adornar el primer carácter de cada página de una obra importante.

Aplicación a Baudelaire

Al poeta le chiflan las expresiones que producen una molestia o un asombro vacilante, como “las flores del mal”, y llamó e este tipo de nombre, los «títulos explosivos» [645]. Él construye también algunos neologismos []-[687]-[688]-[689]: «retrocedores», «estudiador», «dueñadores», «escribanores». A propósito de la onomatopeya, la considera buena con tal que uno prescinda de ella en las formas superiores del arte. Al imaginar una obra teatral futura, alude a una canción [638]: «Nada tan-t-amable,
¡fru-crac-fru-crac-fru- crac-fru-crac-fru,
nada tan-t-amable
como el carpintero!» El tema de su «drama populachero» se retoma en la cantilena [639]: «¡Canta, sirena, canta!
¡Fru-crac-fru-crac-fru-crac-fru-crac-fru!
¡Canta, sirena, canta!
Tienes razón al cantar

pues tienes que beber el mar.
¡Fru-crac-fru-crac-fru-crac-fru-crac-fru!
Pues tienes que beber el mar
¡y mi miga que comer!»

§424
· La finca
Teoría

El tamaño que mide la verosimilitud del enunciado “el creador quiso aquí alguna lona o composite” admite el nombre de “finca”. Señala diez fermentos al denominador: 1/(õ)(ñ)(ã)(ù)(ò)(ì)(â)(û)(ô)(å). Toman las denominaciones (õ), vidriera; (ñ), cofre; (ã), domador; (ù), heladero; (ò), carreta; (ì), almohadilla; (â), barniz; (û), escape; (ô), reborde; (å), cañada. Para “õ, ñ, ã”, leemos “o, n, a tilde” y “å” se pronuncia “a redondo”. En el cálculo, hay que extender una vez más la noción de remachado, para descuidar cualquier cantidad inferior a 1/16.

Método

El saber histórico se hace indispensable a las valoraciones cuando un malentendido arriesga tomar el uso ordinario por una figura de estilo. “Repetitivo” no lo contiene, pero “la fiesta de Neuneu” incluye uno, puesto que la expresión viene de “la fiesta de Neuilly” [861]. Se revela también importante la exploración de los propósitos perseguidos. De este modo “prosiguió lentamente su conferencia ante esas personas a muchas de las cuales fastidiaba mucho, una conferencia sobre el sueño en nuestras noches y en las de las otras personas” da la impresión de somnolencia, pues justifica la sospecha de una finalidad consciente.

Aplicación a Baudelaire

Desgraciadamente los indicios dependen de poca cosa, lo que les hace imaginar fácilmente, por desconocimiento del texto. Además, las ilusiones arriesgan entrenarse una a otra. Si pensamos haber descubierto “…doux comme les hauts bois…” (…dulces como los altos bosques…) tras «Doux comme les hautbois» (dulces como los oboes), deseamos leer pronto “…verts comme les prés rient…” (…verdes como los prados ríen…) tras «verts comme les prairies» (verdes como las praderas). Cuando son pocos los “¡hum!” o “¡ejem!” de un orador, no son verdaderamente percibidos y no comprometen de ningún modo el taladro, pero esto cambia cuando se pone a jugar con él. Se determina todavía con más dificultad la exactitud de una impresión, como la que se refiere al número de las “i” en este propósito estético de Baudelaire [690]: «Le "divin" Marat, un bras pendant hors de la baignoire et retenant mollement sa dernière plume, la poitrine percée de la blessure "sacrilège", vient de rendre le dernier soupir. Sur le pupitre vert placé devant lui sa main tient encore la lettre perfide: “Citoyen, il suffit que je sois bien malheureuse pour avoir droit à votre bienveillance.” L'eau de la baignoire est rougie de sang, le papier est sanglant; à terre gît un grand couteau de cuisine trempé de sang; sur un misérable support de planches qui composait le mobilier de travail de l'infatigable journaliste, on lit: “À Marat, David.” Tous ces détails sont historiques et réels, comme un roman de Balzac; le drame est là, vivant dans toute sa lamentable horreur, et par un tour de force étrange qui fait de cette peinture le chef-d'œuvre de David et une des grandes curiosités de l'art moderne, elle n'a rien de trivial ni d'ignoble.» (El "divino" Marat, con un brazo que cuelga fuera de la bañera, teniendo flojamente su última pluma, con el pecho perforado por la herida "sacrílega", acaba de exhalar el último suspiro. En el pupitre verde colocado delante de él en su mano todavía tiene la pérfida carta: “Ciudadano, basta con que sea muy infeliz para gozar de su benevolencia.” El agua de la bañera está enrojecida por la sangre; sobre un miserable soporte de tablas que componía el mobiliario de trabajo del incansable periodista, se puede leer: “Para Marat, David.” Todos estos detalles son históricos y auténticos, como una novela de Balzac; aquí está el drama, vivo en todo su lamentable horror, y por una hazaña rara que hace de esa pintura la obra maestra de David y una de las mayores rarezas del arte moderno, no tiene nada innoble ni trivial.»

§425
· El fermento de vidriera
Teoría

La vidriera õ=1 mide la ventaja, en cuanto al cepellón, de evitar algunos peligros. Un montón que debe renunciar al nivel de pesebre trae õ=2. Igualmente con una presupuesta lona que escapa a las quince maderas y no proporciona un composite reconocible. Cuando se tiene sólo una figura de estilo aislada, õ=2 también conviene. Un motivo suplementario de imposibilidad para õ=1 viene de que dos sistemas de palabra se embrollan recíprocamente. Además hay que aceptar õ=2 cuando la idea relacionada con alguna intrusión viene de un pensamiento que se dirige a un círculo minúsculo. Con mayor motivo, un público que no está preparado a captar el giro pide õ=2. Si el contexto consume la figura, para hacerla imperceptible o de aspecto superable, õ=2 se justifica otra vez.

Método

Tal caso puede ocurrir con ciertas onomatopeyas discretas. Entre las formas extremas de esta figura, se encuentra un desvanecido sutil y para el caso general, Saussure apunta [904]«…no son más que la imitación aproximada y ya medio convencional de ciertos ruidos (es de comparar el francés "ouaoua" y el alemán "wauwau").»

Aplicación a Baudelaire

En el caso de un autor que compagina varias codificaciones, acaba por ser aventurado señalar lo que vuelve intrusión en medio de la totalidad. El poema latino que pertenece al libro "las Flores del mal" tiene un carácter excepcional para el francés, acostumbrado en la misma obra. Pero a su vez el idioma romano tardío proporciona la norma interna de este texto con límites [[1046]] en el Índice II de poemas">[[1046]]. Se siente en él amaneramiento [[1047]] en el Índice II de poemas">[[1047]]: «¡Deleite de feminidad!
¡por el que son absueltos todos los pecados!

Así como de un Leteo benéfico
me saciaré de tus besos…

Añade ahora fuerzas a mis fuerzas
¡dulce baño perfumado
suaves fragancias!» Gilson compara esos versos con un cántico [414]: «Jesús dulce memoria
quien da las verdaderas alegrías del corazón:
pero supera todas las dulzuras
su presencia grata.

No se canta nada de modo más agradable.
No se oye nada de modo más encantador.
No se piensa nada de modo más dulce
sino Jesús hijo de Dios.

¡Jesús, la esperanza de los penitentes!
¡Qué benévolo eres para con los que a ti rezan!
¡Qué bueno eres con los que te buscan!
¿Pero qué es de los que te encuentran?» Bien se nota que Baudelaire admite el goce del creador [675]: «Es hecho extraño este gozo que respira y domina en las obras de algunos escritores famosos, así como lo notó con razón Champfleury a propósito de Honoré de Balzac.»

§426
· El cofre
Teoría

Para una vidriera õ=1, la solidaridad interna del sentido, que los cortijos llevan o sugieren, merece ñ=1. Igualmente la cantidad ñ=1 se revela buena, por si acaso la lona viene acentuada por un endurecedor. Cabe buscar tal tope, no sólo con los estribillos sino también con todo lo que los imita. Sin unidad o conectador, puesto que la distancia interna del cepellón podría perjudicar a la figura de estilo, hay que examinar el número (n) de frentes entre las extremidades del giro. En tal caso, el cofre admite una cantidad ñ=2+(1(n/10)). Por otra parte, con õ=2, se acepta ñ=2 en caso de continuidad de temas, de una llamada o cuando se presenta un endurecedor. Con los otros dispositivos, ñ=2+(1(n/10)) se revela el remedio para obtener el fermento deseado. Tratar del composite no presenta ningún obstáculo, ya que se aprecia (ñ) como si los cortijos vinieran completamente de una única lona.

Método

La vidriera sobrepasa el cofre, lo que parece un andamio torpe para con lo sencillo de varias figuras, pero se trata sin cesar de las apariencias por medio de tales artificios penosos. Poincaré reprochaba a los que censuraban las torpezas de la razón [801]: «Porque cada pintor es incapaz de hacer un retrato completamente parecido, ¿debemos concluir que la mejor pintura es no pintar?»

Aplicación a Baudelaire

Los sollozos y las risas, con su tendencia a repetir un tema elemental, proporcionan modelos fáciles a las lonas. Este nivel linda con lo instintivo, y en él se encuentra algo espontáneo unido a las formas elaboradas del espíritu. La señora de Staël nos da este consejo [931]: «Pudiendo examinar sólo dividiendo, el análisis se aplica, como el escalpelo, al bodegón; pero es un instrumento malo para aprender a conocer lo vivo…» Varias correspondencias, teñidas del placer uniendo almas, ofrecen un conjunto que desafía al observador así como lo muestra Baudelaire al describir a una pareja a quien imaginó [656]: «…Samuel se empeñó en devolverle su pañuelo y su libro, que encontró sobre un banco, y que ella no había perdido, puesto que se encontraba muy cerca de allí, mirando los gorriones que se disputaban migajas, o pareciendo contemplar el trabajo interior de la vegetación. Como ocurre muchas veces entre dos seres cuyos destinos cómplices se han alzado alma en el mismo diapasón -entablando la conversación bastante de repente- no obstante tuvo la felicidad rara de encontrar a una persona dispuesta a escucharle y a contestarle.»

§427
· El domador
Teoría

El domador vale ã=2 cuando el techo amenaza fuertemente ser infiel al contenido del cepellón, visto según el conjunto del montón. En (F-Correspondencias/-¦¦¦¦-/S-Cuerpo ¡responde! ¡baila!) el techo “Cuerpo ¡responde! ¡baila!” parece tan lejos de lo que da el resto del poema que ninguna dificultad impide escribir ã=2. Al contrario, un comentario defendible, sobre todo con un tope para apoyarlo, justifica ã=1.

Método

Por cierto, no es de excluir, por anticipado, un exceso de imaginación por parte del creador, pero generalmente se presenta con indicios. Además el contexto a menudo hace explicable un giro, así como lo muestra la aliteración expresando que Orestes ve las divinidades del infierno [827]: «Pour qui sont ces serpents qui sifflent sur vos têtes?» (Para quién, esas serpientes que sobre sus cabezas silban?)

Aplicación a Baudelaire

Juzgar totalmente fuera de lugar tal figura de estilo sería desconocer que el gran arte frecuentemente está acompañado por alguna molestia, lo que Baudelaire ha formulado cuidadosamente [713]: «Iré todavía más lejos, mal que les pese a los sofistas demasiado altivos que tomaron su ciencia en los libros, y, por espinosa y difícil de expresar que sea mi idea, tengo esperanzas en conseguirlo. "Lo bello es siempre raro." No quiero decir que sea voluntariamente, fríamente raro, pues en este caso sería un monstruo salido de los carriles de la vida. Afirmo que contiene siempre algo de rareza, rareza ingenua, involuntaria, inconsciente, y que esta rareza es lo que le hace particularmente bello. Es su matrícula, su característica. Inviertan ustedes la propuesta, e intenten concebir ¡un "bello común"!»

§428
· El heladero
Teoría

El heladero ù=2 se impone cuando, excepto la misma intrusión, hay una torpeza, según los criterios de la época, en la presentación exterior del techo.

Aplicación a Baudelaire

Una torpeza dentro del cepellón recalca concretamente la figura de estilo, pero una en el techo perjudica al fundamento del comentario. Así, en francés «prairies» (praderas) se lee casi del mismo modo que “prés rient” (prados ríen), pero, más exactamente, en la broma (F-comme les prairies/-¦¦¦¦-/S-comme les prés rient) (F-como las praderas-/-como los prados ríen), el segmento “prai” del cepellón «comme les prairies» (como las praderas) supone el acento grave de “prè” (prai), mientras que el segmento “pré” del techo “comme les prés rient” (como los prados ríen) supone el acento agudo, lo que lleva a ù=2, porque la necesidad del cambio acarrea la sospecha.

Método

Victor Hugo, en el poema „Booz dormido“ presenta una apariencia de invención geográfica [140]-[462]: «Todo reposaba en Ur y en Gerimadet…y se preguntaba Rut…» Como el lago de Genesaret tiene fama de tormentas frecuentes, era difícil escribir “Todo reposaba en Ur y en Genesaret…” Muchos interpretan el final del verso como “je rime à "dait"” (me las arreglé para volver a la rima "dait"), pues Hugo, para la rima, procura obtener un sonido que conviene con «demandait» (preguntaba) que está escrito más abajo [463]. También nos divierte, aunque con menos corrección, “je rime à "dette"” [rimo teniendo una deuda] con el contenido más profundo “me sirvo de la imaginación, para con soy ahora deudor, a fin de colmar un vacío en el plan histórico. “Genesaret” se suele pronunciar recalcando la última consonante “T”, mientras que debe de faltar, claro, “demandaitt”. De todas formas, el autor mejora la rima, en el plan técnico, con “det-dait” (de-de) en vez de “ret-dait” (ret-de). «Gerimadet» dando la impresión de ser una palabra sumamente desconocida, se supone que la pronunciación acompaña «demandait». Resulta menos fácil exigir que cada uno pronuncie “Genesarait…demandait” (Genesare…demande). Por fin la última sílaba empieza por una “D” para cada verso en la solución que encontró Hugo, y no en “R” para uno y “D” para otro. Jacques Truchet completa la documentación señalando que según algunos “Gerimadet” sería «…un grafismo de "Gerameel"» y en este caso, se trata de un Hugo serio e informado, enfoque que destruye la figura [463]. Además, se necesita para “je rime à "dait"” (me las arreglé para volver a la rima "dait") un sonido francés “je” sino acento, y no “jé” (de "Gerimadet") con acento agudo, lo que debilita la perspectiva de verosimilitud de la posible lona y lleva pues una conclusión ù=2, por torpeza en el techo.

§429
· La carreta
Teoría

La carreta (ò) admite la cantidad ò=2 en varios casos. Primero si un tope señala que el creador es extranjero u hostil al juego material supuesto. Luego, para informes históricos dando lugar a una fuerte sospecha de anacronismo o de gratuidad para con la lona de la que se trata. Y después, en la situación en la que es defendible que el autor haya utilizado ciertas formas continuas de versificación, o bien haya utilizado un medio cualquiera para servir concretamente en esta perspectiva. Así mismo, ò=2 parece justificado si la crítica se da cuenta de que le faltan los conocimientos para circunscribir el sentido del cepellón. Por fin, ò=2 se queda útil en caso de un acto dependiendo de la distracción o del descuido. El fermento vale 1 en las otras posibilidades, especialmente para un tope favorable a la figura de estilo concebida.

Método

Examinemos (F-Bobo-¦¦¦¦-S-locos) en el enfoque abierto por “…mientras que en este momento el hambre nos había hecho casi locos, llegamos por suerte a casa de los Bobo…” Como un pueblo es llamado en efecto «los Bobo», el contexto geográfico puede hacer vacilar a los que imaginan una figura de estilo, porque arriesgan el contrasentido, eso empuja al intérprete cuidadoso hacia ò=2 [805].

Aplicación a Baudelaire

A veces el escritor hace alarde al contrario de su intención de utilizar una lona, como Baudelaire a propósito del cuadro que ya hemos citado, refiriéndose al asesinato de un libelista famoso [691]: «Lo más extraño en este poema insólito, es que es pintado con suma rapidez, y cuando se piensa en la belleza del dibujo, es de maravilla. Esto es el pan de los fuertes y el triunfo del espiritualismo; cruel como la naturaleza, este cuadro tiene todo el perfume de lo ideal. ¿Qué sería esa fealdad que la santa Muerte tan pronto ha borrado con la punta de su ala? Desde ahora, Marat puede desafiar al Apolo. La Muerte acaba de besarle con sus labios amorosos, y él descansa en la quietud de su metamórfosis. En esta obra hay algo tierno y emocionante a la vez. En el aire frío de este cuarto, sobre esas paredes frías, alrededor de esa bañera fría y fúnebre, revolotea una alma. Políticos de todos los partidos ¿nos permitirán ustedes, y hasta ustedes, liberales bravos de 1845, enternecernos ante la obra maestra de David? Esta pintura era una donación a la patria afligida y nuestras lágrimas no son peligrosas.»

§430
· La almohadilla
Teoría

La almohadilla (ì) debe ser analizada según una serie de casos. Para un cepellón que permite un paso hacia lo abstracto, que desemboca sobre contradicción, forma alusiva, oposición o pleonasmo, (ì) llega a 2. Del mismo modo, (ì) vale 2 cuando las palabras muestran una ambigüedad de construcción. Cada otra situación pide ì=1.

Método

“El general ha declarado el coronel es un león” admite ì=2 mientras que “al glotón le gusta hojear las hojuelas” se otorga ì=1.

Aplicación a Baudelaire

Las lonas inducen a reír varias veces. Se trata de un comportamiento y costumbre social. En tal actitud aparece una clase de grito, canto o llamamiento. Haciendo el juego de los dos sexos, señala la oposición entre las voces graves y agudas, donde se oye el placer de una compañía inteligente. Así se excluye a la gente que no discierne el motivo disparador. Baudelaire apunta [706]: «Lo que bastaría para demostrar que lo cómico es una de las señas satánicas más claras del hombre y una de las numerosas pepitas contenidas en la manzana simbólica, es la conformidad unánime de los fisiólogos de la risa a propósito de la razón primera de este fenómeno monstruoso. Por lo demás, su descubrimiento no es muy hondo y no va lejos. La risa, dicen, resulta de la superioridad.» Un caso difícil merece algunas palabras [707]: «La risa de los niños es como la abertura de una flor. Es la alegría de recibir, la alegría de respirar, la de abrirse, de contemplar, de vivir, de crecer. Es una alegría de planta. Por lo que, en general, se trata más bien de la sonrisa, algo semejante al balanceo del rabo de los perros o al ronroneo de los gatos. A pesar de ello, noten bien que si la risa de los niños difiere todavía de las expresiones de la satisfacción animal, es porque esta risa no es totalmente exenta de ambición, tal como conviene a unos hombrecillos, es decir a unos satanás en cierne.»

§431
· El barniz
Teoría

El barniz â=2 es pertinente si es necesario aprender mucho tiempo a cambiar de código lingüístico para captar el cepellón en el sentido del techo, o si la operación exige una clave imposible de reconstituir fácilmente, y que la crítica ha obtenido. La utilización de una cifra sabia, la de un idioma poco comprensible, todo eso perjudica a las cantidades midiendo la verosimilitud de la lona. Al contrario, si ningún peligro de este tipo se presenta, conviene reconocer el tamaño â=1. El juego de palabras o el adorno no basta de ninguna manera para llevar a â=2 y se requiere un sistema, vulgar o elevado, que excede las capacidades de intuición.

Método

El secreto utilizado para comprender un mensaje puntual y la cifra que se aplica a lo largo de un segmento verbal extenso resultan iguales, en el plano de la reflexión difícil.

Aplicación a Baudelaire

Un ejemplo muy sencillo de jerga procede de Balzac [70]: «"Ne fais pas de regoût sur ton dab!" (¡No despiertes las sospechas sobre tu amo!)…» [Aún más difícil que "no descubras el pastel al padrino."] Sin traducción, la diferencia con “el barco naufraga, glogló” es expresiva. Por otra parte, poniendo para cada letra su número en el alfabeto, “calculo” se escribe “31123211215” que tampoco se puede entender fácilmente. La oscuridad que reina en las obras de un movimiento literario no alcanza generalmente el mismo nivel. Claro, una leve codificación puede existir, dando lugar a anatemas contrarios, así como lo muestra el rechazo de la mezcla de los géneros que postulaban los partidarios del clasicismo hacia 1830, pero permanece limitado frecuentemente. Un cenáculo promete mucho más que un lenguaje especial, y mucho de eso entendió Baudelaire [704]: «En las escuelas, que son sólo la fuerza de invención organizada, los individuos verdaderamente mereciendo ese nombre devoran a los débiles; y es justicia puesto que una amplia producción no es más que un pensamiento de mil brazos.»

§432
· El escape
Teoría

El escape û=2 se admite en relación con dos casos. Para un posible aspecto técnico o sabio del cepellón, û=2 conviene. En efecto, con una finalidad de conocimiento, parece trabajoso satisfacer la de intrusión material. Luego, se espera û=2 para con cualquier señal de morillo, dibujo, esquema o símbolo empleado en el recorte que separa diferentes etapas intelectuales. Sin embargo excluimos del conjunto de situaciones dando û=2, los casos en que el saber posee un papel artístico. Con mayor motivo, las otras disposiciones requieren el veredicto û=1.

Método

En cuanto al plano de un montón, no puede confundirse con una intrusión, porque es demasiado abstracto para ello. No obstante, una barra horizontal que sirve de frontera entre párrafos puede inducir alguna duda. Un buen aprovechamiento del escape exige entonces, una documentación que se refiere a las costumbres literarias, pues la etiqueta de tales índices materiales cambia como difiere el mundo cultural, flexible en el detalle a pesar de un posible sentido racional global.

Aplicación a Baudelaire

En serio o de burlas, Baudelaire ha enfocado un equilibrio de lo real, que ciertos versos de un himno al sol imitan, sin pedir ninguna seña concreta de quiebra [[1115]] en el Índice II de poemas">[[1115]]: «Este padre putativo, enemigo de las clorosis,
despierta en los campos los versos como las rosas;
hace desvanecerse los cuidados hacia el cielo,
y llena los cerebros y las colmenas de miel.
Él es quien rejuvenece a los portadores de muletas
y los hace alegres y dulces como señoritas.
Manda a las mieses que crezcan y maduren
en el inmortal corazón ¡que siempre quiere florecer!

Cuando, lo mismo que un poeta, baja en las ciudades,
ennoblece la suerte de las cosas más abyectas
e irrumpe como un rey, sin ruido y sin sirvientes,
en todos los hospitales y en todos los palacios.»

§433
· El reborde
Teoría

El reborde (ô) se manifiesta de altura 2 si la figura de estilo procede de costumbres nítidas o imperativas, dentro de las cuales está comprometido un creador. En este caso como el autor no ha decidido claramente la intrusión imaginada, ô=2 se explica. Para el autor que intenta introducir de modo original un contraste material, al contrario, es de admitir ô=1.

Método

Un antiguo carácter de imprenta poco utilizado dará la ilusión de una lona, por falta de conocimientos históricos bastante claros, en cuanto al medio en el que gozaba de la estima. Las costumbres a veces tocando los límites de lo individual y de lo colectivo, una vacilación concernirá posiblemente el diagnóstico que emitir sobre los modos de obrar en las diversas etapas de la cadena cultural.

Aplicación a Baudelaire

Si un novelista quiso transcribir un acento regional sin pertenecer a una corriente en la que era imperativo, ô=1 se justifica. A Balzac le gustaba este tipo de correspondencia [71]«…los dos artistas le cobraron cariño a Gazonal y le pidieron que contara su pleito. “Mi pleito, dijo marcando las erres, y acentuándolo todo a lo provenzal, es algo muy sencillo: ellos quieren mi fábrica. Encuentro aquí a un abogado tonto a quien yo doy veinte francos a cada visita para que abra el ojo y le encuentro siempre adormecido…”» (Es como si un andaluz contara con su acento particular: "elloh quieren apropiarhe mi fábrica. Encuentro aquí un abogao idiota al que oy veinte francoh a caha vihita para abrir el ojo hobre u artimañah, pero le encuentro hiempre aormeio…")

§434
· La cañada
Teoría

En lo que toca a la cañada (å) un valor 2 se acepta en cuanto la crítica sospecha algún accidente, falsificación o error produciendo efecto sobre el cepellón. Sin que el creador haya deseado una lona, una mancha involuntaria o la fantasía de un lector precedente a veces había estropeado un libro. Al contrario å= 1 vale en cualquier situación en la que igual malaventura parece imposible.

Aplicación a Baudelaire

En 1961, en la edición, por otra parte excelente, de Antoine Adam, un error tipográfico desgraciado ha privado de su punto final el soneto „Correspondencias“ [6]. A ningun lector se le ocurrirá que el mismo Baudelaire había rechazado el empleo de esa señal de morillo.

Método

Para determinar (å) una fortuna mala debe distinguirse de la consecuencia de una estratagema. También se pueden imaginar tan enormes ardides, en el plan material, como la de Luciano respecto al fondo. La famosa „Verdadera historia“ acaba con estas palabras [510]: «Ahora os he contado mis aventuras hasta la otra tierra, primero en el mar, después durante la navigación, entre las islas y en el aire, luego en la ballena y cuando estuvimos salidos de allí, entre los héroes, en el país de los sueños, por fin en tierra de los Cabezas-de-Bueyes y las Piernas-de-Burras. Lo que nos sucedió sobre la tierra os será relatado en los libros que ahora vienen.» Pierre Grimal apunta, a este respecto [511]«Hicieron observar que esta afirmación final es la mayor mentira de toda la novela: nunca existieron los libros anunciados.»

§435
· Intento de vidriera
Teoría

Escribamos el raíl “Correspondances -Sympathies du grand temple où l'homme passe…Il est des… êtres de sens qui chantent les sympathies…” (Correspondencias -Simpatías del gran templo donde pasa el hombre…existen…seres de razón que cantan las simpatías…) Las palabras escritas antes de “homme” (hombre) siendo consideradas como comprensibles, un hilado queda posible sólo usando ejes, términos o morrillos. Así, el montón quedando un pesebre, la vidriera de (F-Sympathies…sympathies-¦¦¦¦-S-repetición) admite la cantidad õ=1 a pesar de este asunto.

Método

La repetición es uno de los tipos más indiscutibles de lona, dada su evidencia incontestable. La ventaja de salir de ejemplos de este tipo es el medio de quitar cualquier duda sobre las investigaciones hechas. Spinoza resume esta ventaja de una insistencia particular sobre las evidencias [163]-[922]: «…no se tratará aquí de una búsqueda infinita; quiero decir que, para descubrir el mejor método en busca de la verdad, no es necesario otro método para buscar el primer método, y para encontrar la segunda no hace falta una tercera, y así a lo infinito…»

Aplicación a Baudelaire

A pesar de la fuerza de lo evidente, se plantea el problema de saber si el artista quiso de verdad el juego de palabras o si se trata sólo de una coincidencia [[1118]] en el Índice II de poemas">[[1118]]: «Je suis comme le roi d'un pays pluvieux,
Riche, mais impuissant, jeune et pourtant très-vieux…» (Soy como el rey de un país lluvioso,/rico pero sin poder, joven pero muy viejo…) En este momento de su trabajo, ante sus versos, el exegeta debe preguntarse si «pluvieux» (lluvioso) puede ser entendido como «plus vieux» (más viejo). La dificultad se hace todavía más importante para el exegeta con los juegos de palabras muy abstractos porque no necesitan una deformación física. Por eso los excluimos de los casos aquí examinados. En el plano de las sencillas sonoridades, (F-¡Ave! Cesar de Roma-¦¦¦¦-S-A veces arde Roma) no contiene verdaderamente transformaciones. Pero como existen transformaciones al escribir este juego de palabras, es posible estar seguro de que hay una broma. Cuando percibimos abstractamente dos significaciones posibles, aunque veamos materialmente ningún juego de palabras, ni oralmente ni por escrito, estamos en presencia de un caso que no sabemos estudiar allí. La expresión “en la sala de espera, cayó en la duda” nos lo ilustra.

§436
· Intento de cofre
Teoría

Busquemos el cofre (ñ) de (F-Sympathies…sympathies-¦¦¦¦-S-repetición) (Simpatías…simpatías-/- repetición), para el raíl que acabamos de examinar a grandes rasgos, con la suposición de una vidriera que se limita a 1. Consideramos el nuevo fermento en sí mismo, ya que puede admitir 1 o 2 como valor, con arreglo a sus cualidades propias. La repetición de la palabra decisiva, en las dos extremidades del poema, se acentúa por el título «Correspondances» (Correspondencias) para mandar admitir que existe un endurecedor aniquilando la distancia interna del par “Sympathies-sympathies”. Contar la serie de los frentes entre el principio y el fin del poema haciéndose inútil, ñ=1 parece resuelto.

Método

En lo que concierne cada sección de la realidad o de la inteligencia de las cosas, tenemos que considerar que todos los idiomas no presentan un léxico tan abundante. La falta de un vocabulario apropiado o extenso podría pues, en algún caso, en cada idioma, obligar a repetir ciertas palabras, fuera de cualquier lona.

Aplicación a Baudelaire

La riqueza cultural de Baudelaire le permitía eludir esta suerte de obstáculo, apartando dentro del pasado varias fuentes a fin de mejor emplear el vocabulario actual. Como lema, este verso de Chénier le habría convenido [194]: «…Sobre pensares nuevos hagamos versos antiguos.» Eso no le impedía de ningún modo apreciar la burla que apuntaba la suma labor que exigía de los adolescentes el dominio de las nociones tradicionales [709]: «Daumier se abatió brutalmente sobre la antigüedad, sobre la falsa antigüedad -pues nadie mejor que él siente las grandezas antiguas- escupió sobre ellas…» La finalidad del caricaturista le parece paralela a la que Joseph Berchoux perseguía en la famosa palabra [708]-[962]: «¡Quién me librará de los griegos y de los romanos!»

§437
· Intento para el domador
Teoría

Tengamos en consideración el domador (ã) de (N-¦¦¦¦-importancia). El riesgo de tener un sentido demasiado ajeno a la señal que ofrece el cepellón parece nulo, luego ã=1. En cambio, (N-¦¦¦¦-carácter divino) obtendría otra medida, puesto que una letra versalita no indica de modo seguro semejante calidad. Pues hay que cuidar presentar un comentario mínimo, para procurar no perjudicar a la idea que cada uno se hará de la figura de estilo.

Método

La ausencia de una mayúscula puede también desempeñar un papel. En “quería visitar parís”, la lona consiste en no proporcionar lo esperado con la inicial del nombre.

Aplicación a Baudelaire

Parece difícil delimitar el sentido fin de la N, tan grande es la elección de las posibilidades. Un exegeta puede querer reunir la N de «Nature» (Naturaleza) y «Vaste» (vasta) del verso 7. Llegado el caso, tal intento enlaza el poema con el afán del autor para la inmensidad [701]: «En la significación más generalmente adoptada, Francés significa vodevilesco y vodevilesco un hombre a quien Miguel Ángel da vértigo y al que Delacroix rellena de un estupor bestial, lo mismo que a ciertos animales el trueno. Cuanto es abismo, que sea arriba o abajo, le hace huir con prudencia. Lo sublime siempre le causa efecto de motín, y hasta a Molière le aborda estremeciéndose y sólo porque le persuadieron de que era un autor alegre.»

§438
· Intento de heladero
Teoría

El heladero (ù) de (F-Correspondances/-¦¦¦¦-/S-Corps, responds, danse) (F-Correspondencias/-/-/S- Cuerpo, responde, baile) vale 2 puesto que este montaje parece demasiado pesado. Pues se sospecha al intérprete de querer a toda costa considerar una idea divertida referente a Baudelaire.

Método

La gracia no es siempre la característica de la lona, y su motor es más a menudo servir un transitorio fin elemental con medios elevados. El instrumento simbólico, capaz de instigar a proezas intelectuales, es utilizado por debajo de las posibilidades adquiridas. Es como si uno cogiera dos calculadoras para ponerlas en un despacho al comentar la acción con “1+1=2”. Se habla pero se obtiene por ejemplo “¡ay!” retrocediendo hacia un estado anterior. Mientras que puede abrir sobre la gran abstracción, la seña lingüística avalora una clase de grito.

Aplicación a Baudelaire

Esta cosa de animal en el hombre interesaba a Baudelaire, el que así habla de una obra que le fue dada por una persona conocida [640]: «Hace mucho tiempo que rechazo casi todos los libros con asco; también hace mucho tiempo que no leí algo tan "absolutamente instructivo y divertido". -El capítulo del halcón y de las aves que cazan por el hombre es una obra -en sí solo.-…Hay muchas otras cosas conmovedoras en el plan filosófico, y el amor a la vida al aire libre, y el honor rendido a la caballería y a las damas etc......lo positivo es que usted es poeta. Hace mucho tiempo que yo digo que el poeta es "soberanamente" inteligente…Pero cuando quiero mandar imprimir esas cosas, me dicen que soy loco, -y sobre todo loco de mí mismo,- y que odio a los pedantes sólo porque mi educación es fallida. Sin embargo lo cierto es que tengo una agudeza filosófica que me permite ver con claridad lo verdadero, hasta en zoología aunque no soy ni cazador ni naturalista. Ahora, -ya que me he arrojado con ustedes en mayores oraciones…- déjenme decirlo todo. ¿Qué es "el Progreso indefinido"? ¿Qué es una "sociedad" que no es aristocrática? No es una sociedad, me parece. ¿Qué es el hombre "por naturaleza" bueno? ¿Dónde le hemos conocido? El hombre bueno por naturaleza sería un "monstruo", quiero decir un "Dios"…Todas las herejías a las que aludía hace un momento no son, al fin, más que la consecuencia de la gran herejía moderna, de la doctrina "artificial", que se sustituye a la doctrina natural, quiero decir la supresión de la idea de "pecado original".»

§439
· Intento de carreta
Teoría

Imaginemos un principio de raíl así redactado: “La Naturaleza, por la sombra de sus pilares/protege al hombre recitando cantares/de manera que el esplendor se mantiene en la riqueza/cuando el conquistador en la derrota pierde su cabeza.” Ponemos en duda la presencia de una recuperación (F- ombr…ombr-¦¦¦¦-S-repetición). Pero el conjunto del propósito indica que se podría tratar de una rima quebrada, puesto que la continuación lleva también esa artimaña del eco interno “ombr-ombr” (sombra… hombre) con “dor-dor” (esplendor…conquistador). Un riesgo de equivocación entre el medio de versificación y la lona nos obliga a admitir una carreta ò=2.

Método

El arte poético perteneciendo a una esfera particular, más vale no confundir sus herramientas con los motores que animan producciones distintas. Pierre Guiraud escribe [526]: «Así, al principio cualquier literatura prácticamente está declamada en versos y bien parece que el verso asume la función que más tarde será la de la escritura: el verso asegura la conservación de la forma; la asienta y permite confiarla a la memoria.» El contenido está conservado así a lo largo de la vida individual, lo mismo que en el transcurso de las múltiples generaciones.

Aplicación a Baudelaire

La intrusión, al contrario, posee un aspecto tosco, pues provisoriamente va en el sentido contrario. El poeta, quien supo tanto reconocer la violencia cerca del refinamiento, ve como obran ciertas figuras demasiado enérgicas, practicando un arte que aspira más allá de la distracción. Dirige esos reproches a un artista [641]: «¡Y un hombre tal como usted! Soltar como si nada, como un simple redactor del "Siglo", injurias a "de Maistre", el gran genio de nuestra época ¡un vidente! Y por fin trazas de conversación, y palabras jergales que siempre estropean un buen libro.»

§440
· Intento de almohadilla
Teoría

La almohadilla (ì) de (F-perfumes odoríferos-¦¦¦¦-S-repetición) se fija a 2 para el segmento “…los perfumes odoríferos y los colores se responden.” Tal forma parece un pleonasmo utilizando cierta abstracción, lo que la pone al margen de las lonas [356]. Al contrario “perfumes perfumados” sería integrado al cuadro necesario aquí, por una repetición material.

Método

Un contenido físico muy fuerte permitiendo el efecto de intrusión, cuanto parece intelectual está abandonado fuera de los límites reconocidos.

Aplicación a Baudelaire

Al autor le gusta examinar lo concreto en la existencia humana, ritmo, olor, paso o presión. En 1853, Champfleury ha representado a Baudelaire como el poeta amigo de los gatos, resulta punzante acercar algunas pizcas del saber adquirido por el escritor sobre el mundo animal [631]. En un texto a propósito de Delacroix, apunta, atañendo un cuadro [696]: «"Romeo y Julieta" -sobre el balcón- en las frías limpideces de la mañana, están abrazados religiosamente por la cintura. En este abrazo violento de la despedida, Julieta, con las manos puestas sobre los hombros de su amante, echa atrás la cabeza, como para respirar, o en un movimiento de orgullo y de pasión feliz. Esta actitud insólita -en efecto casi todos los pintores ponen las bocas de los enamorados una contra otra- es sin embargo muy natural. Ese movimiento vigoroso del cogote es típico de los perros y gatos felices al ser acariciados.»

§441
· Intento de barniz
Teoría

El barniz de (F-corrompus-¦¦¦¦-S-corps rompus) (F-corrompidos-/-S-cuerpos rompidos) admite la altura â=1 en el contexto «Il est des parfums frais…Et d'autres, corrompus…» (Hay perfumes frescos…y otros, corrompidos…) La acepción “arruinados del interior”, cuando objetos metálicos están corroídos o corruptos por la oxidación, es de examinar utilizando el conocimiento de las palabras próximas «triomphants» (triunfantes) y «riches» (ricos), pero el asunto de una cifra secreta difiere completamente de eso. Se trata de saber si el escritor utiliza un código especial, o al contrario coloca al lector frente a las mismas ideas, más o menos comprensibles con arreglo a su cultura. Con un mixto de sentido literal transparente y de supuestos raros, la segunda posibilidad es de actualidad y tal ausencia de clave justifica â=1.

Método

Un breve trozo muy difícil testimonia bastante del sistema peculiar de lenguaje practicado en caso del disimulo organizado, lo que permite a una figura de estilo mostrar, cuando es indispensable, la necesidad de escribir â=2.

Aplicación a Baudelaire

La tentación de quebrar la palabra «corrompus» (corrompidos, corruptos), a causa de la “R” doble, se justifica sin que haya sospecha de codificación. Además, nos parece imposible que Baudelaire deje el tono grave del soneto por una broma, sin un conjunto de pensamientos aparentados. Si un todo físico contiene sus partes y las relaciones internas uniéndolas, un poema sufre, en circunstancias parecidas, entre sus varias causas, el peso de la vigilancia que procede del espíritu preocupado por unir un sistema voluntariamente. Se adquiere, apilado por encima del nivel de la reacción inmediata, la finalidad, que supone imágenes en el pensamiento, representando al creador de modo vago pero real, lo que quiere obtener antes de que realice su proyecto. Confesemos con todo que la finalidad parece a menudo encubrir un juego de fuerzas pasionales o colectivas, que apenas adivina el autor persiguiendo su finalidad. Es como un jefe político decidiendo una línea, que más tarde se encuentra semejante a las de los países comparables, de modo que una tendencia desconocida ampara las resoluciones enérgicas.

§442
· Intento de escape
Teoría

Examinemos el escape de (F-hombre/templo: corrompidos/frescos-¦¦¦¦-S-dos relaciones iguales) para un raíl que empieza con “La Naturaleza hizo que el hombre sea a su templo lo que los perfumes corrompidos son a los frescos…” El aspecto sabio o técnico se queda demasiado limitado, luego û=1 se realiza.

Método

En cambio, la vidriera admite el tamaño õ=2 puesto que el giro se pone fuera de las quince maderas que describen las lonas.

Aplicación a Baudelaire

La analogía, con su aspecto de ensueño mandado por el esfuerzo cultural, se libraría más si recurriéramos a bases gongoristas [283]-[420]: “La Naturaleza (femenina) es un templo (se celebra en el espacio del rostro) en el que pilares vivientes (los dientes) dejan salir a veces confusas palabras (las risas); el hombre (corrompido y enamorado) pasa por allí (pone sus labios por encima ignorando casi todo) a través de bosques de símbolos (el pelo) que lo observan (están delante de él) con miradas familiares (piensa reconocerlos). Como largos ecos…” Platón bordaba sobre el mito acerca de las nociones capitales que vería la inteligencia antes de caer en un cuerpo [725]: «La naturaleza entera siendo homogénea y el alma lo habiendo aprendido todo, nada impide que un solo recuerdo (es lo que llaman saber los hombres) le haga encontrar de nuevo todos los otros…» Balzac representa el amor como algo viniendo de una cadena de correspondencias con los años que le preceden [72]: «Si ustedes han comprendido bien mi vida anterior, adivinarán los sentimientos que brotaron en mi corazón…El brillo de los cabellos alisados encima de un cuello aterciopelado como el de una niña, las líneas blancas que el peine había dibujado en él y donde mi imaginación corrió como en frescos senderos, todo me hizo perder el juicio.»

§443
· Intento de reborde
Teoría

El reborde de (F-long-temps-¦¦¦¦-S-insistencia) (F-mucho tiempo-/-S-insistencia), por «J'ai long-temps habité sous de vastes portiques…» (Yo he vivido mucho tiempo bajo vastos pórticos…) debe fijarse a 2 porque el poeta, con este grafismo «long-temps» (mucho tiempo), no hace más que seguir una costumbre de su época [[1143]] en el Índice II de poemas">[[1143]]. En 1861 al contrario, pondrá «longtemps» (mucho tiempo) porque se conformará con el cambio de las costumbres [[1143]] en el Índice II de poemas">[[1143]].

Método

Un criterio capaz de separar intrusiones materiales y rutinas parece pues indispensable. Cuando el creador elige una forma tradicional, pero que más tarde el sentido del giro se modifica, el efecto de sorpresa recién aparecido no podría ser considerado como verdaderamente deseado al principio.

Aplicación a Baudelaire

El autor escribía «long-temps» (mucho tiempo) por corrección rigorosa, de modo que prestarle el rechazo de los usos equivale a invertir la perspectiva de la finalidad inicial.

§444
· Intento de cañada
Teoría

La cañada de (F-confondent…répondent-¦¦¦¦-S-répondent…confondent) (F-confunden…responden-/- S-responden…confunden) parece establecerse a 2 si unas investigaciones históricas permiten encontrar el diario de un tipógrafo que cuenta que, por distracción, ha invertido las dos palabras en los versos 5 y 8. Parece conveniente limitar la finca, con tal que el juego audaz se reduce a una falta de atención. Sin embargo, un mejor examen muestra que tal solución es indefendible puesto que al fin el escritor aceptó la obra en el transcurso de sus segundas lecturas, y aún ha conservado esta versión en 1861. Así se justifica el fermento å=1.

Método

La noción del genio creando solo no tarda en demostrar su fragilidad porque es seguro que uno se da cuenta de que él mismo no deja de coger sus ideas en todos los medios entrecruzados en que está inmerso. No obstante, en muchos casos, se podrá difícilmente negar la existencia de uno que contribuye principalmente y que tiene la última palabra, confirmando mil aportaciones diversas para asumir odio o gloria.

Aplicación a Baudelaire

Citemos, respecto a este punto, una carta de Baudelaire a su impresor [647]: «Estimado Malassis, le pido un millón de perdones para que fije su atención otra vez sobre la necesidad de corregir las pruebas.» Señalando un error que daña otra publicación que no es suya, el escritor da a comprender que no podría consentir en que tal malaventura afecte su libro. Piensa tener que explicar su intransigencia [648]: «Yo sé, se lo repito, cuán odioso se hace uno con esas guasas; pero he tomado en serio su establecimiento, y usted, me ha confesado una vez que pensaba, como yo, que en cualquier clase de producción, sólo la perfección era admisible.

§445
· CáIculo entero I sobre (F-Correspondances/-¦¦¦¦-/S-corps responds danse)
Teoría

Calculemos fincas completas, primero con la obtenida para la fundición baja (F-Correspondances/- ¦¦¦¦-/S-Corps, responds, danse) (F-Correspondencias/-/-/S-Cuerpo, responde, baila). El público no parece capaz de enfocar la significación de lo que se trata, lo que permite una vidriera õ=2. Un cofre ñ=2 es continuación de esta primera cantidad. El domador merece una altura ã=2 puesto que el riesgo de infidelidad a los fines del creador es enorme. Una división “Corps responds” (Cuerpo responde) es lícita por la doble “R” del cepellón, pero la que la sigue, “responds, danse” (responde, baila), no se justifica. De ello procede el heladero ù=2. Una carreta ò=2 resulta útil porque la formulación del tema no conviene a la época. Este anacronismo denuncia pues el intérprete abusivo [[1110]] en el Índice II de poemas">[[1110]]. El juego concernido parece bastante material para ganar una almohadilla ì=1. La broma no pidiendo ningún aprendizaje, advertimos el barniz â=1. Ningún servicio está prestado al saber, luego el escape û=1 es indispensable. Los usos no pudieron influir sobre la utilización del giro, de modo que hay que concluir con el reborde ô=1. Puesto que lo ignoramos todo de un posible accidente, la cañada å=1 no podría faltar. Así está puesta en pie una verosimilitud 1/(õ)(ñ)(ã)(ù)(ò)(ì)(â)(û)(ô)(å)=1/(2)(2)(2)(2)(2)(1)(1)(1)(1)(1)=1/(2)(2)(2)(2)(2)=1/32.

Método

El intérprete no puede evitar, en las ilustraciones, sufrir el peso de los cambios que han dejado huellas en la historia, desde el origen del texto. La misma fuerza del instante, la que nos hace proyectar en imágenes el día de hoy sobre el de ayer, debe ser combatida, a pesar del consejo poco razonable de los que cantan sus alabanzas. Desde luego, la emoción anima la investigación, pero es incierto que la menor objetividad que la acompaña sea bienvenida. Así conservar el dinamismo mientras controlamos la ilusión tendría mejores virtudes.

Aplicación a Baudelaire

El baile testimonia de la fusión entre los devenires individual y colectivo, dentro de movimientos corporales, que se han vuelto después como espontáneos, gracias a la repetición. Nuestra actividad reúne varios niveles: primero, físicamente heredamos millares de funciones, reflejos o instintos; después, en una construcción histórica más o menos penosa encima, vienen las costumbres adquiridas, la muy modesta de tener hambre a las doce y cuarto, o la muy elaborada de seguir pasos complejos; luego interviene nuestra conciencia, memoria o voluntad. La jerarquía de esas facultades explica la discordancia entre las clasificaciones. Aristóteles indica las bases [28]: «Estas potencias, decíamos, son las facultades nutritiva, la de desear, sensitiva, locomotora, pensante.» Balzac apunta la integración de esas aportaciones enérgicas en un solo, a propósito de la emoción que da un ramo de flores [73]: «Ninguna declaración, ninguna prueba de pasión insensata tuvo contagio más violento que esas sinfonías de flores, en las que mi deseo engañado me hacía desplegar los esfuerzos que expresaba Beethoven con sus notas; regresos hondos sobre sí mismo, arrebatos portentosos hacia el cielo. La señora de Mortsauf ya no era más que Henriette en su aspecto. Ahí volvía sin cesar, se nutría con ellas, recuperaba todos los pensamientos que había puesto en ellas, cuando para recibirlas, levantaba la cabeza de sobre su bastidor diciendo: "Dios mío ¡que hermoso es esto!" Usted comprenderá esta exquisita correspondencia por el detalle de un ramo, como gracias a un fragmento de poesía comprendería a Saadi.» Baudelaire pudo hacer este tipo de lectura, como lo recuerda una serie de testimonios. En 1867, de forma póstuma, un artículo de prensa describe su llegada en un muelle en Saint-Denis donde el 19 septiembre de 1841 detiene su viaje obligado por el Océano Índico [606]. El joven tiene que agarrarse de las cuerdas [607]: «…Baudelaire se obstinó en subir a la escala de cuerda con libros debajo del brazo (era seguramente original pero molesto), subió la escala lentamente, gravemente, perseguido por la ola ascendente. Pronto le alcanza la ola, le sumerge, le cubre con doce a quince pies de agua y le saca de la escala. Le alejaron de la muerte a duras penas; pero, cosa inaudita, seguía teniendo sus libros debajo del brazo.» Jules Levallois cuenta que más tarde el futuro poeta leía a Balzac durante sus ratos de ocio conseguidos en tierra [607].

§446
· CáIculo entero II concerniendo (F-Correspondencias…responden-¦¦¦¦-S-repetición)
Teoría

Nos dedicaremos ahora a la finca de la recuperación alta (F-Correspondencias…responden-¦¦¦¦-S- repetición). El giro conservando igual el montón, este último se conserva como pesebre. Dos palabras no se cruzan perjudicándose. El pensamiento no se revela hecha para un círculo minúsculo. De este modo, una vidriera õ=1 es admisible. El cofre toma la cantidad ñ=1 en lo que un endurecedor procede de la situacion de las palabras decisivas, al principio del soneto, y al fin del verso octavo. La lona prohíbe la sospecha, gracias al núcleo “responden” de «Correspondencias», y este radical lleva hacia el domador ã=1. Ninguna torpeza viéndose dentro del comentario, el heladero ù=1 está asegurado. El título no desempeña un papel capital en la versificación. Por otra parte, parecen excluídas distracciones del autor y lagunas del intérprete. La figura queda incapaz de anacronismo, permaneciendo conforme con lo que el público había de acechar en una obra. Así la carreta ò=1 no permite la duda. Nada abstracto dirige el cepellón, puesto que la presencia de una misma raíz material se impone dos veces. Pues es de admitir la almohadilla ì=1. Ningún cambio de código aparece, de suerte que el barniz â=1 se hace necesario. La figura de estilo no presentando saber elevado, obtenemos el escape û=1. Como las costumbres no están unidas a esta forma de remisión, el reborde ô=1 se revela aceptable. Para terminar, la cañada å=1 se justifica porque el texto no ha conocido accidente. Así la medida buscada vale 1/(õ)(ñ)(ã)(ù)(ò)(ì)(â)(û)(ô)(å) =1/(1)(1)(1)(1)(1)(1)(1)(1)(1)(1)=1/1=1. En resumen el objeto de estudio se presenta como esencial, y proporciona por lo menos una solución para ingresar en la mente de Baudelaire, organizada de modo tan extraño.

Método

A fin de no tener en menos varias circunstancias desfavorables a las lonas, tuvimos que introducir muchas veces ciertas ideas semejantes dentro de los criterios. Lo que tiene lugar en esta perspectiva, con el regreso de (õ) en (ñ) proporciona sencillamente el caso más evidente. No obstante, cada fermento tratado queda distinto de los vecinos, por otros atributos que le pertenecen.

Aplicación a Baudelaire

La respuesta más alta para con los llamamientos que lanzan los seres percibidos consiste en el don mortal. Imaginamos la frescura sacrificada a las corrupciones, y que salva el equilibrio del mundo. Un admirador de Maistre podía vislumbrar tal cosa. La Revolución ha traído muchos ejemplos de este desvelo y Baudelaire concibió rápidamente respeto para los artistas que este valor interesaba [697]-[698]: «Al contemplar la serie de sus cuadros se diría que asistimos a la celebración de algún misterio doloroso…Es a causa de esta cualidad muy moderna y muy nueva porque Delacroix es la última expresión del progreso en el arte.»

§447
· Cálculo entero III de finca completa
Teoría

Examinemos (P…A…R…F…U…M…C…O…N…V…E…R…S…E/-¦¦¦¦-/acróstico) (P…E…R…F… U…M…E…H…A…B…L…A…D…O…R/-/-/acróstico). El cálculo concernirá los versos “Profonde est la nature,/Attirant est son verbe/Ressurgi de piliers/Fameux par leurs regards.//Un écho inspiré,/Mâché dans le lointain/Correspond aux cinq sens,/Or et boue en dialogue.//Naissant dans la fraîcheur,/Versés en le hautbois,/Emportés par l'ivresse,//Résolus ils se risquent/Sur la route du chant/Et de la corruption.” (Profunda es la naturaleza/atractiva es su palabra/resurgido de pilares/famosos por sus miradas.//Un eco inspirado,/mascado en la lejanía/corresponde a los cinco sentidos,/oro y barro dialogando.//Naciendo en la frescura, vertidos en el oboe,/arrastrados por la embriaguez,//resueltos se arriesgan/sobre la carretera del canto/y de la corrupción.» La broma, a pesar de entregar una segunda palabra salida de las iniciales cogidas en las catorce líneas consideradas verticalmente, no podría impedir que se produzca el hilado sólo gracias a los términos, ejes y morillos, puesto que “P…A…R…F…U…M…C…O…N…V…E…R…S…E” (P…E…R…F…U…M…E…H…A…B…L…A…D…O…R) forma un eje. El dispositivo divertido concierne enteramente al público, y el giro se observa bastante, permitiendo la vidriera õ=1. El acróstico muy obvio genera su endurecedor, llevando así hacia el cofre ñ=1. El techo no oculta ningún contrasentido para el cepellón, provocando así el domador ã=1. Como no incluye nada especialmente torpe, el sentido complementario proporciona lo que establece ù=1 como valor de heladero. El juego verbal se parece a parasitismo literario antes que un medio de versificación. La hostilidad a la lona no viene señalada por ningún tope. La distracción parece excluida. La síntesis de esos tres puntos quiere que la carreta ò=1 merezca total confianza. Nada abstracto domina esta figura. La construcción del sentido es extraña pero no ambigua. La almohadilla (ì) se establece a 1 por consiguiente. El saber de una clave o algún largo aprendizaje no siendo necesario para comprender, el barniz â=1 satisface la intuición. La acrobacia verbal concernida quedando artística, el escape û=1 es necesario. Resulta excepcional escribir un acróstico y por eso ô=1 define el reborde. Como no atañe a un accidente o una falsificación, la figura de estilo saca provecho de una cañada å=1. Cálculo e impresión general se unen para fundar la finca 1/(õ)(ñ)(ã)(ù)(ò)(ì) (â)(û)(ô)(å)=1/(1)(1)(1)(1)(1)(1)(1)(1)(1)(1)=1/1=1.

Método

Hemos distinguido la versificación de la técnica para definir el escape y esto no es sólo artificial. Cualquier poesía permanece próxima a juegos verbales, mitos o sueños [283]. Por otra parte, cercamos las operaciones de las que se trata en las técnicas de calentamiento o de transporte, mientras que ignoramos los criterios del éxito en el arte.

Aplicación a Baudelaire

Una carta del poeta señala cómo la sensibilidad organiza los materiales de la vida ordinaria, aunque ningún esfuerzo particular se manifiesta [642]-[643]: «Estimado amigo, puesto que los sueños le diviertan, aquí tiene uno que, estoy seguro, no le desagradará. Son las cinco de la mañana, pues está muy caliente…consideraba como un "deber" regalar a la encargada de un gran establecimiento de prostitución, un libro mío que acababa de publicarse…las paredes de esas grandes galerías están adornadas con dibujos de todas clases…En un sitio alejado…encuentro una serie muy singular…ella representa aves coloreados con plumajes muy brillantes, cuyo ojo es "vivo". Algunas veces, "sólo hay medio-aves". Eso representa a veces imágenes de seres raros, monstruosos, casi "amorfos", como unos "aerolitos". En un rincón de cada dibujo, figura una nota. -"La mujer fulana de tal, de.... de edad, dió luz a ese feto en tal año" y otros apuntes de este tipo.»

§448
· Cálculo entero IV con (N-¦¦¦¦-importancia)
Teoría

La verosimilitud del apilamiento bajo (N-¦¦¦¦-importancia) se establece para una vidriera õ=1. El hilado se ejecuta únicamente con términos, ejes y morillos. Si como letra fuera de cualquier palabra, la N no forma parte del hilado, al pertenecer a la palabra «Naturaleza», no impide existir este hilado, y hasta su relieve contribuye a la eficacia de la figura. Un carácter puntual obvio garantiza el cofre ñ=1. La noción “importancia” del techo adhiere de modo estrecho al sentido de la letra versalita, de suerte que el domador ã=1 no puede faltar. Las torpezas no percibiéndose en ese comentario mínimo, el heladero es llevado hacia ù=1. La N avalorada no podría tener el descuido como fundamento, y no es un medio de versificación. Todo ello justifica una carreta ò=1. La N quedándose material, eso empuja la almohadilla (ì) hacia 1. El aislamiento de esta mayúscula no permite que nazca un código al mismo tiempo que el de la comunicación ordinaria, entregando la posibilidad de observar el barniz â=1. La altura de un saber no se da a esta N, luego el escape (û) se fija en 1. Luego que queda por inventar la costumbre de escribir «Naturaleza» cada vez, el reborde ô=1 es favorecido. La crítica no tiene en cuenta un accidente o una falsificación que ha producido la N y por consiguiente la cañada merece el nivel å=1. Grosso modo, la intuición es alcanzada por esta cantidad total: 1/(õ)(ñ)(ã)(ù)(ò)(ì)(â)(û)(ô)(å)=1/(1)(1)(1)(1)(1)(1)(1)(1)(1)(1)=1.

Método

El soporte que goza de un eje no rompe siempre el taladro, en un pesebre, pero introduce ya una oposición al resto de la obra. Así resulta legítimo incluir todos los hechos de este tipo dentro de las lonas, y se añade la idea que es de sondear a través de ellos, pues de otra forma las explicaciones se hacen peliagudas.

Aplicación a Baudelaire

Aunque la función que se estudia aquí no concierna sólo el eje sino también el lado físico de la letra de molde, en el fondo “importancia” tiene más agudeza que “nobleza”. El relato, en el que el poeta menta el sueño raro citado más arriba, muestra que las presentaciones naturales imponentes no son siempre majestuosas, aunque la figura asiática del chico elefante parece concernida indirectamente. Podemos imaginar el reflejo de alguna discusión a propósito de los proyectos llevando a la Exposición Universal. De todas formas, la erudición bien conoce a ese eventual personaje [816]: «Jefe guerrero, sigue siendo, y quizás más, el dios que preside las empresas de todas clases, entre otras actividades esotéricas; se lo invoca muy a menudo también al principio de obras literarias.» También hay que suponer que Baudelaire tiene cierto interés por malformaciones recién profundizadas por el estudio [870]: «La ciencia de los monstruos, o teratología animal, es una ciencia reciente…fue fundada por Etienne Geoffroy Saint- Hilaire…» El sueño reconstruido para Asselineau encuentra pues muchas ideas [644]: «Pero entre todos esos seres, hay uno que vivió. Es un monstruo nacido en la casa y que está sobre un pedestal eternamente. Aunque vivo, forma parte del museo. No es feo. Su rostro hasta es bonito, muy curtido, de un color oriental. En él hay mucho verde y color de rosa. Está en cuclillas, pero con una posición extraña y contorneada. Además hay algo negruzco que gira varias veces alrededor suyo y de sus miembros, como una serpiente gorda. Le pregunto lo que es, me dice que es un apéndice monstruoso que sale de su cabeza, algo elástico como caucho y tan largo, tan largo que si lo enrollara sobre su cabeza, como una cola de cabellos, sería demasiado pesado y totalmente imposible de llevar, así pues tiene que enrollarlo alrededor de sus miembros, lo que resulta más hermoso. Converso largamente con el monstruo. Me da conocimiento de sus molestias y de sus penas. Hace ya muchos años que debe quedarse en esta sala, sobre este pedestal para satisfacer la curiosidad del público.»

§449
· Cálculo entero V sobre (F-est un temple-¦¦¦¦-S-estt un ttemple)
Teoría

Enfoquemos (F-est un temple/-¦¦¦¦-/S-estt un ttemple) (F-es un templo/-/-/S-es un ttemplo). Ahí tenemos un modo de recitar el verso inicial, utilizando marcas dadas a compás con solemnidad. Este cuerpo no pone límites al hilado de ningún modo, el que se puede realizar sólo con morillos, ejes y términos, las palabras no cambiando. Ninguna interferencia ocurre por la misma razón. El público considera la figura de estilo sin dificultad, ya que el fenómeno del juego sonoro fue descrito mil veces. Esas consideraciones hablan en favor de õ=1 para la vidriera. El segundo fermento, el del cofre (ñ), conserva este valor 1 porque el sentido de los cortijos posee una continuidad innegable. Un domador ã=2 se impone, del que nada tangible recalca el comentario, el fin en “T” del verbo francés siendo corriente. El heladero ù=1 parece adecuado, puesto que ninguna torpeza se nota en ese techo. El redoble enérgico no constituye verdaderamente un medio de obedecer a algún imperativo de versificación, y la falta de saber no busca al intérprete que debe juzgar el asunto. La distracción del creador estando fuera de causa, es de reconocer un valor ò=1 para la carreta. La almohadilla ì=1 se instaura con facilidad, puesto que un método tan preciso permanece fuera de alcance de la abstracción y de la ambigüedad. Ese carácter evidente excluye también cualquier sistema escondido, lo que permite al barniz contentarse con el nivel â=1. La misma razón deja reconocer un escape û=1 en lo que las convenciones útiles al saber parecen muy lejos del martilleo percibido. El reborde ô=1 se justifica luego que los usos no obligan a apelar a ese tipo de insistencia vocal para la dicción de un soneto. La crítica no sabe mostrar accidente que habría provocado el efecto analizado: así la cañada se revela å=1. La finca vale en esas condiciones 1/(õ)(ñ)(ã)(ù)(ò)(ì)(â)(û)(ô)(å)=1/ (1)(1)(2)(1)(1)(1)(1)(1)(1)(1)=½.

Método

Decidimos la seguridad de la figura por lo contrario de sus debilidades. Escuchemos al contrario a un científico tratar del cálculo aquí utilizado en calidad de modelo [806]: «La medida de la probabilidad de un acontecimiento, es la relación del número de casos favorables a este acontecimiento, con el número total de casos favorables o contrarios, y todos igualmente posibles, o que tienen todos una misma suerte.» La cuenta de la verosimilitud literaria ignorando la relación (número de casos favorables/número total de casos) la sustituimos por (1/debilidades). Como no sabemos hacer la suma de los casos dando la impresión de posibilidad igual, ni encontrar el número de situaciones favorables, apreciamos únicamente la delgadez de los obstáculos encontrados.

Aplicación a Baudelaire

El golpe pomposo, utilizado en (F-est un temple/-¦¦¦¦-/S-estt un ttemple) (F-es un templo/-/-/S-es un ttemplo), imita el tambor, que se oye también redoblar para celebrar la gloriosa complejidad del mundo. Balzac pregunta [76]: «¿Se habrá arrojado algún día por la inmensidad del espacio y del tiempo, al leer las obras de geología de Cuvier? Llevado por su genio ¿se ha cernido encima del abismo sin límites del pasado, como sostenido por la mano de un hechicero? Al descubrir de canto en canto, de estrato en estrato, bajo las canteras de Montmartre o en los esquistos de los Urales, esos animales cuyos restos fosilizados pertenecen a unas civilizaciones antediluvianas, el alma está asustada al vislumbrar mil millones de años, a millones de pueblos que la floja memoria humana, que la indestructible tradición divina han olvidado y cuya ceniza, amontonada por la superficie de nuestro globo, forma los dos pies de tierra que nos proporcionan pan y flores.»

§450
· Cálculo entero VI concerniendo (F-piliers-¦¦¦¦-S-pieds)
Teoría

En la primera línea del montón, intentemos leer “pieds” (pies), con diéresis, “pi-é”, en vez de «piliers» (pilares). Al autor se le habrá ocurrido que el mundo natural se compara con los versos, por su profunda arquitectura: “La Naturaleza es un poema donde pies vivientes…” La dificultad de hacer comprender la noción habría conducido por una serie de deslizamientos hasta los temas actuales. El artista apasionado habría esperado que el público adivinara el sentido original por medio de la semejanza de los vocablos. Refiriéndose a (F-piliers-¦¦¦¦-S-pieds) (pilares-/-pies), la vidriera õ=2 se justifica por una significación poco evidente. El cofre ñ=2 es su continuación. Un domador ã=2 resulta útil en esas condiciones, ya que el intérprete solicita como máximo la obra en una aventura incierta. La fuerte torpeza alcanza el nivel de lo cómico en ese asunto de pie, lo que lleva a un heladero ù=2. En cambio, la carreta permanece ò=1, puesto que nada sospechoso en el plan histórico viene a alimentar la sospecha. Como ninguna modificación física se verifica, el cambio, aunque enorme, se muestra abstracto, luego la almohadilla ì=2 conviene. El juego de palabras presunto no vale una cifra secreta, puesto que su contexto mantiene el tipo ordinario de las palabras, lo que genera el barniz â=1. Ignoramos lo que ganarían los conocimientos a la lona, y ello realiza el escape û=1. Las costumbres no desempeñando ningún papel en esta fantasía, el reborde ô=1 no parece levantar ninguna duda. La obligación de excluir un accidente en este tema pone apropiada una cañada de valor å=1. Tal situación da la finca 1/(õ)(ñ)(ã)(ù)(ò)(ì)(â)(û)(ô)(å)= 1/(2)(2)(2)(2)(1)(2)(1)(1)(1)(1)=1/(2)(2)(2)(2)(2)=1/32.

Método

Desollarse para saber cómo definir hoy un pie, sin atención para el contexto histórico, arriesgaría no traer nada. Hatzfeld y Darmesteter escriben a este propósito [426]: «Medida prosódica (unidad de medida del verso). "El hexámetro griego o latino está compuesto de seis pies. Un verso francés de doce pies, de diez pies."» Alain Rey explica [846]: «…En la Antigüedad, cada agrupamiento de sílabas se podía ritmar por un golpe de pie sobre la sílaba acentuada.»

Aplicación a Baudelaire

En la época de Galileo, matemáticas, astronomía, óptica forman los tres pilares del templo científico, cuyos celebrantes exploran el real fondo de las apariencias. Pero hay que añadir para el siglo XIX, la época de Baudelaire, el estudio biológico de las correspondencias uniendo hoy y ayer. Balzac expresa su admiración así [77]: «¿No es Cuvier el mayor poeta de nuestro siglo? Lord Byron con unas palabras ha reproducido algunas agitaciones morales; pero nuestro inmortal naturalista ha reconstruido mundos con huesos blanqueados, ha reedificado como Cadmo urbes con dientes, ha repoblado mil selvas con todos los misterios de la zoología por medio de unos fragmentos de hulla, ha recobrado poblaciones de gigantes en el pie de un mamut. Estas figuras se levantan, crecen, y llenan regiones en armonía con sus estaturas colosales. Es poeta con cifras, es sublime cuando pone un cero al lado de un siete. Despierta la nada sin pronunciar palabras artificialmente mágicas, excava una parcela de yeso, descubre una huella, y le grita: "¡Mire!" De repente los mármoles se vuelven animales, la muerte se vivifica, y se desenrolla el mundo!»

§451
· Cálculo entero VII sobre (F-piliers::familiers-¦¦¦¦-S-acercamiento de significación)
Teoría

Midamos la verosimilitud de (F-piliers…familiers-¦¦¦¦-S-acercamiento de significación) (F-pilares… familiares-/-S-acercamiento de significación), que es de examinar si el autor pensó en el símbolo genésico de las columnas. En un texto sin cambio, el atributo de pesebre queda cierto. La vidriera õ=2 conviene para una relación entre sonoridades a las que faltan las apariencias de la figura de estilo. La versificación proporciona un endurecedor garantizando el cofre ñ=2. Reunimos físicamente los dos sonidos de una rima, de suerte que ã=1 parezca justo, pero el comentario apunta el acercamiento de significación, cosa muy diferente. Así, el techo va demasiado lejos y de ello se deduce un domador ã=2. Al contrario, el heladero ù=1 es bueno naturalmente, porque ninguna torpeza afecta el comentario. Uno de los grandes medios de poética regular manifestándose, la carreta ò=2 no puede ser eludido. Gracias al tipo concreto de la relación entre sonoridades, la almohadilla ì=1 posee un carácter inevitable. Tenemos dificultad para adivinar una clave, o un código especial, luego el barniz â=1 no ocasiona ningún reparo. El saber no gana nada en el giro, lo que permite el escape û=1. Un poeta francés utilizando la rima de modo habitual, puede practicar el reborde ô=2. Lo ignoramos todo de un accidente que habría provocado el sentimiento de la figura de estilo, así hay que admitir la cañada å=1. En resumen, el giro admite una finca 1/õñãùòìâûôå=1/(2)(2)(2)(1)(2)(1) (1)(1)(2)(1)=1/(2)(2)(2)(2)(2)=1/32.

Método

La poesía constituye un juego de sonidos, pero lejos de hacer intrusión en la significación, acompaña el sentido que a la vez promueve.

Aplicación a Baudelaire

El tema del pilar sexual nos lleva hacia Platón, el que ve la inmortalidad tras la reproducción. Asegura a los hombres la duración indefinida, próxima al carácter divino [729]: «…la naturaleza mortal intenta perpetuarse y ser inmortal, según sus medios…» Goltzius ha producido una estampa a la que se refiere Baudelaire [1]-[[989]] en el Índice II de poemas">[[989]]«El amor está sentado sobre el cráneo
de la Humanidad,
y sobre este trono el profano
de la risa descarada

sopla alegremente burbujas redondas
que suben por el aire,
como para reunir los mundos
en el fondo del éter.

El globo luminoso en endeble
toma el gran vuelo,
estalla y suelta su alma delgada
como un sueño de oro.

Oigo en cada burbuja el cráneo
rezar y lamentarse:
-"ese juego feroz y ridículo,
¿cuándo va a terminar?

pues lo que tu boca cruel
desparrama por el aire,
monstruo asesino ¡es mi seso,
mi sangre y mi carne!"» El grabador representa al chaval con la capa en la espalda, bajo algunas nubes, que sopla burbujas. Tiene una paja muy larga, para sacarlas de una concha llena de jabón, un poco más grande que su mano, y casi pasa por encima del cráneo, que mide un tercio de su tamaño. En el lado izquierdo de la imagen hay un ramo, mientras que con simetría, en la derecha, un segundo vaso echa humo abundantemente, como si se desprendiera de él vapores de incienso. Una leyenda, bajo el título «¿Quién escapará?», proclama una moraleja que un buen latinista interpreta así, a pesar de una ligera duda, relacionada con ciertos caracteres de imprenta difíciles de leer [1]: «Dentro de un momento, esta vida breve, seguramente sometida a la muerte, se va, aun en flor, pues, para decirlo así, somos una burbujita. ¿Entonces por qué tenemos confianza en nuestros frágiles años, estúpidos somos? ¿Por qué no aprendemos espontáneamente a morir antes de nuestro día, mientras que después de la muerte, la vida que nos queda, soltada de las trabas de una carne lisonjera, alcanzará los astros, al paso más libre de nuestro espíritu, aquí donde el pueblo celestial ya le había escogido su sitio y le reconocerá como ciudadano?» Dando vueltas alrededor de esta alegoría para condenar otra vez las amargas vanidades, Goltzius ha entregado otro grabado, en el cual el chaval muestra una risilla dolorosa y está presentado más claramente sentado y hasta descansado con el codo izquierdo apoyado en la calavera [498].

§452
· Cálculo entero VIII con (F-liers/Lai-¦¦¦¦-S-ligereza)
Teoría

La recuperación baja (F-liers/Lai-¦¦¦¦-S-ligereza) se encuentra en el pesebre de „Correspondencias“: «La Nature est un temple où de vivants piliers
Laissent parfois sortir de confuses paroles…» (La Naturaleza es un templo en el que pilares vivientes/dejan a veces salir confusas palabras…) Sin embargo, el regreso enérgico de voz, corriente al principio de un verso nuevo, libera tal forma de su aspecto repetitivo. Por esto, el público no está verdaderamente preparado a ver la intrusión, y la vidriera se dirige hasta una cantidad õ= 2, lo que acarrea la presencia del cofre ñ=2. Un domador ã=2 se impone, puesto que falta totalmente la evidencia, para declarar que el autor evoca cierta ligereza. Los dos argumentos, el de las “L” aéreas y el de la repetición pesada no pueden sino ponderarse. Ninguna torpeza, sin embargo, está cometida en el techo, y esto lleva al heladero ù=1. El descuido podría haber sido causa de la apariencia de giro, por eso se puede admitir una carreta ò=2. El fenómeno, concreto a pedir de boca, no da ninguna abstracción, y ello nos lleva hacia una almohadilla ì=1. Aprender un código especial o una clave quedando inútil para coger el doblete “liers-Lai”, un barniz â=1 se acepta fácilmente. El propósito de conocimiento quedando ajeno a nuestra actual figura de estilo, el escape se fija a û=1. Las costumbres nada explicando de la repetición de las “L”, conseguimos el reborde ô=1. El accidente aparece imposible en la génesis de la figura: así se justifica la cañada å=1. El resultado de conjunto asciende a 1/(õ)(ñ)(ã)(ù)(ò)(ì)(â)(û)(ô)(å)=1/(2)(2)(2)(1)(2) (1)(1)(1)(1)(1)=1/(2)(2)(2)(2)=1/16.

Método

Nuestra cuenta imita de modo lejano las apariencias, pero que no nos preocupemos, puesto que el círculo matemático habrá copiado al principio la gran luminaria del cielo. Hasta hoy, para evitar una falsa propuesta, el técnico tiene las pruebas, el físico la experimentación, y el matemático el bosquejo producido sobre la hoja. Podríamos imaginar fácilmente que la teoría se libre de la consulta perceptiva, pero es orgullo y Joubert nos lo advierte [468]: «En las demostraciones geométricas, si el axioma está en nuestra mente, la figura está delante de nuestros ojos, y entre nuestros ojos y la figura está la luz de todo el sol para aclarar los errores que podríamos cometer en la aplicación del principio al hecho.» Por lo demás, las mismas bases, según Stuart Mill, llegan por generalización de la experiencia, lo mismo que la apariencia tenaz que entre dos puntos recorremos en lo posible la distancia más corta cuando elegimos una línea recta [478]-[480].

Aplicación a Baudelaire

Notemos una segunda aliteración en los primeros versos: “ol-lo” o «paroles;
L'homme» (palabras;/el hombre) El sonido evoca la abundancia. En los años 1840, George Sand y Prosper Mérimée entendieron la importancia de unas tapices conservadas en un castillo de la Creuse. A propósito de las correspondencias que cogían a modo de tema, leamos a Edmond Haraucourt [424]: «Varias legendas caprichosas fueron inspiradas por esas colgaduras famosas en las que se pensaba reconocer, a causa de las media lunas representadas en el escudo, un recuerdo de Zim-Zizimi, quien fue el huésped de Pierre d'Aubusson, señor de Boussac en 1482. Ahora el escudete está identificado; la presencia simultánea de dos animales heráldicos (león, símbolo de fuerza, para la nobleza de espada, y unicornio, símbolo de incorruptibilidad, para la nobleza de toga) significa sencillamente la unión de dos familias de las cuales una es de espada y la otra de toga. El conjunto, posiblemente compuesto por una señorita Le Viste, con motivo de su casamiento, parece representar una alegoría de los cinco sentidos, muy conforme con el espíritu de la época: la Vista (la señora presenta el espejo al unicornio); el Oído (la señora toca el órgano); el Gusto (la señora regola avellanas al loro y el mono come una cereza); el Olfato (la señora trenza guirnaldas de flores y el mono husmea una rosa); el Tacto (la señora toca el unicornio y el asta). El sexto tapiz, de tamaños más importantes, representaría, sino un sexto sentido, por lo menos el homenaje a la que encanta todos los sentidos: "Mi único deseo".»

§453
· Cálculo entero IX sobre (F-Laissent parfois sortir de confuses paroles/-¦¦¦¦-/S-Laissssent parffois ssortir
Teoría

El composite (F-Laissent parfois sortir de confuses paroles/-¦¦¦¦-/S-Laisssent parffois ssortir de conffuses paroles) (F-dejan a veces salir confusas palabras/-/-/S-dejan a vecess ssalir conffussass palabrass) deja adivinar el susurro que está descrito. Vemos allí varias recuperaciones bajas, en “S” y “F”. No sabrían impedir que el hilado sea dado por medio de los ejes, términos o morrillos. Por otra parte, el contexto consume la aliteración con dificultad. Tales argumentos nos incitan a suponer una vidriera õ=1. Se merece el cofre ñ=1 con tal base, pues el verso posee una gran unidad de propósito. Para el domador al revés hay que conceder ã=2 porque la infidelidad en cuanto a las intenciones del creador parece posible, especialmente a causa de las “R” que amenazan el efecto. El heladero ù=1 no plantea ninguna duda, dado el aspecto divertido y sencillo del juego sonoro. La versificación no pide esta figura de estilo musical. Además vemos mal a Baudelaire en atolondrado componiendo a toda prisa. Esos puntos nos llevan a admitir ò=1 para la carreta. Lo concreto de la figura sólo permite la almohadilla ì=1. Ningún cambio de código se revela útil para acceder al contenido, lo que lleva al barniz â=1. El efecto de ruido sospechado no teniendo nada que sea provechoso al saber, de suerte que el escape pide una altura û=1. El reborde toma la elevación ô=1 luego que las costumbres no se mezclan con la lona. Una cañada å=1 se justifica, pues ningún accidente provoca la dicción que está en juego. Una finca 1/õñãùòìâûôå=1/(1)(1)(2)(1)(1)(1)(1)(1)(1) (1)=½ nos toca al salir de este examen de los valores.

Método

Que un especialista del lenguaje pueda dar vueltas a las consonantes respeta la mejor lógica. El intérprete debe reflexionar sobre los fermentos según el artista, Un hombre de teatro da a menudo un comentario sobre los ademanes de la escena, mientras que un músico piensa en las notas al meditar sobre una libreta.

Aplicación a Baudelaire

Los lápices de los matemáticos, pilares vivientes, susurran un cálculo atañendo al universo. Copérnico, al establecer las relaciones entre los astros en el cielo, escribe [210]: «Y en medio de todos descansa el sol. En efecto, en este templo magnífico ¿quién pondría este alumbrado en otro lugar, o en uno mejor que el de donde puede iluminarlo todo a la vez?» Laplace apunta [495]: «Debemos pues considerar el estado presente del universo como el efecto de su estado anterior, y como la causa del que va a seguir. Una inteligencia que, por un momento determinado, sabría todas las fuerzas que animan la naturaleza y la situación respectiva de los seres que la componen, si por otra parte era bastante amplia para someter esos datos al análisis, abarcaría en la misma fórmula los movimientos de los mayores cuerpos del universo y los del más leve átomo: nada incierto para ella, y futuro como pasado estarían presentes a sus ojos. El espíritu humano ofrece en la perfección que supo dar a la astronomía un esbozo flojo de esta inteligencia.»

§454
· Cálculo entero X concerniendo (F-confuses…confondent-¦¦¦¦-S-subrayado)
Teoría

Busquemos la finca de la recuperación mediana (F-confusas…confunden-¦¦¦¦-S-subrayado). Sólo “conf” está cogido, y tal segmento verbal no forma una palabra entera. El soneto permanece un pesebre, ya que nada en él cambia después de la simple localización de la figura de estilo. Los dos cortijos estando anegados en el contexto, la figura parece absorta, es porque la vidriera õ=2 sigue lógicamente. Las numerosas rupturas de la expresión en el curso de los versos 2, 3, 4, 5 no dan la posibilidad de asegurar la unidad de sentido. Pues, para (ñ) cabe contar el número de frentes situados entre los dos términos: “…de vivants piliers Laissent parfois sortir de confuses/////paroles; (L')homme y passe (à) travers (des) forêts (de) symboles Qui l'observent avec (des) regards familiers. Comme (de) longs échos (qui) (de) loin se///// confondent, Dans une ténébreuse et profonde unité…” (…pilares vivientes dejan a veces salir confusas palabras; el hombre pasa por allí a través de bosques de símbolos que lo observan con miradas familiares. Como largos ecos que se confunden a lo lejos, en una tenebrosa y profunda unidad…) La suma, que alcanza 18, permite un cofre ñ=2+(1(18/10))=2+(1(1,8))=2+1,8=3,8. El techo no puede caber error, y ello proporciona al domador la cantidad ã=1. Ninguna torpeza interviene en el comentario; de ello resulta un heladero ù=1. El aturdimiento está imposible en caso de la presente repetición, pues hay que atribuirle la carreta ò=1. El mismo radical impide sospechar una abstracción en el paralelo “confusas-confunden”; así vale la almohadilla ì=1. El aprendizaje de una clave parece inútil con un doblete tan material, de suerte que el barniz â=1 es necesario. Ningún socorro dedicado a los saberes no viniendo del giro, el escape û=1 se revela adecuado. El reborde ô=1 se justifica puesto que la costumbre no se muestra allí. El accidente quedando imposible, la cañada vale å=1. El cálculo proporciona la medida de verosimilitud 1/õñãùòìâûôå= 1/(2)(3,8)(1)(1)(1)(1)(1)(1)(1)(1)=1/7,6 o aproximadamente ⅛.

Método

La complejidad particular de las lonas exige esta pesada comprobación, repetida para cada nuevo cálculo y tal disciplina lleva a reexaminar varios aspectos de la técnica, que, en un primer momento, parecen imprecisos. Hadamard escribía, esta vez a propósito de la ciencia [423]: «Pero tenemos que añadir que mutuamente, la aplicación es útil y al fin esencial a la teoría, por el hecho de que plantea nuevas cuestiones a esa última.»

Aplicación a Baudelaire

Lo vago de la idea, que no se separa de las confusiones, reina sobre las artes tanto como sobre las correspondencias que evocan. Platón sospechó enérgicamente esas actividades de gran finura, pero apretadas por la emoción, descuidar demasiadas cosas para conseguir lo verdadero [739]: «Las personas sumisas al delirio de los Coribantes no captan más que un aire con prontitud, el del dios que los posee, y para conformarse con ese aire, encuentran fácilmente ademanes y palabras, sin preocuparse por los otros.» La asamblea, tal como un conjunto de pequeños anillos de hierro imantados, componiendo una cadena colgada de una piedra magnética, se reúne con el autor [736]-[737]-[738]: «Y la Divinidad, a través de todos estos intermediarios, atrae ahí donde le gusta el alma de los humanos, haciendo pasar esta fuerza de uno a otro. De ella, como de esa piedra, cuelga una cadena inmensa…» Por lo tanto, no es por falta de contenido, así como lo muestra la nitidez de Baudelaire que se comenta a sí mismo al reflexionar sobre Delacroix [717]- [[1095]] en el Índice II de poemas">[[1095]]«"Lago de sangre": el rojo; -"frecuentado por malos ángeles": sobrenaturalismo; -"un bosque siempre verde": el verde, complementario del rojo; -"un cielo triste": los fondos tumultuosos y tempestuosos de sus cuadros; -"las tocatas de Weber": ideas de música romántica que despiertan las armonías de su color.»

§455
· Cálculo entero XI con (F-L'homme y passe-¦¦¦¦-S-Pille la somme)
Teoría

Concibamos detrás de «L'homme y passe» (…el hombre pasa por allí…) el sentido “pille la somme” (roba la suma) ya que “lomypas” se recompone en “pylasom” (robalasuma) con permutaciones de sonoridades. El soneto ordenaría a los poetas que realizaran sus obras por medio de referencias naturales, cada uno recolectando por el espíritu las maravillas disponibles, pero respetando equilibrios estrictos en las partes del botín, compensando el bien por el mal, o tal sensación por otra. Como el segmento verbal no deja adivinar nada a propósito de este juego (F-L'homme y passe-¦¦¦¦-S-pille la somme) (F-el hombre pasa por allí-/-S-roba la suma), la vidriera õ=2 es aceptable. Un cofre ñ=2 tiene que seguir esta primera acometida conducida contra la verosimilitud. El domador ã=2 se impone a su vez, pues la infidelidad al sentido del cepellón amenaza el techo. Del mismo modo un heladero ù=2 sanciona lo torpe en “…pille la somme à travers des forêts de symboles…” (…roba la suma a través de bosques de símbolos…) Una carreta ò=2 se justifica por el carácter de gratuidad de la presenta figura de estilo. Ésta teniendo un gran aspecto concreto, ì=1 parece sensato en primer lugar. No obstante, nunca sucede el cambio físico, pues una especulación tuvo lugar, lo que lleva a la almohadilla ì=2. La falta de cifra especial permite el barniz â=1. Comprendiendo con dificultad cuál ayuda al saber podría venir de la modificación imaginada, concluimos al escape û=1. Posibles costumbres que llevarían a este tipo de figura, quedando desconocidas, el reborde ô=1 es apropiado. Por lo mismo, el montón no permitiendo ninguna coincidencia infeliz, hay que recorrer a una cañada å=1. La finca obtenida se establece al nivel 1/(õ)(ñ)(ã)(ù)(ò)(ì)(â)(û) (ô)(å)=1/(2)(2)(2)(2)(2)(2)(1)(1)(1)(1)=1/(2)(2)(2)(2)(2)(2)=1/64.

Aplicación a Baudelaire

El saqueo de las apariencias inmediatas ofrece más soltura que la elaboración de lo real por la idea, para los artistas [[1082]] en el Índice II de poemas">[[1082]]: «Los hay que nunca conocieron su Ídolo,
y esos escultores réprobos y que han sufrido una afrenta
que van, batiéndose el pecho y la frente,

no tienen sino una esperanza ¡extraño y lóbrego Capitolio!
Es que la Muerte, cerniéndose como un Sol nuevo,
hará abrirse las flores de su cerebro!»

Método

La ciencia padece algunas veces el mismo tipo de incertidumbre, aunque sus aplicaciones garantizan cierta objetividad para las correspondencias vistas entre fenómenos. Clamar su certidumbre, como muchas personas cultas se han atrevido a hacerlo de que existe un fondo de las cosas para siempre incognoscible, pediría precisamente el conocimiento, ya que sería necesario mostrar su diferencia con el resultado de la demostración académica sobre los objetos ordinarios [469]-[472]-[472¹]. Lo único que comprobar es pues la presencia de las apariencias frente a nosotros, unas tenaces, otras desfasadas. Utilizando las más vigorosas, construimos espejos, discrecionalmente más exactos o al contrario más divertidas por sus deformaciones que los precedentes [219]. Es excitante también recordar esa propensión antigua a considerar nuestro pensamiento como uno de esos dispositivos mejorables [218].

§456
· Cálculo entero XII sobre (F-que-¦¦¦¦-S-vacilación entre "bosques…que" y "símbolos que")
Teoría

Comprendemos que la verosimilitud correcta para (F-des forêts de symboles/-¦¦¦¦-/S-des faux rets de saints bols) (F-de bosques de símbolos/-/-/S-de las redes de símbolos falsos) estará cerca de la que fue obtenida con alguna ya señalada. Por otra parte (F-L'homme y passe à travers des forêts de symboles/- ¦¦¦¦-/S-les symboles y passent à travers des forêts d'hommes) (F-el hombre pasa por allí a través de bosques de símbolos/-/-/los símbolos ahí pasan por bosques de hombres) debe obtener también un resultado próximo. Pues más vale examinar (F-Qui-¦¦¦¦-S-vacilación entre "forêts Qui" y "symboles Qui") (F- que-/-S-vacilación entre "bosques que" y "símbolos que"), lona concebida según «…L'homme y passe à travers des forêts de symboles
Qui l'observent avec des regards familiers.» (…el hombre pasa por allí a través de bosques de símbolos/que lo observan con miradas familiares.) Ignoramos la madera en la que se incluye el juego gramatical, luego la vidriera õ=2 vale. Resulta un cofre ñ=2, en este caso de cortijo aislado. El domador ã=2 se justifica por el riesgo de error, ya que una significación a primera vista evidente reúne «symboles» (símbolos) y «Qui» (que). Ninguna torpeza viniendo del techo, el heladero ù=1 se muestra útil. Ningún tipo de desaliño o de distracción pudiendo intervenir, la carreta ò=1 parece necesaria. Con motivo de la ambigüedad de construcción, la almohadilla ì=2 se impone. El equívoco sintáctico no se confunde en absoluto con una codificación especial; por eso el barniz â=1 parece correcto. En lo que toca el escape, se revela û=1 por la falta de cualquier contribución del giro al saber. Un reborde ô=1 basta también, pues las costumbres no obran casi para dar esta figura. La cañada å=1 está bienvenida también por motivo de la ausencia de cualquier accidente dentro del proceso que lleva a la figura imaginada. La finca calculada así toma la altura 1/(õ)(ñ)(ã)(ù)(ò)(ì)(â)(û)(ô)(å)=1/(2)(2)(2)(1)(1)(2)(1)(1)(1)(1)=2/(2)(2)(2)(2)=1/16.

Método

Si notamos pronto algún olvido en la clasificación de las maderas, claro que había que reorganizar la aplicación de la vidriera.

Aplicación a Baudelaire

La búsqueda de los efectos literarios en „Correspondencias“ encuentra ayuda en esta declaración [[1085]] en el Índice II de poemas">[[1085]]: «¡Musa de mi corazón, querida de los palacios…

Para ganarte el pan de cada noche,
como un monaguillo, tienes que tocar el incensario,
cantar "Te deum" en los que no crees verdaderamente,

o, saltimbanqui en ayunas, exponer tus encantos
y tu risa bañada de llanto que no se ve,
para que se desternille el vulgo.»

§457
· Cálculo entero XIII con (F-Comme de longs échos-¦¦¦¦-S-CComme de longs écchos)
Teoría

La fundición baja (F-symboles-¦¦¦¦-S-seins bols) (F-símbolos-/-S-senos cuencos) alcanzaría el mismo tipo de resultado que otras que hemos encontrado anteriormente, y comprendemos que unas tareas más importantes quedan por cumplir. Elegimos a título de nuevo objeto un manejo de la recuperación (F- Comme de longs échos-¦¦¦¦-S-CComme de longs écchos) (F-Como largos ecos-/-S-CComo largos eccos). Recorriendo el cálculo añadimos un obstáculo, suponiendo que Baudelaire se ha adherido desde el colegio a una tradición favorable a las dicciones más fuertes. El montón permanece un pesebre, puesto que en las apariencias nada cambió. El público puede acceder fácilmente a esta figura. La aliteración no puede ser absorta por el contexto, luego una vidriera õ=1 bien se acepta. El cofre (ñ) admite el tamaño 1 ya que la unidad de sentido le resulta provechosa. El comentario parece justificado por el “co” repetido, y eso lleva al domador ã=1. Como no se expresa ninguna torpeza dentro del techo, el heladero ù=1 resulta práctico. Los medios poéticos regulares no están en juego en el cepellón: por eso la carreta se contenta con un valor ò=1. El efecto material teniendo alguna verosimilitud, una almohadilla ì=1 resulta útil. El carácter insistente no encerrando ningún secreto, el barniz â=1 describe el giro de modo apropiado. Éste no desempeña un papel para el conocimiento, así se admite el escape û=1. El reborde ô=2 se impone, por la costumbre aquí inventada, que se puede querida por el creador. La cañada de nivel å=1 basta, puesto que unos accidentes no sabrían explicar el doblete sonoro. La verosimilitud se muestra de altura 1/õñãùòìâûôå=1/(1)(1)(1)(1)(1) (1)(1)(1)(2)(1)=½.

Método

Quitando la estratagema sobre las costumbres poéticas de la época, se obtiene una finca 1 que más conviene al texto real. Así se puede llevar a cabo un ejercicio incapaz de perjudicar al recuerdo de los versos ilustres puesto que se hace una rectificación inmediata, cumplido el ensayo de variación.

Aplicación a Baudelaire

A uno le da gusto concebir en Baudelaire el recuerdo de algún estrépito de leñadores, por un paisaje de montaña, con un eco que repite el esfuerzo de las hachas. Ocurre que las correspondencias brutales o finas, que animan el objeto evocado o pintado, ocultan un aspecto inolvidable para el individuo. Muy joven, el futuro autor oyó muchos elogios a propósito de un artista partidario de tocar cada tema dando preferencia al ardor inspirado [710]: «Algunas veces, cuando entraba a casa, encontraba a su mujer y su hija agarrándose del pelo, con los ojos fuera de la cara, en toda la excitación y la furia italianas. Pinelli lo encontraba soberbio: "¡Alto! les gritaba ¡No os mováis! ¡Quedad así!" Y el drama se metamorfoseaba en dibujo. Bien se ve que Pinelli pertenecía a la raza de los artistas que pasean por la naturaleza material para que ésta venga a ayudar la pereza de su espíritu, siempre listos para "asir sus pinceles". Así se ve que tiene cierta relación con el infeliz Léopold Robert quien pretendía, él también, encontrar…sujetos hechos que, para unos artistas más imaginativos no habrían tenido sino valor de apuntes.»

§458
· Cálculo XIV sobre (F-Como…como¹…como²…como³…como’¹…como’²…como’³/-¦¦¦¦-/S-insistencia)
Teoría

Ahora hay que estudiar la verosimilitud de un composite cuyos cortijos abarcan gran parte del soneto: (F-Como…como¹…como²…como³…como’¹…como’²…como’³/-¦¦¦¦-/S-insistencia). El montón queda un pesebre por no haber sufrido alteración. Por lo mismo, parece abierto al público entero, lo que produce la vidriera õ=1. En el plan limitado que ofrecen los versos, la repetición proporciona un endurecedor, y aniquila la distancia entre las conjunciones, dando así el cofre ñ=1. Un domador ã=1 parece inevitable, tanto posee la repetición una propiedad de recalcar. El comentario del techo es enunciado de modo sencillo, dando un heladero ù=1. Baudelaire por cierto ha utilizado palabras idénticas para escandir la obra, pero no son modos regulares de poesía; pues la carreta ò=1 trae un diagnóstico sereno. El martilleo de los «como» se revela demasiado lejos de la abstracción para no dar otra almohadilla sino ì=1. Ningún cambio de código siendo útil para identificar el giro, el barniz â=1 se acepta. Por el hecho de que ignoramos cualquier información instructiva viniendo de esta figura el escape û=1 se impone fácilmente. El reborde ô=1 se justifica porque unas costumbres no podrían explicar esa pluralidad de ocurrencias de la misma palabra. Una cañada å=1 parece caracterizar una forma que los accidentes no provocan en absoluto. De eso resulta que la finca gana una altura 1/õñãùòìâûôå=1/(1)(1)(1)(1)(1)(1)(1)(1)(1)(1)=1/1=1.

Método

A los despreciadores de las aproximaciones técnicas tratándose de saber, opongamos que cualquier distinción entre los dos aspectos de la verdad, abstracto y empírico debe quedarse parcial. En efecto, la precisión formal de hoy más elemental resume el ensayo o lo vivido de ayer [477]. Con el fin de comprender que la cuenta popular admite 5+7=7+5, hay que suponer que hay personas que pusieron cada una en el transcurso de años millares de veces algo como 5 piedras en una mano y 7 en la otra y después lo contrario [479]. En cuanto a las ideas que se refieren al cero y el infinito, se sospecha el fondo material por medio de guijarros colocados sobre una mesa. Se quita uno, dos y así sucesivamente. O se añade uno, y dos, y más, indefinidamente. El recuerdo, y la intuición proyectando hacia el futuro, permiten ir, de una situación a otra mentalmente. Unas funciones innatas o adquiridas, especialmente “olvido parcial” y “de nuevo”, obran sobre la memoria de las apariencias, permitiendo el resultado intelectual.

Aplicación a Baudelaire

Sin embargo, hay que quedarse humilde cuando uno se remite sobre todo a las suposiciones y no especialmente a los hechos para captar el mundo por medio de ideas. Después de especular en vano sobre las relaciones internas con lo real, Swedenborg escribía [945]: «Gracias a experiencias múltiples, a menudo me mostraron que tal correspondencia existe entre cuanto pertenece al cielo y cuanto pertenece al hombre.» El teósofo seguía [946]: «La correspondencia no se limita al hombre, se extiende más lejos. Existe una correspondencia de los cielos entre sí: al tercer cielo o cielo íntimo corresponde el segundo cielo o cielo mediano; al segundo cielo o cielo mediano corresponde el primero o último cielo; y éste corresponde a las formas corporales del hombre que nombramos miembros, órganos y vísceras.»

§459
· Cálculo entero XV con (F-confondent…répondent-¦¦¦¦-S-répondent…confondent)
Teoría

La juglaría alta (F-confondent…répondent-¦¦¦¦-S-répondent…confondent) (F-confunden…responden -/-S-responden…confunden) permite imaginar una inversión de sitio en lo que toca palabras que permanecen muy estables. El contexto hace poco urgente el acceso a la idea, pues el público debe preocuparse por numerosos puntos claramente audaces y esto genera una vidriera õ=2. Gracias al vínculo de rima, que reúne «répondent» (responden) y «confondent» (confunden), toda la distancia entre las dos palabras está anulada por un endurecedor, con el resultado de proporcionar un cofre ñ=2. El domador ã=2 se impone, el juego verbal arriesgando ser ilusorio. Por el contrario, el heladero ù=1 parece justificado por el lado sencillo de la interpretación. Aunque las dos palabras tienen una conexión, la estratagema de intercambio no constituye un medio de versificación regular, asunto que da la carreta ò=1. La almohadilla ì= 2 se revela necesaria, ya que la disposición concebida no sabría ocultar su carácter abstracto. Una aguda modificación no teniendo valor de cifra secreta, el barniz â=1 posee todas las apariencias de la exactitud. Se percibe con dificultad qué servicio saca el conocimiento del giro imaginada, lo que acarrea el escape û=1. Las costumbres no pudiendo explicar la permutación, el reborde ô=1 es adecuado. Ningún accidente amenazando el poema, una cañada å=1 se pone aceptable. De este modo la finca llega a 1/õñãùòìâûôå= 1/(2)(2)(2)(1)(1)(2)(1)(1)(1)(1)=1/(2)(2)(2)(2)=1/16.

Método

Para un efecto extraño, constituir una mala lona no permite el diagnóstico de ausencia refiriéndose al aspecto de figura de estilo, pero queda por definirla exactamente.

Aplicación a Baudelaire

A menudo el poeta da al lector la impresión de haber invertido palabras, lo que pasa para «viciosos» y «curiosos» en los versos que siguen [[999]] en el Índice II de poemas">[[999]]: «En los terrenos con cenizas, quemados, sin vegetación
cuando me quejaba a la naturaleza
y que de mi pensamiento, vagando al azar,
afilaba lentamente sobre mi corazón el puñal,
visto en pleno día bajar sobre mi cabeza
una nube fúnebre y gorda, la de una tempestad,
que llevaba una multitud de demonios viciosos,
parecidos a enanos crueles y curiosos.
A mirarme con frialdad se pusieron
y como transeúntes sobre un loco a quien admiran
los oí reír y cuchichear entre sí,
cambiando muchas señas y guiños…» Se puede imaginar que la orden inversa habría provocado algo vago sobre los dos sentidos de «curiosos»: por una parte “mostrar curiosidad”, por otra “extraños”.

§460
· Cálculo entero XVI sobre (F-confondent/Dans-¦¦¦¦-S-confondd/DDans)
Teoría

Examinemos la recuperación baja (F-confondent/Dans-¦¦¦¦-S-confondd/DDans) (F-confunden/Dentro -/-S-confundden/DDentro) con un cambio de situación histórico. Supongamos la existencia de un manuscrito del autor, acompañado por esta nota: “Publicar ¡incluso las aliteraciones!” La lona no alcanza casi la certeza, pues el principio del verso sexto, subrayado por un esfuerzo de elocución, borra la figura, lo que ofrece una vidriera õ=2. El cofre toma la altura ñ=2 a continuación. Un domador ã=1 vale, gracias al documento aparecido. No existe ningún argumento serio tocante a la destreza o a la torpeza de la pronunciación “ddDD”, esta advertencia llevando hacia el heladero ù=1. Debemos aceptar como carreta ò=1, puesto que el autor parece favorable a la figura de estilo. Éste teniendo un aspecto muy concreto, la almohadilla ì=1 sienta bien. El público no debe en absoluto buscar una clave o modificar su código lingüístico para comprender el poema, luego el barniz â=1 resulta satisfactorio. Ningún saber estando ayudado por el dispositivo presente, el escape û=1 proporciona una descripción adecuada. Como el creador obra con una voluntad claramente expresada, y no por costumbre, según el apunte descubierto, un reborde ô=1 está bien. Este testimonio de resolución lleva a juzgar de manera favorable la cañada å=1. La finca admite en total el nivel 1/õñãùòìâûôå=1/(2)(2)(1)(1)(1)(1)(1)(1)(1)(1)=1/(2)(2)=¼.

Método

En el caso aquí tratado, el documento permite sostener el giro imaginado, sin conseguir borrar la falta de evidencia.

Aplicación a Baudelaire

El acento puesto sobre “d…D” podría, sin embargo, haber tenido, en 1857, el encanto de sugerir blandura, renuncia, descuido. Baudelaire, al comparecer ante el tribunal ve que le reprochan perjudicar a personas individualmente débiles [673]«El primer reparo que me hagan será ésta: el libro es triste; el título solo dice que el autor quiso describir el mal y sus engañosas caricias, para preservarlas. ¿No se titula "Las Flores del mal"? Desde entonces, vea en él una enseñanza en vez de una ofensa. ¡Una enseñanza! Esa palabra pronto está dicha. Pero en este caso, no es la verdad. ¿Se piensa que ciertas flores de fragancia vertiginosa sean buenas de respirar? El veneno que traen no aleja de ellas; se sube a la cabeza, embriaga los nervios, provoca la confusión, el vértigo, también puede matar. Pinto el mal con sus embriagueces, pero también con sus miserias y sus vergüenzas ¡usted dirá! Así sea, pero todos esos numerosos lectores para quienes usted escribe, pues imprime millares de ejemplares y vende con precios bajos, esos múltiples lectores, de toda categoría, de toda edad, de toda condición ¿tomarán el antídoto de que habla con tanta complacencia?»

§461
· Cálculo XVII concerniendo (F-échos-¦¦¦¦-S-écoles)
Teoría

Se imagina ahora que el escritor ha sobreentendido con el verso quinto “Comme des écoles qui de loin se confondent…” (Como escuelas que desde lejos se confunden…) La vidriera de (F-échos-¦¦¦¦-S- écoles) (F-ecos-/-S-escuelas) saca provecho de un montón que permanece accesible en el sentido literal. Sin embargo, el público no parece dispuesto a tal arreglo, lo que justifica õ=2. Para una figura con un solo cortijo, el cofre ñ=2 es la consecuencia inmediata de este tamaño õ=2. La incertidumbre que se refiere a las intenciones del poeta lleva al domador ã=2. Salir con «de longs échos» (largos ecos) para llegar a “des écoles” (escuelas) cambia la pronunciación con torpeza, carácter llevando hacia un heladero ù=2. La carreta ò=1 no parece sospechosa de ningún modo, pues no existe ningún anacronismo. En cambio, una abstracción demasiado importante en el descontrol intelectual obliga a aceptar la almohadilla ì=2. Cambiar una palabra no significa el empleo de un código secreto; de ello resulta un barniz â=1. El escape (û) se fija en 1 por la ausencia de socorro otorgado al saber, en la figura sospechada. Es útil recorrer al reborde ô=1 porque lo ignoramos todo de costumbres que conciernen el tipo de figura imaginada. Por fin, la cañada (å) admite la cantidad 1 puesto que ni un accidente interviene en las causas de la lona. La finca que resulta de ello permanece despreciable: 1/õñãùòìâûôå=1/(2)(2)(2)(2)(1)(2)(1)(1)(1)(1)=1/(2)(2)(2)(2)(2)=1/32.

Aplicación a Baudelaire

Esos largos ecos representarían los movimientos artísticos teniendo sorprendentes analogías, a pesar de la variedad sensoria de las investigaciones desarrolladas en ellos. Hacia los años 1630, en el teatro como en la pintura, se organiza una inspiración clásica animada por reflejos cruzados, que reúnen prácticas y concepciones diferentes. Algunas veces, uno se enturbia, pensando en Corneille mientras que quería recordar un cuadro de Poussin, y Baudelaire habría expresado ese fenómeno de correspondencia con la imagen de la segunda estrofa. No obstante, tal arqueología mental del soneto vale sólo por la fantasía, no pudiendo confirmarla el cálculo.

Método

Por cierto, los números parecen limitados para los asuntos estéticos, pero declarar que sólo la afición debe imponerse sobre el análisis de las obras de imaginación acarrea inconvenientes todavía más graves. Platón juzgaba con severidad la actitud que, en su época, se parecía a la de los partidarios de la interpretación totalmente subjetiva [741]: «Ahora bien, Hermógenes, a ver. ¿Crees que así sea de los mismos seres, y que su esencia difiere con cada individuo? Era la tesis de Protágoras, cuando afirmaba que el hombre "es la medida de todas cosas", posiblemente significando que tales cosas me parecen, tales son para mí, y tales te parecen a ti, tales son para ti. O ¿te parecen tener ellos en su esencia cierta permanencia?» Si nada da razón a nadie, no hay locos, pero como al contrario existen, debemos admitir otra conclusión [742]: «Y así, imagino, opinas, ya que existe una razón y un desatino, que es muy imposible que Protágoras haya dicho la verdad.» Hoy, la noción de posible termina por una molestia vecina, a causa del puente entre error y su contrario, dado por ella. Al contrario el desvanecido numérico 1, ½, ¼, ⅛, 1/16 proporciona un rodeo fácil para no invalidar verdad y error, al reservar zonas intermediarias entre esos dos extremos. Puesto que los barrotes medianos de la escala son reconocidos, el espíritu ya no tiene propensión a rechazar superior e inferior por falta de sutileza, luego la noción de probable presta un gran servicio [585].

§462
· Cálculo XVIII de finca completa
Teoría

Determinemos la recuperación (F-Vaste-¦¦¦¦-S-Vaaste) (F-vasta-/-S-vaasta). Viene a concebir la exclamación “Aah!” al séptimo verso. Imaginemos además que todos los ejemplares llevan señales negras a centenares, aquí y allí, como tantos subrayados puntuales, con uno de ellos bajo la “A” de «Vaste» (vasta). Al intérprete le gusta enfocar la dicción “Vaaste”, pero ignora si lo extraño viene del creador o fue producida por casualidad, debido a una maniobra imprudente dentro de la imprenta. El montón no siendo un pesebre, a causa de tal situación, la vidriera õ=2 es necesaria. El cofre ñ=2 entonces no se puede evitar, para un solo cortijo por definición continuamente con sí mismo. El domador ã=2 resulta adecuado, pues el riesgo de equivocarse sobre el sentido es muy fuerte. Ninguna torpeza del techo “Vaaste” (vaasta) se nota, luego el heladero (ù) vale 1. La crítica notando que le faltan los conocimientos para entender el sentido del cepellón, la carreta se fija en ò=2. Los defectos que dañan físicamente el papel llevan hacia la almohadilla ì=1. La erudición ignorando la posible clave, debemos aceptar el barniz â=1. Para el saber, ningún beneficio sale de esta figura de estilo, hay que recorrer al escape û=1. La costumbre no puede haber provocado ese resultado, de modo que el reborde ô=1 no sabría faltar. El accidente verosímil justifica la cañada å=2. Así se forma una finca 1/õñãùòìâûôå=1/(2)(2)(2)(1)(2)(1)(1)(1)(1)(2)=1/(2)(2)(2)(2)(2)=1/32.

Método

La necesidad de modificación de los cálculos, con arreglo a los errores cometidos antes, nos manda utilizar aquí los números fuera de cualquier reverencia, como modestos indicadores, actitud poco defendible cuando existe una relación misteriosa con el ser soberano que vislumbraban los pitagóricos [284]: «Desde la mónada perfecta y de la díada indeterminada salieron los números; desde los números los puntos; de los puntos las líneas; de las líneas las superficies; de las superficies los volúmenes; y desde los volúmenes todos los cuerpos que caen de su peso, y proceden de cuatro elementos: el agua, el fuego, la tierra y el aire.»

Aplicación a Baudelaire

La necesidad de comprender ha impulsado todavía más a Swedenborg en la especulación vana [944]: «Esos miembros, órganos y vísceras significan en la Palabra, cosas semejantes, pues en la Palabra todo tiene una significación según las correspondencias. La cabeza significa la inteligencia y la sabiduría; el pecho, la caridad; los lomos, el amor conyugal; los brazos y las manos, el poder de lo verdadero; los pies lo natural; los ojos, el juicio; las narices, la percepción; los oídos, la obediencia; los riñones, el examen de la verdad; etcétera.»

§463
· Cálculo XIX con finca completa
Teoría

Evaluemos la figura de estilo (F-los sonidos se responden-¦¦¦¦-S-los ssonidos sse responden). Cambiemos la situación inicial, para tener oportunidad de afinar la elaboración de los fermentos, y concibamos por ello un tope certificando que el escritor era hostil a una dicción recalcada del soneto. Consideremos también una carta del autor expresando que deplora que hayan puesto «sonidos» en vez de «ruidos» por culpa de un tipógrafo distraído. La imaginación, que asienta sobre las consonantes acentuadas, no da interferencia lingüística, no proporciona un mensaje muy difícil de acceso, y no cambia nada al estatuto de pesebre del montón, lo que invita a declarar una vidriera õ=1. El cofre ñ=1 es indispensable, ya que lo verso octavo saca provecho de la continuidad de significación. El documento nuevo dando a considerar el techo como ilusorio, reconocemos un domador ã=2. No obstante, como ese comentario no presenta ninguna torpeza, el heladero ù=1 debe ser aceptado. La confidencia del artista lleva hacia la carreta ò=2. La pronunciación indica una figura concreta, lo que favorece la almohadilla ì=1. Articular de modo insistente no viene a ser una clave, lo que acarrea el barniz â=1. El saber que favorecería la figura permaneciendo desconocido, el escape û=1 es admitido. Como los topes no favorecen verdaderamente la idea según la que las costumbres aquí tienen mucha importancia, el reborde ô=1 se justifica fácilmente. El accidente señalado por el poeta nos conduce hacia una cañada å=2. En total, el juego de sonoridades adopta la finca 1/õñãùòìâûôå=1/(1)(1)(2)(1)(2)(1)(1)(1)(1)(2)=1/(2)(2)(2)=⅛.

Método

A veces cambia de opinión un artista, y a las obras de imaginación, el tipo de estabilidad característico de las proposiciones deducidas no conviene verdaderamente.

Aplicación a Baudelaire

Sería peligroso supervalorar la importancia de las formas apreciadas por Baudelaire en algún momento e Hippolyte Babou escribió [586]: «Lo que me gusta en él, es que él manda a su verso, en vez de ser dominado por él.» Buen conocedor, atento al contenido, el mismo personaje sugerió, durante una entrevista en un café, el título del libro de poemas que quedará [586]: “las flores del mal”. Una pregunta fundamental, la de los cinco sentidos, retiene el pensamiento en „Correspondencias“, de modo que tendríamos que reflexionar a los puntos relativos a ese asunto, considerados generalmente como secundarios dentro del famoso texto. Así, mentemos el ámbar, sacado de una concreción intestina de cachalote; el almizcle, procedente de la glándula abdominal de cérvidos; el incienso, resina vegetal [830]-[839]-[843]. Llegado el caso, los olores frescos provienen más de las praderas. Los inmensos resultados de Linneo obtenidos en el siglo anterior, desde entonces, el mundo que sabe caracteriza las flores como agente de reproducción, a veces uniendo aparatos machos, estambres, y hembras, pistilo [910]. Una flor de lirio incluyendo así tres hombres y una mujer, según la expresión ordinaria del botanista ilustre, otro erudito notaba una correspondencia mezclada [243]-[911]- [912]: «…la señora está casada con "tres" maridos sin celos.» El helecho no exhibe nada alborotador que lleva a engendro, y parece oculto, pero [244]-[912]«…la prole verde traiciona sus amores.»

§464
· Cálculo XX de finca completa
Teoría

Imaginemos el diálogo siguiente, al principio de un escrito que parece haber precedido „Correspondencias“ de algunos meses: “"Tu t'adresses aux parfums, couleurs, sons, mais te répondent- ils?" "Si chez eux le verbe manque, leurs poids se répondent, heureusement pour ma solidité intérieure…"” ("Te diriges a los perfumes, colores, sonidos, pero ¿te contestan?" "Si entre ellos falta el verbo, sus pesos se responden, por suerte para mi firmeza interior…") Una apreciación cruza el documento: “para modificar”. La recuperación alta (F-répondent…répondent-¦¦¦¦-S-replican…equilibran) (F-contestan…responden-/-S- replican…equilibran) se mantiene en un raíl cuyo hilado está seguro por medio de ejes, términos y morrillos. Asimismo, un claro sentido se expresa en el breve intercambio de temas. Esos puntos llevan a una vidriera õ=1. Las dos partes del cepellón están alejadas, pero la conexión lógica se impone de una réplica a otra, favoreciendo el cofre ñ=1. El techo siendo razonable, lleva al domador ã=1. Tachar el comentario de torpeza no vendría sino de una ceguedad, pues el heladero ù=1 se revela cómodo. Una fuerte sospecha hace admitir la carreta ò=2 a causa del apunte dado por el autor. La almohadilla ì=2 se impone, puesto que la lona pide a una abstracción el contraste que le sirve de base. Ya que la modificación del sentido no se confunde con el empleo de un código especial, el barniz se eleva a â=1. Ningún saber se respalda a esta figura, de suerte que el escape û=1 basta. Las costumbres no desembocan directamente sobre este juego literario, lo que promueve el reborde ô=1. Ningún accidente interviene en el resultado, justificando así una cañada å=1. En estas condiciones, una finca 1/õñãùòìâûôå=1/(1)(1)(1)(1)(2)(2)(1)(1)(1) (1)=1/(2)(2)=¼ parece adecuada.

Método

No hace falta conceder demasiado a los datos fechados con incertidumbre. Su fragilidad procede de lo confuso que acompaña las circunstancias conocidas, tocante a las ideas o acciones que se prestan a los individuos. La versatilidad del pensamiento humano prohíbe que se tome en serio muchas indicaciones que parecen decisivas a prima vista. Además eso conduce ahora a los historiadores a trasladar el verdadero saber en el dominio más constante de las costumbres practicadas entre las poblaciones [892]-[893]. Los archivos ya no proporcionan, a este respecto, sino la pista inicial de la averiguación detallada [895]. Los relatos ya no inspiran confianza en absoluto, y una de las consecuencias descansa, aunque sea imperativo conocerlo como un vago punto de referencia, sobre el que el nivel de los hombres importantes se hace ilusorio en cuanto lo toman por propósito [894].

Aplicación a Baudelaire

Todas las vías respiratorias teniendo un papel decisivo para la vida, entendemos porque los olores a santidad han sido tanto tiempo importantes en el plan espiritual [159]: «Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos…» El mundo del infierno se revela tan animado con soplos inquietos, según Dante quien lo explora [227]-[695]: «No dejábamos de ir, mientras él hablaba; pero seguíamos atravesando la selva, densa selva de espíritus, quiero decir.»

§465
· Cálculo XXI sobre (Il est/-¦¦¦¦-/Id est)
Teoría

El composite de fundiciones bajas (Il est/-¦¦¦¦-/Y lait) (Hay/-/-/Allí leche) procede de «Il est» (Hay) y separa “L” de “ll” y luego reúne “L” con “es”, lo que da “Y lait” (Allí leche). Fácilmente adivinamos que la verosimilitud alcanzará una altura próxima a la obtenida con unos casos examinados antes. Una segunda posibilidad sería captar el sentido “Île est des parfums frais…” ("Isla es perfumes frescos") Ello llevaría a considerar la pureza como un islote, o un claro dentro de una selva, en medio de un mundo hecho mucho menos ingenuo. Como la verosimilitud de esa lona alcanza el mismo tipo de valor que en los casos evocados, antes bien analicemos (Il est/-¦¦¦¦-/Id est) [(Hay/-/-/Ídem) o (Hay/-/-/Es lo mismo)]. A la significación de la línea octava, añadiría consecuentemente la novena un elemento que se puede expresar como “ídem de ídem” [864]: “…los perfumes, los colores y los sonidos se responden. Ídem de ídem perfumes frescos…y otros, corrompidos…” En el público, tal noción la imaginan difícilmente bajo la apariencia de «Il est» (Hay), de modo que la vidriera õ=2 no tiene ninguna duda. El cofre ñ=2 se limita a reproducir este primer valor. Un domador ã=2 es justificado por el riesgo de infidelidad. Se forma un heladero ù=2 ya que pasar de “L” a la “D” constituye una torpeza. El riesgo de caer en el anacronismo, dado el empleo de esta palabra “Id est” (Es lo mismo), en un poema francés de 1857, acarrea una carreta ò=2. La relación entre “Id est” y «Il est» (Hay) pidiendo una alta especulación, lleva a la almohadilla ì=2. Aunque las palabras vienen del latín, la expresión habría sido fácil de captar una vez empleada, ventaja que permite el barniz â=1. «Il est» (Hay) no desempaña ningún papel sabio, luego el escape vale û=1. Las costumbres no intervienen en el giro: así se acepta el reborde ô=1. La cañada å=1 es inevitable puesto que los accidentes quedan desconocidos en este figura de estilo. En conjunto, la medida de verosimilitud toma el nivel 1/õñãùòìâûôå=1/(2)(2)(2)(2)(2)(2)(1)(1)(1)(1)=1/(2)(2)(2)(2)(2)(2)=1/64.

Método

Desde luego, aceptar la discontinuidad parece intolerable, de manera que una restauración de la unidad perdida, hasta con medios algo inverosímiles, llama una fuerte curiosidad al principio, pero las bases del juego literario permanecen tan débiles que no sabría convencer.

Aplicación a Baudelaire

Reconstituyamos la gestión supuesta, a fin de estimar mejor su interés. El autor imagina una devolución de los tercetos a los cuartetos, por medio de “Id est” (Es lo mismo), y buscando un enlace menos estrictamente escolar, adopta «Il est» (Hay). En el verso octavo, nos enteramos de que los materiales sensibles equilibran sus fuerzas. En el fin del soneto, el artista sugiere que bien y mal hacen igual. Pecado original y sentimiento juvenil se compartirían nuestro dinamismo. Ninguno eliminaría a su vecino por el sencillo motivo que uno saldría del crecimiento del otro, pues una vez crecidos, estaríamos listos para caer en el exceso. Que proceda de Grecia este tema religioso, o que haya sido ya poderoso en Jerusalén, facilitando la transición del espíritu helénico hacia el Oriente, la cuestión era difícilmente asequible en tempos de Baudelaire. Los pensadores utilizaban una tradición que creía en el viaje inverso de las concepciones éticas, trayéndolas desde Palestina hacia Atenas [567].

§466
· Cálculo XXII con (F-frescos…dulces-¦¦¦¦-S-dulces…frescos)
Teoría

Para tratar de la juglaría alta (F-frescos…dulces-¦¦¦¦-S-dulces…frescos), imaginemos el tema subyacente “Hay perfumes dulces como carnes de niños, frescos como los oboes, verdes como las praderas…” El poeta habría eludido el riesgo que le acusaran de debilidad amorosa para los niños, con este fin utiliza el cambio de epítetos, pero dejando adivinar su intención gracias al rodeo lógico “tocar- dulce”. La vidriera õ=2 se justifica por un contexto que absorbe la figura, borrada o inexistente. Con õ=2 y la continuidad de propósito, viene el cofre ñ=2. Un domador ã=2 se impone, pues los riesgos de prestar al creador intenciones que no son suyas parecen enormes. Por cierta capacidad de superficie en la interpretación, el heladero ù=1 resulta útil. Puesto que la finalidad perseguida no concierne verdaderamente la versificación, la carreta ò=1 basta. Infelizmente una almohadilla ì=2 amenaza perjudicar el resultado, dado el carácter abstracto del juego sobre las sutilezas del sentido. El cambio de sitio no teniendo la elaboración de una clave, está adecuado el barniz â=1. Las funciones de saber quedan insuficientes para aceptar otra cosa sino el escape û=1. La costumbre no puede ser implicada, luego es de exigir el reborde ô=1. Ningún accidente siendo plausible, una cañada å=1 es admisible. El resultado tiene el nivel 1/õñãùòìâûôå=1/(2)(2)(2)(1)(1)(2)(1)(1)(1)(1)=1/(2)(2)(2)(2)=1/16.

Método

Por si acaso la crítica sospecha que el escritor ha cogido un posible juego verbal, al descuidarlo para terminar, la verosimilitud debe quedar floja. Si alguien garrapatea una carta después de una defunción, señalando el pueblo de Saint-Pair-sur-mer (San Pair del mar) como sitio de exequias, y que nota “Saint Père sur Mère” (San Padre sobre Madre) y lo desgarra y finalmente manda una carta más respetuosa de los usos, se viola su intención contando una gran verosimilitud de la blasfemia, para el mensaje echado al correo de verdad.

Aplicación a Baudelaire

Muchas ilustraciones pueden embellecer algún aspecto de un gran texto, con tal que no se aspire a lo verosímil. Así, se imaginará una síntesis: “El hombre es un espacio donde piernas, vivientes pilares, salen algunas veces de confusos oráculos. A través de bosques de símbolos más que antiguos, apoyándose sobre las tendencias familiares, pasa el pecado original. Largos ecos del santuario de nuestra alma agitan confusamente a los opuestos en la tenebrosa y profunda unidad del instinto, vasta como la noche del crimen y como la claridad de la razón. Los perfumes, los colores y los sonidos que se equilibran concentran esta naturaleza entera, con todos sus lados, verdes como los arcaicos pastos, frescos como el sonido del oboe de soplo vital infinito, dulces como las carnes de niños y corruptos como su consumo triunfal, ricos como las materias de vida, el ámbar, el almizcle, el benjuí, y el incienso restallando en las orgías del espíritu y de los sentidos.”

§467
· Cálculo XXIII de finca completa
Teoría

Calculemos ahora la verosimilitud en relación con (F-perfumes frescos/-¦¦¦¦-/S-perffumes ffrescos). Para cambiar una situación que ocasionaría raciocinios parecidos a los adquiridos para figuras ya estudiados, se introduce algunas circunstancias imaginarias. Se supone un documento con el soneto „Correspondencias“, y que menciona “Bien se trata de ciencia aquí y en todas las líneas. Acabo de oponerme al bueno de Asselineau que quería excluir las sugerencias sonoras tan útiles.” También, se inventa una tradición de lectura que subraya las aliteraciones, es presente en la época de Baudelaire, en el medio estético francés. En consideración de las “F” concernidas, una vidriera õ=1 es adecuada. El verso noveno teniendo al principio continuidad, un cofre ñ=1 se contenta con seguir el impulso dado. Como el escritor admite la exactitud de la pronunciación sostenida, se autoriza un domador ã=1. Ninguna torpeza existiendo, por la corriente de opinión de moda en la esfera de los artistas, un heladero ù=1 es necesario. El documento ficticio obliga a registrar una carreta ò=1. Con motivo de lo concreto que domina el giro, la almohadilla ì=1 es útil. Ningún aprendizaje de secreto siendo necesario para captar la figura de estilo, un barniz â=1 es correcto. A causa del apunte del escritor sobre la aportación de la obra a los conocimientos, a primera vista es deseable û=2. Sin embargo, el autor llama “ciencia” la filosofía o el arte poético, en este caso. El efecto analizado no contribuye al saber tal como está elaborado generalmente, pues la mejor opción es el escape û=1. Un reborde ô=2 está acomodado con las circunstancias de la moda referente a la dicción forzosa. Para un texto que no sufrió en absoluto accidentes materiales, una cañada å=1 parece adecuada. La lona enfocada se concede así una finca 1/õñãùòìâûôå=1/(1)(1)(1)(1)(1)(1)(1)(1)(2)(1)=1/(2)= ½.

Aplicación a Baudelaire

La disciplina del saber sacando provecho de una antigüedad notable, un agente histórico haciendo caso omiso de su definición conoce perfectamente su equivocación, lo que impulsa al intérprete, en este ejemplo construido, a rechazar la fantasía pasajera del creador. Por otra parte, Baudelaire a quien le gusta chocar, a propósito de las capacidades de los poetas, el raíl inventado a propósito de él no le perjudica nada.

Método

Según Bachelard, muchos obstáculos a los estudios proceden de opciones venidas de antojos sin embargo capaces de fecundar la investigación en un primer tiempo [53]. Es de suponer que la ilusión según la cual se puede decidir sin querer entregar una idea al público, con propósitos que exigen un esfuerzo constante, impidió a espíritus brillantes entender que el análisis de las figuras del lenguaje exigía un serio enfoque en cuanto a la noción de la voluntad.

§468
· Cálculo XXIV concerniendo (F-chairs d'enfants-¦¦¦¦-S-chers enfants)
Teoría

Como «chairs d'enfants» (carnes de niños) se parece a “chers enfants” (queridos niños), se supone una figura llevando a un lector atento a encontrar otra vez un estado antiguo, muy incierto, del poema: “Il est des parfums frais comme les chers enfants…” (Hay perfumes frescos como los queridos niños…) La verosimilitud que hay que medir concierne (F-chairs d'enfants-¦¦¦¦-S-chers enfants) (F-carnes de niños-/-S- queridos niños). Lo demás del montón deja notar poco el sentido oculto, luego absorbe el contenido, lo que da la vidriera õ=2. Así un cofre ñ=2 se impone. El domador vale ã=2 con motivo de la posible equivocación sobre el cepellón. Una torpeza viene a cometerse con la sustitución del sonido “Z” a “D”, especialmente, lo que lleva al heladero ù=2. La carreta ò=1 se justifica por el carácter históricamente posible del juego de palabras. El aspecto concreto del verso quedando sin cambiar la similitud permanece una especulación abstracta, luego la almohadilla ì=2 resulta útil. Ninguna clave siendo conocida por la crítica, se debe aceptar el barniz â=1. La figura de estilo no aumenta el saber, pues el escape û=1 se impone. Ninguna costumbre ejerciendo presión en el sentido obtenido, el reborde ô=1 parece el único razonable. Una cañada å=1 bien describe la ignorancia de accidentes que habrían influido la presunta lona. La finca de (F- chairs d'enfants-¦¦¦¦-S-chers enfants) (F-carnes de niños-/-S-queridos niños) toma así el nivel 1/õñãùòìâûôå =1/(2)(2)(2)(2)(1)(2)(1)(1)(1)(1)=1/(2)(2)(2)(2)(2)=1/32.

Método

Los vagos descontroles del pensamiento conservan su oscuridad, tanto como los centenares de relaciones entre los recuerdos de palabras, gracias a los cuales crea un escritor. Si uno tiene una conciencia floja de alguna función mental de este tipo, ¡ay! en la reconstitución detallada se arriesga el error.

Aplicación a Baudelaire

Puesto que «niños» evoca «pequeños», uno fácilmente imagina que el autor al principio quería establecer los tercetos a partir de la oposición entre, por una parte los perfumes de ínfimo vigor, reflejando la alegría de los chiquillos reidores, y por otra parte los olores de sabor nítido o picante. Cabe notar a este respecto que, en „la Serpiente que baila“, se encuentra la rima “enfant-éléphant” (niño-elefante) [[1112]] en el Índice II de poemas">[[1112]]. Pero para „Correspondencias“, el autor, intentando evitar la sonrisa, habría elegido una palabra de aspecto próximo: «triomphants» (triunfantes). Dos famosos versos, dentro de la epopeya que Turold declamó, reúnen el tema del elefante con el nombre que darán a Baudelaire más tarde [185]-[186]: «Compañero Roldán, toque su olifante.
Así Carlos, pasando por los altos puertos, lo oye.» 190

§469
· Cálculo XXV de finca completa
Teoría

Imaginemos un manuscrito de Baudelaire con sólo “Doux Ξ¤☼ 000 verts Ξ¤≈” (dulces Ξ¤☼ 000 verdes Ξ¤≈). Buscamos la finca de (F-Ξ¤☼…Ξ¤≈/-¦¦¦¦-/S-comme les hautbois…comme les prairies) (F-Ξ¤☼ …Ξ¤≈/-/-/S-como los oboes…como las praderas). El conjunto de señas oscuras impide el propósito de acceder al estatuto de pesebre, lo que trae una vidriera 2, seguida por un cofre ñ=2+(1(1/10))=2+ (1(0,1))=2+0,1=2,1 por motivo de «verts» (verdes) intercalado entre los cortijos. El domador ã=2 se impone también pues el techo sugiere un paralelo sospechoso con el soneto „Correspondencias“, posiblemente concebido después o antes del montón examinado, y no en su origen o principio. Por el que el comentario es hábil, se recurre al heladero ù=1 necesariamente. Una carreta ò=2 es bienvenida, ya que nos faltan informaciones para interpretar la situación. La almohadilla ì=1 no sabría mantener la sospecha, en lo que el efecto visual macizo posee una carga concreta innegable. El barniz â=2 es conveniente por el sentimiento de una codificación especial. Puesto que el cepellón parece antojadizo, no sabio, el escape û=1 parece indispensable. Ninguna costumbre llegando a semejante cosa chusca, también admitimos el reborde ô=1. La crítica no alude a ninguna falsificación, error o accidente, por eso es indispensable la cañada å=1. Hay que concluir para esta figura a una verosimilitud 1/(õ)(ñ)(ã)(ù)(ò)(ì)(â)(û)(ô)(å)=1/(2)(2,1)(2)(1)(2)(1)(2)(1)(1) (1)=1/(2)(2,1)(2)(2)(2)=1/33,6.

Método

El peso material aquí es evidente, pero el contexto resiente demasiado graves desfallecimientos para que sea posible afirmar la presencia de un composite. De modo similar, una interjección se nota inmediatamente si el contexto permanece asequible, mientras que su carácter se pone poco seguro cuando la obra presenta blancos.

Aplicación a Baudelaire

El poeta no vacila, en el libro "las Flores del mal" delante de la crueldad, pero la incluye en forma neutra del clasicismo, tan práctico para establecer el sentido, porque no entierra el fondo [[1146]] en el Índice II de poemas">[[1146]]: «Mi esposa está muerta ¡estoy libre!
Pues puedo beber tanto como quiero.
Cuando volvía sin una perra,
sus lágrimas me desgarraban la vena.

Tanto como un rey, soy feliz;
el aire es puro, el cielo admirable.
Teníamos un verano parecido
cuando me puse enamorado de ella…

La tiré al fondo de un pozo
y hasta empujé sobre ella
todo el empedrado del brocal.
¡La olvidaré si lo puedo!»

§470
· Cálculo XXVI sobre (F-hautbois-¦¦¦¦-S-hauts bois)
Teoría

La suposición de la lona “…doux comme les hauts bois…” ("…dulces como los altos bosques…" en francés homófono de "dulces como los oboes") lleva a medir la verosimilitud de (F-hautbois-¦¦¦¦-S-hauts bois) (F-oboes-/-S-altos bosques). Como el montón deja fácilmente pasar inadvertido el sentido imaginado, la vidriera toma la cantidad õ=2. El cofre cede a esa determinación adoptando la altura ñ=2. De la misma manera, el domador expresa la debilidad de la suposición, por la vuelta de ã=2. En cambio, el heladero ù=1 debe admitirse, pues ningún desaliño señala el comentario del techo. Ningún anacronismo apareciendo, la carreta ò=1 se acoge fácilmente. Con semejante presentación, queda un paso abstracto obtener dos palabras al salir de una sola, pues la almohadilla ì=2 describe correctamente la figura. Un juego de palabras no pudiendo adquirir un estatuto de clave, el barniz toma la altura â=1. El escape se revela û=1 para un cepellón que no se prevale de ninguna carga de saber. El reborde ô=1 se justifica con una figura que no recurre a las costumbres fijadas. La cañada å=1 mide la completa independencia del giro para con accidentes posibles. De aquí viene una finca 1/(õ)(ñ)(ã)(ù)(ò)(ì)(â)(û)(ô)(å)=1/(2)(2)(2)(1)(1)(2)(1)(1)(1)(1)= 1/(2)(2)(2)(2)=1/16.

Aplicación a Baudelaire

Los altos bosques ofrecen refugio a otros seres cuya existencia interesaba a Auguste Comte [206]: «Aunque la naturaleza moral de los animales fue hasta ahora poco y muy mal examinada, podemos reconocer sin embargo, de modo seguro, esencialmente entre los que viven con nosotros con una familiaridad más o menos completa, y gracias a los medios generales de observación utilizados para hombres cuya lengua y cuyos hábitos serían para nosotros previamente desconocidos, que no sólo utilizan, esencialmente del mismo modo que el hombre, su inteligencia para satisfacer sus varias necesidades orgánicas, ayudándose también, cuando lo exige el caso, de cierto grado de lenguaje correspondiendo a la naturaleza y a la extensión de sus relaciones, sino que, además, son igualmente capaces de un orden de necesidades más desinteresado, consistiendo en ejercer directamente facultades animales, por el simple hecho de que existen, y por el único gusto de desempeñarlas, lo que los lleva a menudo, como los niños o los salvajes, a inventar nuevos juegos; y lo que, al mismo tiempo, los hace, pero en un menor grado, propensos al "tedio" propiamente dicho; este estado, instituido inoportunamente en privilegio especial de la naturaleza humana, aún es algunas veces bastante marcado, entre ciertos animales, para empujarlos al suicidio, a consecuencia de una cautividad inaguantable.»

Método

El ideal de razón recalcado sobre la medida aparta hacia nuevas ocupaciones las fuerzas que nos llevan a cosechar y a cazar. Saliendo de fuerzas íntimas, siendo función de supervivencia, el conocimiento de un fenómeno se establece con lentitud por medio de elaboraciones intermediarias, como la que hace aceptar 0+1=1. El filósofo positivista confiesa sin embargo el peligro de equivocarse en el alcance inicial de ese don elemental [205]: «Pues, la experiencia diaria enseña, al contrario, del modo menos equívoco, que los cariños, las inclinaciones, las pasiones, constituyen los principales móviles de la vida humana; y que, lejos de provenir de la inteligencia, su impulsión espontánea e independiente es indispensable al primer despertar y al desarrollo continuo de las diversas facultades intelectuales, dándoles un objetivo permanente, sin el cual, además de lo necesario vago de su dirección general, permanecerían esencialmente entumecidas en la mayor parte de los hombres.»

§471
· Cálculo XXVII de finca completa
Teoría

Suponemos ahora que, en el futuro, sólo subsistirá de los ejemplares del libro "las Flores del mal" una sola página, felizmente con „Correspondencias“ encima. Además imaginamos una bonita mancha verde sin explicación sobre la palabra “verdes” en el primer terceto. Gracias a los careos entre diferentes obras, dudando que el color haya sido dejada en este sitio adrede, enfocamos la finca de (F-mancha verde sobre "verdes"-¦¦¦¦-S-insistencia). El hilado no exige en ningún caso la referencia a un fenómeno que parece nacer de mala suerte, luego la vidriera õ=1 se presenta bien. El cofre ñ=1 revela la extensión débil de esa señal teñida que plantea problema. Un domador ã=2 parece bienvenido, ya que existe un gran riesgo de error en el techo. Se admite un heladero ù=1 porque el comentario estriba con habilidad sobre apariencias. Al contrario, la carreta ò=2 es necesaria puesto que la crítica sufre conocimientos incompletos. El giro tiene el aspecto físico deseable para dar la almohadilla ì=1. Ningún problema de codificación especial no interviniendo en la discusión sobre la figura, que se parece a una mancha o a un adorno, llegamos al barniz â=1. El saber quedando fuera de causa en el cepellón, el escape û=1 se justifica. Inventar una costumbre no sería aceptable, pues el reborde ô=1 proporciona la mejor solución. A causa del posible accidente, está adecuada una cañada å=2. En esas condiciones, la verosimilitud alcanza la altura 1/(õ)(ñ)(ã)(ù)(ò)(ì)(â)(û) (ô)(å)=1/(1)(1)(2)(1)(2)(1)(1)(1)(1)(2)=1/(2)(2)(2)=⅛.

Método

Cualquier incertidumbre es sospechosa, luego hace falta muchos criterios para vigilar ese tipo de incidente, con el fin de que por su unidad hacen casi vanos los caprichos de interpretación que pueden nacer de acontecimientos poco significativos. Cuando falta tal solidaridad, la opinión sopla en las brechas del saber mil antojos relacionados con intereses equívocos [909].

Aplicación a Baudelaire

Entre las formas de luz, Baudelaire sólo cita el verde en el soneto. Sin embargo, un lenguaje verde en el arte más alto, desagradaba al autor por sus vulgaridades. Cabe soñar aquí con la primavera y con las actividades reproductivas que le son asociadas. En „la Fuente de sangre“, nombra la complementaria, en el momento cuando se imagina el contenido de sus venas inundando un barrio [[1044]] en el Índice II de poemas">[[1044]]: «Por la ciudad, como en una liza,
se va, transformando los adoqines en islotes,
apagando la sed de cada criatura,
y por todas partes tiñendo de rojo la naturaleza.» La víctima poco consciente también cautivó a Rousseau [875]: «…ví abatirse en mí un gordo perro danés el que lanzándose delante de una carroza no tuvo ni siquiera tiempo de detenerse…Entero en este momento no me acordaba de nada; no tenía noción distinta de mi persona, ni la menor idea de lo que me acababa de suceder, ya no sabía quién era ni donde estaba; no sentía ni dolor, ni temor, ni preocupación. Veía correr mi sangre lo mismo que habría visto manar un riachuelo, sin pensar siquiera que esta sangre era mía, de ningún modo.» El anhelo es otro sacrificador [[1045]] en el Índice II de poemas">[[1045]]: «He buscado en el amor un sueño olvidadizo.
¡Pero para mí el amor no es sino un colchón de agujas
hecho para dar de beber a esas chicas crueles!»

§472
· Cálculo XXVIII con finca completa
Teoría

El giro (F-prairies-¦¦¦¦-S-prés rient) (F-praderas-/-S-prados ríen) ofrece una verosimilitud de característica ya conocidas por otras figuras. Así uno se interesa por una situación imaginaria, para poner más a punto el cálculo. Un día lejano, en el futuro, se encuentra un solo ejemplar del poema que se parece a „Correspondencias“. En él está empleado un discurso versificado cabiendo un alto saber de aspecto enciclopédico, al que falta una sílaba. En vez de dar «…dulces como los oboes, verdes como las praderas…» la décima línea tiene estas palabras: “…receptivos como los espejos y los pi…” Se supone allí una figura (F-pi-¦¦¦¦-S-pistils) (F-pi-/-S-pistilos) y cuando uno examina el soneto que ha resistido al tiempo, discierne el riesgo de tener un muy escaso público de aficionados que unen arte y ciencia, fenómeno de cenáculo minúsculo llevando a determinar una vidriera õ=2. El cofre ñ=2 se somete a este valor. Los riesgos de error existen en cuanto al sentido del comentario, lo que conduce hacia un domador ã=2. El techo no mostrando nada torpe, un heladero ù=1 parece aceptable. Con motivo del conocimiento fragmentario, una carreta ò=2 es muestra de prudencia. La palabra incompleta produciendo un efecto material, cabe aceptar la almohadilla ì=1. Ninguna cifra especial parece utilizado, luego no puede faltar el barniz â=1. A causa de los otros versos, se impone un escape û=2. Se lo ignora todo de las costumbres que pudieron engendrar la figura, lo que lleva a un reborde ô=1. El accidente verosímil que ha perjudicado a las señales materiales del montón provoca la cañada å=2. La finca reúne esos números: 1/(õ)(ñ)(ã)(ù)(ò) (ì)(â)(û)(ô)(å)=1/(2)(2)(2)(1)(2)(1)(1)(2)(1)(2)=1/(2)(2)(2)(2)(2)(2)=1/64.

Método

La almohadilla reserva una ligera dificultad, ya que es muy probable que la interrupción proceda de algún moho, en vez de provenir del creador o del intérprete. Felizmente quedan bastantes fermentos para compensar tal fastidio. Aristóteles escribía [34]: «Habremos cumplido bastante nuestro cometido si damos las aclaraciones que implica la naturaleza del asunto que tratamos. En efecto, no se debe buscar el mismo rigor en todas las discusiones de manera indiferente, como tampoco se lo exige en las producciones del arte.»

Aplicación a Baudelaire

Las praderas acogen el bien, esperando el saber [113]: «Escuchad, cielos, y hablaré; Y oiga la tierra los dichos de mi boca. Goteará como la lluvia mi enseñanza; Destilará como el rocío mi razonamiento; Como la llovizna sobre la grama, Y como las gotas sobre la hierba; Porque el nombre de Jehová proclamaré. Engrandeced a nuestro Dios.» No está olvidada la vida social [106]: «Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor a causa de sus exactores; pues he conocido sus angustias, y he descendido para librarlos de mano de los egipcios, y sacarlos de aquella tierra a una tierra buena y ancha, a tierra que fluye leche y miel…»

§473
· Cálculo XXIX concerniendo (F-guion del verso undécimo-¦¦¦¦-S-separación)
Teoría

Busquemos la verosimilitud de (F-guion del verso undécimo -¦¦¦¦-S-separación) que delimita la zona del poema en la que la idea cambia de sentido directivo: «Hay perfumes frescos…y otros, corrompidos…» La vidriera õ=2 parece describir correctamente el caso, ya que la señal de morrillo, que pertenece a los sesgos habituales de la escritura, se deja absorber por el soneto, pues no podría proceder a una intrusión. El cofre ñ=2 obedece a esta primera limitación. Con un techo que permanece sobrio, el domador ã=1 basta. Ninguna torpeza de ese comentario sucede, lo que lleva hacia el heladero ù=1. Como no están en juego los medios poéticos regulares, la carreta ò=1 se justifica. Para una señal de puntuación tan concreto, la almohadilla ì=1 está adecuada. Baudelaire no usa de código especial, lo que hace necesario el barniz â=1. El escape û=2 resulta cómodo, dado el papel del símbolo gráfico en el crucero de las nociones. El reborde ô=2 nace de la propensión del artista a utilizar el guion con abundancia. La figura parece independiente de los accidentes: de eso resulta una cañada å=1. Todos estos valores forman la finca 1/õñãùòìâûôå= 1/(2)(2)(1)(1)(1)(1)(1)(2)(2)(1)=1/(2)(2)(2)(2)=1/16.

Método

Aunque el escritor y el creador no son idénticos, uno dando una serie de obras y otro sólo el texto analizado, hemos de admitir que las costumbres contraídas por un hombre pueden quedar constantes en el transcurso de largos años. El error de raciocinio no comienza sino cuando proclamamos que no sabría cambiar de creencia o de práctica en el momento de crear.

Aplicación a Baudelaire

En el fin del montón, el autor concentra las terribles perspectivas hacia las que quiere guiar a su público. Por cierto, se da cuenta del peligro de fastidiar a su lector con consideraciones amargas, sin embargo debe elaborar esta parte de expresión demasiadas veces apartada por sus ilustres contemporáneos [[993]] en el Índice II de poemas">[[993]]: «Si la violación, el veneno, la puñal, el incendio
todavía no han bordado con sus gratos dibujos
el cañamazo trivial de nuestros lamentables destinos
es porque nuestra alma ¡ay! no es bastante audaz.» La poesía homérica ha podido proporcionar un oscuro modelo [441]: «¡Ay! ¡Pobre amigo! ¡Ay! ¡Menelao! ¿Por qué tantas consideraciones para esos hombres? ¿Has tenido tanto motivo para felicitarte por la presencia de los Troyanos en tu hogar? No ¡qué ninguno de ellos escape del abismo de la muerte, de nuestros brazos, ni siquiera el niño en el vientre de su madre, ni siquiera el fugitivo! ¡Qué todos los de Ilión desaparezcan juntos, sin dejar duelo, ni huella!»

§474
· Cálculo XXX de finca completa
Teoría

El giro (F-corrompus-¦¦¦¦-S-corps rompus) (F-corrompidos-/-S-cuerpos rompidos) daría una finca próxima a las calculadas para muchas otras acrobacias verbales imaginadas. Pues mejor vale, mentalmente, arreglar la situación básica. Se inventa que existe un manuscrito de „Correspondencias“ llevando la mención: “cuerpos químicamente rotos”. Así el contexto de la figura se reorganiza. La vidriera õ=2 transcribe el que, para el público, el juego literario pasa inadvertido, ya que el sentido aparente conviene. Este efecto negativo provoca inmediatamente un cofre ñ=2. La nota descubierta trae el domador ã=1 puesto que el riesgo de infidelidad a las intenciones del creador resulta disminuido. No ocurre ninguna torpeza, ya que la repetición de la “R” permite, en este caso preciso, una ligera parada, luego el equivalente de la que separa las palabras en la dicción, y eso lleva al heladero ù=1. La carreta ò=1 está favorecida ampliamente por el nuevo documento. La quiebra interna de “corrompus” (cor-rompidos) parece bastante concreta a primera vista para que ì=1 rechace cualquier duda. Pero sólo es ilusión, porque la parada en medio del vocablo no es sino posible, y no verdaderamente necesaria. Una abstracción decide que una sola palabra debe proporcionar dos: así se realiza la almohadilla ì=2. Ningún código elaborado siendo conocido de la crítica, el barniz â=1 está bien. La advertencia del escritor, encontrada por erudición, enuncia la pregunta de un contenido científico del giro, pues û=2 acaba por plantear problema. No obstante, nada verdaderamente científico aparece aquí, y el autor ficticio se expresa ligeramente puesto que el resto del soneto permanece muy intacto. Resulta que el escape û=1 describe la situación lo mejor posible. Ninguna costumbre interviene en la figura, lo que favorece un reborde ô=1. La palabra “corrompus” (corrompidos) no dependiendo de un accidente, una cañada å=1 se justifica. La cantidad de verosimilitud llega con esos fermentos a la altura de 1/õñãùòìâûôå=1/(2)(2)(1)(1)(1)(2)(1)(1)(1)(1)=⅛.

Método

Los comentarios, procedentes de un autor sobre un libro de su mano, dan motivo a las mayores restricciones, ya que sería necesario, para que existan como tantos topes, que la origen del texto analizado fuera idéntica a la determinada para ellos. El asunto pudiendo jugarse en un segundo, el debate sobre alguna lona arriesga proseguirse indefinidamente. El creador a veces deja de existir por un nuevo deseo, y ya no es más que el autor, el que puede denunciar el sentido inicial de la obra, por el que ha modificado su opinión.

Aplicación a Baudelaire

El cuerpo humano se quiebra por el tormento o el amor y no es de estar sorprendido de que la corrupción alcance la tierra de Afrodita [547]-[[1138]] en el Índice II de poemas">[[1138]]: «¿Qué es esta isla triste y negra? -Es Citera,
nos dicen, un país famoso en las canciones,
Eldorado común de todos los solterones.
Mirad, al fin, es una pobre tierra.

¡Isla de los dulces secretos, y de las fiestas del corazón!
De la antigua Venus el soberbio fantasma
por encima de tus mares se cierne como un aroma,
y carga los espíritus de amor y languidez.

Isla bella de arrayanes verdes, cubierta de flores abiertas,
venerada para siempre por toda nación.
Donde los suspiros de los corazones en adoración
ruedan como el incienso en un jardín de rosas

¡o el arrullo eternal de una paloma!
Citera ya no era más que un terreno árido,
un desierto pedregoso turbado por gritos ásperos.
Sin embargo, yo entreveía un objeto extraño:

no era un templo de sombras silvestres
donde la joven sacerdotisa, enamorada de las flores
iba, con el cuerpo quemado de calores secretos
entornando su vestido a las brisas pasajeras.

Pero ahí rozando la costa bastante cerca
para turbar las aves con nuestras velas blancas,
vimos que era una horca de tres ramas,
del cielo destacándose, negro, como un ciprés.»

§475
· Cálculo XXXI sobre (F-Corr…corr-¦¦¦¦-S-insistencia)
Teoría

Por motivo de la noción de equilibrio, innegable en “responder”, es útil examinar la recuperación (F- Corr…corr-¦¦¦¦-S-insistencia). Del título «Correspondencias» en el verso 11, que presenta la palabra «corrompidos», la distancia parece demasiado importante para que sea patente la relación. Resulta que la vidriera õ=2 es deseable, ya que el contexto hace invisible el giro. Un cofre ñ=2+(1(56/10))=2+(56/10)=2+ 5,6=7,6 es necesario, pues el poema utiliza 56 frentes entre las dos sonoridades: “Nature, est, temple, où, vivants, piliers, Laissent, parfois, sortir, confuses, paroles, homme, y, passe, travers, forêts, symboles, Qui, l', observent, avec, regards, familiers, Comme, longs, échos, loin, se, confondent, Dans, ténébreuse, profonde, unité, Vaste, comme, nuit, et, clarté, parfums, couleurs, sons, se, répondent, est, parfums, frais, comme, chairs, enfants, Doux, comme, hautbois, verts, comme, prairies, autres” (Naturaleza, es, templo, en, vivientes, pilares, dejan, veces, salir, confusas, palabras, hombre, allí, pasa, través, bosques, símbolos, que, lo, observan, con, miradas, familiares, Como, largos, ecos, lejos, se, confunden, en, tenebrosa, profunda, unidad, vasta, como, noche, y, claridad, perfumes, colores, se, responden, Hay, perfumes, frescos, como, como, carnes, niños, dulces, como, oboes, verdes, como, praderas, otros). El domador, con motivo del riesgo de invento del acercamiento, vale ã=2. En cambio el heladero ù=1 prevalece pues no existe ninguna torpeza. El autor habría podido ignorar esta repetición del sonido “corr”, una carreta ò=2 resulta útil. Con un enlace tan concreto, la almohadilla toma el nivel ì=1. Ningún cambio de código siendo necesario para obtener una idea, el barniz â=1 está adecuado. Puesto que los conocimientos no ganan nada con este llamamiento de sonoridades, el escape û=1 se justifica. Las costumbres no desempeñando papel en el cepellón, el reborde ô=1 es aceptable. Ningún accidente se conoce a propósito de esta repetición: así, la cañada å=1 sucede. Al fin y al cabo, la finca admite el nivel 1/õñãùòìâûôå=1/(2)(7,6)(2)(1) (2)(1)(1)(1)(1)(1)=1/(2)(7,6)(2)(2)=1/60,8.

Método

Las formas de medida aquí no tienen un fundamento seguro, porque el creador podía esperar mil cosas de su público, difícil de representar, como unir pensamientos lejanos. Zazzo apunta [981]: «Cuando soñamos, pero también "cuando pensamos", cuando reflexionamos, saltamos de un sitio a otro…»

Aplicación a Baudelaire

Delante del poeta que agarra el equilibrio de los perfumes, colores y sonidos, o posiblemente entre bien y mal, hace falta que nuestra inteligencia brinque, para agarrar la imagen rebelde al sentido común, mientras meditamos sobre la unidad interna del propósito arreglada con dificultad. El segmento «observan con miradas» nos parece próximo a la repetición. De igual modo, el “símbolo” encierra algo extraño antes que una impresión de “familiaridad”. Es, según el pensamiento ordinario, de un pozo y no de un “pilar” de donde “sale” la verdad. Resulta de eso otras correspondencias: “La Naturaleza es un espacio donde pozos vivientes dejan crecer oscuras verdades. El hombre pasa por esos bosques, cargados por sus errores, de símbolos misteriosos.” Así, está desacreditado Don Juan por su criado [543]: «Señorita, aquí está el catálogo
de las amadas a quien quiso mi amo;
un catálogo que yo mismo he preparado;
mire, lea conmigo.

En Italia, seiscientas cuarenta;
en Alemania doscientas treinta…Pero en España ya son mil tres…Y son mujeres de todos rangos…» Zeus habría servido de modelo [445]: «Hera, más tarde será el momento de salir allá…¡Ve! Acostémonos y saboréemos el placer de amor. Nunca hasta hoy, semejante deseo de una diosa ni de una mujer inundó y domó mi corazón en mi pecho -no, ni siquiera cuando me enamoré de…ni de…ni de…ni de…ni de…ni de…no, nunca tanto como te quiero ahora y que me domina el dulce deseo.»

§476
· Cálculo XXXII con finca completa
Teoría

Imaginamos el poema de Baudelaire que se emplea para transmitir un contenido secreto. El militar que recibe la composición debe, en su misión de espionaje, buscar en los versos una simetría “vocal¹- consonante¹-consonante¹-vocal¹”, e interpretarla como una orden. El espía encuentra «corrompidos», con “orro”, y comprende rápidamente que su labor es corromper al individuo al que debía seguir hasta ahora. Es de apreciar aquí la verosimilitud de (F-orro-¦¦¦¦-S-corrompa). La atención que se ha prestado a “orro” nace en este caso de un pensamiento elaborado para un círculo reducido, el de la acción política fraudulenta, lo que conduce a una vidriera õ=2. Para un solo cortijo, la consecuencia inmediata de un cofre ñ=2 es adecuada. Una significación de “orro” siendo inventada, parece total la falta de fidelidad al contenido del cepellón: resulta de ello un domador ã=2. Ninguna torpeza, al contrario, se ve a este propósito, de modo que el heladero ù=1 conviene al caso. Como Baudelaire utiliza de hecho la simetría “orro”, hay que aceptar la carreta ò=1. Esta presencia física de “orro” por lo visto debería permitir la almohadilla ì=1, pero el camino de zapa al que obliga la rara consigna abstracta de interpretación impone ì=2. La existencia de una clave dedicada a hacer encontrar el techo produce el barniz â=2. Como no posee nada técnico en sí, el cepellón justifica el escape û=1. En el empleo secreto de la simetría “orro”, ninguna costumbre viniendo del poeta interviene, lo que da el reborde ô=1. Una cañada å=1 basta, puesto que la crítica no conoce el menor accidente sufrido por el poema directamente. La finca, después de todo eso, consigue una cantidad 1/õñãù òìâûôå=1/(2)(2)(2)(1)(1)(2)(2)(1)(1)(1)=1/(2)(2)(2)(2)(2)=1/32.

Método

El presente cálculo sufre la dificultad de ponerse de acuerdo sobre los criterios de inverosimilitud, así como sobre su notación material, ya que una gran parte de lo concreto que interviene dentro del lenguaje forma una parte de código. Para superar el obstáculo, habrá que fundarse otra vez sobre costumbres que completan la definición técnica.

Aplicación a Baudelaire

Los perfumes que se queman valen algunas veces un mensaje lleno de gratitud o de honor [452]: «En lo alto de la hoguera depositan al muerto, con el corazón desconsolado. Muchos carneros gordos, muchos bueyes cornudos de andar torso son, por ellos, delante de la hoguera, desollados y limpiados. A todos, el magnánimo Aquiles coge algo de su sebo, para cubrir al muerto desde la cabeza hasta los pies; después, alrededor, amontona los cuerpos despojados. Ahí también dispone tinajas, todas llenas de miel y aceite, que apoya en la cama fúnebre. Con grandes gemidos, pronto, en la hoguera, tira a cuatro yeguas altivas. El señor Patroclo tenía nueve perros familiares: degolla a dos de ellos y los echa en la hoguera. Hace igual con doce nobles hijos de los magnánimos Troyanos, a los que degolla con el bronce -su corazón sueña ¡sólo con obras de muerte! Desencadena por fin el arranque implacable del fuego, para que todo le sirva de pasto. Y solloza, llama a su amigo: te saludo, Patroclo, ¡hasta en el fondo del Hades! Todo lo que te prometí antaño, ahora mismo lo voy a cumplir.» En la biblia, se encuentran esas palabras [157]: «Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados. Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante.» Dios atraviesa el tiempo [161]: «Otro ángel vino entonces y se paró ante el altar, con un incensario de oro; y se le dio mucho incienso para añadirlo a las oraciones de todos los santos, sobre el altar de oro que estaba delante del trono. Y la mano del ángel subió a la presencia de Dios el humo del incienso con las oraciones de los santos.»

§477
· Cálculo XXXIII sobre (F-triunfantes…expansión/-¦¦¦¦-/S-tri-unfantes…expansi-ón)
Teoría

La descomposición de palabras próximas, en las líneas 11 y 12, llama la atención y hace medir (F- triomphants…expansion/-¦¦¦¦-/S-tri-omphants…expansi-on) (F-triunfantes…expansión/-/-/S-tri-unfantes… expansi-ón). El montón teniendo que integrar como licencia poética la diéresis, tendríamos õ=2, pues el público no vería en esas análisis de vocales sino un plan esperado en un soneto. Sin embargo, el proceder tiene lugar de modo insistente sobre líneas contiguas, lo que no procede de la simple versificación, justificando al contrario una vidriera õ=1. De ello resulta un cofre ñ=1, ya que «triomphants» y «expansion» ("triunfantes" y "expansion") disfrutan de una fuerte solidaridad: «Il est des parfums frais…Et d'autres, corrompus, riches et triomphants,

Ayant l'expansion des choses infinies…» (Hay perfumes frescos…y otros, corrompidos, ricos y triunfantes,//con la expansión de las cosas infinitas…) El domador toma el nivel ã= 1 por la interpretación evidente. Ninguna torpeza viene a dañar el techo: así, un heladero ù=1 vale. Aparentemente, ò=2 se revela conveniente, ya que el creador intenta obtener las doce sílabas necesarias para alejandrinos. Pero como no había de repetir de ningún modo la cosa sobre dos versos seguidos, la carreta, al contrario, gana la cantidad ò=1. La quiebra concreta de las palabras genera la almohadilla ì=1. Percibiendo mal qué cifra debería ser aprendido aquí, fuera de los códigos artísticos, se admite el barniz â=1. Dentro del conocimiento, la supuesta lona no desempeña un papel claro, hasta en lo que toca los diptongos "i-on", lo que da el escape û=1. De modo superficial la costumbre poética parece señalar la figura, luego ô=2 sería indispensable. Sin embargo, la costumbre no incita casi a entregar una doble separación vocal, lo que lleva al reborde ô=1. Ningún accidente siendo conocido, la cañada å=1 es justificada. La finca reúne esos datos en uno solo: 1/õñãùòìâûôå=1/(1)(1)(1)(1)(1)(1)(1)(1)(1) (1)=1/1=1.

Método

Para una cuenta que abraza los diversos tipos de figura, tartán, intrusión, colisión, o fieltro, se temerá no poder unificar nunca en una misma doctrina lo emitido. Pero lo principal consiste en el fenómeno del que se trata, y no en la construcción pasajera que más tarde será seguida por otras que pueden confrontarse a más experiencia. Se trata de tomar los hechos con la red de las medidas, y un pescador no busca bonitos garlitos sino peces. El mismo Newton otorgaba la preferencia al contenido y no a la hipótesis científica bajo forma matemática [557].

Aplicación a Baudelaire

Si la expansión tenaz conquista el pensar, no hace falta olvidar la correspondencia de un perfume nauseabundo con el triunfo [447]: «Aquiles se va sin embargo, de casucha en casucha, mandar tomar sus armas a todos los Mirmidones. Se diría lobos carniceros, con el alma llena de valor prodigioso, que, en el monte, desgarran y devoran un gran ciervo con cuernos. Todos tienen las carrilladas rojas de sangre; después se van en bandada a beber con su lengua fina la superficie del agua negra que brota de una fuente oscura, mientras escupen la sangre del crimen -vientre tenso, pero siempre corazón intrépido en el pecho.» La victoria da un sentimiento corrompido de participación a las bases del mundo [451]: «Como un incendio prodigioso causa estragos a través de los valles profundos de una montaña desecada -la selva profunda quema, y el viento, que la empuja en todos los sentidos da vueltas a la llama- así, brinca Aquiles, con la lanza en el puño, igual a un dios, precipitándose sobre sus víctimas. La tierra negra está inundada por la sangre. Lo mismo que se uncen bueyes de frente ancha para pisotear la cebada blanca, sobre la era bien construida, y que el grano pronto se despoja bajo los pasos de los bueyes berreando, lo mismo debajo del magnánimo Aquiles, los caballos de cascos macizos aplastan a la vez a muertos y adargas. Y el eje bajo la caja, y la barandilla, alrededor, están manchados de sangre; salta en salpicaduras y debajo de los cascos de los caballos y debajo de las llantas de las ruedas. El hijo de Peleo desea ardientemente conquistar la gloria, y un polvo sangriento mancha sus manos temibles.»

§478
· Cálculo XXXIV concerniendo (F-infinitas-¦¦¦¦-S-infinita…infinitesimales)
Teoría

El duodécimo verso «…con la expansión de las cosas infinitas…» puede interpretarse «…teniendo la expansión infinita de las cosas infinitesimales…» En este caso, casi tenemos la repetición de una palabra idéntica con dos significaciones distintas [823]. La lona tendría el aspecto (F-infinitas-¦¦¦¦-S-infinita… infinitesimales). El contexto incluyendo a fondo la figura, õ=2 se justifica como vidriera. El cofre ñ=2 resulta del estrechamiento de la expresión. Lo riesgo que corre la interpretación proporciona un domador ã=2. Se acepta el heladero ù=1 porque ninguna torpeza daña al comentario. En el plan histórico, difícilmente se discute la eventualidad de una figura, luego la carreta ò=1 es racional. Un juego de lugar unido a alguna abstracción se hace necesario, luego es lícita la almohadilla ì=2. Luego que la codificación sigue inútil, es bienvenido un barniz â=1. A pesar del empleo de una palabra importante para la ciencia, el escape û=1 parece oportuno, pues las consideraciones religiosas o satánicas dominan el soneto. Haría falta conocer las costumbres estéticas de la época, para con el tema literario del infinito, para oponerse a un reborde ô=1. El nivel de la cañada å=1 está asegurado, por la ignorancia en la que estamos de cualquier accidente. La medida de verosimilitud admite en total la altura 1/õñãùòìâûôå=1/(2)(2)(2)(1)(1)(2)(1)(1)(1)(1)=1/(2)(2)(2) (2)=1/16.

Método

Los primeros fermentos, o filtros para la verdad, sirven más que los otros, pues éstos colman vacíos que dejaba un bloqueo insuficiente probado primero. La imitación del cálculo de probabilidades, limitada en el plan de una técnica poco a poco mejorada empíricamente, no sufre incoherencia total. El mismo Spinoza, quien desea con todo una filosofía teñida de las matemáticas, toma por modelo a los artesanos del hierro [163]-[922]: «…progresivamente de las obras más sencillas a las herramientas, de las herramientas a otras obras y otras herramientas, lograron llevar a cabo numerosas y dificilísimas obras y sin mucho trabajo.»

Aplicación a Baudelaire

Se considera sin dificultad que el mundo natural imaginado por Baudelaire se extiende a todo lo real [844]. Si el demonio es materia indefinida, Dios se presenta más como referencia absoluta y fija [107]: «Entonces Moisés respondió a Dios: ¿Quién soy yo para que vaya a Faraón, y saque de Egipto a los hijos de Israel? Y él respondió: Vé, porque yo estaré contigo; y esto te será por señal de que yo te he enviado: cuando hayas sacado de Egipto al pueblo, serviréis a Dios sobre este monte. Dijo Moisés a Dios: He aquí que llego yo a los hijos de Israel, y les digo: El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros. Si ellos me preguntaren: ¿Cuál es su nombre?, ¿qué les responderé? Y respondió Dios a Moisés: ""Yo soy el que soy"". Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: ""Yo soy"" me envió a vosotros.»

§479
· Cálculo XXXV con (F-Qui…qui…Qui-¦¦¦¦-S-agrupación de las cosas concernidas por las tres
Teoría

La figura de estilo “…l'ammmbre, le musc, le bennnjoin et l'ennncens…” (el ámmmbar, el almizcle, el bennnjuí y el innncienso…) recuerda demasiado ciertas otras aliteraciones ya medidas. El juego de palabras haciendo entender “en sang” (en sangre) por «encens» (incienso) parece también deber tomar una altura próxima a las encontradas por el cálculo en relación con giros del mismo tipo. Una lona menos conforme con los problemas enfocados antes se presenta con la triple utilización de «Qui» o «qui» (que). Se la enuncia en (F-Qui…qui…Qui-¦¦¦¦-S-agrupación de las cosas concernidas por las tres ocurrencias) (F- que…que…que-/-S-agrupación de las cosas concernidas por las tres ocurrencias). El propósito del autor habría sido unificar su perspectiva, concerniendo varios elementos naturales instituidos en símbolos. Este dominio abarca gran parte del texto: «…Qui…observent…qui…se confondent…Qui chantent…» (…que… observan…que se confunden…que cantan…) La vidriera admite la cantidad õ=2 por el contexto de donde la figura, casi invisible, se introduce. En consideración del cofre, los cortijos que tienen más distancia son los dos «Qui» (…que…observan…que cantan…) y se debe contar un valor de distancia n=50, para los frentes: “l', observent, avec, regards, familiers, Comme, longs, échos, loin, se, confondent, Dans, ténébreuse, profonde, unité, Vaste, comme, nuit, et, clarté, parfums, couleurs, sons, se, répondent, est, parfums, frais, comme, chairs, enfants, Doux, comme, hautbois, verts, comme, prairies, autres, corrompus, riches, triomphants, Ayant, expansion, choses, infinies, Comme, ambre, musc, benjoin, encens” (lo, observan, con, miradas, familiares, Como, largos, ecos, se, confunden, lejos, en, tenebrosa, profunda, unidad, vasta, como, noche, y, claridad, perfumes, colores, sonidos, se, responden, Hay, perfumes, frescos, como, carnes, niños, dulces, como, oboes, verdes, como, praderas, otros, corrompidos, ricos, triunfantes, con, expansión, cosas, infinitas, como, ámbar, almizcle, benjuí, incienso). La totalidad proporciona un cofre ñ=2+(1(50/10))=2+(1(5))=2+5=7. El techo, mostrando más que audacia, se impone un domador ã=2. Por cierto, la interpretación tiene poca verosimilitud, pero muy hábil, y por eso llevando al heladero ù=1. El creador pudo sencillamente descuidar esta repetición de «Qui» o «qui» (que) en el poema, tan banal es el uso del pronombre relativo en francés, y este punto justifica la carreta ò=2. Una gran abstracción interviene en la suposición de la lona, y lleva a una almohadilla ì=2. La sintaxis ordinaria, siendo por definición incapaz de una codificación oculta, â=1 desempeña correctamente su papel de barniz. No está producido ningún saber, luego el escape û=1 describe la situación. Las costumbres gramaticales no se confunden en absoluto con las de Baudelaire, y esto implica que se acepta el reborde ô=1. Quedando excluido el accidente, cabe recurrir a una cañada å=1. La finca se organiza de este modo: 1/õñãùòìâûôå=1/(2)(7)(2)(1) (2)(2)(1)(1)(1)(1)=1/(2)(7)(2)(2)(2)=1/112.

Método

Las funciones múltiples de varios fermentos ocasionan vago en el raciocinio. Así Descartes exponía las normas de su método [266]: «la primera era no concebir nunca ninguna cosa por verdadera mientras no la conozca desde luego ser tal…la segunda, dividir cada una de las dificultades que examinaría en tantas partículas posibles y que sería necesario para mejor solucionarlas.» El segundo precepto funciona como ideal de comprensión analítica. Al contrario, el matemático, con la norma inicial, se revela algo temerario, pues se arriesga el abandono de muchas cuestiones en las que tímidos progresos podrían tener lugar, a través de concepciones flojas pronto superadas. Tal juicio hace pensar en el consejo de Wittgenstein [978]: «Hay que callar lo que no se logra decir.» Obedecer sería benéfico a los charlatanes, que se felicitarían del abandono.

Aplicación a Baudelaire

“Ámbar, almizcle, incienso y benjuí cantan.” Esta utilización de las imágenes, más modesta que la enunciación sabia, ahí conduce por medio de una gradación lenta. Los perfumes citados por Baudelaire tienen ellos a muchos hermanos más modestos. El paseante aspira, por en medio de París el olor de los altos bosques, gracias a árboles o tablas, indispensables en las obras. En cada uno de los edificios que se construyen, algunos obreros de especialidad distinta se llaman y se contestan. Berbiquí, sierra, hacha, broca poseen cierto ruido particular, acompañando el trabajo. En el templo urbano, actúan los troncos colorados viniendo de los robles, cedros, castaños, abetos, nogales, hayas, cerezos, pinos. El chatarrero examina las aleaciones brillantes o mates y a menudo muerde su muestra para determinar su contenido en plomo o cobre. En las casas, el tabaco y el hogar conjugan su olor al de la cera, útil para preservar tanto muebles como suelos. Introduce sus atributos [269]: «…esa dulzura de la miel…ese agradable olor de las flores…» El artesano vidriero, soplando bulbos femeninos, organiza cambiantes plásticas. En mil transportes donde se esconde un peligro personal, Baudelaire, deseando la correspondencia de su meditación con los tiempos de después de la muerte, se ve en frasco conteniendo el veneno de su querida, descrita por una palabra que se esperaría más para una ciudad [[1041]] en el Índice II de poemas">[[1041]]: «Yo seré tu ataúd ¡amable pestilencia!
el testigo de tu fuerza y de tu virulencia…» Cervantes pudo proporcionar el modelo, con el personaje del licenciado que percibe su propio ser, por una súbita desmesura, bajo el aspecto de un frasco [184]: «Imaginóse el desdichado que era todo hecho de vidrio, y con esta imaginación, cuando alguno se llegaba a él, daba terribles voces pidiendo y suplicando con palabras y razones concertadas que no se le acercasen, porque le quebrarían: que real y verdaderamente él no era como los otros hombres: que todo era de vidrio, de pies a cabeza.»

§480
· Cálculo XXXVI sobre (F-encens…sens-¦¦¦¦-S-desfase)
Teoría

El fin del soneto se parece a “…qui chantent l'étrange sort de l'esprit et des sens.” (…que cantan la suerte rara del espíritu y de los sentidos.” Pero ciertas modificaciones del texto, antes analizadas, entregan fincas próximas a la esperada aquí. Asimismo, realizaron varios cálculos próximos al aprovechable para “…les transes, ports de laits pris et des sangs.” (…los trances, puertos de leche tomados y de sangres.) Muy raras novedades vienen a presentarse aún para con “…comme l'ambre, le musc, le benjoin, -et l'encens qui chante les transports de l'esprit et descend.” (…como el ámbar, el almizcle, el benjuí -y el incienso que canta los transportes de la mente y baja.) Se prestará una mayor atención a la incorrección tolerada en la terminación de los últimos versos, refiriéndose a las palabras «encens» (incienso) y «sens» (sentidos) porque de forma académica, se pronuncia “ensan…sansse” [425]. De Corneille, se tiene este ejemplo [213]: «Mais j'ai trop fait d'injure à nos Dieux tout-puissants:
Choisis de leur donner ton sang, ou de l'encens.» (Pero he injuriado demasiado a nuestros Dioses omnipotentes:/elige darles tu sangre, o incienso.) Al contrario, en „Correspondencias” la rima incita a una dicción “ensansse…sansse”. Baudelaire habrá intentado sugerir que las analogías no son vistas nunca correctamente por el género humano, al simbolizar esta aproximación gracias a una correspondencia vocal imperfecta. La descripción (F-encens… sens-¦¦¦¦-S-diferencia) (F-incienso…sentidos-/-S-diferencia) permite un comentario mínimo de la lona de la que se trata. Al empleo de una licencia poética se añade la articulación normal, aunque muy defectuosa, “ensansse”, para obtener un giro que no choca, lo que merece la vidriera õ=2. La rima proporciona un endurecedor, pues el público va de una palabra a otra por ese sesgo, como si existiera una continuidad que reúne los dos: así resulta el cofre ñ=2. El peligro de una mala interpretación del cepellón hace adecuado el domador ã=2. Ninguna torpeza existiendo en el techo, debemos admitir un heladero ù=1. Como el creador parece haber utilizado un turno especial de versificación, la carreta ò=2 no sorprende. En presencia de la "S" lo esencial queda físico, luego es indispensable la almohadilla ì=1. Una clave quedando inútil, llegamos al barniz â=1. Como nada sabio se nota, fuera del nivel poético, el escape û=1 es correcto. La costumbre favorable a los literatos de añadir en un punto decisivo una consonante, promueve el reborde ô=2. Ningún accidente ocurre, y eso permite una cañada å=1. La verosimilitud obtiene la cantidad 1/õñãùòì âûôå=1/(2) (2)(2)(1)(2)(1)(1)(1)(2)(1)=1/(2)(2)(2)(2)(2)=1/32.

Método

Es fastidioso volver a crear en lo imaginario la historia, pero se buscará en una ficción de este tipo un medio que permita notar la frontera que separa intrusiones y cuadros verbales estéticos.

Aplicación a Baudelaire

Se vuelve al cálculo para (F-encens…sens-¦¦¦¦-S-diferencia) (F-incienso…sentidos-/-S-diferencia) suponiendo dos cosas: por una parte que el hablar ordinario no da “ensansse” en la época del poeta; por otra parte no existe licencia poética concerniendo la “S” final de «encens» (incienso). Concluimos que Baudelaire no pudo obrar sobre los dos puntos al hacer rimar de modo conveniente “encens” y “sens”. La inadecuación “ensansse… sansse” entonces está completamente declarada, el escritor habiendo introducido a este propósito un uso nuevo. El público entendiendo que debe comprender “ensansse…sansse”, dado el esquema necesario de las terminaciones vocales, õ=1 es justificado. El endurecedor se mantiene y gracias a ese sesgo ñ=1 es probado. La interpretación de la figura se hace mejor, ya que el escándalo no está lejos y ese motivo da ã=1. Ningún conocimiento aprovechando del cepellón, conviene aceptar ù=1. El autor habiendo derogado a las exigencias poéticas, ò=1 es útil. Un aspecto concreto dominando la realidad de la “S”, se debe escoger ì=1. Cualquier cifra sabia u oculta siendo inútil, se llega a la conclusión â=1. El saber quedando intacto, excepto el arte de los versos, û=1 está garantizado. Ninguna costumbre ejerciendo presión sobre el artista, la mejor opción es ô=1. La suerte no le siendo adversa, el soneto preserva å=1. El adelgazamiento del riesgo habría exigido tal tamaño, 1/õñãùòìâûôå=1/(1)(1)(1)(1)(1)(1)(1)(1)(1)(1)=1/1=1, si la elocución habitual hubiera dado “ensan” y si ninguna licencia poética se hubiera aplicado. Séptima parte: COHERENCIA Traducida al español por Michelle Chabbert